Jon Kokura
Hubo una pausa por el mundial FIFA... Y el mundial terminó para Trump el lunes 6 de julio, cuando Bélgica con baile y todo eliminó al seleccionado yanqui.
Gran frustración para el magnate anaranjado que creyó en la promesa del DT argentino Mauricio Pochettino que Estados Unidos iba a ganar por primera vez en la historia un mundial de "soccer" (fútbol para el resto de la humanidad)
Dos días después de la eliminación del mundial, Trump da por finalizada la tregua con Irán y trata, con la sensibilidad que lo caracteriza, de escorias humanas a los iraníes.
Ese mismo día el ICE la gestapo de Donald Trump asesina a tiros, en Houston, Texas, a Lorenzo Salgado Araujo, inmigrante mexicano de 52 años que se ganaba los porotos construyendo casas.
Cinco días después, el ICE mata en Biddeford, Maine, a Joan Sebastián Durán, un joven colombiano de 26 años que sí contaba con permiso de trabajo. Igual lo mataron.
Si usted en algún momento creyó el verso de los "acuerdos de paz" entre Estados Unidos e Israel contra Irán, permítame venderle a muy buen precio la Torre Eiffel, las pirámides de Egipto y un par de Moáis de la Isla de Pascua.
Con esa monstruosa serpiente de dos cabezas llamada Estados Unidos e Israel no hay acuerdos, tratados ni memorándum de paz posible. Estos dos tienen la diabólica condición de estrecharte la mano y apuñalarte por la espalda al mismo tiempo.
En este momento Trump está destruyendo toda la infraestructura crítica de Irán. Centrales eléctricas, plantas potabilizadoras de agua, puentes y rutas. También hospitales de niños.
Algo siniestro tienen estos sujetos contra los niños y niñas, se masturban mientras los matan. Evidencias; el ejército israelí y el consorcio pedófilo Epstein.
La paz es imposible, porque el objetivo de Israel es la aniquilación total de la nación persa, con el verso ese del "gran Israel" "La tierra prometida" "El pueblo elegido" "La campana de goma" y el "Calzoncillo rojo de Superman".
El blanco final de Estados Unidos es China... Necesita adueñarse de Irán (ya lo hizo con Venezuela) para estrangular energéticamente el coloso chino. Cortarle las piernas, en términos maradoniano.
De la guerra depende la existencia misma del imperio yanqui.
Por ahora su único aval para seguir en el centro del baile es que son los dueños de la máquina de imprimir dólares.
Maquina que funciona día y noche, meta imprimir e imprimir sin control ni respaldo un billete verde, que es por hoy la moneda básica del comercio mundial.
Sin la maquinita de imprimir dólares; ¡Hasta la vista Estados Unidos!
Jon Kokura.
