El 4 de agosto de 2026, una enorme sección del glaciar Petermann, en el extremo noroeste de Groenlandia, se fracturó y se separó formando una gigantesca "isla de hielo" de unos 76 km².
Para dimensionarlo: estamos hablando de una masa de hielo comparable en superficie con Manhattan y que podría alcanzar hasta 150 metros de espesor.
🛰️ Los satélites Sentinel-1 de la Agencia Espacial Europea llevaban meses observando cómo enormes grietas avanzaban sobre la lengua flotante del glaciar. Finalmente, el hielo cedió.
Es el mayor desprendimiento registrado en Petermann desde 2012.
Y todavía podría no haber terminado.
Los científicos vigilan otras dos enormes secciones atravesadas por fracturas que también podrían desprenderse en el futuro.
🌊 Un detalle importante: este bloque ya estaba flotando, por lo que su separación no eleva directamente y de forma significativa el nivel del mar. El verdadero riesgo está detrás: estas plataformas flotantes ayudan a contener el hielo que permanece sobre tierra. Si continúan debilitándose, pueden favorecer que más hielo continental termine llegando al océano.
Tras desprenderse, la gigantesca isla de hielo comenzó a desplazarse por el estrecho de Nares. Incluso chocó contra Joe Island el 24 de agosto y, sorprendentemente, permaneció prácticamente intacta.
Ahora científicos y satélites siguen cada uno de sus movimientos.
No es simplemente un enorme iceberg a la deriva. Es una ventana en tiempo real a los profundos cambios que están experimentando los grandes glaciares del Ártico. 🧊🌍
📚 Fuente:
- "Sentinel-1 captures major ice loss from Greenland glacier", The European Space Agency, 21 agosto 2026.
