domingo, agosto 09, 2026

Vote por Gustavo Petro.




En 4 años nunca busqué a Gustavo Petro para pedirle nada. Él ni siquiera sabrá que existo. Y, sin embargo, hoy me cuesta despedirlo.


Me cuesta despedir al hombre que se blindó con el amor de su pueblo y que nos enseñó que se podía gobernar sin estallido social, sin expropiar, sin cerrar medios de comunicación, ni guerra.


Un hombre al que le atacaron a sus hijas, al que le metieron chismes hasta en su vida privada, al que los noticieros criticaron por su forma de vestir, de comer y hasta de hablar. Al que llegaron a amenazar incluso con un misil.


Y al día siguiente, mientras aquí hablaban de él, se iba para China, Arabia, España y hasta donde el Papa, a decirle al mundo que Colombia era un país maravilloso, que aquí había gente buena y que teníamos mucho por mostrar.


Y sí, lloro de tristeza.


Porque me duele despedirlo. Porque cuando voté por él, no lo hice pensando en lo que podía recibir yo. Lo hice pensando en quienes casi nunca tienen voz: en las madres comunitarias y los médicos internos que por primera vez empezaron a recibir una remuneración; en el ciudadano al que le duplicaron su salario mínimo; en los abuelos que les triplicaron su bono; en los soldados que les cuadriplicaron su ayuda; y en los campesinos que recibieron 5 veces más tierras que en muchos gobiernos anteriores.


Y quizá lo más curioso es que durante cuatro años nos dijeron que Petro convertiría a Colombia en un caos, que acabaría con todo, que sería un dictador.


Y al final, no fue eso lo que vimos. Bajó el dólar. Nos convertimos en la cuarta economía de la región. La canasta familiar no subió, Colombia se volvió una potencia mundial de la vida, del turismo, de la tierra.


Hoy, de cada 10 colombianos a su alrededor, 8 tienen iPhone; 6 pueden ir a conciertos carísimos y hacen sold out; 4 salen del país de vacaciones; y 2 fueron al mundial.


Sí, seguramente muchos dirán que eso es producto de su propio esfuerzo. Y claro que lo es. Pero también pudimos vivir en un país que abrió esas condiciones a favor del pueblo, del pais de todos. 

Isidro Rojas.

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