La CIA desempeñó un papel estratégico y deliberado en el fomento de la expansión de las Asambleas de Dios (AD) y otras iglesias pentecostales conservadoras en América Latina durante la Guerra Fría
. Según documentos desclasificados, esta promoción activa comenzó en la década de 1970 como un contrapeso geopolítico a los movimientos sociales de inspiración comunista y a la Teología de la Liberación católica
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El papel de la agencia se articuló a través de los siguientes mecanismos:
Diseño Estratégico e Ideológico: La estrategia se formalizó en los Documentos de Santa Fe (I y II), redactados entre 1980 y 1988, que identificaban a la Teología de la Liberación como una herramienta ideológica del marxismo
. Los autores de estos documentos, vinculados a la inteligencia estadounidense, defendieron una "reorientación cultural" que incluía el incentivo a formas de cristianismo fundamentalista, individualista y "apolítico" alineado con el capitalismo
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Financiamiento e Incentivos: Aunque los documentos no siempre detallaban pagos directos a denominaciones específicas, en la práctica, organizaciones como las Asambleas de Dios recibieron incentivos directos e indirectos para expandirse en regiones indígenas y pobres
. El investigador David Stoll estimó que la financiación para estas campañas de propagación religiosa alcanzó entre 200 y 300 millones de dólares a finales de los años 80, canalizados a través de fundaciones y programas de cooperación
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Recolección de Inteligencia: Se ha documentado el uso operacional de personal religioso para fines de inteligencia
. La revista Christianity Today estimó en 1975 que entre el 10% y el 25% de los misioneros estadounidenses pasaban información a la CIA
. Asimismo, manuales de guerra del ejército estadounidense (como el FM 31-16) recomendaban considerar los factores religiosos al planear operaciones psicológicas y de contrainsurgencia
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Desmovilización Social: La CIA promovió estas iglesias porque su enfoque en la salvación individual y la prosperidad personal servía para desviar el centro de la lucha política y social
. Al transformar el descontento popular en un "activismo religioso", se debilitaba la capacidad de organización de los movimientos populares de izquierda
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Apoyo a Dictaduras: Esta alianza religiosa-militar fue evidente en países como Guatemala, donde el crecimiento de las AD y otros grupos neopentecostales ofreció cobertura teológica para regímenes autoritarios como el de Efraín Ríos Montt, quien fue presentado como un "líder elegido por Dios" mientras las agencias estadounidenses facilitaban el apoyo logístico y financiero necesario para sus campañas
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En resumen, la CIA vio en la expansión de las Asambleas de Dios una herramienta de influencia religiosa eficaz para asegurar la dominación estadounidense en la región, desplazando cualquier influencia ideológica que desafiara el modelo capitalista neoliberal.
Tomado de la red.
