miércoles, junio 17, 2026

Los faunos.



#PlanetaAzul Los faunos habitan en los bosques más antiguos del planeta, allí donde los árboles son tan viejos que nadie recuerda cuándo brotaron de la tierra. Sus senderos no aparecen en los mapas y los caminos que conducen a sus dominios se pierden entre montañas cubiertas de niebla, barrancos profundos y espesuras que parecen cerrarse ante el paso de los extraños.

Según estas leyendas, los faunos conocen cada arroyo, cada raíz y cada cueva oculta. Caminan entre la vegetación sin hacer ruido, observando desde la distancia a los pocos viajeros que llegan demasiado lejos. Dicen que pueden permanecer inmóviles junto a un tronco durante horas, confundidos con la propia naturaleza, hasta que el intruso se aleja.

Los relatos cuentan que al caer la tarde se escuchan melodías extrañas entre los árboles. No son cantos de aves ni el sonido del viento. Son notas suaves, como si una flauta resonara a través del bosque. Quienes las siguen suelen terminar desorientados, dando vueltas por senderos que parecen cambiar de lugar.

Los más ancianos afirman que los faunos no odian al ser humano, pero desconfían de él. Han visto cómo los bosques desaparecen para dar paso a caminos, pueblos y ciudades. Por eso permanecen ocultos, retirándose cada vez más hacia regiones donde las montañas son escarpadas y la naturaleza sigue dominando el paisaje.

Y cuando la luna ilumina las copas de los árboles más altos, se dice que algunos de ellos salen de sus refugios para recorrer los claros del bosque, vigilando silenciosamente los lugares salvajes que consideran su hogar desde tiempos tan antiguos que ni las leyendas recuerdan su comienzo.

Planeta azul.



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