Era demasiado surrealista… incluso para los surrealistas. Ithell Colquhoun entró a un movimiento construido sobre los sueños, la rebeldía y el subconsciente, y aun así logró incomodarlos a todos.
Mientras los demás coqueteaban con el misticismo como quien juega con fuego a distancia, ella se metió de lleno: estudió el ocultismo en serio y se negó a separar su arte de su vida interior. Ahí empezó la tensión. Los líderes del movimiento querían control sobre sus miembros, y ella se negó a elegir entre sus reglas y sus creencias. Así que eligieron por ella: la expulsaron.
Pero no desapareció. Siguió creando, inventó sus propias técnicas y construyó un lenguaje visual que no le debía nada a nadie. Durante décadas quedó en la sombra mientras otros se volvían íconos. Hoy su obra se siente más moderna, más valiente y más honesta que nunca, porque nunca intentó encajar en un movimiento: estaba construyendo algo más allá de él.
Ithell Colquhoun (1906-1988) fue pintora, poeta y ocultista británica, nacida el 9 de octubre de 1906 en Shillong, India británica. En su estudio de París conoció a Salvador Dalí, junto a Magritte, Breton, Duchamp y Man Ray, pero fue en 1936, al escucharlo dar una conferencia en la Exposición Internacional del Surrealismo de Londres, cuando su interés por el movimiento se convirtió en una obsesión que marcaría el resto de su vida.
A los 17 años ya había caído en el ocultismo tras leer sobre la Abadía de Thelema de Aleister Crowley. Estudió un año en la Escuela de Arte de Cheltenham desde 1925 y entró al Slade School of Art en octubre de 1927. En 1929 ganó el Premio de Composición de Verano con "Judith mostrando la cabeza de Holofernes", obra que se expuso en la Royal Academy en 1931
En 1936 montó su primera exposición individual en Cheltenham con 91 obras. En 1939 ingresó al Grupo Surrealista Británico y expuso 14 óleos y dos objetos en la Mayor Gallery. Duró apenas un año: en 1940 fue expulsada por negarse a renunciar a sus grupos ocultistas, entre ellos la Ordo Templi Orientis y la Fellowship of Isis. Aun así, se consideró surrealista hasta el último día.
Inventó sus propias técnicas automáticas: superautomatismo, stillomancy, parsemage y grafomanía entópica. En 1948 las demostró en televisión, en el programa The Eye of the Artist de la BBC. Se casó en 1943 con el crítico Toni del Renzio, quien un año antes había despreciado su obra tachándola de abstracción estéril; se divorciaron en 1947.
Publicó libros de viaje, poesía y novela: The Living Stones (1957), Goose of Hermogenes (1961) y Sword of Wisdom (1975), biografía del ocultista Samuel MacGregor Mathers. Dos de sus novelas quedaron inéditas y salieron 26 y 33 años después de su muerte, en 2014 y 2021.
Murió el 11 de abril de 1988, a los 81 años, en un asilo de Cornualles y casi en el olvido. Dejó su obra ocultista a la Tate y el resto al National Trust. En 2019 la Tate adquirió ese archivo y en 2025 le dedicó en Tate St Ives la mayor exposición de su historia, con más de 170 obras y escritos.