Jorge Estrada Larraín fue un estudiante de física y poeta chileno, originario de Rancagua, que se quitó la vida mediante la autoinmolación (prendiéndose fuego) en el exilio en Holanda. [1]
Su trágica historia destaca por los siguientes hechos:
- El exilio: Tras el golpe militar de 1973 en Chile, se vio obligado a abandonar el país mientras estudiaba física en la universidad. Se estableció en la ciudad de Ámsterdam, Holanda. Aunque logró aprender el idioma y establecer una vida cotidiana allí, cargaba con el profundo dolor y desarraigo de su experiencia política y el exilio. [1]
- La autoinmolación: A los 30 años de edad, decidió poner fin a su vida en un acto de protesta y desesperación colectiva. Estrada pasó una noche entera merodeando el monumento en homenaje a las mujeres que murieron en el campo de concentración nazi de Ravensbrück, ubicado en la plaza Museumplein de Ámsterdam. En la mañana siguiente, se roció con combustible y se prendió fuego. [1]
- Legado: Tras su atroz muerte, la comunidad de exiliados chilenos y diversas publicaciones de resistencia cultural —como la prestigiosa revista Araucaria de Chile— recordaron su figura y su poesía, convirtiéndolo en un símbolo del dolor invisible y destructivo que provocó el destierro forzado durante la dictadura militar. [1]