domingo, julio 05, 2026

Félix Mota Veloz: el poeta que cayó junto a Sánchez y que la posteridad dejó en el olvido.




Murió fusilado el mismo día y en el mismo paredón que un Padre de la Patria. Pero mientras a Sánchez lo estudia todo el país, a él casi nadie lo menciona por su nombre completo.

Félix Mota Veloz: el poeta que cayó junto a Sánchez y que la posteridad dejó a medias

Cuando Pedro Santana proclamó la Anexión de la República Dominicana a España, el 18 de marzo de 1861, Félix Mota Veloz no se quedó de brazos cruzados. Se sumó a la expedición armada que Francisco del Rosario Sánchez organizó junto al general José María Cabral para combatir esa entrega de la soberanía nacional.

Biografía: cinco vidas en un solo hombre

Las fuentes consultadas no precisan la fecha ni el lugar exacto de su nacimiento, pero sí permiten reconstruir su edad y su trayectoria con detalle. Cuando ocurrió el "trabucazo de Mella" en la Puerta de la Misericordia —el 27 de febrero de 1844, chispazo que encendió la independencia— Félix Mota tenía 21 años, lo que sitúa su nacimiento hacia 1822 o 1823. Tenía 39 años cuando fue fusilado en 1861.

Mota se involucró desde joven en la causa independentista de 1844. Hacia 1854-1855 ya figuraba en informes militares como oficial experto en artillería, sirviendo en el Cuerpo de Artillería. El 24 de mayo de 1845 se casó en Santo Domingo con la poetisa cubana Francisca Cleofé Valdés, originaria de La Habana. En 1856 fue nombrado Preceptor de la Escuela Pública de Santo Domingo, ejerciendo como educador.

Su oposición al general Pedro Santana lo llevó al exilio: primero a Venezuela en 1858, y luego a Curazao en 1860. Fue precisamente desde el exterior que se sumó, en 1861, a la expedición de Sánchez y Cabral contra la Anexión a España que Santana acababa de proclamar el 18 de marzo de ese año.

Como escritor, Mota usó su pluma contra el poder: escribió epigramas contra quienes, en sus palabras, "vendieron" el país a una potencia extranjera. Sus poemas —"La Virgen del Ozama", "La muerte de la señorita Dolores Suazo", "El Blasfemo" y "La Vida"— fueron incluidos en "La Lira de Quisqueya" (1874), la primera antología de poesía dominicana, compilada por José Castellanos. El propio Joaquín Balaguer y el historiador Emilio Rodríguez Demorizi reconocieron después su aporte a las letras dominicanas de esa época.

Militar, poeta, político, educador y escritor: esa "quíntuple condición", como la describió uno de sus biógrafos, resume una vida entera puesta al servicio de la soberanía nacional, primero contra Haití en 1844 y después contra España en 1861.

El fusilamiento y la deuda pendiente

La expedición de 1861 tomó Cachimán, Las Matas de Farfán, El Cercado y Neiba, pero las lluvias y la retirada del apoyo haitiano frenaron el avance. Sánchez fue traicionado, herido y capturado en El Cercado junto a sus hombres, entre ellos Mota, y conducidos a San Juan de la Maguana. Allí, un consejo de guerra presidido por el general Domingo Lazala —enemigo declarado de Sánchez— los condenó a muerte a todos.

El 4 de julio de 1861, a las cuatro de la tarde, Félix Mota Veloz fue fusilado en el camposanto de San Juan de la Maguana junto a Sánchez y otros diecinueve dominicanos, entre ellos Juan Erazo, Benigno del Castillo y el comandante Manuel Baldemora.

Once años después de la muerte de Trujillo, en 1972, el propio Joaquín Balaguer firmó el decreto No. 2140, que ordenaba trasladar los restos de Félix Mota Veloz al Panteón Nacional, el lugar de honor donde reposan los grandes próceres dominicanos. Más de cinco décadas después, ese traslado todavía no se ha realizado.

Existe hoy una Escuela Félix Mota que lleva su nombre, aunque no pude confirmar con certeza en qué localidad está ubicada. También hay una Calle Félix Mota en el sector Gala de Santo Domingo, cerca de la avenida John F. Kennedy.

Félix Mota no fue uno de los Padres de la Patria. Pero murió el mismo día, por la misma causa, junto al mismo hombre. Esa deuda de reconocimiento, decretada desde 1972, sigue pendiente.

Fuentes:

AlMomento.net, "Félix Mota Veloz: poeta y héroe dominicano"

Acento, "Personajes exaltados al Panteón Nacional: Félix Mota Veloz"

Acento, "Francisco del Rosario Sánchez"

Diario Libre, "Francisco del Rosario Sánchez y sus lauros independentistas" y "El libertador martirizado"

Wikipedia, "Francisco del Rosario Sánchez"

Historiología Puerto Plata, "Francisco del Rosario Sánchez"

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LOS PALEROS DE BALA.

 


José  Antonio Jiménez (Balá), cabeza del grupo paramilitar “Los Paleros”, una fuerza de choque criminal y vandálica que arremetía contra cualquier manifestación individual o colectiva que se diera contra los remanentes del  régimen tiránico.


Balá, al centro con sombrero.Ahora, a la distancia de cinco décadas,recuerdo con más claridad la figura de Balá.


Él acostumbraba estacionar su colorida camioneta ¿Chevrolet?, cubierta de adornos y brillantes accesorios niquelados,al lado de la  acera del parque Enriquillo, pegado a la Caracas, frente a la ferretería Villa.


Sentaba  su voluminosa anatomía en un banco del parque, rodeado de sus agüizotes y se paseaba desafiante de un lado a otro, vociferando amenazas para que lo oyera la  mayor cantidad de personas posible.


Ese es el  Balá  que recuerdo, yo lo que percibía era como un tumulto, mientras mi atención se centrabamás en el parque, las atracciones de la avenida comercial, los paquitos nuevos. Las acciones criminalesde Balá,su juicio y final condena de cárcel en 1963; su escape de la prisión en 1966 y su muerte violenta en 1968 a manos de su propio hijo, son noticias que quedaron plasmadas por la prensa de la  época.


El historiador Alejandro Paulino Ramos, citado por  Ángela Pena en el diario Hoy del 28 de enero  de 2012, dice refiriéndose a Balá: “El funesto personaje atacó a  manifestantes de los primeros mítines por la democracia, entre ellos el muy concurrido del PRD realizado en el parque “Colón”.


“Balá y sus paleros arrastraban sin compasión a los heridos. Su lugarteniente era Virgilio Martínez, mejor conocido como “Quinielita”, y además se encontraban otros como Pedro Vásquez, Eduardo Pérez Miniño, Domingo Figueroa, Pascasio García, Rafael Antonio Félix Báez, Agustín Berroa, Rafael Arias Richardson y Fernando A. Jiménez Herrera”.


Todavía se discute si los paleros fueron un cuerpo organizado a escala nacional, con una dirección central. Es lo que parece, pues sus acciones lucían coordinadas,  en armonía con la Policía y el aparato judicial. Se le acusó de incendiar Radio Caribe y atribuirlo a miembros del Movimiento Popular Dominicano, entre los cuales resultaron muertos y heridos cuando el pandillero asaltó su local en la avenida Duarte;  participaron junto a la  Policía  en la  “masacre de la calle  Espaillat” el  20 de octubre de 1961, con saldo indeterminado de muertos y heridos.


En el interior del  país, según relata, por ejemplo,Fernando Ferreira Azconaen la página digital Mao en el Corazón: “…en Sosúa, al finalizar este mitin, fueron vilmente asesinados los jóvenes Pedro Clisante y el Dr. Alejo Martínez, quienes regresaban a sus hogares después de participar en esta manifestación multitudinaria contra los remanentes del despótico régimen.En Santiago, esa misma tarde fue asesinado un joven de apellido Jiménez (mis disculpas por no recordar su nombre completo), cuyo velatorio fue ametrallado en horas de la noche, muriendo en este cobarde acto otro valioso joven, Erasmo Bermúdez”.


Y agrega: “Cuando íbamos llegando a casa, nos agredieron a palos, pedradas, trompadas, etc. y penetraron a la sala de nuestro hogar, golpearon a mamá y a Norman y rompieron algunos muebles de esta área. Toda la acción estuvo acompañada de insultos y vocinglería. Nos gritaban “malditos comunistas”, “mal agradecidos” y otros improperios impublicables”. Y concluye: “Así, con el ataque a nuestra familia y la violación de nuestro hogar, se inició la tristemente célebre etapa de los paleros en Mao”.


Las acciones de paleros, inspirados por Balá aunque no fueran dirigidos directamente por él, se reportaron en casi todo el país: Santiago, San Francisco de Macorís, Puerto Plata,  Barahona,  La Romana, San Pedro, Moca, La  Vega.



TEXTO: Ramón A. Guerreo

Foto: Balá , entrevistado por Bonillita en el Palacio de la Policía

Masacre de Minab : El Pentágono sabía que era una escuela para hijos de oficiales.

 #ULTIMAHORA: SE FILTRA INFORME DEL PENTÁGONO QUE ACUSA PREMEDITACIÓN.



Masacre de Minab : El Pentágono sabía que era una escuela para hijos de oficiales de la Guardia Revolucionaria Iraní y lo habrían hecho con la deliberada intención de debilitar la moral y de distraerlos del ataque principal.


Aún así lanzó el misil que mató a 183 niños, según reportaje de AP


Imagínense llevar a su hijo de siete años a la escuela. Despedirse de él con la promesa de verlo al final del día y, horas después, recibir una llamada que le cambia la vida para siempre. Imagínense descubrir que ese niño fue una de las víctimas de una guerra que jamás entendió y que nunca regresará a casa. Pero el dolor no termina ahí. 4 meses después, algunos padres siguen sin tener una tumba donde llorarlos, una lápida donde dejar flores o un lugar donde despedirse de él.


Makan Nasiri, de 7 años, es el único de los 183 niños muertos en el ataque cuyos restos no han podido ser recuperados. La fuerza de la explosión fue tan devastadora que su cuerpo habría quedado desintegrado por el misil que impactó la escuela primaria Shajareh Tayyebeh, en la ciudad iraní de Minab. No quedó nada que enterrar, nada que abrazar por última vez, nada que permitiera a su familia cerrar una herida que sigue abierta cada día. Mientras otros cuerpos fueron recuperados entre montañas de concreto, polvo y metal retorcido, Makan permanece desaparecido. 


El resto fueron sacados a pedazos: 182 niños, 26 maestros y trabajadores del colegio, 5 padres que corrieron a salvar a sus hijos y murieron abrazándolos. Y los criminales de USA sabían. Sabían desde hacía 7 años que aquel lugar era una escuela. Sabían que ahí estudiaban hijos de oficiales de la Guardia Revolucionaria iraní. Y aun así disparó, según señaló un reportaje de The Associated Press (AP).


La investigación de AP, basada en entrevistas con funcionarios estadounidenses, trabajadores de derechos humanos, testigos presenciales y familiares de las víctimas que hablaron desde el anonimato por miedo a represalias, no admite paliativos, el ejército norteamericano tenía la información necesaria para evitar la masacre y no la transmitió. Un analista lo había visto y lo había escrito. Pero el hallazgo se perdió en la burocracia de los servicios de inteligencia y los mandos militares. Siete años de aviso ignorado. Y luego, un misil.


Y así se llenan la boca con justicia, democracia y libertad. Son criminales de guerra, de niños y oportunistas al igual que su aliado los carniceros psicópatas israelíes pero nadie los puede tocar.


#todos #seguidores #destacado

Pampa o arribeño, el poncho se hizo indispensable.

 







PONCHOS DEL PAIS
Pampa o arribeño, el poncho se hizo indispensable
Acaso una de las pilchas emblemáticas del gaucho sea el poncho, y no porque haya sido inventado o creado en estas tierras ya que con pequeñas variantes fue utilizado por casi todas las culturas de la humanidad, sino por ser prenda principal y muy particular. Muy bellos los del Sur, "pampas" de una sola pieza, y los del norte, "arribeños", tejidos en dos paños, en telar "de cintura".
Desde que Inglaterra comenzó a producir textiles en sus colonias de la India, su expansión territorial acrecentaba su producción. En 1765 comienza a funcionar la primera máquina inglesa de hilado de algodón. Una vez que España le permitió comerciar con el Río de la Plata, a comienzos del siglo XVII, a través de barcos "negreros" (de esclavos) comenzaron a llegar textiles de todo tipo a estas tierras, muy valorados y requeridos, sobre todo por las damas de gustos europeos.
El poncho llegaría más tarde, cuando los viajeros ingleses observaran, ya en el siglo XIX, que se utilizaban aquí y que pasada la mitad del siglo mencionado, los ponchos pampas eran muy requeridos. Tanto, que Juan Manuel de Rosas fomentaba su fabricación, enviando cientos de ovejas a los toldos, ya que los indios no eran afectos a su carne y no las criaban. Con ojos de comerciantes notaron que una india tardaba meses en tejer un poncho y que a máquina, en Manchester o Birmingham se haría en una hora. Y así lo hicieron; algunos imitando grecas y dibujos de los pampas (sin mucha suerte) y otros muy bellos, con adornos que habían utilizado anteriormente en textiles de otro tipo, como figuras geométricas o florales que gustaban mucho.
Los paños a máquina eran grandes y venían sin flecos ni bordes, sólo cortada la boca. Ésos no gustaron demasiado, entonces se les hacían los flecos a tijera, que para que no quedaran de sección cuadrada, se retorcían, dando así el aspecto del fleco de la urdimbre de un poncho tejido.
Los ponchos en su mayoría venían engomados, para hacerlos, de algún modo, impermeables, lo que hizo durable el torcido de los flecos, detalle que aún podemos observar hoy.
Rosas, durante su gobierno, tomó medidas para proteger las manufacturas y promulgó la ley de aduanas en 1835, para diversos rubros. Pero volviendo a los ponchos, digamos que los indios cambiaban diez ponchos pampa por uno inglés, porque los apreciaban muchísimo, por peso y tamaño. Después todo cambió. Los gobiernos posteriores a la Batalla de Caseros (Sarmiento y Mitre, entre otros) no solamente permitieron el ingreso de mercaderías extranjeras, sino que hasta perjudicaron y despreciaron las nacionales, y en la Legislatura porteña llegó a escucharse el argumento que... si no se sacan los aranceles a las telas inglesas, Buenos Aires se vería invadido de ponchos cordobeses" (como si eso fuera una calamidad).
En la nota "Los ponchos de Rosas", escrita por Guillermo Palombo en El Tradicional N°41 de enero de 2001, podemos leer: "Ya por el 1850, con la ley de aduanas algo debilitada en su rigor, un oficial llamado Nicolás Valentín Artalejo, vestía «poncho inglés blanco, listas punzoes» colores que Rosas había elogiado de los muy usados ponchos santiagueños en Buenos Aires, que en realidad eran de lana natural y listas teñidas con "cochinilla" que es un insecto que al molerlo da color grana.
Mansilla nos cuenta en su Excursión a los Indios Ranqueles, que el cacique ranquel Mariano Rosas lo recibió en sus toldos de Leubucó "con chiripá de poncho inglés".
Dejaron de entrar ponchos ingleses a fines del siglo XIX. Luego una firma argentina llamada Campomar compró algunas máquinas y comenzó a fabricarlos aquí, antes de la Primera Guerra Mundial, aunque no tan bellos.
La historia de usos y costumbres del gaucho acaso sea la menos contada, pero es inmensamente rica en datos que siempre llamarán la atención.
Por: Raúl Oscar Finucci

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