"A veces se me salen las lágrimas al no tener que darles de comer a mis hijos".
Entre lágrimas y con evidente preocupación, un padre pidió ayuda ante la difícil situación económica que asegura estar atravesando junto a sus hijos. “A veces se me salen las lágrimas al no tener qué darles de comer”, expresó el hombre, quien relató que diariamente sale en busca de trabajo, pero no logra encontrar una oportunidad que le permita llevar el sustento a su hogar.
El padre explicó que en ocasiones sus propias hijas tienen que consolarlo al verlo llorar por la impotencia de no poder conseguir alimentos para la familia. Según contó, cuando logra obtener algunos pesos realizando trabajos ocasionales, los utiliza principalmente para comprar leche para los niños. Incluso, aseguró que debe hacerla rendir agregándole más agua para que pueda alcanzar para todos.
La situación se vuelve aún más difícil durante las noches, cuando, según su testimonio, la familia llega a acostarse sin cenar y debe conformarse con agua con azúcar y, en algunas ocasiones, pan. “Uno aguanta, pero los niños no aguantan”, manifestó, señalando que su mayor preocupación es escuchar a sus hijos llorar por hambre mientras él no cuenta con los recursos necesarios para resolver la situación.
Ante esta realidad, el hombre hizo un llamado a las personas que puedan tenderle una mano amiga. Explicó que cualquier aporte, aunque parezca pequeño, puede ayudarle a comprar leche, azúcar y agua para sus hijos mientras continúa buscando empleo. Su principal deseo, afirmó, es poder trabajar nuevamente y garantizar que sus pequeños tengan alimentos suficientes y no tengan que pasar por las necesidades que actualmente enfrenta su familia.