jueves, enero 08, 2026

RAMÓN NATERA: EL GAVILLERO QUE ENFRENTO A LOS GRINGOS (1916–1924)



Por: Andrés Julio Rivera Bazil
Los llamaron bandidos para justificar la persecución.
Los llamaron gavilleros para deshumanizarlos.
Pero Ramón Natera se alzó por una razón simple y poderosa: la patria había sido ocupada y el campesino estaba siendo expulsado de su propia tierra.
Durante la ocupación militar estadounidense de 1916–1924, cuando la soberanía dominicana fue suspendida por la fuerza de los fusiles, Ramón Natera emergió como uno de los jefes más firmes y persistentes de la resistencia armada del Este. Su nombre aparece reiteradamente en estudios históricos serios como uno de los líderes que más presión ejercieron contra las tropas invasoras, al punto de convertirse en objetivo prioritario de persecución.
Ramón Natera fue un campesino del Este dominicano, forjado en el conuco, el monte y la vida dura del jornal. Como muchos de los que se levantaron en armas, no provenía de élites políticas ni militares, sino de una población rural que comenzó a ser despojada de tierras por la expansión de los ingenios azucareros extranjeros, protegidos por la ocupación.
Ese despojo no fue solo económico:
fue moral, cultural y territorial.
Cuando el Estado dominicano desapareció y la autoridad pasó a manos del gobierno militar estadounidense, el monte se convirtió en trinchera y hombres como Natera asumieron un rol que no buscaron, pero que la historia les impuso.
RAMÓN NATERA EN LA GUERRA DE LA MANIGUA
Natera fue reconocido por cronistas e historiadores como uno de los jefes gavilleros más audaces y resistentes. No comandó desde la retaguardia: combatió en primera línea, organizando partidas móviles que utilizaban:
emboscadas,
conocimiento del terreno,
ataques rápidos y retirada estratégica,
apoyo silencioso de comunidades campesinas.
En testimonios recogidos por el Archivo General de la Nación, se narra cómo fue cazado como animal, herido en una pierna y perseguido con saña, destacándose por “haber dado más agua a beber” a sus perseguidores, expresión que revela el nivel de desgaste que provocó al ejército invasor.
No era un mito:
era una amenaza real para la ocupación.
HOMBRE, ESPOSO, COMUNIDAD
Una fotografía conservada en la Fototeca del Archivo General de la Nación muestra a Ramón Natera junto a su esposa, Máxima de la Cruz, y varios de sus seguidores. Esa imagen rompe la caricatura del “bandolero” y nos devuelve la verdad:
👉
eran familias defendiendo su forma de vida
👉
eran comunidades resistiendo juntas
👉
eran dominicanos que no aceptaron la obediencia forzada
Aquí no se trata de romantizar la violencia.
Se trata de entender el contexto.
Cuando una potencia extranjera:
disuelve el gobierno nacional,
controla las aduanas,
impone autoridades,
protege intereses privados foráneos,
reprime al campesinado,
la resistencia armada no es delincuencia automática:
es, en muchos casos, respuesta desesperada a la pérdida de soberanía.
A Ramón Natera lo condenó la historia oficial porque su ejemplo incomoda.
Reconocerlo obliga a admitir que la ocupación no fue una ayuda desinteresada, sino una imposición con alto costo humano.
RECONOCIMIENTO: UNA DEUDA ABIERTA
Más de un siglo después, Ramón Natera no tiene el lugar que merece en el panteón de la memoria nacional.
No abundan calles, escuelas ni monumentos con su nombre.
Y sin embargo, sin hombres como él, la dignidad dominicana habría quedado enterrada en el silencio.
👉
La historia dominicana le debe:
reconocimiento público,
estudio profundo,
rescate documental,
inclusión digna en la educación nacional.
Aquí la historia aún respira.
Si eres del Este dominicano:
¿Se mencionaba a Ramón Natera en tu familia?
¿Algún abuelo habló de gavilleros, refugios, persecuciones?
¿Se recuerda a Máxima de la Cruz u otros nombres ligados a esa resistencia?
💬
Tu comentario puede rescatar una pieza perdida de la historia nacional.
FUENTES Y REFERENCIAS (CONFIRMADAS)
Archivo General de la Nación (AGN), Fototeca histórica, imagen de Ramón Natera con su esposa y seguidores.
Publicaciones del AGN sobre la resistencia armada del Este durante la ocupación de 1916–1924.
Estudios históricos dominicanos sobre los gavilleros y la ocupación militar estadounidense.
Investigaciones y listados históricos que identifican a Ramón Natera como uno de los jefes más destacados de la resistencia campesina del Este.
Un país que solo honra a los héroes cómodos
termina olvidando a los héroes necesarios.
Ramón Natera no luchó para ser estatua.
Luchó para no vivir de rodillas.
Hoy, recordarlo no es un acto de nostalgia:
es un acto de soberanía moral.
💬
PREGUNTA QUE ABRE EL DEBATE
¿Debe Ramón Natera ser reconocido oficialmente como héroe nacional de la resistencia antiimperialista?
¿Estamos dispuestos a enseñar esta historia sin miedo?
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Comenta, comparte y aporta memoria.

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