Una de las portadas de revistas más famosas de todos los tiempos y comprensiblemente Asi es.
Ali tras su negativa a luchar en la guerra de Vietnam. Pegar las flechas en el cuerpo de Ali fue una pesadilla,las flechas tuvieron que ser ensartadas con hilo de pescar porque seguían cayendo.
No voy a viajar 10,000 millas para ayudar a asesinar a otra gente pobre".
La historia real,Sin filtros.
Corría el Año 1967.
El campeón mundial de peso pesado estába en la cima del planeta.
Tiene dinero, fama, poder.
Entonces, llega la carta del Gobierno de EE.UU.
Tienes que ir a la guerra de Vietnam.
Ali dice: NO.
"¿Quieres enviarme a la cárcel? Bien, adelante".
"Hemos estado en la cárcel durante 400 años".
"Puedo estar allí 4 o 5 años más".
Esas fueron sus palabras.
No en un solo discurso, sino en una ráfaga de entrevistas callejeras y conferencias.
El sistema se le echó encima.
Le quitaron el título mundial de boxeo.
Le revocaron la licencia para pelear.
Lo sentenciaron a 5 años de prisión.
Le quitaron todo... menos su dignidad.
"Mi enemigo no es el Viet Cong".
"El verdadero enemigo de mi pueblo está aquí".
Ali no huyó a Canadá.
No quemó su bandera.
Se plantó firme frente a los tribunales.
"No voy a deshonrar a mi religión, a mi pueblo o a mí mismo".
Pasó 3 años y medio en el exilio deportivo.
En los mejores años de su plenitud física.
Sin poder subir a un ring.
Sin poder ganar dinero.
¿Fue a la cárcel?
Esa parte de la leyenda no ocurrió así.
Sus abogados apelaron de inmediato.
En 1971, la Corte Suprema de EE.UU. le dio la razón por unanimidad.
No pisó una celda.
Pero sacrificó su gloria por su conciencia.
Ali no odiaba a su país, exigía justicia dentro de él.
"Ni siquiera me defenderás aquí en Estados Unidos, ni mis derechos, ni mis creencias religiosas... ¿y quieres que vaya a luchar por ti?".
Una lección de valentía que el tiempo no ha podido borrar.
Datos historicos.