"Quiero vivir de nuevo." "Quiero ver de nuevo."
Estas fueron las primeras palabras que Adam Sulaiman Abu Halib pronunció cuando se despertó a una amarga realidad que le dejó sin vista, la casa de su familia destruida y su hijo palestino de 5 años completamente ciego. En el mismo ataque, 13 miembros de su familia fueron asesinados. Hoy, Adam lucha por su vida en una tienda de campaña con su tío, después de ser desplazado y perder casi toda su familia.
Esta imagen, capturada por el fotógrafo palestino Saeed Jarous, es un testimonio de la devastación que ha sucedido a miles de niños inocentes en Gaza desde octubre de 2023. Adam no solo se ve en forma de un niño que ha perdido la vista, sino que también es un símbolo de una infancia perdida que se ha desviado de su camino habitual: una casa destruida, una familia que ha caído en un sueño eterno, un cuerpo cicatrizado por heridas y un futuro que gira en torno a esta brutalidad, que ni siquiera era lo suficientemente grande como para entender.
Los números y las estadísticas resaltan aún más la gravedad de esta tragedia, que esta imagen describe por sí sola. Según los últimos datos publicados por la ONU y otras organizaciones, más de 21.000 niños han sido martirizados en Gaza desde el comienzo de la guerra, mientras que decenas de miles resultan heridos. Muchos de estos niños han sufrido discapacidades de por vida, incluyendo la amputación de extremidades, discapacidad permanente, trauma mental grave y otros efectos que persistirán mucho después de que termine la bombardeación.
Tomado de la red.



