martes, mayo 19, 2026

Disturbios en masiva marcha contra el gobierno de Bolivia

 

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CONFLICTOSBOLIVIA

Disturbios en masiva marcha contra el gobierno de Bolivia

19 de mayo de 2026

Las protestas contra Gobierno de Rodrigo Paz derivaron en vandalismo y saqueos en entidades de La Paz.

Manifestantes huyen de los gases lacrimógenos durante enfrentamientos con la policía antidisturbios en La Paz. (18.05.2026)
Manifestantes huyen de los gases lacrimógenos durante enfrentamientos con la policía antidisturbios en La Paz. (18.05.2026)Imagen: Aizar Raldes/AFP

Policías antimotines se enfrentaron este lunes (18.05.2026) con gases lacrimógenos a manifestantes que exigían la renuncia del presidente centroderechista Rodrigo Paz, asediado por bloqueos que tienen cercada a la capital política de Bolivia desde hace más de dos semanas.

Apenas seis meses después de asumir el poder, Paz está contra las cuerdas por campesinos, obreros, mineros y maestros que le exigen medidas para enfrentar la peor crisis económica de Bolivia en cuatro décadas.

En plena jornada de disturbios, la Fiscalía anunció que ordenó la detención de uno de los líderes de las protestas, Mario Argollo, representante de la Central Obrera Boliviana, el mayor sindicato del país, por supuestos delitos de "instigación pública a delinquir" y "terrorismo".

Con explosivos y piedras, los manifestantes intentaron hacia el mediodía ingresar a la plaza de armas, donde está el Palacio de Gobierno, constataron periodistas de la AFP.

Gases lacrimógenos cubrieron las calles

Protegidos con escudos, chalecos y cascos, los policías antidisturbios los enfrentaron durante varias horas con gases lacrimógenos que cubrieron las calles con una densa neblina.

Un grupo de manifestantes saqueó una sede del registro nacional de bienes, de donde sacaron mobiliario, computadoras, pantallas y otros artículos de oficina, según imágenes difundidas por el Ministerio de Gobierno.

La AFP observó al menos dos manifestantes lesionados. Las autoridades no han reportado por ahora detenidos, y señalaron que un vehículo policial fue incendiado. Avanzada la tarde, la calma retornaba a la ciudad.

Desde temprano, entre el ruido de fuertes detonaciones y gritos contra el gobierno, miles de manifestantes tomaron las calles del centro de La Paz, donde todos los negocios cerraron sus puertas.

Seguidores de Evo Morales también llegan a La Paz

"Queremos que renuncie por incapaz. Bolivia está viviendo un momento de caos", dijo a la AFP Iván Alarcón, campesino aimara de 60 años de Caquiaviri, que viajó unos 90 km para protestar.

Una marcha de seguidores del expresidente socialista Evo Morales, quien gobernó de 2006 a 2019, también llegó a La Paz este lunes, tras caminar siete días desde Caracollo, en Oruro, 180 km al sur de La Paz.

Los seguidores de Morales, que también piden la renuncia de Paz, temen que próximamente sea capturado su líder, buscado por la justicia por un caso de presunta trata de una menor y refugiado en la zona cocalera del Chapare, en el centro del país.

jc (afp, efe)

 

19 de Mayo Ataque al Palacio Nacional. El día más trágico de la guerra de abril de 1965. Narrativa del hecho.

 




19 de Mayo dAtaque al Palacio Nacional. El día más trágico de la guerra de abril de 1965. Narrativa del hecho.


e 1965. El ataque al Palacio Nacional. Muere el Coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez, Juan Miguel Román, Euclides morillo, Illio Capocci y varios combatientes más. 


*Respetando el criterio del escritor del artículo, nuestras investigaciones arrojan que el ideólogo del asalto al Palacio, fue el coronel Fernández Domínguez.


Por : Rafael-Baby- Mejía


"Según las informaciones que poseo, el ataque al palacio fue planificado por el coronel Caamaño conjuntamente con el alto mando constitucionalista.


Juan Miguel Román me informó del ataque al palacio el día antes y como comandante de las unidades móviles de combate del 14 de junio, se me ordenó preparar sus unidades e incorporarme a la columna que dirigía el Coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez y Juan Miguel Román.


Nos agrupamos en el local donde estaba el comando del 14 de junio que quedaba en la José Gabriel García esquina Estrelleta. Al lado en la esquina formada con la Cambronal, el Coronel Fernández Domínguez arengó a los que participarían en el ataque.


Había civiles y militares de diferentes comandos. Nos identificábamos por una cinta amarilla atada a la manga derecha de la camisa. Algunos, entre ellos, le preguntamos qué hacer con los prisioneros y él contestó: "No hay prisioneros".


Eran tres columnas, una comandada por el Coronel Fernández Domínguez y Juan Miguel Román, de la que yo formaba parte y las otras formadas por Montes Arache y por el Illio Capocci. Cada columna la componían unos 60 hombres aproximadamente.


La columna del Coronel Fernández Domínguez, seguida inmediatamente por la de Montes Arache, avanzaría desde el callejón Imbert hasta la 30 de marzo y desde ahí avanzaríamos hacia el objetivo, que eran los garajes del DNI. Estando ya allí, apoyaríamos el avance de la columna de Momtes Arache, sobre el ala de palacio contigua a los garajes hasta que, una vez las dos columnas estuviéramos dentro del objetivo, respaldar el avance de la columna de Capocci, que entraría por el portón frontal. Tan pronto comenzamos a agrupar en el callejón Imbert, nos sobrevoló un helicóptero y desde que iniciamos el avance atacaron con morteros. Al desembocar en la 30 de Marzo, sobre nosotros caía una verdadera lluvia de fuego y metralla. Ya en la 30 de marzo, la columna de Montes Arache que venía detrás, quedó clavada por el fuego enemigo en la esquina de la Berto Arvelo con 30 de Marzo y la nuestra fue cortada en dos, quedando un pequeño grupo compuesto por el Coronel Fernández Domínguez, Juan Miguel Román, Norge Botello, Pichi Mella, José Márquez, tres haitianos y yo y algunos más que no recuerdo.


Éramos 12 hombres más o menos. Algo más abajo había quedado Euclides Morillo, herido de muerte y Amaury Germán quien, no obstante estar también herido, trataba de auxiliarlo. El resto de la columna, la mayor parte de los hombres, había quedado atrás.


Nuestro grupo siguió avanzando, cada vez con más dificultad. El fuego era tan intenso, tan ensordecedor, que teníamos que comunicarnos por señas y a gritos. Logramos llegar a la casa del doctor Marcelino Vélez Santana, ubicada en la misma 30 de Marzo, que tenía un callejón a cada lado. Ambos desembocaban en un patio trasero en el que había un promontorio de tierra que servía de línea divisoria con los garajes del DNI.


El Coronel Fernández y Juan Miguel Román tomaron el callejón de la derecha y los demás nos metimos por el callejón de la izquierda, tan estrecho que sólo podíamos pasar de uno en uno. Entonces empezaron a tirarnos con una ametralladora calibre 30 emplazada en los garajes.


Norge y yo tratamos de llegar al montículo de tierra, pero era imposible moverse y quedamos atrapados sin poder avanzar ni retroceder. El resto retrocedió quedando tres compañeros muertos en el callejón. En esos momentos llegaron el Coronel Fernández y Román quienes al ver nuestra situación abrieron fuego hacia la ametralladora 30 y así logramos salir de la difícil situación. Retrocedimos juntos, nos protegimos momentáneamente en la pared del cuarto de servicio de la casa y nos dispusimos a hacer contacto con los compañeros que habían quedado atrás, siempre bajo un intenso fuego de morteros.


Ante este panorama, Fernández Domínguez comprende la gravedad de la situación y da instrucciones para salir de la emboscada y él es el primero en avanzar hacia la salida que da a la 30 de marzo. Cruza la entrada, da un paso hacia la acera y cuando va a doblar hacia la derecha, cae inmediatamente. Juan Miguel, que había salido detrás de él, cae en el mismo sitio quedando su cuerpo sobre el de Rafael Fernández Domínguez. El resto del grupo, tras dos intentos fallidos de llegar hasta los dos compañeros caídos, nos agrupamos en el interior de la casa. Cuando más crítica era la situación, nos dimos cuenta que la ametralladora que estaba detrás de nosotros, había dejado de disparar.


Decidimos entonces tratar de salir por uno de los laterales de la casa, quedaba a un pequeño descampado, donde había un amplio jardín con una hermosa casa propiedad de la familia Hernández. El primero que lo intentó fue José Márquez, que era corredor del campo y pista y si el lograba cruzar, el resto lo seguiríamos, José corrió como nunca, logró pasar y detrás fuimos los demás, escapando del cerco sin que la ametralladora volviera a oírse. Luego supimos que habían matado al que la manejada.


Cuando llegamos a la zona constitucionalista ya era de noche, Camaño me mandó a buscar para que le diera mi versión de los hechos. Luego me retiré a mi comando".


Fotos superiores: Comandante Ilio Capocci y Coronel Rafael Tomás Fernández y abajo Juan Miguel Román y Euclídes Morillo

Historia gráfica de la Republica Dominicana.

lunes, mayo 18, 2026

Fuera de Venezuela y Cuba, Gringos de mierda.



 Fotos tomadas de la red.

domingo, mayo 17, 2026

Con un disparo mortal terminan con la vida de Hel un ibis eremita.

 



El cadáver de Hel, un ibis eremita de un año y medio, con un disparo mortal. Hel había nacido en Austria. En octubre de 2023, junto a otros 34 ejemplares, completó un viaje de más de 40 días seguido el ultraligero con parapente amarillo de Johannes Fritz, director del proyecto LIFE-NBI de la UE. Lo criaron Helena Wehner y Barbara Steininger, vestidas de amarillo para que las aves las identificaran como su madre. Cruzaron Europa. Aterrizaron en Cádiz, donde ibis eremitas reintroducidos forman una colonia de más de 300 ejemplares. Hel, sin embargo, era un explorador. Se alejó hacia Badajoz. Y allí, alguien con un arma decidió que su vida no valía nada. La denuncia la ha presentado Ecologistas en Acción. Piden la suspensión de la actividad cinegética en ese coto. El responsable del proyecto, Miguel Ángel Quevedo, veterinario del Zoobotánico de Jerez, no puede contener la indignación: "Después de todo el esfuerzo, de los recursos tanto humanos como económicos invertidos, de la implicación emocional de sus criadores con ellos, ocurre esto... Quien hace eso no es un cazador, es un descerebrado". La muerte de Hel no es solo una tragedia local. Es un símbolo del conflicto entre conservación y tradición. El ibis eremita es una especie en peligro de extinción. Desapareció de Europa hace tres siglos. Las poblaciones actuales proceden de reintroducciones de ejemplares de zoológicos. Cada pájaro cuenta. Cada muerte es un revés. Y la de Hel es particularmente dolorosa porque representa el fracaso de la educación ambiental: alguien vio un ave protegida, con un anillo en la pata, y decidió disparar. No por hambre, no por defensa propia, sino porque sí. Porque se puede. Porque en un coto de caza, todo lo que vuela es un objetivo.

El artículo, un reportaje desolador pero bien documentado, narra los hechos y el contexto. El proyecto de reintroducción del ibis eremita es uno de los más ambiciosos de Europa. Las aves son criadas en cautividad y entrenadas para seguir ultraligeros en sus primeras migraciones. El objetivo es que aprendan la ruta y luego la realicen por sí mismas, conectando las poblaciones de Austria y España. Hel había cumplido su parte. Llegó a Cádiz. Sobre el invierno. Pero luego, como tantos jóvenes exploradores, quiso ver más allá. Acabó en Extremadura, a 200 kilómetros de la colonia. Y allí, un cazador (o alguien que se hace llamar cazador) lo mató. No es el primer ibis eremita muerto por disparos. Otros han caído electrocutados o atropellados. Pero la muerte por bala es especialmente cruel porque es evitable. No hay necesidad de disparar a un ibis. No es una plaga. No es una amenaza para la ganadería. Es un ave protegida, reconocible (negro brillante, pico curvo, cresta erizada). Quien lo mató sabía lo que hacía. O debería haberlo sabido. La legislación española prohíbe cazar especies protegidas. Las penas pueden incluir prisión. Pero los cazadores suelen alegar "error de identificación". En este caso, parece difícil equivocarse. El ibis eremita no se parece a ninguna otra ave cinegética en Extremadura.
Las consecuencias ecológicas y morales de esta noticia son un aldabonazo contra la impunidad. Ecológicamente, la muerte de Hel reduce la diversidad genética de la población reproductora. Cada ibis cuenta en una especie que aún está lejos de ser segura. La población española tiene más de 300 ejemplares y 48 parejas reproductoras, un buen número, pero insuficiente para garantizar la supervivencia a largo plazo. La mortalidad juvenil ya es alta (50% en el primer año). Añadir muertes por disparos es añadir una presión innecesaria. Moralmente, la noticia es una vergüenza colectiva. Los proyectos de reintroducción requieren años de trabajo, financiación europea, dedicación personal de biólogos y voluntarios. Hel era un embajador de su especie. Su viaje en ultraligero había sido noticia internacional. Su muerte debería serlo también. Pero los cazadores (o al menos las asociaciones de cazadores) suelen guardar silencio o minimizar estos incidentes. No piden disculpas, no colaboran en las investigaciones. El coto de Fregenal de la Sierra, si no se toman medidas, seguirá funcionando. Y otros ibis podrían correr la misma suerte.
¿Hay esperanza? La esperanza realista está en la presión social y judicial. La denuncia de Ecologistas en Acción puede llevar a una investigación. Si se identifica al autor, podría enfrentarse a penas de prisión. La suspensión temporal del coto sería una medida ejemplarizante. La esperanza también está en la educación. Las campañas de sensibilización dirigidas a cazadores pueden reducir los errores de identificación y los disparos "por diversión". La esperanza más poderosa es que el proyecto del ibis eremita continúe. A pesar de Hel, otros 36 ibis llegaron a España en 2024. La colonia de Cádiz sigue creciendo. La población de Marruecos (la única silvestre del mundo) ha pasado de 48 parejas a cerca de 180 gracias a los esfuerzos de conservación. La especie ha salido de la categoría de "peligro crítico" a "en peligro". Es un avance. La muerte de Hel no lo revertirá, pero es un recordatorio de que la conservación no termina en la suelta. Termina cuando la sociedad entera respeta a los animales. Y eso aún no ocurre.
La pregunta que Hel, con su cuerpo sin vida y su anilla de seguimiento, nos lanza desde el coto de caza extremeño es un graznido de dolor: ¿Cuántos ibis más tendrán que morir a tiros para que los cazadores entiendan que no todas las aves son piezas de caza? La respuesta, desgraciadamente, es "muchos". Porque la cultura cinegética está arraigada. Porque muchos cazadores ven el campo como un campo de tiro. Porque la educación ambiental es insuficiente. Hel no murió por un accidente. Murió porque alguien quiso matar algo, y lo que tenía delante era un ibis. No importaba que fuera raro, protegido, valioso. Importaba que volaba. Y estaba en su punto de mira. Ojalá el autor se arrepienta. Ojalá la justicia actúe. Ojalá los cazadores de Extremadura reflexionen. Pero la única garantía es que no habrá justicia para Hel en el sentido literal. Ya está muerto. Su viaje, truncado. Su potencial reproductor, perdido. Lo único que podemos hacer es contar su historia. Y que sirva para que otro ibis no corra la misma suerte. Eso, si acaso, sería un final digno. Pero no es suficiente. Nunca lo es. Hel merecía volver a Austria. Merecía criar. Merecía vivir. Los cazadores que lo mataron le robaron todo eso. Y a nosotros, también. Porque la pérdida de un ibis es la pérdida de un pedazo de esperanza. No podemos permitir que se repita. No podemos. Hel, descansa en paz. Ojalá tu vuelo final no haya sido en vano.

Tomado de la red.

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