martes, octubre 16, 2012

EBRIOS ARLEQUINES


EBRIOS ARLEQUINES


Calles de insomnio
malecón de ceniza
puerto de sal
río que abraza el mar
mar que besa el cielo
cielo que se traga la ciudad
ciudad amurallada en sus raíces 
por sus avenidas de luto
antiguos  transeúntes 
se pierden en un pantano de luces y sombras
y en los balcones del verano
hermosas prostitutas de porcelana
la noche acorrala 
en el conde peatonal
ebrios arlequines danzan bajo las lunas del otoño
y los mendigos atrapados en la telaraña incierta de su destino
se pierden en los cubículos del hambre
y en la soledad absoluta de la indiferencia
un tropel de niños
agonizan escondiéndose detrás de sus sueños
y atrapados en las catedrales del olvido
antiguos fantasmas lloran desconsolados su condena de eternidad

Domingo Acevedo.

Paz a los restos de Agustín Vargas.


Vargas fue parte de esos momentos inolvidables en San Simón, parte de nuestros sueños, de esas noches inolvidables junto a la fogata, parte de nuestros viajes por los conucos y el monte.

Su espíritu sé,  recorrerá por siempre esos lugares de fantasía, por donde nuestras huellas a pesar del abandono son eternas, paz a sus restos y que Dios lo acoja en su santo seno.

Domingo Acevedo

Archivo del blog