En la historia del karate de la República Dominicana, existen dojos que trascienden la simple instrucción física para convertirse en instituciones de formación humana. Uno de esos pilares fue el dojo de karate del Club General Gregorio Luperón, ubicado en el barrio Enriquillo, del Kilómetro 8 de la Avenida Independencia, cuya época dorada bajo la dirección del Sensei Domingo Acevedo marcó un antes y un después en la técnica y la disciplina del karate do, en esa zona del Distrito Nacional.
Un Linaje de Maestros
La historia de este dojo no puede contarse sin mencionar el origen técnico, del Sensei Domingo Acevedo, heredado de la rigurosidad y la mística de los Sensei Restituyo Fernández, y julio Gómez.
Durante 23 años ininterrumpidos, (1984/2007) Acevedo no solo transmitió puños, patadas y bloqueos, sino una filosofía de vida donde el karate jugó un papel importante en la formación de jóvenes atletas disciplinados y correctos.
La Evolución del Estilo: Del Shorinji al Wado Kai
Bajo la tutela de Acevedo, el club vivió una transición técnica fascinante.
Iniciando con la solidez estructural del Shorinji Ryu, la escuela evolucionó orgánicamente hacia el Wado Kai (Wado-Ryu). Esta transición permitió a los alumnos combinar la fuerza tradicional con la fluidez, el esquive y la inteligencia táctica característica del estilo fundado por Hironori Otsuka. El resultado fue un karate adaptativo, elegante y profundamente efectivo.
Un Semillero de Gigantes
El éxito de una escuela se mide por la calidad de sus frutos. Por el tatami del Km 8, bajo la mirada vigilante de Domingo Acevedo, pasaron figuras que hoy son nombres imprescindibles en el deporte nacional:
Podemos destacar el paso de Katy Acevedo en sus inicios por el dojo del Gregorio Luperón, la cual es símbolo de la excelencia femenina en el karate. Su disciplina la llevó a lo más alto de la competición, culminando con su merecida exaltación al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano.
Moisés Ramírez: Quien absorbió la esencia del Wado-Ryu en el Luperón para convertirse en uno de los maestros y técnicos más influyentes de este estilo en la República Dominicana, asegurando que la cadena de conocimiento no se rompa.
Wilson Arístides: Un guerrero de élite que llevó la técnica del dojo a los exigentes equipos militares, destacándose por su temple y capacidad competitiva en los escenarios más duros del país.
Además de otros jóvenes como son Junior Acevedo, Cristian Benítez, Manolo Ania, Camilo Vargas, Epidaro Diclo, Delfín Tavarez, Maribel Alcántaras, Melania de la Paz, Jackeline Balbuena, María Romero, etc.
En esa época dorada del karate en el km8 se hicieron competencias y exhibiciones que por su importancia trascendieron trascendieron el barrio.
El Cierre de un Ciclo (2007)
Cuando el Sensei Acevedo cerró su ciclo formal frente al club en 2007, dejó tras de sí mucho más que cinturones negros. Dejó una comunidad de ciudadanos formados en el respeto, la humildad y la perseverancia. El Club Gregorio Luperón del Km 8 no es solo un punto en el mapa de la capital; es, gracias a esa gestión de más de dos décadas, un capítulo imborrable en el libro de honor de las artes marciales dominicanas.
"El verdadero karateka no es quien acumula trofeos, sino quien utiliza la disciplina del dojo para iluminar su camino y el de los demás."
Acevedo fue la continuación de la tradición marcial que legaron al barrio Enriquillo, del kilómetro ocho de la av. Independencia otros maestros, continuado hoy por el sensei Agustín Abreu.
Marzo/2026.
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