"El fin se acerca ya..."
Moscú arde, dos mil drones ucranianos llegaron a la capital de la Federación Rusa como Pancho por su casa.
La principal refinería rusa en llamas.
Esta interminable "guerra blanda" propuesta por Vladimir Putin contra Estados Unidos y la OTAN en suelo ucraniano fracasó hace rato.
La Unión Europea y Estados Unidos jamás va a aceptar la derrota del régimen nazi ucraniano.
Han invertido demasiado para que está guerra no tenga fin... 500 mil millones de dólares, de ahí para arriba.
Ahora los caniches rusofóbicos de Europa, Alemania, Francia, España, Inglaterra, Polonia y los pigméos bálticos babean eufóricos por sacudirse a corchazos con Rusia.
El primer ministro polaco de nombre "Donald Tusk" anda sacándose fotos con las tropas de élite polacas.
Dice el Donald de bolsillo, con baba bélica cayéndole de la boca, que en dos semanas tendrá a Rusia de rodillas, que en una semana sus tropas avanzarán 500 kilómetros en suelo ruso, sin despeinarse siquiera.
En Europa, los políticos "progres y democráticos" quieren la guerra con Rusia a cualquier precio.
Y los "malvados ultraderechistas" quieren la paz. Prosperar en paz y armonía con sus vecinos rusos.
¿Que ironía, no?
Moscú arde... Esto de la guerra blanda y bien educada no resultó Vladimir Putin.
Los caniches rusofóbicos de Europa quieren sangre.