Yo pienso que decir, soy Dominicano, no soy negro o mulato, es una negación histórica de nuestra raíces, heredada del complejo eurocentrista, de querer ser blancos y ver lo negro como algo inferior, de ver a España como la madre patria y negar nuestro origen africano.
yo soy negro de origen y Dominicano de nacionalidad, me siento orgulloso del color de mi piel y de mis raíces africana.
Domingo Acevedo.
Sept/2026.
El texto de Domingo Acevedo plantea un análisis crítico y de reflexión identitaria sobre la sociología de la dominicanidad, la percepción racial y la memoria histórica.
1. Núcleo del argumento
Acevedo señala que la afirmación o fenómeno social según el cual parte de la población dominicana se identifica únicamente por su nacionalidad rechazando categorías raciales como «negro» o «mulato» no es una mera preferencia descriptiva, sino una secuela ideológica. El autor interpreta esta postura como:
Un sesgo eurocéntrico: La internalización de esquemas donde lo europeo se asocia al prestigio o a la norma deseable.
Una negación del componente afro descendiente: El rechazo consciente o inconsciente de las raíces africanas en la configuración biológica y cultural de la identidad dominicana.
Un sesgo de estigmatización: La visión de lo negro como una cualidad inferior o subordinada.
2. Contexto histórico y sociológico
La postura que analiza Acevedo se enmarca en debates sociológicos e históricos ampliamente documentados sobre la identidad en la República Dominicana:
El relato de la hispanidad: A lo largo del siglo XIX y parte del XX (especialmente acentuado durante la dictadura de Rafael Trujillo e intelectuales como Manuel Arturo Peña Batlle o Joaquín Balaguer), el discurso oficial promovió una identidad nacional centrada en la herencia española y católica, utilizando el indigenismo (como el término «indio») o la nacionalidad como mecanismo de diferenciación frente a países vecinos.
La reelaboración conceptual: En este contexto, la categoría «dominicano» fue utilizada históricamente por el Estado y el imaginario popular no solo como un marcador jurídico o de nacionalidad, sino también como una categoría sustitutiva de la clasificación racial tradicional.
3. Reivindicación personal e identidad
En la segunda parte del texto, el autor pasa del análisis colectivo a la afirmación individual:
Distinción entre raza y nacionalidad: Separa de forma explícita el origen biológico/étnico («negro de origen») de la pertenencia estatal («dominicano de nacionalidad»).
Reafirmación de pertenencia: Transforma una categoría históricamente marginada o invisibilizada en un motivo de orgullo cultural y fenotípico.
4. Estructura y tono
Tono: Denunciativo, reflexivo y de autoafirmación.
Estilo: Ensayístico breve u opinión personal, con una clara intención de cuestionar consensos sociales o hábitos de autoidentificación heredados.


























































































