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domingo, mayo 17, 2026
Recuerdo de una actividad hecha por Ana María.
sábado, mayo 16, 2026
La ocupación del 1916
La ocupación del 1916
La primera ocupación estadounidense de República Dominicana, desde 1916 al 1924, inició el 13 de mayo de 1916, cuando el contraalmirante William Banks Caperton obligó a Desiderio Arias, entonces secretario de Guerra dominicano, a abandonar Santo Domingo, con el ultimátum que de no hacerlo bombardearía la ciudad.
Los dominicanos se resistían a perder su soberanía, siendo la rebelión más importante la escenificada por los despectivamente llamados gavilleros, un movimiento guerrillero que operó en la región Este del país (El Seibo y San Pedro de Macorís), conformado por campesinos despojados de sus tierras, con apoyo de la población de esas provincias, los cuales lograron hacerle guerra de guerrillas a los invasores.
Los invasores trataron de desprestigiar a esos patriotas, acusándolos de ladrones y saqueadores. Muchos de sus integrantes acabaron asesinados y ya para 1921 habían sido prácticamente exterminados.
Warren Gamaliel Harding, durante su campaña presidencial a las elecciones norteamericanas de 1921, prometió el retorno de esa nación a la "normalidad" y a concluir las ocupaciones militares en el exterior, entre ellas la dominicana.
Ante esa nueva política exterior norteamericana, el 23 de septiembre de 1922 se firmó en Washington, D.C. el denominado Plan Hughes-Peynado, redactado por el secretario de Estado Charles E. Hughes y Francisco J. Peynado, que puso fin a la intervención militar norteamericana a la República Dominicana.
Pero el plan tenía infamantes condiciones para la salida de las tropas invasoras:
El establecimiento de un “Gobierno Provisional de dominicanos” que dirigió Juan Bautista Vicini, para facilitar las reformas legislativas, reformar la Constitución y celebrar elecciones generales.
Además, el reconocimiento de la validez jurídica de todas las Órdenes Ejecutivas promulgadas por el Gobierno Militar que hubiesen creado impuestos, autorizado gastos o conferido derechos a terceros, y refrendados contratos celebrados de acuerdos con esas Ordenes Ejecutivas
Asimismo, la vigencia de la Convención del 8 de febrero de 1907 entre los Estados Unidos y la República Dominicana, hasta que los bonos emitidos en 1918 y 1922 no fueran pagados y que se prolongaran las atribuciones del Receptor General de Aduanas hasta completar la recaudación de los impuestos y pagar la deuda del país.
Producto de este plan, el 12 de julio de 1924, Horacio Vásquez se juramentó como presidente de República Dominicana. No obstante, todavía en el mes de septiembre las tropas extranjeras realizaban labores de patrullaje en el país,
No fue sino hasta el 18 de septiembre que se inició el proceso de desocupación física de nuestro territorio. Pero no así el control financiero, pues el país seguía endeudándose para subsistir, por lo que el 27 de diciembre de 1924 se firmó un tratado mediante el cual se cedió nuevamente a Estados Unidos el control sobre los ingresos aduaneros del país.
Esta fue una transición muy mediatizada porque, aunque físicamente los marines habían desocupado el territorio, Estados Unidos siguió financieramente con el control de nuestras aduanas hasta la firma del “Tratado Trujillo-Hull”, el 24 de septiembre de 1940.
Tomado de la red.
El niño canadiense que llevó agua a África -
31 DE MAYO DE 1991 NACÍA RYAN HRELJAC
Gotas de Esperanza: La Trayectoria de
Ryan Hreljac en la Lucha por el
Acceso al Agua
Ryan Hreljac nació el 31 de mayo de 1991 en Ottawa, Canadá.
La ONG que fundó ha facilitado el acceso al agua para 736.000 personas en 30 países.
Hreljac es el hijo de Susan y Mark Hreljac de Kemptville, Ontario.
Tiene tres hermanos: Keegan, Jordan y Jimmy
Jimmy Akana fue el primer amigo por correspondencia de Hreljac de Uganda. Los padres de Jimmy desaparecieron durante la guerra civil del país y fue criado por una tía.
Solía levantarse a medianoche para poder buscar agua para su tía antes de la escuela.
Cuando tenía 6 años su maestra, en una clase, explicó sobre las lamentables condiciones de salubridad en la que vivían los niños en África.
Ryan se impresionó al saber que la mala calidad de agua era la responsable de tantas enfermedades y muertes. En ese momento él decidió ayudar.
La historia del canadiense Ryan Hreljac y de su ONG que construye pozos en África se parece a uno de esos cuentos en los que un sueño se convierte en realidad.
Una mañana, cuando tenía seis años, su maestra le explicó a la clase cómo muchos niños en África tenían que andar durante kilómetros para conseguir agua.
"Recuerdo que otro alumno preguntó cuánto tenían que andar para llegar a un lugar con agua potable y ella respondió cinco mil pasos", relata Hreljac, que hoy tiene 20 años.
"Conté los pasos que yo tenía que dar desde el aula a la fuente más cercana y eran solo diez".
Aquello le conmovió.
Se enteró de que una asociación canadiense construía pozos en África y decidió que recaudaría lo suficiente para construir uno.
El primer pozo
Equivocadamente, pensaba que un pozo costaba US$70.
Ryan al regresar a casa corrió al lado de su mamá y le dijo que necesitaba 70 dólares para comprar un pozo a los niños de África.
Su mamá medio desconcertada no le tomó muy en serio pero él insistió durante días. Ryan le suplicaba, “no lo entiendes mamá, los niños están muriendo solo por no tener agua limpia”.
Al final Susan,su madre, aun sabiendo la poca constancia de los niños a su edad, accedió a encargarle unas tareas por las que él se iría ganado un dinero.
"Después de cuatro meses, ayudando en las tareas domésticas para conseguir el dinero, me dijeron que un pozo costaba en realidad unos US$2.000.
En Abril de 1998, sin haber cumplido los 7 años Ryan había reunido los 70 dólares y pidió a su madre que le acompañara hasta la oficina de Watercan para comprar su pozo.
Una vez allí, Nicole Bosley, directora ejecutiva, le explicó al entusiasmado niño que con 70 dólares solo se podía comprar una bomba de mano, que se necesitaban 2.000 para perforar un pozo de agua.
Ryan contestó decidido, “está bien, tendré que hacer más tareas entonces”.
Nicole Bosley, cautivada por la decisión del pequeño convenció a sus superiores y a la Agencia de Desarrollo Internacional de Canadá para pagar la factura del pozo a medias con Ryan y consiguió que de esa forma su proyecto solo le obligara a recaudar unos 700 dólares.
Lejos de abandonar su ilusión, Hreljac explica que empezó a pedir ayuda y poco a poco fue ganándose el favor de los que le rodeaban.
"Primero se sumaron mis amigos y mis padres (un policía y una funcionaria regional), luego mis compañeros de clase, luego toda la escuela, más tarde la escuela cercana...".
Después de un año, reunió el dinero y con él se construyó un pozo en la Escuela de Primaria Angolo, en el norte de Uganda. Ryan asistió con sus padres a la ceremonia de apertura en la que los alumnos corearon su nombre.
Animado al ver que su esfuerzo estaba dando resultados, decidió que no debía conformarse con eso y así nació Ryan´s Well Foundation.
La ONG que fundó ha ayudado a construir más de 700 pozos y calcula que ha facilitado el acceso al agua potable a unas 736.000 personas en unos 30 países, en África, Asia y Centroamérica.
Hreljac estudia desarrollo internacional y ciencias políticas al tiempo que ofrece conferencias por todo el mundo.
Después de graduarse con una doble especialización en Desarrollo Internacional y Ciencias Políticas, Ryan regresó a la Fundación que comenzó, esta vez como Asistente de Gerente de Proyecto. Eso se convirtió en Gerente de Proyecto y luego Ryan fue nombrado Director Ejecutivo de Ryans Well.
Continúa su trabajo con la ONG dando conferencias por todo el mundo sobre la falta de acceso al agua en el mundo pobre.
Su trabajo ha sido reconocido por Unicef y ha recibido la Orden de Ontario, la condecoración más importante de su provincia de origen.
En 2001, Hreljac fundó Ryan's Well Foundation, una organización benéfica canadiense registrada, para construir en África y educar a los niños sobre el saneamiento y el agua potable.
Recolección de agua contaminada de una fuente en el área del proyecto, Uganda.
Para 2015, completó 900 proyectos que beneficiaron a 824,038 personas.
Algunos de los proyectos fueron para tanques de recolección de lluvia en áreas como Guatemala, Haití e India, donde esa era la solución óptima para el agua segura.
El pozo número 1.000 fue excavado en el otoño de 2015 en el norte de Uganda, en un distrito vecino al primer pozo.
Los partidarios de la fundación incluyen Matt Damon, Winfrey Oprah, Goodall Jane, y Príncipe Carlos.
Ryan Hreljac hablando en una conferencia en Brasil en 2014
Hreljac se convirtió en asistente de gerente de proyectos en la fundación en enero de 2015, en preparación para una apertura de junio de 2015 para gerente de proyectos.
Su capacitación en el trabajo incluyó viajes a Kenia, Burkina Faso y Uganda para capacitar a los lugareños sobre cómo mantener sus pozos.
También ha viajado extensamente—, incluidos Brasil, México, Qatar y Argentina—, para hablar sobre la fundación.
Niños disfrutando de una nueva fuente de agua limpia en Ghana.
A partir de Junio de 2023, Hreljac es director ejecutivo de
Ryan's Well Foundation, cargo que ha ocupado desde 2019
Todavía aparece en los medios de comunicación y presenta
a organizaciones y clases escolares de todo el mundo
Preguntado por sus planes para el futuro, Ryan dice que su ONG tratará de continuar con su "pequeño aporte" para resolver los problemas de acceso al agua.
Ryan con niños en el área del proyecto en Uganda, agosto de 2023.
Ryan Hreljac con su socio en Uganda, agosto de 2023.
A partir de Junio de 2023, Hreljac es director ejecutivo de Ryan's Well Foundation, cargo que ha ocupado desde 2019. Todavía aparece en los medios de comunicación y presenta a organizaciones y clases escolares de todo el mundo
A pesar de su inusual logro, Ryan no se considera distinto.
"Yo también jugaba a los videojuegos, salía con mis amigos a hacer deporte o a dar una vuelta el fin de semana".
"No hay nada especial en mí. Fue este proyecto lo que resultó ser algo increíble".
Anima a otros niños que tengan ganas de ayudar como él a que no se deshagan de su ilusión.
"No hay que tener miedo a ser idealista por mucho que se trate de un problema complejo como el acceso al agua".
"Hay más de mil millones de personas que sufren por este problema pero no hay que tener miedo a proponer soluciones".
viernes, mayo 15, 2026
Entre poetas, homenaje a Josefina Clark y a Joaquín Aracena.
De ícono verde a enemiga del colonialismo: la dialéctica de Greta Thunberg'
David Dalaithngu murió el 29 de noviembre de 2021, a los 68 años.
David Dalaithngu nació hacia 1953 en Arnhem Land, Australia, aunque nadie conocía con exactitud la fecha.
Los misioneros estimaron un año de nacimiento, escribieron algo en un papel y siguieron su camino. David mismo nunca supo su edad precisa. Pero había otras cosas de las que estaba absolutamente seguro.
Conocía su tierra.
Conocía su lengua, su Tiempo del Sueño, su danza.
Criado en el clan Mandhalpuyngu del pueblo yolŋu, David creció en el corazón de una de las culturas continuas más antiguas del planeta. No vio a una persona blanca por primera vez hasta aproximadamente los ocho años. Antes de aprender inglés, ya hablaba varias lenguas y dialectos aborígenes.
Y desde el principio, sabía bailar.
En 1969, el director británico Nicolas Roeg llegó a Maningrida buscando a un joven intérprete aborigen para una nueva película. Se fijó en David, entonces un adolescente de gran talento como bailarín ceremonial.
Roeg lo eligió para Walkabout, estrenada en 1971. La película alcanzó reconocimiento internacional, y aquel muchacho que nunca había actuado se convirtió de pronto en una presencia inolvidable en el cine mundial.
Años después, cuando le preguntaban por qué su actuación parecía tan natural, la respuesta estaba en algo más profundo que la técnica.
David no parecía estar interpretando la tierra.
Pertenecía a ella.
Ese sentido de pertenencia se convirtió en el alma de toda su carrera.
Después de Walkabout, David viajó por el mundo. Conoció reinas, músicos, artistas y leyendas. Caminó por alfombras rojas en París y Nueva York.
Luego regresó a casa.
A una casa sencilla. A su tierra. Con los suyos.
Había visto el mundo, pero nunca dejó de saber de dónde venía.
Con el paso de las décadas, su filmografía se volvió inseparable del cine australiano: Storm Boy, La última ola, Cocodrilo Dundee, Generación robada, The Tracker y, más tarde, Ten Canoes, una película histórica por su vínculo profundo con la lengua y la cultura aborigen.
Pero tal vez ninguna obra lo mostró de forma tan completa como Charlie’s Country, estrenada en 2013.
David coescribió la película con el director Rolf de Heer e interpretó a un hombre aborigen envejecido, atrapado entre las tradiciones ancestrales y unos sistemas modernos que ya no sabían escucharlo. La actuación parecía dolorosamente personal.
En el Festival de Cannes de 2014, ganó el premio al mejor actor en la sección Una Cierta Mirada.
El mundo alcanzaba por fin lo que su pueblo sabía desde siempre.
Pero la vida de David nunca fue solo un triunfo.
La fama trajo consigo adicciones, alcohol, prisión y años de lucha. Habló abiertamente de su dolor. Lloró en tribunales. Reconoció sus errores sin esconderlos.
Y aun así, siempre volvía.
Una y otra vez.
En 2019, cuando ya luchaba contra un cáncer de pulmón, recibió un premio a la trayectoria en los reconocimientos NAIDOC.
“No me olviden nunca”, dijo con suavidad. Incluso cuando ya no estuviera, su memoria seguiría allí.
Su última película, Me llamo Gulpilil, se estrenó poco antes de su muerte. No fue solo un documental. Fue una despedida directa al mundo.
David Dalaithngu murió el 29 de noviembre de 2021, a los 68 años.
Pero los premios, los murales y los homenajes solo cuentan una parte de la historia.
Antes de David, los pueblos aborígenes fueron ignorados, borrados o representados muchas veces desde miradas ajenas en el cine australiano. Luego él apareció en pantalla y cambió algo para siempre.
No necesitó aprender a actuar como otros.
Mostró al mundo cómo se ve una persona que pertenece verdaderamente a su tierra.
Fuente: National Film and Sound Archive of Australia ("David Gulpilil AM", sin fecha disponible)

































