martes, enero 20, 2026

Esta mujer se llama Tillie Martinussen, es groenlandesa, miembro del Partido de la Cooperación que contribuyó a fundar.





Y en estas horas pronunció un discurso memorable -literalmente memorable- que es quizás la mejor respuesta jamás dada a Donald Trump y a su idea de América.
Un acto de resistencia cultural y de dignidad, antes que político, que todos los nuevos trumpistas, las animadoras trumpianas de nuestro país, deberían leer y memorizar.
Creo que Trump no conoce en absoluto al pueblo groenlandés. No le damos especial valor al dinero, a los labios Kardashian y a ese tipo de cosas. En Groenlandia, entre otras cosas, ni siquiera se puede poseer la tierra: Puedes obtener un lote para construir tu casa y ser dueño de la casa sobre el terreno, pero no de la tierra en sí.
Porque los groenlandeses no creen que la tierra pertenezca a una sola persona: pertenece a todos. Y lo mismo ocurre con el mar y las riquezas que contiene.
Por eso es un enorme error de cálculo pensar que los groenlandeses pueden ser comprados con dinero. No es así.
E incluso si nos dijeran: "100.000 dólares por persona", nunca renunciaríamos a la sanidad gratuita, nunca renunciaríamos a la educación gratuita, nunca renunciaríamos a formar parte de Europa, nunca renunciaríamos a nuestra soberanía, que tarde o temprano es nuestro objetivo.
No queremos ser ricos como los estadounidenses. Basta ver lo codiciosos que son: Llegaron incluso a disparar contra sus amigos o a invadir a sus amigos por pura codicia. Sabemos que en nuestro subsuelo podría haber minerales y petróleo, y que valen enormemente más que cualquier cifra. Pero incluso si no los hubiera, de todos modos no nos dejaríamos comprar.
Aquí todos conocen la historia de los inuit en Alaska y de todas las poblaciones nativas, los pueblos indígenas, los indios americanos. Sus tierras les fueron arrebatadas y no fueron bien tratados en Estados Unidos. Y sabemos que Trump se rodea en gran medida de personas vinculadas al supremacismo blanco.
No somos blancos, como pueden ver.
Y entonces sabemos que probablemente nos quitarían nuestros derechos.
También sabemos que, junto con Dinamarca, estamos bien tal como estamos. Como decía antes, tenemos sanidad gratuita, educación gratuita: Cualquier cosa que quieras estudiar, puedes hacerlo sin pagar nada y, de hecho, el gobierno incluso te da una beca, dinero mientras estudias.
Todo esto nunca lo cambiaríamos: el Estado de bienestar, el welfare. No lo cambiaríamos por nada que venga de América.
(...) No importa lo que haya pasado en el pasado entre Dinamarca y Groenlandia: lo resolveremos entre nosotros. Así como estamos ahora, está bien. Y si un día queremos la independencia, serán los groenlandeses quienes lo decidan, no una superpotencia que presiona desde lejos.
Sabemos muy bien que, si nos independizáramos mañana, él nos invadiría de inmediato, porque no tendría problemas ni con la OTAN ni con Europa. Por eso creo que está apostando de manera profundamente insultante por la idea de que los groenlandeses son personas estúpidas, sin educación, que no siguen las noticias del mundo. Pero no es así. Es exactamente lo contrario.
Estaremos aquí por cientos de años después de Donald Trump. Aunque nos invadiera, creo que simplemente lo esperaríamos como se espera el mal tiempo. Aquí todos saben que es el clima quien decide: Si llega una tormenta, nos refugiamos por un día o dos.
Podríamos refugiarnos durante un año, dos años, o incluso diez o veinte años, y luego regresaríamos a Dinamarca tan pronto como Trump y los que son como él se hayan ido".
Noventa minutos de aplausos.

No querían morir como héroes, querían que su gente viviera.



Durante la Segunda Guerra Mundial, muchos lucharon contra los nazis empuñando armas en las calles.




Los hermanos Bielski eligieron otra forma de resistencia.
No querían morir como héroes.
Querían que su gente viviera.
En 1941, cuando los ejércitos alemanes avanzaban y las comunidades judías eran aniquiladas una tras otra, Tuvia, Zus, Asael y Aron Bielski huyeron a los densos bosques de Bielorrusia. La mayoría de los grupos partisanos solo aceptaban hombres jóvenes y armados. Tuvia se negó a eso desde el primer día.
“Es mejor salvar a una anciana que matar a cien soldados”, decía.
Y cumplió su palabra.
En lugar de formar solo una célula de combate, abrió el bosque a todos los que nadie más quería proteger: ancianos que ya no podían luchar,
mujeres,
niños aterrados y solos,
enfermos y heridos.
Lo que construyeron allí parece una leyenda, pero fue real.
Bajo los árboles levantaron una ciudad escondida. No solo sobrevivían, vivían.
Había escuelas donde los niños seguían aprendiendo a leer.
Un hospital improvisado para curar heridas y enfermedades.
Molinos, panaderías, talleres.
Una comunidad entera funcionando en secreto mientras el mundo ardía.
No eran pasivos. Conocían el bosque mejor que cualquier mapa nazi.
Sabotearon más de veinte puentes.
Volaron vías férreas para cortar suministros.
Desaparecían como fantasmas entre los árboles.
Miles de soldados fueron enviados a cazarlos.
Nunca lograron destruirlos.
Cuando la guerra terminó, ocurrió algo que nadie esperaba.
De los bosques salieron más de 1.200 personas.
Delgadas, exhaustas, marcadas por el hambre… pero vivas.
Mientras muchos levantamientos urbanos fueron aplastados y exterminados, el grupo Bielski sobrevivió gracias a algo que los nazis nunca entendieron: la fuerza de cuidarse unos a otros.
Los hermanos Bielski demostraron que la resistencia no siempre se mide por cuántos enemigos caen, sino por cuántas vidas se logran salvar.
Su victoria no fue militar.
Fue humana.
Y por eso, fue total.

“Apaches En México: La Historia Que Casi Nunca Se Cuenta”

 




Durante siglos, grupos apaches vivieron, se movieron y resistieron en el norte de México, especialmente en territorios que hoy son Sonora, Chihuahua y Coahuila. No eran “visitantes” de paso: eran parte del paisaje humano del desierto.
La mayoría cree que “Apache” es una historia 100% de Estados Unidos…
pero en México también hubo vida apache, caminos apache, familias apache, y una relación durísima con el territorio que todavía se siente en la memoria del norte.
🏜️
¿Quiénes eran realmente? No eran un solo “pueblo” como si fueran un bloque uniforme.
“Apache” fue una etiqueta amplia para varias bandas y comunidades que compartían algo más fuerte que un nombre: una forma de sobrevivir donde pocos sobreviven.
No dependían de ciudades.
Dependían del viento, del agua escondida, del monte, de la montaña y del instinto.
🌵
el norte era su escuela El desierto no “los limitó”… los entrenó.
Aprendieron a moverse ligero, a leer rastros mínimos, a medir distancias con el cuerpo y el tiempo, a entender que el agua no se busca… se recuerda.
🧠
Lo que casi nunca se dice Que su historia en México no es solo “batalla ni solo “conflicto”.
También es comercio, alianzas, tensión, negociación, miedo, respeto… y adaptación.
Porque cuando dos mundos chocan en un lugar duro, no todo se define por disparos: muchas veces se define por decisiones pequeñas… y sobrevivir un día más.
🔥
Sonora, Chihuahua, Coahuila: orgullo del norte Si eres del norte, esta historia te toca directo.
Porque ahí, donde el país se vuelve árido, la gente también se vuelve recia.
Y quieras o no, la presencia apache dejó huella en el carácter del norte:
en la resistencia, en la desconfianza con lo fácil, en la dignidad silenciosa, en el “yo puedo solo”, en el respeto por el monte.
No porque “seas apache”…
sino porque el norte te moldea como moldeó a quienes lo caminaron primero.
📌
Su historia casi no se cuenta…
porque incomoda.
Porque rompe la idea de que México solo es “centro y sur”.
Porque recuerda que la frontera no fue una línea… fue un mundo vivo, con gente viva, con códigos propios.
Y porque aceptar eso es aceptar que México es más grande y más complejo de lo que nos enseñaron.
✅
Frase final El desierto no olvida a quienes lo dominaron…
solo espera a que alguien vuelva a contar su historia con respeto.
Pregunta ¿Crees que México debería enseñar la historia apache con el mismo peso que otras historias del país… o seguirá siendo “la historia que casi nunca se cuenta”?

“Garrincha”





El 20 de enero de 1983, en Magé, Brasil, moría un hombre que, a pesar de ser débil mental, tener la columna vertebral torcida, tener una pierna más corta que la otra y tener los pies chuecos fue uno de los mejores jugadores de fútbol de la historia, ese día fallecía “Garrincha”.

Nació el 28 de octubre de 1933, en Magé, un barrio periférico de Río de Janeiro con el nombre de Manuel Francisco dos Santos. De chico sufrió Poliomielitis que obligó a efectuarle varias operaciones. Sin embargo, tuvo varias secuelas, quedó “Genu valgo” deformidad que implica no poder juntar los talones.

Sus pies no estaban paralelos, estaban girados hacia adentro 80º.

En la adolescencia se le acentuó una diferencia en el desarrollo del largo de sus piernas, tenía una 6 cm más larga que la otra. Todas estas deformidades repercutieron en su columna que se torció inexorablemente. Pese a ello corría como el viento, sus hermanos lo bautizaron “Garrincha”, nombre de un pájaro veloz, feo y torpe del Mato Grosso.

Comenzó a trabajar de muy joven en una empresa textil, pese a ser adicto al tabaco desde los 10 años y todas sus deformidades se inscribió para el equipo de futbol de la fábrica.

En un partido lo vieron directivos del “Botafogo” y lo contrataron, con ese club obtuvo 3 campeonatos brasileros.

El técnico de la selección brasilera, Feola quería contar con “Garrincha” y lo convocó para un examen psicofísico. El puntaje mínimo para ingresar al seleccionado era 140 puntos, Garrincha solo obtuvo 38, el profesor Joao de Carvalahaes, consideraba que Garrincha era "un débil mental no apto para desenvolverse en un juego colectivo".

Sin embargo, lo llevaron al mundial de Suecia '58 y salió campeón del mundo. Era tal la desorientación mental que cuando finalizó una charla técnica de Feola, Garrincha le preguntó, “¿Ud, ya habló con el técnico rival para que nos deje hacer todo eso?”, está de más decir que también ganaron la copa del mundo de Chile '62.

En 1967 fue transferido al Corinthians, luego pasaría por Junior de Barranquilla, Flamengo, Red Star París y Olaria. Integró la mejor delantera de la historia junto a Vavá, Pelé, Zagallo y Didí, Tiene el récord de no haber perdido un solo partido cuando jugó junto a Pelé.

Tuvo varias esposas y amantes con las que tuvo 14 hijos, envejeció en la más absoluta miseria, adicto al tabaco y al alcohol, murió a los 49 años, el 20 de enero de 1983. Su velatorio se efectuó en un repleto Estadio maracaná y su féretro fue cubierto con una bandera del Botafogo.


Tomado de la red.

El Mar de Aral sigue siendo un desastre ecológico.




En 2026, el Mar de Aral sigue siendo un desastre ecológico con una parte norte en recuperación parcial gracias a esfuerzos de restauración en Kazajistán (con la presa Kok-Aral), mientras que el gran Mar del Sur continúa fragmentándose y convirtiéndose en el desierto Aralkum, con nuevos desafíos ambientales como el polvo salino y la búsqueda de sostenibilidad, mostrando tanto la devastación humana como el potencial de rehabilitación a través de cooperación y técnicas de revegetación. 

Situación Actual (2026):
  • Mar del Norte (Kazajistán): Ha experimentado una recuperación significativa desde 2005 gracias a la presa Kok-Aral, con niveles de agua más altos, menor salinidad y renacimiento de la pesca, aunque todavía es una fracción de su tamaño original.
  • Mar del Sur (Uzbekistán): Sigue colapsando, con una contracción continua y la expansión del desierto Aralkum, un paisaje de polvo y arena salina.
  • Desierto Aralkum: El lecho seco del mar, ahora un desierto, expulsa polvo tóxico y sal, afectando la salud y el clima regional, pero también es objeto de proyectos de revegetación para estabilizar el suelo. 
Esfuerzos de Restauración:
  • Kazajistán: Enfocado en la restauración del Mar del Norte y la designación de áreas como humedales Ramsar para proteger la biodiversidad.
  • Uzbekistán: Implementa programas para fijar el suelo salino mediante plantación de arbustos resistentes y explora la extracción de gas en la zona.
  • Cooperación Internacional: Proyectos como ERAS-I y ERAS-II buscan un enfoque más amplio, fomentando la colaboración entre países y científicos para la sostenibilidad a gran escala. 
Lecciones y Desafíos:
  • El caso del Aral es un recordatorio de la fragilidad de los recursos hídricos y la necesidad de una gestión sostenible.
  • La restauración es un proceso lento que requiere técnicas diversas y un compromiso global, con la esperanza de que el "renacer" sirva de guía para otros ecosistemas en crisis. 
Este video muestra el proceso de transformación del Mar de Aral y las iniciativas para su recuperación:
Tomado dela red.

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