sábado, julio 25, 2026

Henrry Segarras Santos.




LO METIERON EN UNA CELDA SOLITARIA, LO TORTURARON, Y SU CUERPO JAMÁS APARECIÓ: EL MISTERIO QUE BALAGUER NUNCA QUISO RESOLVER 🚨

HENRY SEGARRA SANTOS: EL DIRIGENTE CAMPESINO QUE DESAPARECIÓ EN DAJABÓN HACE 57 AÑOS Y CUYA VOZ QUEDÓ GRABADA EN LA PARED DE UNA CELDA

Un viernes 25 de julio de 1969, en la ciudad fronteriza de Dajabón, un joven de 25 años bajó de una guagua procedente de Santiago. Nunca más se le volvió a ver con vida. Hoy, a más de medio siglo de distancia, su caso sigue siendo uno de los símbolos más dolorosos de la represión política de los "Doce Años" de Joaquín Balaguer.

✊ ¿QUIÉN ERA HENRY SEGARRA SANTOS?

Conocido dentro del Movimiento Popular Dominicano (MPD) como "Enrique" o "El Pequeño", Henry Segarra Santos había nacido en Santiago de los Caballeros, hijo del obrero cubano nacionalizado dominicano Vicente Segarra Pérez y de Ernestina de los Santos. Estudió en la Escuela de Peritos Contadores Víctor Estrella Liz y en el Liceo Juan Pablo Duarte. Desde los 16 años estuvo vinculado a la militancia de izquierda, y para 1969 ya era una figura reconocida en la organización campesina de la Línea Noroeste.

🌾 LA MISIÓN QUE LO LLEVÓ A DAJABÓN

Aquel julio de 1969, Henry se encontraba recorriendo las localidades de El Pino, Cañongo, Carbonera, Santiago de la Cruz y El Copey, orientando a los campesinos de la frontera en su lucha por la recuperación de tierras baldías propiedad de terratenientes de la zona, y exigiendo al gobierno de Balaguer que las expropiara y distribuyera. Ese trabajo lo convirtió en un objetivo para los cuerpos represivos del régimen.

⛓️ LA DETENCIÓN Y EL SILENCIO

La tarde del 25 de julio de 1969, una patrulla militar lo detuvo en Dajabón. Testigos ubicaron la acción bajo el mando del coronel José Demetrio Almonte Máyer, comandante de la Fortaleza Beller. Fue llevado a una celda solitaria, donde según testimonios recogidos por la prensa de la época fue interrogado y torturado. Un joven de 18 años, testigo en el proceso judicial posterior, declaró ante el fiscal de Dajabón que fue el sargento apodado "Chicho Ventura" quien lo introdujo en aquella celda.

Allí, con lo que tuviera a mano, Henry dejó escrito en la pared un mensaje dirigido a su esposa que resumía su entrega: que moría sin haber alcanzado la libertad, y que toda lucha conlleva sacrificio.

📢 LA BÚSQUEDA QUE NUNCA TUVO RESPUESTA

Su esposa, Gladys Gutiérrez, y su madre, Ernestina de los Santos, recorrieron Dajabón y Santiago exigiendo que se los devolvieran, vivo o muerto. El 25 de agosto de 1969 presentaron una querella formal contra el coronel Almonte Máyer, el capitán Ezequiel Guevarra y el sargento "Chicho Ventura". La presión pública obligó al procurador general Carlos Rafael Goico Morales a ordenar una investigación judicial, y al propio Balaguer a instruir que se actuara "con el mayor celo y prontitud". El Jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas llegó a pedir que se investigara un rumor publicado por el periódico El Caribe: que existía un hombre encerrado en una celda solitaria de la Fortaleza de Jimaní, presuntamente Henry Segarra, a quien planeaban enviar a Haití para eliminarlo.

Ninguna investigación oficial llegó a ningún resultado concreto. El paradero de Henry Segarra Santos nunca fue esclarecido.


FUENTES CONSULTADAS (multi-fuente verificado):

Periódico El Caribe — "El misterio Segarra: una desaparición que estremeció a la nación" (elcaribe.com.do)

Acento — "Desaparición de Henry Segarra Santos en los doce años de Balaguer" (acento.com.do)

Listín Diario — "Mi amigo Henry Segarra Santos" (listindiario.com)

Últimas Noticias RD — "Henry Segarra desaparecido" (ultimasnoticias.com.do)

AlMomento.net — "Henry Segarra desaparecido" (almomento.net)

La Voz del PRM — testimonio de Rafael "Fafa" Taveras (lavozdelprm.org)


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Mali, la guerra que viene.




Mali, la guerra que viene.

Guadi Calvo.

Desde hace años hemos visto cómo el terrorismo financiado por los regímenes autoritarios del Golfo Pérsico, a cuenta de Washington, está jaqueando a los gobiernos de Burkina Faso, Níger, pero muy particularmente al de Mali, quizás por haber sido el primero en iniciar, a partir de 2021, un nuevo intento de descolonización, que terminó con la expulsión de las tropas francesas y estadounidenses presentes en su territorio, que, bajo la excusa de la lucha contra el terrorismo, funcionaban como una verdadera fuerza de ocupación que intervenía en todas las áreas del gobierno, fundamentalmente en la económica, la de seguridad y en las relaciones exteriores. Aunque su función primordial era custodiar los intereses de las empresas de la metrópoli que operaban libremente en Mali.

La revulsiva experiencia maliense alentó a Burkina Faso y a Níger a formar un bloque conocido como la Alianza Estados del Sahel (AES), que además implicó abrir la puerta a la presencia de efectivos rusos, en un primer momento lo que se conoció como el Grupo Wagner, el que después del fallido motín del 2023 fue reestructurado y pasó a llamarse Cuerpo Africano. Él sigue cumpliendo las mismas funciones de dar entrenamiento en la lucha antisurgente, armamento y apoyo diplomático a los ejércitos de la AES.

El terrorismo wahabita instalado desde 2012 en el norte de Malí, desde entonces se ha ido expandiendo no solo hacia el centro y sur de Malí, sino que también desbordó a Burkina Faso y Níger. Pero, desde mediados del año pasado, la organización terrorista, tributaria de al-Qaeda, conocida como Grupo de Apoyo al Islām y los musulmanes (JNIM, por sus siglas en inglés), que en la actualidad es la khatiba mejor armada de la región y una de las más poderosas a nivel global, aliada con organizaciones separatistas tuaregs y con estrechos vínculos con la inteligencia ucraniana, ha profundizado su ofensiva, llegando a las puertas de Bamako y algunas ciudades y pueblos del interior, impidiendo el suministro de provisiones y combustibles, pero sin conseguir vencer la resistencia de las Fuerzas Armadas de Malí (FAMa), que en más de una oportunidad han conseguido hacer replegar a los muyahidines, liberar pasos y asistir a poblaciones cuyos accesos estuvieron bloqueados por semanas.

Ese constante ida y vuelta de ofensivas y réplicas está generando un gran desgaste en vidas y materiales en la FAMA, aunque “milagrosamente” el grupo fundamentalista no da muestra de ese desgaste, como si algo más que la fe en Allah lo sostuviese.

Es en este contexto que se conoció que Washington está considerando intervenir abiertamente en ese conflicto. Lo que, de concretarse, Malí se convertiría en la octava nación después de Yemen, Somalia, Siria, Irán, Irak, Nigeria y Venezuela en ser atacada por los Estados Unidos desde enero del año pasado, cuando Donald Trump inició su segundo mandato. Esta situación recuerda la actual crisis de seguridad que se vive en Afganistán e invita a sospechar si hay algo más que una casualidad. (Ver: Afganistán, el retorno de los viejos espectros).

Trump y su gavilla se encuentran considerando la posibilidad de iniciar operaciones militares en Mali, un país sin salida al mar y con cerca de 25 millones de habitantes, que ha sido el primero en sufrir ataques terroristas de gran escala en el nuevo contexto continental que se generó tras la caída en 2011 de la Libia del coronel Gaddafi, quien impidió por al menos una década el libre accionar de este tipo de organizaciones.

Ahora Washington con la excusa de neutralizar al JNIM, cuando es obvio que cualquier acción norteamericana en la región apuntaría a desarmar el andamiaje anticolonial que, con tanto esfuerzo, vidas y recursos, está levantado AES.

Algunas versiones confirman que el Consejo de Seguridad Nacional de Washington ya ha comenzado la planificación. Con la excusa de que el grupo, desde sus posiciones en Mali, amenaza con lanzar operaciones contra diversas naciones ribereñas del Golfo de Guinea, algo que sucede desde 2015, dos años antes de la llegada de Trump a su primera presidencia. Se prevén huracanes en el golfo de Guinea.

Si bien ningún vocero de la Casa Blanca admitió esta información, sí se conoció que desde el Pentágono se instó a las naciones del norte y oeste del continente africano a incorporar armamento, equipos y dispositivos militares estadounidenses para contener con mayor efectividad a los terroristas. Incluso por primera vez Washington llama a sus naciones aliadas del continente, sin que hayan sucedido cambios objetivos, a apoyar a la AES en su guerra tanto contra el JNIM como contra la franquicia del Daesh en la región Estado Islámico para el Gran Sahara, que también se expande a toda carrera por Chad y Nigeria.

No deja de ser al menos llamativo que los mismos ejércitos que Washington estaba impulsando contra Níger, tras el golpe militar contra el presidente pro norteamericano Mohamed Bazoum, hace ahora exactamente tres años, con la cobertura de la CEDEAO (Comunidad Económica de Estados de África Occidental) para invadir Níger y reponer a Bazoum. (Ver: Sahel, la contraofensiva imperial), con la excusa de que Moscú ha sido ineficiente para contener el terrorismo. Mientras se estaba blanqueando la pretensión norteamericana de reingresar al Sahel, un comunicado de la Casa Blanca dijo: “Esperamos que otras naciones africanas tomen nota del pésimo desempeño de Rusia en la lucha contra el terrorismo”.

Genocidio y medios.

Mientras el genocidio sionista que se ejecuta en Gaza, Cisjordania y Líbano campea por la libre, sin que nadie se dé por enterado. Desde hace años, la prensa occidental ensaya instalar que las FAMa, junto al Cuerpo Africano, están llevando a cabo un genocidio en Malí.

Diversas ONGs, con financiación occidental, en procura de instalar esta idea, dan por hecho que el ejército de Malí y sus aliados rusos fueron responsables de la muerte de más civiles que las franquicias de al-Qaeda y el Daesh. Según esos informes, en 2025, año en que se desborda el avance terrorista en Mali, junto a las milicias separatistas tuareg e inteligencia y mercenarios ucranianos, las FAMa junto a los rusos asesinaron a 925 civiles, principalmente aldeanos, mientras los muyahidines causaron 232.

Estas mismas organizaciones que denuncian estos hechos acusan a Washington y sus socios occidentales de prestar apoyo a estos regímenes, por los miembros de la AES. Que además son “increíblemente frágiles y represivos”.

Algunas versiones aseguran que, desde el año pasado, el gobierno de Trump, intentando retomar el diálogo con Bamako, “intensificó el intercambio de inteligencia con el gobierno maliense”. La que las FAMA habrían utilizado para ataques aéreos, supuestamente contra poblaciones civiles.

Por cierto, de confirmarse esa versión, estas ONGs no se espantan por la pornográfica relación de Trump con Benjamín Netanyahu, a quien se le permite el genocidio en Medio Oriente y el que pretenden cometer en Irán, pero bueno, como siempre, hay muertos más oportunos que otros.

Dada la imprevisibilidad que ha demostrado Trump desde su entrada a la Casa Blanca, la posibilidad de generar más frentes de conflicto y particularmente en África, región de la que los Estados Unidos han estado bastante ausentes en los últimos años, no es algo que pueda resultar extraño. Más si entendemos que el Pentágono ha establecido en el océano Índico y su zona de influencia, como el mar Arábigo, el mar Rojo y los golfos Pérsico y de Adén, que en las actuales circunstancias, la guerra contra Irán y la cada vez más áspera relación con China, ha tomado un valor estratégico como el que quizás nunca antes en la historia moderna ha tenido.

Es en este marco que cualquier intervención directa de los Estados Unidos en Mali y otras regiones del continente corre el riesgo de una reacción a gran escala de Rusia, para lo que tendrá que acelerar el fin del régimen de Kiev.

Marco Rubio, el secretario de Estado norteamericano, cuando se le preguntó por la posibilidad de una acción militar en Mali, solo se limitó a condenar la actividad terrorista en la región.

Llevamos muchos años observando cómo en muchos lugares del mundo, los intereses de los Estados Unidos y la crápula que los siguen se confunden con los de muchos emires y mullahs como si fueran exactamente lo mismo, en Yemen, Afganistán, Siria, Líbano, Irán, Somalia y tantos otros, por lo que la guerra que viene, si es en Mali, será una más, pero nunca la última.

JOSÉ CARVAJAL, Consejos para jóvenes escritores.




A PROPÓSITO DEL DÉCIMO ANIVERSARIO...

De estos consejos para jóvenes que escribí en 2016 en RD
© JOSÉ CARVAJAL
1. No participes en talleres literarios; dedícale ese tiempo a la lectura.
2. Lee mucha literatura clásica y moderna todos los días.
3. Escribe sin pensar jamás en publicar un libro.
4. Muestra lo que escribes a un amigo o conocido que no sea capaz de elogiar a nadie.
5. No creas elogios de amigos escritores que no se atrevan a expresarlos públicamente; ni en los aplausos de familiares ni personas de tu círculo cercano; casi siempre mienten para no hacerte sentir mal.
6. Enfréntate al desafío de corregir o que te corrijan para mejorar tu trabajo. No te conformes con resultados mediocres; trata de pulir lo escrito hasta que parezca de otro y satisfaga las exigencias del lector-crítico que cada escritor serio lleva dentro.
7. No des a conocer por ningún medio la obra que tengas en proceso. Termínala, guárdala un tiempo, léela de nuevo, corrígela, y luego, solo si te satisface, muéstrala a los demás.
8. Trabaja con el diccionario a mano; no para utilizar un lenguaje rebuscado, sino para asegurar que cada palabra sea la precisa y la más apropiada a la idea que deseas expresar.
9. Estudia el estilo de los otros, pero trata de evitar la imitación. No siempre lo que hagas estará bien porque antes lo hizo «un maestro»; los maestros también se equivocan y en algunos casos los aciertos de estos puede que sean más del editor que del propio autor.
10. Toma recesos, siempre y cuando no atenten contra la creatividad.
11. Conviértete en un observador obsesivo, pues cualquier tontería puede resultar tema para una gran obra literaria.
12. Aspira siempre a la universalidad aunque escribas un tema local. Y recuerda que ser universal no es lo mismo que ser famoso o conocido internacionalmente.
13. Trata de conocer a fondo la literatura de tu país, para que no repitas los errores (o los aciertos) de otros tiempos. Tu obra se debe a un presente que aspira conquistar el futuro.
14. Además de los clásicos y modernos, no permitas que tu lectura se limite solo a textos literarios. Explora todos los temas posibles: historia, ciencias, filosofía, antropología, política, economía, psicología, biología, botánica, geografía, etc. Muchas veces las buenas ideas literarias surgen de cosas totalmente ajenas a la literatura.
15. Trata de tener una opinión propia y desapasionada de lo que escribas, ya que eso te ayudará a reconocer si hay o no hipocresía en los elogios, o sinceridad o mala intención en las críticas que te hagan los demás.
16. Si piensas en el público, imagínatelo como un detector de calidad.
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© 2016, José Carvajal

viernes, julio 24, 2026

Tres puertas siempre abiertas, Ciudad de papel y Otra vez Santo Domingo»—, Analizados por la Inteligencia Artifical.

 



Un tríptico poético visceral, crudo y profundamente apasionado sobre la capital dominicana. En estos tres poemas —Tres puertas siempre abiertas, Ciudad de papel y Otra vez Santo Domingo—, la ciudad de Santo Domingo no es un marco geográfico ni una postal turística; es un organismo vivo que sangra, lucha, sufre y se contradice a cada hora del día.

Existe una cohesión temático-estilística notable donde la lírica urbana se fusiona con la denuncia social, la memoria histórica e internacionalista, y un expresionismo lírico de altísima densidad.

1. Mapeo Urbano y la Geografía de la Desigualdad

Los tres textos construyen una cartografía precisa y polarizada de la capital. La ciudad está fracturada por la clase, la violencia y la modernidad impostada:

  • La Zona Norte y los Barrios Populares: Capotillo, la calle 6, la Albert Thomas con Ovando, la Ciénaga, Villa Juana y el parque Enriquillo. Son los espacios de la resistencia, de la agonia popular, del hambre, del consumo de triculí y del olor a cemento/pega. Es el territorio de la protesta viva contra el FMI, donde la muerte de los manifestantes (como el asesinato en la calle o la figura de Joselito) se transfigura en martirio y «primavera».

  • Las Arterias del Comercio y la Marginación: La intersección de la Duarte con París, la Caracas y la Ravelo, la José Martí. Son los escenarios del cansancio nocturno, de las «viejas prostitutas de algodón», de la masa trabajadora arrastrada por la rutina y los «náufragos de las 6:00 a.m.».

  • La Ilusión de la Modernidad y la Opulencia: La avenida Abraham Lincoln y la Sarasota con Jiménez Moya. Aquí la modernidad se muestra como una enajenación grotesca: los «jevitos ebrios de cocaína y velocidad» que se masturban en su vacío social, en drástico contraste con los «mendigos haitianos que se suicidan con sus cuchillos de miseria» en los semáforos.

2. Lenguaje y Simbolismo: El Expresionismo Urbano

El estilo se caracteriza por imágenes sensoriales contundentes que mezclan lo decrepito con lo lírico:

  • Luz y Neón como Máscara: El neón es una constante en los tres poemas («transeúntes atrapados en burbujas de neón», «espejismo de neón líquido»). Funciona como el barniz de la modernidad capitalista que intenta maquillar la miseria pero termina derritiéndose o revelando la falsedad de la metrópoli («ciudad de papel»).

  • Colores Expresionistas:

    • El azul («ladrido de perros azules», «banderas azules») evoca la metamorfosis, la alborada, la libertad y la dignidad combativa.

    • El rojo y la flor en el asfalto: La sangre del manifestante caído que no es pérdida baldía, sino la semilla de la esperanza («de sus heridas emerge la primavera»).

    • El azabache tierno: La muerte del niño limpiabotas dormido en «manos de la eternidad», una escena desgarradora que dignifica la infancia desamparada sin caer en el panfleto barato.

  • Tensión Surrealista e Irónica: Sobresale la irrupción del fantasma en el Parque Colón bailando gagá con la reina Isabel la Católica, o el pasaje sobre Francis Drake defecando en la catedral y limpiándose con la partida de nacimiento de Colón. Hay una desmitificación irreverente de la historia colonial y de la rancia aristocracia hispanista.

3. La Historia Descolonizada: De Lemba a la Primavera de la Resistencia

La voz poética no olvida que Santo Domingo es la «primada», pero la juzga a través de una lente anticolonial e internacionalista:

  • Reivindicación Mestiza e Indígena: Mientras Nicolás de Ovando encarna el sadismo institucionalizado y en Cuba queman a Hatuey, en Santo Domingo las figuras de Enriquillo y Sebastián Lemba rescatan la dignidad de la raza y la rebelión de los oprimidos.

  • El Imperialismo y el Presente: La crítica se extiende desde las fechorías históricas de los piratas y la realeza europea hasta el presente del capital extranjero (la turista alemana en Boca Chica aludiendo al fantasma de Hitler frente al negro criollo) y las imposiciones financieras (la represión por las protestas contra el FMI).

4. La Dialéctica del Amor y la Soledad

A pesar de la denuncia feroz, los poemas están empapados de una inmensa ternura por los desheredados de la ciudad:

«...ciudad heroína de todas sus guerras / que amamantó en su pecho a todos sus héroes / y enterró en la primavera a todos sus muertos...»

La ciudad es percibida como una madre dolorosa y, al mismo tiempo, como una prostituta cansada o un travestí que «hace el amor a la soledad» a las 11:30 p.m. Hay una empatía visceral por los mendigos, los niños de la calle, las trabajadoras sexuales y los borrachos del parque Enriquillo. La ciudad los devora, pero el poema los rescata del olvido y les otorga dimensión monumental.

Resumen de la Trilogía

Estem tríptico logra sintetizar la complejidad de Santo Domingo: una ciudad antigua y ambigua, heroica pero herida, desgarrada entre la brutalidad cotidiana y la inquebrantable búsqueda de utopía. La poesía actúa aquí como una disección quirúrgica que retira la capa de neón para revelar el corazón sangrante de la urbe y la dignidad inquebrantable de su gente.

Tres poemas a la ciudad de Santo Domingo.


Tres puertas siempre abiertas.
Santo Domingo
avenidas desoladas
autos veloces
transeúntes atrapados en burbujas de neón
luces derritiéndose en las paredes de los altos edificios
suburbios que se los traga la noche
ríos contaminados
malecón de sombras
obelisco de cera
murallas de papel
y tres puertas siempre abiertas

Ciudad de papel
Ciudad que todos los días mira atónita al mar Caribe
que la fecunda de salitre
embrujo de luna llena bajo estatuas de bronce y cal
acantilado anfibio que muerde el horizonte
ciudad de papel roída por la lluvia
ciudad enclavada en un cateto de azúcar y sal
ciudad antigua y ambigua
ombligo de la noche
equidistante del sol y las estrellas
ciudad recién nacida en su heroísmo
en un golfo de flechas y sangre
ciudad de asombros y mendigos
de niños podridos por la tuberculosis
y la modernidad
ciudad de prostitutas que a las 11:30 p.m.
en la Duarte con París se desvanecen en su hastío
y a esa misma hora en la bolita del mundo
un travestí hace el amor a la soledad
ciudad con sus náufragos de las 6:00 a.m.
frente al parque independencia
atrapados en su destino de transeúntes
ciudad
horizonte de luna llena más allá de la alborada
ladrido de perros azules
refugio de los niños que huelen cemento
y de los ancianos que beben triculí
todas las noches
entre la Caracas y la Ravelo
el parque Enriquillo los acoge en su agonía
la ciudad
temblor y congoja
vida y muerte en la zona norte
en Capotillo
en la calle 6
los jóvenes se sublevan
y en la Albert Thomas con Ovando
un manifestante es asesinado
de sus heridas emerge la primavera
banderas azules ondea el viento
y la multitud atrincherada detrás de sus voces
retrocede
se dispersa en las habitaciones del medio día
mientras una flor en el asfalto tiñe de rojo la esperanza
en el parque Colón a esa misma hora
un fantasma desnudo baila ga ga
con la reina Isabel la Católica de España
la ciudad
por sus calles de lágrimas
un niño limpiabotas no vuelve a su casa
se quedó dormido en un rincón de la vida
su cuerpecito de azabache tierno
reposa tranquilo en manos de la eternidad
la ciudad
heroína de todas sus guerras
que amamantó en su pecho a todos sus héroes
y enterró en la primavera a todos sus muertos
ciudad de espantos y fantasmas
en la calle el Conde
Nicolás de Ovando se jacta de su sadismo
Mientras en Cuba
Hatuey es quemado en la hoguera
pero en Santo Domingo
Enriquillo y Sebastián Lemba
reivindican sus razas
pero por Dios no digan a nadie
que Francis Drake defecó en la catedral
y uso como papel desechable
la partida de nacimiento de Cristóbal Colón
por eso es que nadie sabe con certeza
el origen perverso de tan intrépido navegante
y no olviden que la ciudad no es más
que un espejismo de neón líquido en la oscuridad

Otra vez Santo Domingo
Ya es de noche
por la avenida Duarte
una oleada humana se escurre
entre los cristales de las tiendas y la fantasía del neón
en el parque Enriquillo agónicos bebedores de triculí
comparten su morada con los palomitos del malecón
que huelen cemento
atracadores y policías se confunden entre las sombras
y las luces de la zona colonial
esperan a que sus victimas
atraviesen los límites de la inocencia
para atraparlos entre las redes de la locura y el miedo
en Villa Juana y la Ciénaga
vendedores de crac y marihuana
ofertan sus productos al mejor postor
son las 3:00 A.M.
los jevitos de la Lincoln ebrios de cocaína y velocidad
se masturban a nombre de la madre
de la sociedad que los parió
y en la París con José Martí
viejas prostitutas de algodón
hacen el amor a la soledad
a esa misma hora en la calle el Conde
frente a la catedral primada de América
un mendigo defeca en la conciencia de todos nosotros
desde la calle Isabel la Católica
un fantasma lo observa
y se aleja llorando
es la ciudad
en el semáforo de la Sarasota con Jiménez Moya
mendigos haitianos se suicidan con sus cuchillos de miseria
y en la zona norte
precisamente en Capotillo
último reducto de la esperanza
la policía reprime a la población
que protesta contra el FMI
y Joselito muere asesinado
mientras que en Boca Chica
una turista alemana se da un baño de sol y playa
el sueño de Hitler es ya historia
a su lado
un negro criollo duerme tranquilo
Domingo Acevedo

Foto tomada de la red.

Su nombre era la princesa Ruth Keʻelikōlani.




Era dueña de una parte inmensa de Hawái. Tenía el dinero y el poder para vivir como una reina occidental, pero tomó una decisión que desafió a todo un imperio.

Su nombre era la princesa Ruth Keʻelikōlani.
Pasó toda su vida demostrando algo inolvidable: que se podía tener poder en dos mundos sin abandonar jamás el propio.
Nacida en 1826, Ruth descendía de las líneas reales más altas de Hawái. Era aliʻi, la más alta nobleza hawaiana, y su solo rango imponía respeto antes de que pronunciara una sola palabra.
Creció viendo cómo su mundo cambiaba a una velocidad aterradora:
Los misioneros cristianos llegaron decididos a transformar la cultura local.
Condenaron las prácticas tradicionales y rechazaron la religión ancestral.
Empujaron a los hawaianos a vestir, hablar y vivir bajo modelos extranjeros.
El sistema kapu, el antiguo orden social y religioso, había sido abolido antes de que ella naciera. Gran parte de la propia familia real se convirtió al cristianismo y se adaptó.
Gran parte... pero no Ruth.
Ella siguió honrando las prácticas antiguas. Protegió y apoyó a cantores, bailarines de hula y tradiciones que los extranjeros llamaban "paganas". Y era sencillamente demasiado poderosa para ser apartada.
Ruth llegó a convertirse en gobernadora real de la isla de Hawái, uno de los cargos políticos más importantes de todo el reino. Y en ese puesto, impuso una regla que incomodaba profundamente a los occidentales: se negó a hablar inglés.
No lo hablaba en público.
No lo hablaba en privado.
No lo hablaba si podía evitarlo.
Lo entendía a la perfección. Podía leerlo sin problemas y seguir todos los asuntos políticos. Pero si alguien quería hacer negocios o hablar con ella, la regla era clara:
👉
Debían hacerlo en hawaiano o conseguir un intérprete.
Misioneros, diplomáticos, empresarios y miembros de la realeza internacional: o hablaban hawaiano, o no había conversación.
Pudiendo construir palacios, elegía vivir habitualmente en una casa tradicional hawaiana. No como una pieza de museo, sino como su hogar real. Allí recibía visitas, ejercía su autoridad y le recordaba al mundo entero un mensaje directo: "Puedo permitirme su mundo, pero elijo el mío."
Para la década de 1870, Ruth poseía alrededor de 353,000 acres, una de las fortunas territoriales más grandes del reino. Pudo haberse asimilado, vender sus tierras, guardar silencio y disfrutar del dinero.
Pero eligió seguir siendo hawaiana.
Sabía muy bien lo que venía: los intereses empresariales extranjeros crecían, la monarquía se debilitaba y la independencia de Hawái estaba cada vez más amenazada.
Por eso, cuando murió en 1883, tomó una última gran decisión: le dejó la mayor parte de sus tierras a su prima, la princesa Bernice Pauahi Bishop. Más tarde, ese gigantesco territorio ayudaría a sostener el legado que dio origen a las Kamehameha Schools, dedicadas a educar a niños hawaianos y preservar su lengua, identidad y cultura.
La princesa Ruth vivió en medio de un intento de borrado cultural y respondió viviendo más fuerte que nunca:
Hablando su propia lengua.
Habitando una casa tradicional.
Honrando a sus ancestros.
Gobernando sin pedir permiso para ser quien era.
Cada gesto suyo fue un acto de resistencia.
Se negó a desaparecer... y gracias a eso, ayudó a que su pueblo tampoco desapareciera.

Wang Quanying, la historia de una heroína china que nos ha dejado




La historia de una heroína china que nos ha dejado.


Wang Quanying (1921‑2026) nació en la miseria, sin padres y sin derechos, en una China desgarrada por la opresión feudal y la violencia de los señores de la guerra. Desde niña conoció el trabajo servil, la humillación y el hambre: las marcas que el viejo orden imprimía sobre los cuerpos de los pobres. Pero en ella ardía una fuerza distinta, una conciencia que empezaba a despertar. A los 14 años, cuando la mayoría de las niñas eran condenadas a servir en silencio, Wang eligió la revolución comunista.


Se unió al Ejército Rojo, convirtiéndose en sanitaria, mensajera y combatiente durante la Larga Marcha, aquella epopeya que no solo salvó al Partido, sino que sembró la semilla de un país nuevo. Cruzó montañas, ríos y nieve con los pies descalzos, cargando vendas, medicinas y esperanza. No buscaba gloria: buscaba justicia para la clase trabajadora en lucha de clases. 


Su vida fue la prueba de que la revolución no la hicieron héroes abstractos, sino campesinos, mujeres, niños y trabajadores que se levantaron contra siglos de explotación. Tras la guerra, con pérdida del grueso del Ejército Rojo, vivió décadas en silencio, trabajando y ayudando a su comunidad. Cuando finalmente fue reconocida como veterana, ya anciana, no pidió honores ni privilegios. Siguió cosiendo futones para escuelas, enseñando a los jóvenes el valor de la solidaridad socialista y recordando que la revolución comunista empieza en lo cotidiano. 


El 22 de julio de 2026, a las 00:30, en su hogar de Dujiangyan (Sichuan), se apagó la última mujer que había caminado la Larga Marcha. Tenía 105 años. Pero su vida no se apagó: se convirtió en ejemplo.

jueves, julio 23, 2026

Charles Bronson y su esposa, Jill Ireland




En 1984, Jill Ireland perdió el pecho derecho a causa del cáncer, y Charles Bronson reorganizó discretamente su vida para mantenerla activa, animada y rodeada de su familia.


Pero años antes, Estados Unidos había conocido una faceta muy diferente de él.


Durante una entrevista televisiva con Dick Cavett en 1972, le preguntaron a Bronson por su fama de perder los nervios durante los rodajes.


Reconoció que una vez había agarrado y sacudido a un director.


Después miró a Jill.


«No soy violento», afirmó. «Antes lo era, pero ya no. Con mi esposa me he vuelto muy tranquilo».


Jill se inclinó, lo besó y admitió en tono de broma que algunas de aquellas historias eran ciertas.


El hombre más duro de Hollywood parecía, de pronto, un esposo completamente enamorado.


Se casaron el 5 de octubre de 1968.


Juntos reunieron a los hijos de sus matrimonios anteriores y construyeron una familia numerosa.


Jill apareció en varias películas de Bronson, y el trabajo rara vez conseguía separarlos.


Viajaban juntos.


Vivían juntos.


Para un hombre conocido por mantener a los demás a distancia, la familia se convirtió en el centro de su mundo.


Entonces todo cambió.


En 1984, los médicos descubrieron un tumor en el pecho derecho de Jill y le extirparon también ocho ganglios linfáticos.


Se sometió a una mastectomía.


Después llegaron meses agotadores de quimioterapia.


Poco después de la operación, comenzó a escribir.


Cada mañana.


Con una taza de té a su lado.


Las páginas surgían una tras otra.


«Las primeras quinientas páginas se escribieron solas», recordaría más tarde.


Bronson nunca intentó hablar por ella.


Simplemente permaneció cerca mientras Jill transformaba el miedo en palabras.


Después llegó otra victoria.


En Asesinato, estrenada en 1987, Jill regresó a la pantalla junto a Bronson, interpretando a la primera dama mientras él encarnaba al agente encargado de protegerla.


Temía que el cáncer hubiera terminado con su carrera.


En cambio, aquella película le ofreció un nuevo comienzo.


Pero la lucha todavía no había terminado.


A finales de la década de 1980, el cáncer regresó.


Con el tiempo, se extendió a sus pulmones.


Aun así, Jill se negó a dejar de vivir.


«No quiero pasar el resto de mi vida cuidándome como si estuviera enferma», dijo.


«¿Para qué voy a conservarla?».


Siguió escribiendo.


Siguió hablando con sinceridad sobre el cáncer, el miedo y la familia.


Bronson permaneció discretamente a su lado durante cada tratamiento, cada recaída y cada jornada difícil.


Nunca buscó atención.


Solo quería que ella supiera que no estaba afrontándolo sola.


El 18 de mayo de 1990, Jill entró en coma en su casa de Malibú.


Bronson permaneció a su lado.


También estaban allí sus hijos y otros seres queridos.


A las 11:30 de aquella mañana, Jill Ireland murió a los 54 años.


Él no necesitó pronunciar ningún discurso.


Permaneció junto a ella hasta que ya no quedó nada por decir.


Fuente: The Washington Post ("La actriz, escritora y conferenciante Jill Ireland muere de cáncer", 19 de mayo de 1990)

miércoles, julio 22, 2026

Su verdadero nombre no era Gerónimo.




Su verdadero nombre no era Gerónimo.


Nació en junio de 1829, cerca de las cabeceras del río Gila, en un territorio que más tarde formarían parte del suroeste de Estados Unidos. Su pueblo lo llamó Goyaałé, que significa "El que bosteza".


Durante años, ese nombre y esa vida le bastaron. Fue el amoroso esposo de Alope, padre de tres hijos y un hombre apache formado con orgullo bajo las montañas abiertas de su gente.


Hasta que llegó la tragedia.


En la década de 1850, mientras él se encontraba fuera comerciando, soldados mexicanos atacaron brutalmente el campamento apache donde habían quedado las mujeres y los niños.


Cuando Goyaałé regresó, solo encontró un aterrador silencio.


Luego vio los cuerpos: su madre, su esposa Alope y sus tres pequeños hijos yacían sin vida.


Caminó lentamente entre las ruinas y entendió la magnitud de lo que le habían arrebatado. En ese preciso instante, algo en lo más profundo de su ser se rompió para siempre.


Durante mucho tiempo, casi no volvió a hablar. Y cuando finalmente pronunció una palabra, aquel joven y dedicado padre ya no existía.


El nombre "Gerónimo" nació después, entre el barro, el pánico y los disparos.


Según la historia más repetida, los soldados mexicanos, completamente aterrorizados por sus impredecibles ataques, invocaban desesperadamente a San Jerónimo pidiendo auxilio.


El grito de auxilio que pronunciaban en pleno terror fue el mismo nombre que la historia terminó conservando para siempre.


Durante décadas, luchó sin tregua contra las fuerzas mexicanas y estadounidenses.


A veces con apenas unas cuantas decenas de guerreros a su lado, se movía como un fantasma por Arizona, Nuevo México, Chihuahua y Sonora, desapareciendo entre las montañas y los desiertos. En sus últimos años de resistencia, miles de soldados estadounidenses y exploradores apaches tuvieron que ser movilizados solo para perseguir a su pequeño grupo de hombres, mujeres y niños.


En septiembre de 1886, completamente agotado, cercado y sin opciones, se rindió en Skeleton Canyon.


El teniente Charles Gatewood, quien conocía a los apaches y los trataba con un respeto muy poco común, tuvo un papel decisivo en esa rendición.


Goyaałé creyó inocentemente que la pesadilla terminaba allí. Creyó que su gente podría regresar algún día a la tierra que los vio nacer.


Pero el gobierno jamás cumplió esa promesa.


Él, su familia y otros apaches fueron despojados y enviados lejos. Primero a Florida. Después a Alabama, donde horribles enfermedades golpearon con dureza a su gente. Finalmente, en 1894, fue trasladado a Fort Sill, en Oklahoma.


Durante los últimos 23 años de su vida, permaneció prisionero de guerra. Jamás volvió a vivir en su tierra natal.


Sus captores convirtieron su leyenda en un frío espectáculo. En exposiciones y actos públicos, el indomable guerrero tenía que vender fotografías, firmas y recuerdos a los curiosos que pagaban por ver de cerca al hombre que había desafiado al ejército estadounidense.


Él entendía perfectamente la humillación. Pero también sabía que, aun estando preso, debía encontrar la forma de alimentar a los suyos y no volver con las manos vacías.


En marzo de 1905, ya anciano, desfiló por la avenida Pennsylvania durante la investidura del presidente Theodore Roosevelt. La multitud se puso de pie y lo aplaudió al verlo pasar.


Días después, se presentó en persona ante Roosevelt y le hizo una única y desgarradora petición: que permitiera a los apaches de Fort Sill regresar a su tierra natal. El derecho sagrado de vivir y morir donde habían nacido.


Roosevelt se negó rotundamente. Le dijo que había derramado demasiada sangre y que jamás permitiría su regreso.


Allí mismo, rodeado de intérpretes y funcionarios, Goyaałé escuchó al hombre más poderoso de Estados Unidos decretar que nunca volvería a su hogar.


Regresó derrotado a Oklahoma y sobrevivió cuatro años más.


En febrero de 1909, tras caer de su caballo, pasó una helada noche a la intemperie antes de ser encontrado. La neumonía lo atacó de inmediato.


El 17 de febrero de 1909, murió prisionero en Fort Sill.


Según el relato transmitido por su familia, justo antes de dar su último aliento, pronunció una frase llena de amargo arrepentimiento:


"No debí rendirme. Debí luchar hasta ser el último hombre vivo".


Murió lejos del suelo que lo vio nacer, bajo la sombra de un gobierno que jamás le permitió regresar.


La historia lo llamó Gerónimo. Pero detrás del mito hubo simplemente un hombre que perdió a su familia, resistió el despojo, sobrevivió al exilio y murió con el corazón roto, soñando hasta el último segundo con volver a casa.


Tomado de la red.


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