viernes, julio 17, 2026

Leopoldo II, el rey belga que cometió en África "los abusos más atroces" del colonialismo europeo

 

Leopoldo II, el rey belga que cometió en África "los abusos más atroces" del colonialismo europeo

Estatua de Leopoldo II

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La estatua de Amberes había sido quemada y atacada con pintura antes de ser retirada.
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      BBC News Mundo
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Una estatua del rey Leopoldo II que durante 150 años estuvo en el centro de Amberes fue retirada en las últimas horas de la ciudad belga.

Y es que desde hace años grupos activistas piden que se deje de honrar la figura del monarca, que se considera cometió como propietario del Congo algunas de las peores atrocidades de colonialismo europeo.

Leopoldo II sigue dividiendo a los belgas, a los que durante décadas se les enseñó que fue el responsable de llevar la civilización a esa parte África.

Una muestra de lo controvertido que es este personaje, es que en las últimas horas un portavoz de la alcaldía de Amberes aseguró que la retirada de la estatua no tiene nada que ver con las recientes protestas que se han dado en todo el mundo en contra del racismo, y dijo que la figura será llevada a un museo para ser restaurada y que no se descarta que vuelva a ser instalada en el espacio público.

"El mayor y más horrible legado de todos"

Leopoldo II

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Leopoldo II se declaraba "propietario" del Congo.

"De los europeos que luchaban para hacerse con el control de África a finales del siglo XIX, se puede decir que el rey belga Leopoldo II dejó el mayor y más horrible legado de todos", escribió en 2004 Mark Dummet, excorresponsal de la BBC en Kinshasa, en una nota sobre el monarca.

"Mientras las grandes potencias competían por conseguir territorios en otros lugares, el rey de uno de los países más pequeños de Europa esculpió su propia colonia privada de 100 kilómetros cuadrados en la selva tropical centroafricana", agregó Dummet.

Leopoldo II extendió sus dominios hasta controlar un territorio equivalente a 60 veces el tamaño de Bélgica.

Pero no sería tanto el tamaño de esas posesiones sino lo que allí ocurriría y las condiciones en las que sucedió lo que marcaría su legado.

Colonia privada

Leopoldo II, quien reinó en Bélgica entre 1865 y 1909, buscó convertir su pequeño país en una potencia imperial para lo cual lideró los esfuerzos para desarrollar la cuenca del río Congo.

Poco antes de morir, Leopoldo II entregó a Bélgica la administración de los territorios en el Congo.

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Poco antes de morir, Leopoldo II entregó a Bélgica la administración de los territorios en el Congo.

Argumentando su deseo de llevar a los nativos africanos los beneficios del cristianismo, de la civilización occidental y del comercio, el monarca convenció a las potencias euroasiáticas de permitirle tomar el control de esa extensa región a través de una organización que llamó Asociación Internacional Africana y que en 1885 transformó en el Estado Libre del Congo.

Esta institución privada no estaba vinculada con el estado belga sino que dependía directamente del monarca, quien se presentaba como su "propietario". Era la única colonia privada del mundo.

Pero detrás del discurso filantrópico de Leopoldo II había un gran interés en hacerse con las grandes riquezas del territorio.

Primero, del marfil, que era inmensamente apreciado en la época previa a la creación del plástico por ser un material que podía ser utilizado para crear infinidad de piezas, desde estatuillas hasta teclas de piano pasando por piezas de joyería y dientes falsos.

De allí surgió la mayor parte de la riqueza obtenida por el monarca durante los primeros años del Estado Libre del Congo. Los abusos y las extremas condiciones a las que eran sometidos los nativos africanos allí para obtener este preciado material fueron retratados por el escritor británico de origen polaco Joseph Conrad en su novela "El corazón en las tinieblas".

Manos mutiladas

Gradualmente, el interés por el marfil fue desplazado por la fiebre del caucho, cuando en la década de 1890 su uso se disparó para producir ruedas de bicicletas y de autos, para recubrir cables así como para fabricar cintas de transporte para automatizar el trabajo en las fábricas.

Ilustración de un hombre negro atrapado por una serpiente con la cabeza del rey belga

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A inicios del siglo XX crecieron las críticas hacia lo que ocurría en el Estado Libre del Congo.

El negocio del caucho tenía sus complejidades, pues la materia prima se extrae de un árbol que tarda muchos años en crecer, por lo cual quienes controlaran territorios con abundancia de estos árboles tenían una fortuna entre sus manos. Y el Estado Libre del Congo tenía muchos de ellos.

También abundan los relatos sobre la crudeza con la que se explotaba este material en los territorios controlados por Leopoldo II.

"Él convirtió su 'Estado Libre del Congo' en un campo de trabajo masivo, hizo una fortuna para sí mismo con la recolección del caucho y contribuyó en gran medida a la muerte de quizá unos 10 millones de inocentes", señaló Dummet.

La cifra de las posibles víctimas es controvertida.

En 1998, el historiador estadounidense Adam Hochschild publicó un libro en el que Leopoldo II quedaba señalado como el responsable de una suerte de holocausto africano, que superaría en cantidad de víctimas al número de judíos muertos a manos de la Alemania nazi.

En Bélgica, algunos expertos rechazaron las conclusiones del polémico texto. "Ocurrieron cosas terribles, pero Hochschild está exagerando. Es absurdo decir que murieron tantos millones", le dijo entonces Jean Stengers, un historiador especializado en la época de Leopoldo II, al diario británico The Guardian.

Stengers reconoció que la población del Congo mermó de forma dramática durante los 30 años siguientes a la toma de control de ese territorio por parte de Leopoldo II, pero advirtió que era imposible saber cuántas víctimas hubo pues nadie sabía cuántas personas habitaban allí en ese momento.

En los jardines del Palacio Real de Laeken, Leopoldo II ordenó construir este invernadero para celebrar la adquisición del Congo.

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En los jardines del Palacio Real de Laeken, Leopoldo II ordenó construir este invernadero para celebrar la adquisición del Congo.

En lo que sí hay coincidencia entre los estudiosos fue en los métodos brutales utilizados por los representantes de Leopoldo II para obligar a la población nativa a explotar el caucho.

El Estado Libre del Congo estaba controlado por un ejército privado de unos 19.000 hombres conocido como Fuerza Pública.

Miembros de esta organización aterrorizaban a las poblaciones nativas para obligarlas a trabajar.

El método era el siguiente: entraban en una aldea por la fuerza, tomaban a las mujeres y a las niñas como rehenes y ordenaban a los hombres adentrarse en la selva para recolectar una cuota determinada de caucho.

Mientras los hombres cumplían con la tarea impuesta para salvar a sus esposas e hijas, estas morían de hambre o eran sometidas a abusos sexuales.

Además, quienes no fueran capaces de completar la cuota que les había sido impuesta estaban amenazados con la amputación de una de sus manos o de las de alguno de sus hijos.

Este castigo también era una práctica habitual por otros motivos. Los miembros de la Fuerza Pública tenían que demostrar que no "malgastaban" las balas de las que disponían, pues estas debían ahorrarse para ser usadas en caso de un motín.

Leopoldo II, rey de Bélgica

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Aunque rigió sobre el destino de millones de personas en Congo, Leopoldo II nunca visitó ese territorio.

Entonces, por cada bala gastada se les exigía que presentaran la mano cortada a uno de los rebeldes muertos. Como resultado, cuando los soldados regresaban de una expedición para sofocar una revuelta traían consigo cestas repletas de manos cortadas.

Pero esta medida de "ahorro" también se prestaba a otros adicionales abusos. Así, cuando un soldado erraba el tiro o cuando simplemente usaba sus balas para jugar al tiro al blanco, en ocasiones le cortaba la mano a un nativo para poder justificarse ante su oficial a cargo.

La biógrafa británica de Leopoldo II, Barbara Emerson, asegura que el monarca se sintió consternado cuando escuchó sobre los terribles abusos que ocurrían en sus dominios africanos -los cuales, por cierto, nunca conoció personalmente. "Estos horrores deben terminar o me retiraré del Congo. No seré salpicado de sangre y lodo", le habría escrito a su secretario de Estado.

Sin embargo, también se refiere a que comentó: "Cortar las manos. Es algo idiota. Yo les cortaría todo lo demás, pero no las manos. Eso es lo único que necesito en el Congo".

Un legado polémico

Durante la primera década del siglo XX se fueron acumulando las críticas en contra de los abusos que se cometían en el Estado Libre del Congo.

"Robo legalizado y ejecutado con el uso de la violencia", afirmó Dummet que era la forma como se describía en aquella época lo que ocurría en África bajo Leopoldo II.

Algunos historiadores señalan que esas críticas eran, en parte, impulsadas por otras potencias coloniales europeas que buscaban desviar la atención de sus propios abusos.

En todo caso, la presión ejercida sobre el monarca derivó en la decisión de este de transferir en 1908 su "propiedad" en África a Bélgica, con lo cual el Estado Libre del Congo se convirtió en el Congo Belga.

Leopoldo II murió poco después, pero dentro de los proyectos que había dejado en marcha estaba la construcción del Museo Real de África, en las afueras de Bruselas, que se convirtió en el primer museo de Congo en el mundo.

El Museo de África, a las afueras de Bruselas, es parte del controvertido legado de Leopoldo II.

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El Museo de África, a las afueras de Bruselas, es parte del controvertido legado de Leopoldo II.

Pensado, en parte, como un instrumento de propaganda sobre el proyecto colonial, esta institución fue reabierta en 2018 luego de pasar cinco años cerrada en labores de adaptación de su colección a los nuevos tiempos.

Guido Gryseels, director general del museo, explicó en una entrevista concedida al diario The New York Times que parte del trabajo que hicieron tiene que ver con los esfuerzos para cambiar la visión positiva del colonialismo que ofrecía la institución.

"Generaciones enteras de belgas vinieron acá y recibieron el mensaje de que el colonialismo era algo bueno, de que trajimos civilización, bienestar y cultura al Congo", señaló.

Para combatir esa narrativa, el museo reorganizó la colección y colocó información que destaca los problemas causados por el colonialismo.

Pero ¿y qué hay del legado de Leopoldo II?

Derechos humanos

Mark Dummet, excorresponsal de la BBC en Kinshasa, señaló que el país nunca se había recuperado realmente de aquella experiencia colonial.

"Los soldados del Congo nunca se alejaron del rol que les atribuyó Leopoldo como una fuerza para ejercer la coerción, atormentar y violar a la población civil desarmada", apuntó en su texto de 2004.

Sin embargo, aquellos abusos al parecer sí tuvieron una consecuencia positiva aunque no buscada.

Según Dummet, la campaña para revelar lo que había ocurrido en el Estado Libre del Congo, liderada por el diplomático Roger Casement, se convirtió en el primer movimiento masivo moderno en defensa de los derechos humanos.

"La aparición de sucesores como Amnistía Internacional, Human Rights Watch o la organización con sede en Kinshasa Voix de San Voix ('La voz de los que no tiene voz') significa que en la actual República Democrática de Congo los abusos no pueden ocultarse por mucho tiempo", apuntó Dummet.

*Este artículo se publicó originalmente en 2018 y fue actualizado con motivo de la retirada de la estatua de Leopoldo II del centro de Amberes.

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La paz es imposible

 


Jon Kokura


Hubo una pausa por el mundial FIFA... Y el mundial terminó para Trump el lunes 6 de julio, cuando Bélgica con baile y todo eliminó al seleccionado yanqui.

Gran frustración para el magnate anaranjado que creyó en la promesa del DT argentino Mauricio Pochettino que Estados Unidos iba a ganar por primera vez en la historia un mundial de "soccer" (fútbol para el resto de la humanidad)

Dos días después de la eliminación del mundial, Trump da por finalizada la tregua con Irán y trata, con la sensibilidad que lo caracteriza, de escorias humanas a los iraníes.

Ese mismo día el ICE la gestapo de Donald Trump asesina a tiros, en Houston, Texas, a Lorenzo Salgado Araujo, inmigrante mexicano de 52 años que se ganaba los porotos construyendo casas.

Cinco días después, el ICE mata en Biddeford, Maine, a Joan Sebastián Durán, un joven colombiano de 26 años que sí contaba con permiso de trabajo. Igual lo mataron.


Si usted en algún momento creyó el verso de los "acuerdos de paz" entre Estados Unidos e Israel contra Irán, permítame venderle a muy buen precio la Torre Eiffel, las pirámides de Egipto y un par de Moáis de la Isla de Pascua.

Con esa monstruosa serpiente de dos cabezas llamada Estados Unidos e Israel no hay acuerdos, tratados ni memorándum de paz posible. Estos dos tienen la diabólica condición de estrecharte la mano y apuñalarte por la espalda al mismo tiempo.

En este momento Trump está destruyendo toda la infraestructura crítica de Irán. Centrales eléctricas, plantas potabilizadoras de agua, puentes y rutas. También hospitales de niños. 

Algo siniestro tienen estos sujetos contra los niños y niñas, se masturban mientras los matan. Evidencias; el ejército israelí y el consorcio pedófilo Epstein.


La paz es imposible, porque el objetivo de Israel es la aniquilación total de la nación persa, con el verso ese del "gran Israel" "La tierra prometida" "El pueblo elegido" "La campana de goma" y el "Calzoncillo rojo de Superman".

El blanco final de Estados Unidos es China... Necesita adueñarse de Irán (ya lo hizo con Venezuela) para estrangular energéticamente el coloso chino. Cortarle las piernas, en términos maradoniano. 

De la guerra depende la existencia misma del imperio yanqui.

Por ahora su único aval para seguir en el centro del baile es que son los dueños de la máquina de imprimir dólares.

Maquina que funciona día y noche, meta imprimir e imprimir sin control ni respaldo un billete verde, que es por hoy la moneda básica del comercio mundial.

Sin la maquinita de imprimir dólares; ¡Hasta la vista Estados Unidos!


Jon Kokura.

La CIA y las iglesias cristianas.




La CIA desempeñó un papel estratégico y deliberado en el fomento de la expansión de las Asambleas de Dios (AD) y otras iglesias pentecostales conservadoras en América Latina durante la Guerra Fría


. Según documentos desclasificados, esta promoción activa comenzó en la década de 1970 como un contrapeso geopolítico a los movimientos sociales de inspiración comunista y a la Teología de la Liberación católica


.

El papel de la agencia se articuló a través de los siguientes mecanismos:

Diseño Estratégico e Ideológico: La estrategia se formalizó en los Documentos de Santa Fe (I y II), redactados entre 1980 y 1988, que identificaban a la Teología de la Liberación como una herramienta ideológica del marxismo


. Los autores de estos documentos, vinculados a la inteligencia estadounidense, defendieron una "reorientación cultural" que incluía el incentivo a formas de cristianismo fundamentalista, individualista y "apolítico" alineado con el capitalismo


.

Financiamiento e Incentivos: Aunque los documentos no siempre detallaban pagos directos a denominaciones específicas, en la práctica, organizaciones como las Asambleas de Dios recibieron incentivos directos e indirectos para expandirse en regiones indígenas y pobres


. El investigador David Stoll estimó que la financiación para estas campañas de propagación religiosa alcanzó entre 200 y 300 millones de dólares a finales de los años 80, canalizados a través de fundaciones y programas de cooperación

.

Recolección de Inteligencia: Se ha documentado el uso operacional de personal religioso para fines de inteligencia


. La revista Christianity Today estimó en 1975 que entre el 10% y el 25% de los misioneros estadounidenses pasaban información a la CIA


. Asimismo, manuales de guerra del ejército estadounidense (como el FM 31-16) recomendaban considerar los factores religiosos al planear operaciones psicológicas y de contrainsurgencia

.

Desmovilización Social: La CIA promovió estas iglesias porque su enfoque en la salvación individual y la prosperidad personal servía para desviar el centro de la lucha política y social


. Al transformar el descontento popular en un "activismo religioso", se debilitaba la capacidad de organización de los movimientos populares de izquierda

.

Apoyo a Dictaduras: Esta alianza religiosa-militar fue evidente en países como Guatemala, donde el crecimiento de las AD y otros grupos neopentecostales ofreció cobertura teológica para regímenes autoritarios como el de Efraín Ríos Montt, quien fue presentado como un "líder elegido por Dios" mientras las agencias estadounidenses facilitaban el apoyo logístico y financiero necesario para sus campañas

.

En resumen, la CIA vio en la expansión de las Asambleas de Dios una herramienta de influencia religiosa eficaz para asegurar la dominación estadounidense en la región, desplazando cualquier influencia ideológica que desafiara el modelo capitalista neoliberal.

Tomado de la red.

Patrice Lumumba.

 



Bélgica "devolvía" el Congo después de 75 años de colonialismo.

El 30 de junio de 1960 en Léopoldville hacía calor. Había banderas nuevas, militares desfilando y cámaras de todo el mundo.
El poder europeo quería que fuera una transición prolija,
una fiesta de etiqueta.
Sube primero al estrado el rey Balduino (de 29 años).
Traje blanco impecable. Lee tres páginas escritas por sus asesores donde afirma que Bélgica fue
"generosa",
que le llevó "civilización, justicia y cristianismo" al Congo,
y que se retiran
con la frente alta.
El discurso oficial no dedica una sola palabra a las manos cortadas bajo el régimen del rey Leopoldo II,
a la explotación del caucho, ni a las 10 millones de muertes que costó el imperio.
Aplausos.
Protocolo.
y,
Todos miran al nuevo Primer Ministro esperando el discurso de agradecimiento.
Se llama Patrice Lumumba. Tiene 35 años. Viene de una familia campesina, trabajó años como empleado de correos y se formó políticamente en el sindicalismo.
En lugar de seguir el guion de la sumisión (que claramente se estaba esperando), Lumumba saca sus propias notas y pronuncia las palabras que quebraron el relato colonial
en vivo y en directo.
y esa fue su sentencia.
Esto es lo que dijo Lumumba, asentado en los archivos de la ONU:
> "Congoleños... Hemos conocido las ironías,
los golpes, los insultos que recibíamos de mañana, de tarde y de noche, porque éramos negros. Hemos visto que en las ciudades había casas magníficas para los blancos y chozas destartaladas para los negros; que la ley era distinta según tu color de piel.
Y ahora,
con nuestra independencia, vamos a poner fin a todo eso."
>
En la primera fila, el rey Balduino se puso helado.
La delegación belga amenazó con retirarse y en Bruselas se cortó la transmisión de radio.
Lumumba no estaba insultando; estaba ejerciendo un acto de justicia discursiva. Estaba nombrando lo que todos sabían pero la diplomacia
exigía callar.
Y ese fue su verdadero peligro: si la colonización era "civilización", Europa quedaba como benefactora; pero si era un saqueo con un sistema claro (como ya hablamos, con todo y archivo contable de las manos cortadas),
entonces la independencia no era un regalo, sino una deuda histórica a reparar (alguien tenía que pagar).
¿Por qué decir la verdad el día en que todos exigen una sonrisa?
Para eso conozcamos al hombre...
Lumumba, nacido en 1925 en una aldea sin electricidad, fue un autodidacta voraz. De empleado postal pasó a fundar en 1958 el Movimiento Nacional Congoleño.
Su propuesta era revolucionaria para su tiempo: un Congo unido, laico, por encima de las divisiones étnicas exacerbadas por el propio colonizador para reinar.
Era un hombre que despertaba al monstruo dormido y lo unía hacia una causa hacia él verdadero problema.
y, aunque
no era un líder perfecto, (la historia crítica señala que era impulsivo, que a menudo centralizaba decisiones sin una estructura partidaria sólida y que pecó de una enorme ingenuidad geopolítica).
Hay que entender que él heredó un territorio devastado: un país de 14 millones de habitantes que al independizarse no contaba con un solo médico congoleño,
ni jueces,
ni oficiales nativos en el ejército.
y que incluso con ello...
bajo el suelo del Congo descansaba (y descansa) el uranio, el cobre y el cobalto que el Norte global necesitaba (necesita) desesperado.
La administración belga se retiró formalmente, pero aseguró la permanencia de sus empresas mineras.
Estados Unidos codiciaba el uranio (el mismo que usaron para Hiroshima); la Unión Soviética buscaba influencia en África. A Lumumba le entregaron las llaves de un Estado diseñado para no funcionar.
La caída de Lumumba no fue repentino, sino un proceso de asfixia que duró apenas 79 días.
semana 1: El ejército se amotina ante la negativa de los oficiales belgas de ceder el mando. Lumumba debe recorrer los cuarteles para apaciguar las tropas.
semana2: La provincia minera de Katanga se declara independiente. Su líder, Moisés Tshombé, es financiado directamente por la multinacional minera belga "Union Minière".
Bélgica envía tropas bajo el pretexto de "proteger a sus ciudadanos" (comillas bien utilizadas).
El aislamiento: Lumumba recurre a la ONU, pero el secretario general Dag Hammarskjöld adopta una postura de no intervención militar que favorece el "status quo".
Desesperado,
tras ser ignorado también por Washington, Lumumba acepta camiones y asistencia de la URSS (union soviética/comunismo).
En la histeria de la Guerra Fría,
ese movimiento selló su destino.
Fue catalogado inmediatamente como "comunista".
El 14 de septiembre, el coronel Joseph Mobutu da un golpe de Estado.
Lumumba es arrestado,
torturado y finalmente trasladado a la provincia rebelde de Katanga.
El 17 de enero de 1961, es fusilado por un pelotón katangués bajo la supervisión directa
de oficiales belgas.
Para evitar que su tumba se convirtiera en un lugar de peregrinación,
su cuerpo fue disuelto en ácido por un comisario de policía belga.
Este se quedó con un diente como
cómo escuchan en su mente y dicen las fuentes
"trofeo de guerra".
Pasaron más de sesenta años para que la justicia belga confiscara ese resto y lo restituyera formalmente a su familia en...
junio
de
2022.
Documentos oficiales desclasificados por Estados Unidos han confirmado que la propia CIA autorizó operaciones para su
"eliminación".
No lo mataron por ineficiente o por corrupto; lo eliminaron porque, como señalaba un cable de la inteligencia occidental,
pretendía que el Congo manejara sus propios recursos de manera soberana.
Cuál es el análisis de tanta injusticia que incluso hoy aparece en un mundial?
Bueno acá la historia individual se transforma en un problema de orden global.
El intelectual martiniqués "Frantz Fanon" [ver artículo la broma infinita dedicado] advirtió tempranamente que el drama de las independencias africanas consistía en
heredar toda la administración del colonizador sin transformar las bases económicas.
Lumumba intentó romper esa inercia en dos meses, una tarea imposible.
Por su parte,
el pensador "Achille Mbembe" utiliza el concepto de "necropolítica" [próximamente]
(el uso del poder social y político para dictar quién vive y quién muere)
para explicar el ensañamiento con el cuerpo de Lumumba.
Hacer desaparecer físicamente el cadáver e intentar borrar el símbolo era el objetivo de la disolución en ácido.
el congolenio se había convertido en una especie de símbolo.
Pero el tiro les salió por la culata: el vacío de la tumba hizo más grande el mito.
Finalmente,
desde la teoría del sistema-mundo de "Immanuel Wallerstein", el Congo representa el caso arquetípico de la "periferia":
un territorio destinado exclusivamente a transferir materias primas baratas al "centro" industrializado.
Cuando Lumumba intentó alterar el flujo de riqueza y soberanía de esa periferia, el sistema mundial reaccionó de manera inmunológica eliminando la anomalía.
Después su muerte,
Joseph Mobutu gobernó con el apoyo de Occidente durante 32 años, sumiendo al país en una total corrupción del poder y acumulando una fortuna personal calculada en miles de millones de dólares.
El Congo volvió a ser "predecible" para los mercados internacionales.
La anomalía ya no estaba el sistema inmune la había eliminado como a un cáncer.
¿Habría sido Lumumba un buen gobernante de haber tenido tiempo?
Es una pregunta crítica imposible de responder.
Es muy probable que hubiera cometido graves errores económicos y políticos en un contexto tan complejo.
La diferencia es que a él no le dieron cuatro años para gobernar y, en todo caso equivocarse...
le dieron 79 días para morir.
Hoy la geopolítica no suele utilizar "el ácido"
para silenciar discursos molestos;
recurre a etiquetas "filtros" [ver artículo la broma infinita manufactura del consenso] financieras como "inviable", "riesgo país" o
"populismo peligroso".
La lógica de fondo permanece intacta: cuando un territorio periférico intenta salirse del guion agroexportador y establecer sus propias reglas de juego,
el andamiaje del poder global se activa de inmediato.
La figura de Lumumba no nos interpela por su supuesta perfección,
es por su trágica lucidez: la de un hombre que decidió no sonreír en la foto de una falsa libertad, sabiendo
perfectamente
el precio que iba a pagar.
.....
si llegaste hasta acá, gracias por leer, si te gusta mi trabajo me podés seguir si querés, claro y, si me equivoqué decime, así lo corrijo.
.....
Notas
[1] Nota de la ingenuidad histórica: A título personal, considero que la gran tragedia de los líderes como Lumumba no radica en su falta de coraje, está en esa romántica y desesperada fe en que la justicia del discurso
es suficiente para frenar el peso de los tanques y la contabilidad colonial. Hay algo profundamente doloroso en ver a un autodidacta de 35 años pararse frente a un monarca europeo a leerle las verdades de la historia con un papel arrugado en la mano, creyendo que la fuerza de la razón bastará para desarmar un saqueo sistemático de 75 años. Es el eterno choque entre la ética de la palabra y la implacabilidad de la geopolítica.
.......
Fuentes
Archivo Digital de la ONU: Discurso de Patrice Lumumba, 30 de junio de 1960.
De Witte, Ludo (2001): El asesinato de Lumumba. Una investigación histórica clave sobre la implicación del Estado belga.
Nzongola-Ntalaja, Georges (2002): The Congo: From Leopold to Kabila. Análisis crítico del desarrollo político congoleño.
Fanon, Frantz (1961): Los condenados de la tierra.
Mbembe, Achille (2018): Necropolítica.
Wallerstein, Immanuel (1974): El moderno sistema mundial.
National Archives and Records Administration (NARA): Documentos desclasificados de la CIA sobre el complot contra Lumumba.
......
La broma infinita, círculo de las intervenciones últimos capítulos.
.......
......
Seguís leyendo?
Este es uno de esos ensayos que tomó tiempo por la impregnación, que deje para último por lo que conlleva llevar esto a patreon y esclarecer hechos históricos que hoy en día sin de macro política, que están vigentes que incluso son tan polémicos que aparece en el mundial.
Nadie quiere que se le diga la verdad a la cara, ni siquiera Bélgica cuando se vio obligada a sacar las estatuas de Leopoldo segundo cuando ya no había manera de cubrir lo que hizo, en 2018 recién el museo del colonialismo reconoció lo que era, un museo del robo colonial, supongo que el primer paso para la expiación es reconocer el error.
Claramente vendrá este artículo completo en patreon con todo lo que conlleva.
La historia de Patrice Lumumba nos deja una pregunta incómoda flotando en el aire de este siglo. Si la soberanía de una nación (o la autonomía de nuestras propias vidas) depende de que las reglas de juego sean diseñadas por otros,
¿de qué libertad estamos hablando en realidad?
El Congo de 1960 creyó que la independencia se firmaba con una birome, etiqueta y un desfile militar.
Pero la verdadera estructura del poder (esa que no sale en las fotos protocolo) ya tenía hechas las cuentas en sus archivos contables.
El uranio, el cobalto y el cobre ya estaban asignados a otros dueños en el mapa global.
Cuando el sistema te ofrece una libertad a tu medida, por lo general viene con una condición implícita: que no toques los cables de alta tensión de su economía.
Lumumba metió los dedos en el enchufe.
Su mudez forzada en una bañera de ácido no fue una derrota militar, ese es el costo de negarse a ser el decorado de un teatro ajeno.
Al final del día,
la trágica lucidez de este empleado de correo reconvertido en mártir nos demuestra que la soberanía no se agradece; se ejerce en el barro,
aunque sepas que el costo de la verdad sea que te borren del mapa...

Tomado de la red.

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