Lastimosamente, estamos gobernados por partidos políticos de derecha convertidos en estructuras delincuenciales, corruptas y antinacionales. Estas se encuentran enraizadas en todos los estamentos del Estado: el gobierno central, el Congreso, la justicia, la policía y las Fuerzas Armadas, incluyendo a las iglesias, que, en componenda con los sectores comerciales y empresariales, saquean descaradamente y con impunidad al Estado, entregando además nuestras riquezas naturales a las multinacionales extranjeras.
Esos partidos han hecho del clientelismo y la demagogia una forma de hacer política, comprando con migajas las preferencias del electorado.
El pueblo no debe olvidar que quien elige corruptos no es víctima, sino cómplice. Por lo tanto, a la hora de dar tu voto, piensa más en tu país, en la responsabilidad y en la honestidad, de los candidatos, en sus propuestas, que en las pocas monedas que te puedan dar.
Domingo Acevedo
Agosto de 2026
