sábado, agosto 01, 2026

Ilich Ramírez Sánchez, conocido como "Carlos" o "El Chacal", presentó una solicitud de libertad condicional ante la justicia francesa.




El abogado del venezolano Ilich Ramírez Sánchez, conocido como "Carlos" o "El Chacal", presentó una solicitud de libertad condicional ante la justicia francesa con el objetivo de que pueda ser expulsado a Venezuela, país de origen del condenado.

La petición fue confirmada este viernes 31 de julio a la agencia EFE por fuentes de la Fiscalía Nacional Antiterrorista de Francia (PNAT), que indicaron que el recurso fue introducido en marzo por el abogado Bernard Ripert ante el juez encargado de la aplicación de penas antiterroristas.
De manera subsidiaria, la defensa también solicitó la suspensión de la pena por razones médicas, debido al estado de salud del condenado, quien actualmente tiene 75 años.
El procedimiento se encuentra en fase de estudio por parte del juez y no contempla, por ahora, una audiencia pública para su evaluación.
Ilich Ramírez Sánchez permanece detenido en Francia desde su captura en Sudán en agosto de 1994, durante una operación realizada por los servicios secretos franceses.
El venezolano acumula tres condenas de cadena perpetua por distintos ataques terroristas cometidos en territorio francés.
La primera condena corresponde al asesinato de dos agentes secretos franceses y un colaborador en París en 1975.
La segunda está relacionada con cuatro atentados ocurridos en Francia entre 1982 y 1983, que dejaron 11 personas fallecidas y cerca de 200 heridos.
La tercera pena fue impuesta por un atentado ocurrido en una galería comercial de París en 1974, donde murieron dos personas y alrededor de 30 resultaron heridas.
La defensa de Ramírez Sánchez busca ahora que la justicia francesa evalúe una salida anticipada de prisión y su posible retorno a Venezuela.
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: EFE

viernes, julio 31, 2026

Nada puede justificar la deslealtad y la traición.

Nada puede justificar la deslealtad y la traición entre amigos, entre padres e hijos, entre maestros y alumnos y menos entre un cinturon negro y su sensei, en donde suponemos que hay fuertes vínculos en la sinceridad arraigada a través de años de duros entrenamientos y sacrificios, que va desde el vínculo puramente marcial entre maestros y alumnos, pasando por lo afectivo, por ese sentimiento de respeto y fidelidad que debe sentir un alumno por su sensei y un sensei por su alumno, no solo establecido en en el código del karate y las artes marciales, sino también en el código de las relaciones entre los seres humanos en sentido general.
‌Las diferencias siempre existirán, ya que no todos siempre pensaremos de la misma manera, ni tendremos los mismos enfoques sobre determinados puntos de vistas y en la medida en que el estudiante va avanzando en el conocimiento del karate (de las artes marciales), es posible que surja en él dudas que lo induzcan a buscar en otros lugares respuestas a las enseñanzas de su sensei, más eso no debe ser motivo de deslealtad, ni traición, sino un motivo para conversar y entenderse como seres humanos que por años han estado unidos por los lazos fraternos de las artes marciales.
‌Y sí el alumno quiere emprender un nuevo camino, buscar nuevos conocimeintos, alcanzar otros horizontes, el sensei debe entender que cuando se crece esas cosas suceden y debe dejarlo ir en paz y seguir siendo alumnos y maestros, cada cual por su lado, sin conflictos y sin traumas.
‌Algunos de los diferentes estilos que practicamos hoy, surgieron de esas diferencias, dudas y enfoque distintos entre alumnos y sensei, sobre la filosofía,los métodos y las técnicas que se enseñaban en la antigüedad, por lo que yo creo que no debe haber deslealtad, ni traición entre sensei y alumnos por pensar o tener diferentes criterios, sino tener la inteligencia, la tolerancia y la suficiente madurez, para dirimir las diferencias permitiendo de esa manera que se tome la mejor de las decisiones y que sea aceptada como buena y válida por ambas partes.
‌Debemos entender, aunque nos duela, que las personas que están a nuestro lado, tienen el derecho a tomar su propio camino, cuando lo crean necesario.
‌Domingo Acevedo.
‌Mayo/2025.
























































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