miércoles, octubre 07, 2026

Galán Hernández, poeta, periodista y maestro nacional.





El 6 de octubre de 1936 fue asesinado tras ser arrojado a las aguas del Atlántico con las manos atadas y con un peso en los pies José Galán Hernández, poeta, periodista y maestro nacional, sargento de Artillería, alcalde de Fasnia, fundador de la Agrupación Socialista (PSOE) de Güímar y secretario de la Federación de Trabajadores de la Enseñanza (UGT).

Firme defensor de los valores de la escuela pública y laica, representa a esa generación de docentes que entendieron la educación como un acto de liberación y respeto profundo por el entorno. Su labor pedagógica, desarrollada de forma principal en Canarias, no se limitaba a los libros de texto; Galán sacaba a sus alumnos al campo para que aprendieran a leer la naturaleza.
Su frase, entresacada de su discurso del 10 de marzo de 1919 para la ‘Fiesta del Árbol’, «¡Pobres de los seres que no vean en los productos de la Naturaleza otra finalidad que la de satisfacer nuestras necesidades materiales!», es el corazón de su enseñanza. En un mundo que empezaba a devorar recursos de forma utilitarista, él reivindicaba la contemplación y el valor intrínseco de lo vivo.
Nacido en Tacoronte (Tenerife) en 1893, entre 1914 y 1916, se alista en el Ejército y llega a ser cabo y sargento de Artillería. En 1918 pide ingreso en el Cuerpo Auxiliar de Oficinas, pero cesa a petición propia en 1920.
Tras obtener el título de maestro de Primera Enseñanza e inicia su labor como maestro en el convento de agustinos de su villa natal. Oposita a Magisterio y es nombrado maestro de adultos y, luego, interino en Realejo Alto (1922-1923). Colabora en El Progreso (1921) y en Horizontes (1927). Desde 1929 a 1936 desarrolla su profesión de maestro en diversas localidades tinerfeñas, sobre todo en Fasnia y Güímar (en esta última trabaría amistad con el párroco Pérez Cáceres, futuro obispo de la diócesis Nivariense) y también en Santa Cruz de Tenerife. Redactor de Las Noticias (La Laguna) y miembro fundador de Obreros de la Cultura, órgano de UGT de Enseñanza; colaborador en El Campo, La Atlántida y Gaceta de Tenerife (1926-1930). En paralelo a su actividad profesional, tiene una presencia muy destacada en la política insular, en el ámbito de la Enseñanza: miembro fundador de la Asociación del Magisterio; secretario por oposición de la explotación de aguas Fuente de las Acacias (1924). Es nombrado alcalde en Fasnia (1928), pero deja el cargo a los cuatro meses, aunque permanece como concejal hasta el año siguiente. Miembro fundador de la Agrupación Socialista de Güímar (1929), secretario de la UGT Enseñanza y preside el Consejo Local de Primera Enseñanza (1933), desde el cual impulsa el desarrollo de la escuela pública. En cuanto a su actividad propiamente literaria, habrá que consignar entre otros hechos su constante participación en veladas y fiestas organizadas por el Ateneo de La Laguna o los ayuntamientos de Güímar, Fasnia, Arafo (1927 y 1931); sus lecturas en el Teatro Leal de La Laguna, conferencias en la Escuela Normal (1933), su intervención en la velada literaria por la muerte de Domingo J. Manrique (1935) o su presencia en la tertulia que mantenía en La Laguna el poeta Manuel Verdugo. Por otra parte, publica una novela de ambiente regional, El del alma negra (1928), y una recopilación de sus poemas, Troqueles (1929). En 1935 tenía dispuesto para la edición otro libro de poemas, Rojo y blanco, que se pierde al comenzar la guerra civil, cuando el poeta sea detenido, confinado, inhabilitado y finalmente asesinado.
Fue detenido el 18 de julio de 1936, al comienzo de la Guerra Civil, por su conocida ideología progresista. Se encontraba en una pequeña venta de Los Realejos conversando con unos amigos cuando fue requerido por la autoridad. Lo llevaron a Santa Cruz y lo encarcelaron en la prisión de “Fyffes”. Allí se encontró con su hermano César Galán, que, como él, había sido detenido. No sólo bastaba con encarcelarlo, sino que fue suspendido de empleo y sueldo e inhabilitado, de por vida, para ejercer el Magisterio Público, quedando su familia, su mujer y sus siete hijos, condenados a pasar hambre.
Pero el ensañamiento con José Galán no terminó aquí. Los sublevados querían acabar con todos los partidarios del Frente Popular y era muy conocida la posición política de José Galán, haciendo declaraciones, abiertamente, sin cortapisas, en la prensa y en todo tipo de actos públicos. Por ello, fue sacado de la prisión el 6 de octubre de ese mismo año 1936, junto a casi todos los maestros que formaban la dirección de la F.E.T.E.-U.G.T., y arrojado vivo a las aguas del Atlántico con las manos atadas y con un peso en los pies, donde pereció.
Lamentablemente, en el colmo del cinismo, el 7 de abril de 1937, seis meses después de su muerte, la Comisión Depuradora del Magisterio Primario de la provincia de Santa Cruz de Tenerife lo requería, junto a otros maestros, “para que en un plazo máximo de diez días a, partir de la publicación en el ‘Boletín Oficial de la provincia’, comuniquen a dicha Comisión el domicilio actual, a fin de enviarles la documentación que se estime oportuna”.
Don José Galán desapareció de la cárcel de “Fyffes” sin que a su esposa le dieran ningún tipo de explicación de lo ocurrido. Su muerte fue una más de los miles de personas que quedaron registradas como desaparecidas durante la Guerra. Por ello, doña Remedios inició un expediente con el fin de declarar fallecido a su marido. Después de muchas gestiones, logró una pensión de orfandad para sus hijos, aunque ella no constase como viuda, al no existir una fecha oficial del fallecimiento de su marido.
La familia tuvo que esperar hasta el 17 de octubre de 1999 para tener noticias de lo que realmente sucedió con don José Galán y la fecha de su vil asesinato.

Tomado de la red.

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