La discriminaron por su color de piel y ella escribió esta canción en respuesta...
Era el año de 1945 la compositora y pianista cubana Isolina Carrillo, quien por esos días trabajaba de asesora artística y pianista acompañante en la emisora Cadena Azul en La Habana, una de las estaciones de radio más importantes de aquel tiempo, recibió la visita de un caballero de nacionalidad colombiana que estaba de paso por Cuba y que aspiraba a ser compositor. Aquel joven cantautor necesitaba asesoría para terminar una canción que hablaba sobre unas gardenias e Isolina, le brindó la ayuda que el necesitaba y se terminaron haciendo amigos (o por lo menos eso creía ella).
Días después, Isolina se enteró que su nuevo amigo realizaría una fiesta en su apartamento para celebrar su cumpleaños, entonces a Isolina no se le ocurrió mejor idea que asistir a la reunión para darle a su amigo una sorpresa. Al llegar al edificio escuchó risas y música que demostraban un gran ambiente de celebración, entonces subió y llamó a la puerta del apartamento donde se realizaba la fiesta, pero nadie le abrió. Estuvo tocando por largo rato pero era evidente que no querían abrirle, entonces Isolina dejó el regalo en el piso y se fue desconsolada.
Días después supo por una alumna, amiga en común con aquel joven colombiano, que varios de los participantes de la fiesta sí supieron que ella había asistido, pero que el aspirante a compositor dijo que no quería negros en su fiesta. Isolina al enterarse de esto se sintió triste y decepcionada. Más tarde, se sentó en su piano y empezó a tocar los primeros acordes de una canción a la que le puso letra romántica y sentida, y que luego llamó ‘Dos Gardenias’.
Ese mismo año, la canción fue estrenada en Cuba por Guillermo Arronte y posteriormente en México por Avelina Landín, aunque sin tanto éxito. Dos años después un cantante puertorriqueño llamado Daniel Santos, quien por esos días gozaba de mucha fama, fue a ver a Isolina y le solicitó le entregara uno de sus números para grabarlo con la orquesta a la que pertenecía. Entonces Isolina, sin mucha esperanza, le entregó la canción que había escrito como respuesta al desaire que le infligió el joven autor colombiano, y el 11 de marzo de 1947 en los estudios de la Panart, en pleno centro de La Habana, y con arreglos de Dámaso Pérez Prado y el bandoneón del argentino Joaquín Mora, Daniel Santos graba con su voz el tema Dos Gardenias para el sello Columbia con el acompañamiento de La Sonora Matancera y lo demás es historia...
Dos gardenias para ti
Con ellas quiero decir
"Te quiero, te adoro, mi vida"
Ponle toda tu atención
Que serán tu corazón y el mío
Dos gardenias para ti
Que tendrán todo el calor de un beso
De esos besos que te di
Y que jamás encontrarás en el calor de otro querer
