Hace 51 años fusilaron a Xosé Humberto Baena Alonso. Su carta me sigue emocionando.
"Papá , mamá :
Me ejecutarán mañana de mañana, quiero daros ánimos. Pensad que yo muero, pero la vida sigue, recuerdo que en tu última visita, papá , me habías dicho que fuese valiente, como un buen gallego. Lo he sido, te lo aseguro. Cuando me fusilen mañana pediré que no me tapen los ojos, para ver la muerte de frente .
Siento tener que dejaros. Lo siento por vosotros que sois viejos y se que me queréis mucho, como yo os quiero. No por mi . Pero tenéis que consolaros pensando que tenéis muchos hijos, que todo el pueblo es vuestro hijo, al menos yo así os lo pido.
¿Recordáis lo que dije en el juicio? Que mi muerte sea la última que dicte un tribunal militar. Ése era mi deseo. Pero tengo la seguridad que habrá muchos más ¡Mala suerte!
Cuanto siento morir sin daros ni siquiera un último abrazo, pero no os preocupéis, cada vez que abraceis a Fernando, el niño de Mari, o a Manolo haceros la a idea que yo continuo con ellos.
Además yo siempre estaré con vosotros os lo aseguro
Una semana más y habría cumplido 25 años, muero joven pero contento y convencido.
Haced todo lo posible para llevarme a Vigo".
