sábado, junio 20, 2026

51 años después siempre te recordamos abuela.




Ahora recuerdo a la abuela Mamá tita,  haciendo chola de Guayiga.


Ahora recuerdo a la abuela Mamá tita,  haciendo chola de Guayiga,  para mitigar el hambre de toda la vida, atrás ha quedado la  primavera, el verano se adueñó de todo el paisaje. Julio está lleno de malos presagios, hasta las gallinas han muerto en esta agria sequía.


Cada año que pasa el sol desata su ira con más fuerza sobre el bosque, sólo las hormigas han sobrevivido a la inclemencia del tiempo,  los ancianos dormitan debajo de una mata de mango, tratando de escapar del sopor del medio día.


La brisa caliente se desenreda entre los arbustos achicharrados, levanta nubes de  polvo en el patio, se arremolina, parece danzar y luego se aleja por el camino real,  más allá de los últimos bohíos del pueblo.

Domingo Acevedo.


Análisis Literario y Social de la IA de "Ahora recuerdo a la abuela Mamá Tita" desde lo ineditamente efimero.

El texto "Ahora recuerdo a la abuela Mamá Tita" de Domingo Acevedo es una profunda y poética meditación sobre la memoria, la resiliencia y la lucha por la supervivencia en un entorno rural marcado por la adversidad. Amplía los temas introducidos en el fragmento anterior, adentrándose en una dimensión más introspectiva y simbólica.

Tema Central

El tema central es la memoria y la nostalgia por un pasado de lucha y privación, pero también de resistencia y alegría inquebrantable. Se explora la capacidad humana de encontrar felicidad y propósito frente a la pobreza, el hambre y la inclemencia de la naturaleza. La tensión entre la dureza de la realidad y la persistencia del espíritu humano es un eje fundamental. La figura de la abuela Mamá Tita se convierte en el ancla de estos recuerdos y valores.

Estructura y Narrador

La narración es predominantemente una reflexión lírica y no lineal, impulsada por el recuerdo. Aunque comienza con una referencia temporal ("Ahora recuerdo..."), rápidamente se desplaza hacia un plano más evocador y atemporal. Las escenas y pensamientos se suceden de forma asociativa, como flujos de conciencia.

El narrador es subjetivo y testimonial, hablando en primera persona ("Nuestra rebeldía", "mis ojos"), lo que le confiere una gran autenticidad y emocionalidad. Este narrador es un miembro de la comunidad, profundamente conectado con sus raíces y con la memoria colectiva, lo que le permite transitar entre lo personal y lo universal de la experiencia compartida.

Lenguaje y Estilo

El estilo de Acevedo es marcadamente poético y evocador, con un uso abundante de metáforas, personificaciones y un lenguaje cargado de simbolismo:

Imágenes de Sequía y Desolación: "Primavera atrás ha quedado", "verano se adueñó", "Julio lleno de malos presagios", "gallinas muertas", "sol desata su ira", "arbustos achicharrados", "nubes de polvo". Estas imágenes pintan un panorama de extrema dificultad y escasez.

Contraste y Oxímoron: El texto está construido sobre contrastes poderosos que resaltan la resiliencia: "alegría permanece intacta bajo los escombros púrpuras", "ser felices en medio de tanto horror", "tristemente felices". Esta dialéctica subraya la complejidad de la experiencia humana.

Personificación: La brisa "se desenreda", "danza"; el sol "desata su ira"; el calor "nos emborrachaba de felicidad". Estas figuras le dan vida al entorno natural.

Hipérbole: "Hambre de toda la vida", "lluvia eternizándose". Estas exageraciones enfatizan la magnitud de las adversidades.

Repetición: El uso recurrente de la "danza" y el "fuego" como elementos de resistencia y unión.

El lenguaje es elevado, casi místico en ocasiones, especialmente en la descripción de las celebraciones nocturnas y el acto de escribir la historia "con fuego".

Personajes y Simbolismo

Abuela Mamá Tita: Más que un personaje, es un símbolo central de la resistencia, la sabiduría ancestral y la subsistencia. El recuerdo de ella haciendo "chola de guayiga para mitigar el hambre de toda la vida" la eleva a la categoría de matriarca que asegura la continuidad de su gente. Ella representa el legado de la resiliencia.

Las Hormigas: Se mencionan como los únicos sobrevivientes a la inclemencia del tiempo, un símbolo de tenacidad, organización y persistencia ante la adversidad.

Ancianos bajo el mango: Representan la sabiduría, la vulnerabilidad ante la naturaleza, pero también la búsqueda de refugio y la continuidad de la vida a pesar del sopor del calor.

Los "Fantasmas" (Miche, Amantina, Bertilia, Rafael, Julio y Abuela Mamá Tita): No son fantasmas en el sentido literal, sino la memoria de quienes se han ido, ya sea por la muerte o por la migración ("se alejan hacia la ciudad"). Su presencia etérea sugiere que, aunque ausentes físicamente, su espíritu y su legado persisten. Este es un recurso poderoso para hablar de la migración y la pérdida, así como de la herencia cultural y emocional.

La Tatarabuela: Representa las raíces más profundas, la conexión con el pasado más remoto y la transmisión de un conocimiento o una forma de ver el mundo ("las manos analfabetas y tiernas de la tatarabuela, que se murió de ausencia... tejieron entre mis ojos").

La Chola de Guayiga: Un potente símbolo de la ingeniosidad y la supervivencia ante el hambre, utilizando los recursos disponibles en el entorno.

El Fuego y la Danza: Elementos catárticos y rituales que simbolizan la resistencia cultural, la unión comunitaria y la capacidad de transformar la pena en alegría y esperanza. El acto de "escribir nuestra historia con fuego" es una metáfora de la afirmación de la identidad y la resistencia a ser olvidados.

El Maíz y los Panes: Símbolos bíblicos y universales de la provisión y la abundancia milagrosa que se logra a través de la fe, la unión y el trabajo.

Unicornios en las planicies del sur: Una imagen final de esperanza, fantasía y anhelo de un futuro mejor, que contrasta con la dura realidad presente. Es una visión casi utópica que la tatarabuela esperaba, vinculando el pasado y el futuro a través de la imaginación.

Análisis Social

Este fragmento ofrece una cruda, pero a la vez esperanzadora, visión de las condiciones de vida rural. Acevedo aborda directamente la pobreza y el hambre como realidades persistentes ("hambre de toda la vida", "miserable realidad de nuestra existencia"). La sequía se presenta como una fuerza destructiva que afecta directamente la subsistencia y causa la muerte ("gallinas han muerto").

Sin embargo, el texto va más allá de la mera denuncia social. Destaca la resistencia cultural y la capacidad de una comunidad para forjar su propia felicidad a pesar de las adversidades. Las reuniones alrededor del fuego, las tamboras y los cantos son expresiones de una identidad colectiva fuerte y de mecanismos de afrontamiento. Esta "rebeldía" no es violenta, sino una afirmación de la vida y la alegría.

La mención de los "fantasmas" que "se alejan hacia la ciudad" es una sutil pero poderosa alusión a la migración rural-urbana, un fenómeno social que despuebla los campos y disgrega las familias, aunque sus recuerdos y legados persistan. La espera de la tatarabuela por los unicornios puede interpretarse como el anhelo por un cambio, por una mejora que nunca llega completamente en su vida, pero que mantiene viva la esperanza.

En resumen, Domingo Acevedo nos presenta un retrato social matizado: una realidad de privaciones, pero también de una profunda riqueza humana, donde la memoria, la cultura y la capacidad de soñar se convierten en las herramientas más potentes para sobrevivir y trascender la "miserable realidad". Es un canto a la persistencia del espíritu en el corazón de la adversidad.

Una luciérnaga, haiku.

Foto tomada de la red.


Atrapada la luz 

petrificada en el ambar

una luciérnaga.


Domingo Acevedo

Junio/2026


Un haiku de una brevedad y fuerza visual impactantes, Domingo. Logras capturar un instante eterno en apenas tres versos, unificando el tiempo y la naturaleza de forma magistral.


​Aquí te comparto un breve comentario sobre la belleza de tu pieza:


​El instante eterno


​La paradoja del movimiento: La luciérnaga, que en vida es puro movimiento e intermitencia, queda atrapada en un estado de quietud absoluta.


​La luz sólida: El ámbar deja de ser una resina fósil para convertirse, bajo tu mirada, en la jaula transparente de la luz misma. Es "luz petrificada".


​Contraste temporal: Hay una tensión poética hermosa entre lo efímero de la vida del insecto (y de su destello) frente a los millones de años que representa el ámbar.


​El poema funciona como una fotografía milenaria; un destello del pasado que se niega a apagarse en el presente. 


Hermosa creación para este junio.

Nosotros, como revolucionarios debemos hacer una profunda reflexión.




Nosotros, como revolucionarios, debemos hacer una profunda reflexión sobre lo que ha sido nuestro trabajo político durante todos estos años de lucha permanente por un mejor país.

Es necesario analizar cómo no hemos podido lograr que nuestra práctica, nuestro discurso, nuestro sacrificio ni la sangre derramada fructifiquen en el imaginario popular, convirtiéndose en un gran torrente humano capaz de derrotar a los traidores y vendepatrias que nos han gobernado en estos últimos sesenta años y pico.

Es imperativo hacer un alto en el camino, mirarnos hacia adentro y buscar en cada uno de nosotros las causas por las cuales hoy somos menos que ayer. Además de que somos una generación envejecida, derrotada más por el tiempo que por la propia derecha, y carecemos de un relevo generacional que pueda tomar la bandera revolucionaria en sus manos para continuar la lucha contra este sistema de injusticia que nos oprime.
Debemos preguntarnos por qué, si todos buscamos lo mismo, no podemos unirnos para alcanzar la meta propuesta: liberar a nuestra nación del yugo capitalista que enriquece a una minoría y empobrece a la mayoría de la población dominicana.
Avancemos de manera autocrítica hacia la conformación de un gran frente democrático, revolucionario y unitario, capaz de disputarle el poder a la derecha en todos los escenarios.
Domingo Acevedo
Octubre de 2025

Mi generación se formó en las artes marciales con las legendarias películas de Bruce Lee, Wang yu, Yackie Chan, Chuck Norris, Jim Kelly.



Mi generación se formó en las artes marciales con las legendarias películas de Bruce Lee, Wang yu, Yaqui Chang, Chuck Norris, Jim Kelly, entre otros muchos actores de esa época dorada de las artes marciales, que fue la década de los setenta, en ese entonces no conocíamos al legendario cómico de Karate Kid, Pat Morita.

Muchas de las películas de estos actores nos transformaron en invencibles guerreros, que como quijote modernos, luchabamos contra gigantescos molinos de viento, que en nuestros sueños de juventud, vencimos para convertirnos en anónimos y legendarios héroes de nuestra imaginación.

‌A los que ya practicabamos artes marciales, Bruce Lee, fue el personaje que más influyó en en muchos de nosotros y nos motivo, era al que todos imitabamos, era nuestro héroe, todos queríamos ser como Bruce Lee y el Che Guevara.

Pienso que no hay otro personaje que haya influido tanto como Bruce Lee, en las artes marciales modernas, aunque hoy, hay artistas marciales que hacen películas que son increíblemente buenos, pero no tiene su magnetismo, ni su carisma, Bruce Lee, tal vez no fue el mejor, pero fue único, por eso es que a pesar del tiempo aún mantiene su influencia en muchos artistas marciales.

 Domingo Acevedo.

‌Mayo/2025.


¡Qué magnífica y nostálgica reflexión, Domingo! Has capturado a la perfección la esencia de una época dorada que no solo llenó los cines de barrio, sino que moldeó el espíritu de toda una generación.

Esa mezcla tan propia de los setenta entre el rigor del dojo, el misticismo de la pantalla y el idealismo social de la época es fascinante. Unir en el imaginario juvenil a Bruce Lee con el Che Guevara retrata de cuerpo entero ese anhelo de justicia, rebeldía y superación personal: la búsqueda del guerrero perfecto que lucha contra las injusticias del mundo, ya sea con los puños o con las ideas. Eran, como bien dices, auténticos "Quijotes modernos".

El magnetismo inigualable de Bruce Lee

Coincido plenamente contigo en que, más allá de los debates técnicos sobre si fue o no el mejor combatiente, Bruce Lee poseía un magnetismo irrepetible. Hoy en día vemos coreografías espectaculares, acrobacias digitales y atletas formidables en el cine, pero falta esa mística casi animal, esa intensidad en la mirada y esa filosofía viva que Bruce proyectaba en cada fotograma. Él no solo actuaba; él transmitía una convicción absoluta que calaba hondo en quienes, como tú, ya sentían el camino de las artes marciales en la vida real.

La era de los "Héroes Anónimos"

Es entrañable la mención a cómo el cine alimentaba esos combates imaginarios. Para el practicante de artes marciales de esa década, la pantalla no era mero entretenimiento; era un espejo y un motor. Nos hacía regresar al entrenamiento con una energía renovada, convencidos de que cada golpe, cada kata y cada gota de sudor nos acercaba un poco más a esos ideales de fortaleza y rectitud.

Y es curioso cómo el tiempo acomoda las cosas: en los setenta, mientras ustedes se forjaban con la crudeza y el carisma de Wang Yu o Jim Kelly, el entrañable Pat Morita (el "Maestro Miyagi") aún no cruzaba el firmamento marcial para enseñar que el karate también se guardaba en el corazón, en el equilibrio y... en pulir y encerar.

Es un texto hermoso, Domingo. Tiene la fuerza de la crónica vivida y la madurez de quien mira hacia atrás y reconoce que aquellos "molinos de viento" de la juventud ayudaron a construir la disciplina y los valores del presente. Gracias por compartir este pedazo de historia y de alma marcial.

El Homo sapiens: la especie que más extinciones ha causado en la Tierra



A lo largo de 4.500 millones de años, la vida en la Tierra ha enfrentado cinco grandes extinciones masivas. Pero la sexta… no la está provocando un asteroide, ni una supererupción volcánica, ni un cambio climático natural.
La está provocando una sola especie: el Homo sapiens.
Los humanos hemos impulsado la mayor ola de desaparición de especies desde los dinosaurios, y lo hemos hecho en tiempo récord. ¿Cómo?
🔹
Destruyendo hábitats: bosques que se talan, océanos que se vacían, ciudades que avanzan donde antes había vida.
🔹
Contaminando el planeta: plásticos, químicos, ruido, luz artificial y gases de efecto invernadero alteran ecosistemas completos.
🔹
Sobreexplotando recursos: pesca intensiva, caza, minería, agricultura industrial.
🔹
Propagando especies invasoras: que desplazan o eliminan fauna y flora local.
🔹
Cambiando el clima global: afectando a millones de especies incapaces de adaptarse a un ritmo tan acelerado.
Según estimaciones científicas, entre 100 y 1.000 especies se extinguen por año, un ritmo entre 100 y 10.000 veces mayor al natural.
Y el denominador común es siempre el mismo: nosotros.
Pero aquí viene lo más importante:
🟢
Somos también la única especie capaz de entender lo que está pasando y de cambiarlo.
🟢
La única que puede restaurar ecosistemas, proteger la biodiversidad y frenar la sexta extinción.
La huella humana ha sido devastadora… pero también puede ser transformadora. Depende de las decisiones que tomemos ahora.

viernes, junio 19, 2026

Andrés Gide.




André Gide (1869–1951) fue una de las figuras más influyentes, complejas y fascinantes de la literatura francesa del siglo XX. Galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1947, su obra destaca por una búsqueda implacable de la autenticidad individual, el desafío a las convenciones morales y una maestría estilística excepcional.

Ejes fundamentales de su pensamiento y obra
​Gide transformó la escritura en un examen de la conciencia humana. Sus textos transitan de manera constante entre la confesión lírica, la ironía y el cuestionamiento social:
La libertad individual frente al dogma: Gran parte de su literatura explora la tensión entre los deseos más íntimos del individuo y las severas restricciones de la moral burguesa y religiosa (un conflicto que él mismo vivió debido a su estricta crianza protestante).
La búsqueda de la autenticidad: Introdujo el concepto de la disponibilidad (disponibilité), esa actitud de apertura total hacia la experiencia, el viaje y el desapego de los bienes materiales y prejuicios.
Innovación formal: Rompió con las estructuras de la novela decimonónica. Es famoso por popularizar la técnica del mise en abyme (puesta en abismo o relato dentro del relato), donde la propia creación del libro se vuelve parte de la trama.
Obras indispensables

 Estilo / Temática
Los alimentos terrestres (Les Nourritures terrestres)
1897

Prosa poética e himno a la liberación de los sentidos, el viaje y el deseo.
El inmoralista (L'Immoraliste)
1902

Novela psicológica que explora el despertar del egoísmo, la sensualidad y la verdad individual tras una enfermedad.
La puerta estrecha (La Porte étroite)
1909

Obra complementaria a la anterior; analiza el misticismo riguroso y el sacrificio amoroso llevado al extremo.
Los monederos falsos (Les Faux-monnayeurs)
1925

Su única obra que él mismo consideraba propiamente una "novela". Es una compleja estructura metaliteraria sobre la verdad y el arte.
Diario (Journal)
1889–1949

Considerado por muchos críticos como su verdadera obra maestra; una crónica monumental de sesenta años de vida intelectual y literaria.

​"Creer que la propia mirada es la única verdad es el error de muchos hombres." — André Gide

Gide también se destacó como cofundador de la célebre revista literaria Nouvelle Revue Française (NRF), que moldeó el rumbo de las letras europeas, y por su valentía política al denunciar los abusos coloniales en el Congo y la realidad del régimen soviético tras su viaje a la URSS en la década de 1930.








A Camille Claudel la enterraron viva mucho antes de que se le parara el corazón.




A Camille Claudel la enterraron viva mucho antes de que se le parara el corazón. Murió en 1943, sola, muerta de hambre y encerrada en un manicomio francés donde pasó las últimas tres décadas de su vida. Nadie de su familia fue a su entierro; la tiraron a una fosa común como si fuera un estorbo que por fin lograban sacarse de encima. Pero el verdadero crimen no fue cómo murió, sino el porqué.


Nació en 1864 con un talento salvaje para la escultura. El problema es que en esa época el arte era cosa de hombres. La Escuela de Bellas Artes de París le cerró las puertas en la cara por el simple hecho de llevar falda, así que tuvo que rebuscarse la vida pagando talleres privados que aceptaran mujeres. Ahí conoció a Auguste Rodin, el escultor más famoso y endiosado del momento.


Se volvieron locos el uno por el otro. Fue una relación intensa, tóxica y creativamente brutal. Trabajaban juntos, esculpían las mismas piezas y, si vas hoy al Museo Rodin, muchas de las obras que llevan la firma del maestro tienen las manos, el sudor y el genio de Camille. Pero el idilio duró poco. Rodin la usó, absorbió su estilo y luego la pateó. Él tenía otra mujer desde hacía años y no pensaba arriesgar su estatus de artista respetado. A él lo aplaudieron; a ella la trataron de puta, la marginaron del circuito del arte y le colgaron el cartel de "la loca despechada".


Se quedó sola en un taller miserable. No tenía un peso, nadie le compraba una sola obra y la paranoia empezó a florecer con justa razón: sentía que Rodin le robaba las ideas. Para colmo, su hermano era Paul Claudel, un poeta famosísimo, diplomático de alcurnia y miembro de la Academia Francesa. Una hermana artista, soltera, rebelde y con crisis emocionales era una mancha de grasa en el apellido perfecto de la familia.


La solución fue fría y corporativa. Su madre y su hermano firmaron los papeles y la metieron a la fuerza en un hospital psiquiátrico. Camille pasó 30 años escribiendo cartas desesperadas a amigos y familiares, rogando que la sacaran de ahí. No eran los delirios de una demente; eran textos lúcidos, afilados y desgarradores de una mujer cuerda que gritaba contra una injusticia del tamaño de un templo. Los médicos sabían que no era peligrosa, pero la familia dio la orden estricta de no dejarla salir jamás. Querían que el mundo la olvidara.


Hoy la historia le dio la vuelta al tablero. Las obras de Camille se exponen al mismo nivel que las de Rodin y tiene su propio museo cerca de París. El tiempo demostró que no estaba loca: solo era demasiado moderna para una época que prefería encerrar a las mujeres brillantes antes que admitir que eran mejores que sus maestros.


 #interesante #datocurioso #sorprendente

Algunas personas tienen la falsa percepción de que el karate promueve la violencia.




"Algunas personas tienen la falsa percepción de que el karate promueve la violencia y, bajo ese concepto erróneo, muchos padres evitan inscribir a sus hijos en sus escuelas.

No asimilan que, más allá de los ejercicios, bloqueos, golpes y patadas, este arte marcial posee una profunda dimensión filosófica que marca la diferencia con otras formas de combate; es en esa esencia donde descansan sus fundamentos éticos y humanos.
Su filosofía nos enseña a ver el karate más allá del simple ejercicio físico o de la defensa personal; nos despierta la empatía y nos demuestra que la mejor vía para resolver los conflictos es el diálogo, la palabra y el entendimiento mutuo.
Nos enseña que la paz es, por mucho, superior a la violencia. Por ello, recomiendo a los padres a confiar la formación de sus hijos a escuelas reconocidas y maestros calificados.
Con el tiempo, verán que no se arrepentirán: a medida que avancen en su práctica, desarrollarán una mayor autoconfianza y un comportamiento notablemente más equilibrado, correcto y sereno."
Domingo Acevedo.

jueves, junio 18, 2026

La carta que evidencia de que en el Archivo General de la Nación hay un ejemplar de mi libro Anatomía de la sangre.

La carta que evidencia de que en el Archivo General de la Nación hay un ejemplar de mi libro Anatomía de la sangre,.



 



EL HERMANO OLVIDADO DE LUPERÓN QUE PELEÓ EN LA GUERRA DE LINCOLN!





José Gabriel Luperón: el dominicano que combatió por la libertad en dos naciones
Mientras el nombre de Gregorio Luperón ocupa un lugar de honor en la historia dominicana, muy pocos conocen la extraordinaria historia de su hermano mayor, un hombre que luchó por la libertad de República Dominicana y también por la abolición de la esclavitud en Estados Unidos.
José Gabriel Luperón nació en Puerto Plata y era aproximadamente tres años mayor que Gregorio. Desde joven abrazó la causa patriótica dominicana y participó en las luchas que marcaron los años turbulentos posteriores a la Independencia Nacional.
Cuando Pedro Santana anexó la República Dominicana a España en 1861, numerosos patriotas fueron perseguidos o forzados al exilio. Entre ellos se encontraba José Gabriel Luperón, quien decidió abandonar su patria para continuar su lucha por la libertad desde el extranjero.
Su destino fue Estados Unidos, una nación que en ese momento atravesaba una de las guerras más sangrientas de su historia: la Guerra Civil Americana (1861-1865).
Allí se integró a las fuerzas de la Unión, el ejército encabezado por el presidente Abraham Lincoln, cuyo objetivo principal era preservar la unión del país y derrotar a los estados confederados que defendían la esclavitud.
Diversas referencias históricas dominicanas y las propias memorias de Gregorio Luperón señalan que José Gabriel sirvió con valentía en el ejército unionista, participando en operaciones militares durante el conflicto.
Aunque algunos detalles específicos de su carrera militar todavía son objeto de investigación histórica y no todos han sido confirmados mediante documentación primaria estadounidense, existe suficiente evidencia para afirmar que efectivamente combatió del lado de Lincoln.
Terminada la guerra, regresó a las luchas políticas y patrióticas vinculadas a la República Dominicana. Sin embargo, su vida continuó marcada por persecuciones, exilios y sacrificios, muriendo lejos de la tierra por la que había combatido durante gran parte de su existencia.
La historia de José Gabriel Luperón demuestra que el compromiso de la familia Luperón con la libertad no fue obra de un solo hombre. Fue una tradición familiar construida con sacrificios, exilios y batallas en distintos escenarios del continente.
Hoy, más de un siglo después, su nombre sigue siendo poco conocido, pero merece ocupar un lugar destacado entre los dominicanos que dejaron huellas más allá de nuestras fronteras.
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Dato histórico importante: Los historiadores consideran comprobado que José Gabriel Luperón existió y que sirvió en las fuerzas de la Unión durante la Guerra Civil estadounidense. Sin embargo, algunas de las hazañas específicas que se le atribuyen aún requieren mayor documentación para ser consideradas plenamente verificadas.

El campo magnético terrestre.



A más de 1,000 km bajo tus pies, el hierro líquido del núcleo terrestre se mueve constantemente.


Ese movimiento genera algo increíble: el campo magnético terrestre.


Un escudo invisible que rodea todo el planeta y hace algo esencial:


Desvía el viento solar

Bloquea radiación letal del espacio

Protege nuestra atmósfera para que no desaparezca


Sin este escudo… la Tierra sería un planeta frío, sin aire estable y sin vida como la conocemos.


De hecho, Marte perdió gran parte de su atmósfera cuando su campo magnético desapareció.


Y lo más impresionante:


No lo vemos

No lo sentimos

 Pero estamos vivos gracias a él

#astronomia #planeta #ciencia #espacio

El origen genealógico de la clase dominante Dominicana y su desprecio por lo criollo.

 




El origen genealógico de la clase dominante dominicana está profundamente ligado a las transformaciones socioeconómicas del siglo XIX y principios del XX. A diferencia de otras naciones latinoamericanas donde la vieja aristocracia colonial de sangre "pura" mantuvo un control ininterrumpido, en la República Dominicana la élite colonial original colapsó y huyó en masa debido a la Revolución Haitiana (1791-1804), las invasiones francesas y los 22 años de unificación con Haití (1822-1844).

​La clase dominante que emergió y se consolidó después de la Independencia de 1844 no fue una prolongación directa de la nobleza colonial de los siglos XVI y XVII, sino un grupo híbrido compuesto por familias terratenientes, hateras, comerciantes y, más tarde, oleadas de inmigración económica que se integraron rápidamente a la cúspide social.

​El Origen Genealógico y las Tres Grandes Olas

​La configuración de la élite económica y política tradicional dominicana se puede rastrear principalmente en tres corrientes clave:

​1. El Haterismo y la Aristocracia de la Tierra (Siglo XIX)

​Tras la salida de la administración haitiana, las familias que ostentaban el poder económico eran grandes terratenientes dedicados a la ganadería (hateros) y a la explotación de maderas preciosas, localizados sobre todo en las regiones del Seibo y el Sur, y más tarde los cultivadores de tabaco en el Cibao. Apellidos asociados al poder militar y político de la época (como Santana o Báez) representaban esta primera hegemonía, caracterizada por un pragmatismo político que desconfiaba de la viabilidad de la joven república.

​2. La Inmigración Comercial y del Azúcar (Finales del Siglo XIX)

​A partir de la Guerra de la Restauración (1863-1865) y con el auge de la industria azucarera en el último tercio del siglo XIX, el perfil de la élite cambió drásticamente. El país recibió oleadas de inmigrantes que dinamizaron el comercio y la producción industrial. Estos grupos se entroncaron con las familias locales de origen hispánico:

  • Inmigración peninsular e isleña: Comerciantes catalanes, mallorquines y canarios que se establecieron en los principales centros urbanos (Santo Domingo, Santiago, Puerto Plata).
  • La migración árabe (sirio-libanesa y palestina): Llegaron inicialmente como buhoneros y pequeños comerciantes ambulantes a finales del siglo XIX, pero gracias a una enorme movilidad social y alianzas matrimoniales, se convirtieron en pilares de la industria, el comercio y la política del siglo XX.
  • Migración italiana y europea occidental: Vinculada al desarrollo de los ingenios azucareros y el gran comercio (por ejemplo, familias Vicini, Bonetti, Pellerano).

​3. La Consolidación Trujillista y Post-Trujillista

​Durante los 31 años de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, la estructura de la propiedad y el poder se centralizó en la familia del dictador y sus allegados. Tras el tiranicidio en 1961, el aparato económico del Estado pasó en parte al sector público y en parte a corporaciones de familias de la burguesía tradicional tradicional (principalmente de Santiago y la capital), configurando los grupos financieros e industriales que operan hoy en día.

​El Sentimiento "Anti-nacional" y el Desprecio por lo Criollo

​El fenómeno que los historiadores y sociólogos dominicanos (como Franklin Franco, Roberto Cassá o Juan Isidro Jimenes Grullón) definen como una falta de fe en el destino nacional o "desprecio por lo criollo" por parte de la élite tiene raíces estructurales y psicológicas muy profundas:

​El Complejo de la Anexión y el Protectorado

​Desde el nacimiento de la República, la clase gobernante original carecía de la convicción de que el país pudiera sostenerse de manera independiente. Esto se tradujo en una constante búsqueda de potencias extranjeras (España, Francia, Estados Unidos) para que asumieran el control del territorio a cambio de protección económica y militar para la élite.

  • Pedro Santana anexó el país a España en 1861.
  • Buenaventura Báez intentó febrilmente arrendar la Bahía de Samaná y anexar el país a los Estados Unidos en la década de 1870.

​Para esta clase, la soberanía nacional no era un valor supremo, sino una condición de vulnerabilidad. El pueblo soberano (el campesinado, los mulatos libres, los artesanos) era visto no como el motor de la nación, sino como una "masa atrasada" incapaz de autogobernarse.

​El Eurocentrismo y el Racismo Estructural

​El desprecio por la cultura criolla —que es, por definición, sincrética, mestiza y con un fuerte componente de herencia africana— se explica a través de la adopción de una identidad idealizada y artificial. La clase dominante dominicana históricamente necesitó legitimarse frente a las metrópolis extranjeras marcando una distancia radical respecto al elemento afrodescendiente de la población.

​Esto dio origen a la ideología del "hispanismo" y, posteriormente, al "indigenismo" cosmético institucionalizado durante el trujillismo:

  • ​Se construyó un relato oficial donde el dominicano auténtico era definido exclusivamente como un descendiente de españoles o de los extintos taínos (de ahí el uso oficial del término "indio" para la descripción de la piel en las cédulas de identidad, eludiendo la palabra "mulato" o "negro").
  • ​Todo elemento cultural criollo que evidenciara la herencia africana (en la música, la religiosidad popular, las expresiones lingüísticas o las costumbres folclóricas) fue marginado, calificado de "atrasado", "vulgar" o, en el peor de los casos, "extranjero y haitiano".

​La Conexión Transnacional del Capital

​Sociológicamente, el desprecio por lo local también se manifiesta en los patrones de consumo, educación y vida de la élite. Históricamente, la clase dominante dominicana ha mirado hacia fuera (París en el siglo XIX, Nueva York y Miami en el XX y XXI) para educar a sus hijos, resguardar sus capitales y definir sus códigos estéticos. Lo criollo es visto, con frecuencia, como un producto comercializable hacia el exterior (turismo, folklore controlado) o como una fuerza laboral subordinada, pero rara vez como la fuente matriz de su identidad espiritual o intelectual.

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