Simón Bolívar Nina.
Tenemos una estrategia de Inteligencia de Estado?.
El mayor peligro de una nación no es solamente la fuerza de quienes amenazan su seguridad, sino también su propia incapacidad para comprender los riesgos y actuar de manera coordinada.
Las pandillas que operan en Haití no pueden analizarse simplemente como grupos callejeros. Su capacidad de violencia, control territorial y debilitamiento de las instituciones constituye un problema de seguridad que merece la máxima atención de la República Dominicana.
Hasta dónde llegan sus consecuencias y qué intereses, si los hubiera, podrían aprovecharse de la inestabilidad haitiana. Necesitamos inteligencia, investigación y evidencias, no solamente sospechas.
La República Dominicana tiene el derecho y la responsabilidad de proteger su territorio, su soberanía y a sus ciudadanos. Pero esa defensa no puede descansar únicamente en el patriotismo emocional. Necesita inteligencia integrada, instituciones coordinadas, vigilancia fronteriza eficaz, diplomacia y una política de seguridad sustentada en la ley.
El patriotismo sin inteligencia puede conducir a errores; la inteligencia sin unidad puede resultar insuficiente; y la unidad sin equilibrio puede convertirse en confrontación.
Nuestra sociedad también debe reflexionar sobre sus divisiones internas. Cuando los intereses particulares se imponen sobre el interés nacional, se debilita la capacidad colectiva para prevenir amenazas y exigir respuestas responsables a las autoridades.
Estamos actuando con la previsión necesaria? Disponemos de la coordinación institucional que exige la situación?. Se evalúan los riesgos con suficiente anticipación?. Se informa al pueblo con transparencia, sin ocultar los problemas ni alimentar temores sin fundamento?.
No necesitamos desarmar nuestra conciencia ni entregar nuestro futuro al miedo. Necesitamos ciudadanos informados, instituciones responsables y una sociedad capaz de defender su soberanía sin perder la razón, la humanidad ni el respeto a la ley.
La República Dominicana no debe confundir la prudencia con la debilidad, ni el patriotismo con el odio. La defensa nacional exige firmeza, pero también conocimiento, planificación y responsabilidad.
Desde la perspectiva del Equilibrio Social, la seguridad no puede separarse de la inteligencia; la soberanía, de la responsabilidad; ni la autoridad, del respeto a los derechos.
Una nación no se fortalece solamente cuando identifica sus amenazas. Se fortalece cuando comprende sus causas, previene sus consecuencias y actúa a tiempo.
No es una invitación al pánico. Es una invitación a pensar antes de que los problemas nos obliguen a reaccionar demasiado tarde.
Del desequilibrio a la conciencia. De la división a la responsabilidad. Del miedo a la inteligencia.
Simón Bolívar Nina
Hemos vivido inmerso en el miedo y a la obediencia. Hoy necesitamos actuar con inteligencia nacional soberana y equilibrada, para no caer en la estrategia del otro. Se vislumbra estrategia de Estado?.
