Así encontraron y capturaron a Sadam HuseÍn. El 1 de diciembre de 2003 un antiguo chofer lo traicionó: Muhammed Ibrahim Omar al-Musslit, compadre de Sadam al que los estadounidenses apodaban "el gordo" o simplemente "la fuente". Durante dos semanas interrogaron a casi 40 miembros de su familia para ubicarlo. El 12 de diciembre lo atraparon en una casa de Bagdad usada como cuartel insurgente y, a la mañana siguiente, habló. Hasta entonces la Fuerza de Tarea 121 acumulaba 12 redadas fallidas entre julio y diciembre, más de 600 operaciones y 300 interrogatorios sin resultado.
Con esa confesión nació la Operación Red Dawn, bautizada así por la película de 1984, igual que los dos objetivos: Wolverine 1 y Wolverine 2, en las afueras del pueblo de Ad-Dawr. Participaron unos 600 soldados entre caballería, artillería, aviación e ingenieros, junto al escuadrón C de la Fuerza Delta y operadores de inteligencia, respaldados por la 1ra Brigada de la 4ta División de Infantería del coronel James Hickey, bajo el mando del general Raymond Odierno.
Limpiaron los dos objetivos y no había nadie. Ya llamaban a los helicópteros para retirarse cuando un soldado pateó una pieza del piso y descubrió un agujero. Sacó una granada, pensando que era un túnel insurgente, y en ese instante apareció Sadam. Lo golpeó con la culata de su fusil y le quitó una pistola Glock 18C. Eran las 20:30, hora local. El hombre catalogado como "objetivo de alto valor número uno" no opuso resistencia.
Del hoyo también salieron un rifle automático y 750 mil dólares en billetes. Junto a él detuvieron a otras dos personas. Lo sacaron en un helicóptero ligero hasta Tikrit para identificarlo y de ahí lo trasladaron a Bagdad. Un intérprete iraquí-estadounidense de 34 años llamado Samir fue quien ayudó a hallarlo y lo jaló fuera del escondite.
En enero de 2004 el Pentágono le otorgó estatus de prisionero de guerra, lo que abrió la puerta a juzgarlo por crímenes de guerra.
Tomado de la red.
