miércoles, diciembre 17, 2025

Gabriel Boric Font defendió a Ucrania frente a Rusia.

 Gabriel Boric Font ¿de izquierda?




Condenó a Cuba por DD.HH.
Defendió a Ucrania frente a Rusia.
- Mantuvo procesos judiciales sobre manifestantes del 2019.
No indultó a los presos políticos que protestaron a su lado en 2019.
Llamó “demócrata” a Piñera tras su fallecimiento.
- Mantuvo la militarización en el Wallmapu (territorio mapuche).
Reprimió a mapuche y a los estudiantes.
Canceló su programa de reformas (como pensiones y tributaria), negociando acuerdos con la oposición de derecha y empresarios.
Tomó distancia de Lula, Petro y Claudia Sheinbaum en asuntos como criticar la injerencia de Washington, las deportaciones y los aranceles
Reconoció a María Corina Machado y a Edmundo González en Venezuela.
Estableció acuerdos con el Comando Sur de EEUU.
Fue aplaudido en su mandato por los medios maistream (CNN, BBC, El País…)
No hay mejor aliado de la extrema derecha que un socialdemócrata. Su tolerancia incauta, su buenísimo ingenuo, su falta de convicción y su obsesión por gobernar buscando el elogio del empresariado, en vez de defender al trabajador. Gracias a ello, Kast ganó.
(Copiado)

Ahora le toca a Venezuela,

 NO TE CANSES LEYENDO LA LISTA.



Ahora le toca a Venezuela, hay que llevarle la "libertad " a su petroleo.
Lista cronológica de países invadidos militarmente por Estados Unidos o sometidos por fuerza directa, con los recursos estratégicos implicados y formas de control posterior (militar, corporativo, financiero o geopolítico).
Sujétate:
1846–1848 — México
Recursos: California (oro), petróleo (Golfo), tierras agrícolas, rutas estratégicas.
Resultado: EE. UU. se anexa casi la mitad del territorio mexicano; control directo de recursos y puertos.
1893–1898 — Hawái
Recursos: Azúcar, piña, posición naval en el Pacífico.
Resultado: Derrocamiento del gobierno local, anexión; base militar clave (Pearl Harbor).
1898 — Cuba
Recursos: Azúcar, níquel, tabaco, posición estratégica.
Resultado: Ocupación militar; Enmienda Platt; base de Guantánamo bajo control estadounidense.
1898–1902 — Filipinas
Recursos: Agricultura, mano de obra, rutas comerciales asiáticas.
Resultado: Guerra colonial; control político y económico durante décadas.
1903 — Panamá
Recursos: Canal interoceánico.
Resultado: Separación forzada de Colombia; control estadounidense del Canal por casi un siglo.
1904–1934 — República Dominicana
Recursos: Azúcar, aduanas, puertos.
Resultado: Ocupación y control financiero.
1912–1933 — Nicaragua
Recursos: Posible canal alternativo, tierras agrícolas.
Resultado: Ocupación militar y gobiernos subordinados.
1915–1934 — Haití
Recursos: Aduanas, agricultura, mano de obra barata.
Resultado: Control del banco central y finanzas.
1945 — Alemania
Recursos: Industria, tecnología, patentes, científicos.
Resultado: Ocupación; transferencia masiva de conocimiento e industria.
1950–1953 — Corea del Norte / Corea del Sur
Recursos: Posición estratégica en Asia Oriental.
Resultado: Presencia militar permanente en el Sur; control geopolítico.
1953 — Irán
Recursos: Petróleo.
Resultado: Golpe y restauración del control occidental sobre el crudo.
1954 — Guatemala
Recursos: Tierras agrícolas, bananas.
Resultado: Golpe de Estado; protección de intereses corporativos estadounidenses.
1961–1975 — Vietnam
Recursos: Estaño, caucho, posición estratégica.
Resultado: Guerra total; devastación, pero contención regional.
1965 — República Dominicana (segunda invasión)
Recursos: Estabilidad regional, control político.
Resultado: Gobierno alineado con Washington.
1983 — Granada
Recursos: Posición estratégica caribeña.
Resultado: Gobierno pro-EE. UU.
1989 — Panamá (segunda invasión)
Recursos: Canal, banca, rutas comerciales.
Resultado: Control reforzado del Canal y sistema financiero.
1991 — Irak
Recursos: Petróleo.
Resultado: Bases militares, control indirecto del sector energético.
1999 — Yugoslavia (Serbia)
Recursos: Rutas energéticas, minerales.
Resultado: Fragmentación del país; presencia militar (Kosovo).
2001 — Afganistán
Recursos: Litio, cobre, rutas energéticas.
Resultado: Ocupación de 20 años; control estratégico regional.
2003 — Irak (segunda invasión)
Recursos: Petróleo, gas.
Resultado: Privatización del sector energético; contratos para corporaciones estadounidenses.
2011 — Libia
Recursos: Petróleo, gas, agua fósil.
Resultado: Estado destruido; recursos abiertos a intereses externos.
2014–presente — Siria
Recursos: Petróleo del noreste, gas, rutas estratégicas.
Resultado: Presencia militar estadounidense controlando zonas petroleras.
Conclusión directa
El patrón es constante: intervención militar o derrocamiento, seguido de control directo o indirecto de recursos clave —petróleo, rutas comerciales, tierras, minerales estratégicos— mediante bases militares, gobiernos subordinados o corporaciones estadounidenses. No es una excepción histórica: es un método repetido. #Invasión #eeuu #yankees #abuso #guerra #robo #genocidio #trump #hahanomaku #telodiceelpanda

Horacio Quiroga

 


(Salto, 1878 - Buenos Aires, 1937) Narrador uruguayo radicado en Argentina, considerado uno de los mayores cuentistas latinoamericanos de todos los tiempos, cuya obra se sitúa entre la declinación del modernismo y la emergencia de las vanguardias. Las tragedias marcaron la vida del escritor: su padre murió en un accidente de caza, y su padrastro y posteriormente su primera esposa se suicidaron; además, Quiroga mató accidentalmente de un disparo a su amigo Federico Ferrando.


Horacio Quiroga

Estudió en Montevideo y pronto comenzó a interesarse por la literatura. Inspirado en su primera novia escribió Una estación de amor (1898) y fundó en su ciudad natal la Revista de Salto (1899). Marchó luego a Europa, donde conoció a Rubén Darío, y resumió sus recuerdos de esta experiencia en Diario de viaje a París (1900). A su regreso fundó el Consistorio del Gay Saber, cenáculo modernista que pese a su corta existencia presidió la vida literaria de Montevideo y las polémicas con el grupo de Julio Herrera y Reissig.

Ya instalado en Buenos Aires publicó Los arrecifes de coral (1901) poemas, cuentos y prosas líricas de gusto modernista, seguidos de los relatos de El crimen del otro (1904), la novela breve Los perseguidos (1905), producto de un viaje con Leopoldo Lugones por la selva misionera hasta la frontera con Brasil, y la más extensa Historia de un amor turbio (1908). En 1909 se radicó precisamente en la provincia de Misiones, donde se desempeñó como juez de paz en San Ignacio, localidad famosa por sus ruinas de las misiones jesuíticas, a la par que cultivaba yerba mate y naranjas.

Nuevamente en Buenos Aires, trabajó en el consulado de Uruguay y dio a la prensa las colecciones de relatos breves Cuentos de amor, de locura y de muerte (1917), Cuentos de la selva (1918) y El salvaje (1920), y la obra teatral Las sacrificadas (1920). Le siguieron nuevas recopilaciones de cuentos, como Anaconda (1921), El desierto (1924), La gallina degollada y otros cuentos (1925) y el que es quizá su mejor libro de relatos, Los desterrados (1926). Colaboró en diferentes periódicos y revistas: Caras y CaretasFray MochoLa Novela Semanal y La Nación, entre otros.

En 1927 contrajo segundas nupcias con una joven amiga de su hija Eglé, con quien tuvo una niña. Dos años después publicó la novela Pasado amor, sin mucho éxito. Sintiendo el rechazo de las nuevas generaciones literarias, regresó a Misiones para dedicarse a la floricultura. En 1935 publicó su último libro de cuentos, Más allá. Hospitalizado en Buenos Aires, se le descubrió un cáncer gástrico, enfermedad que parece haber sido la causa que lo impulsó al suicidio, ya que puso fin a sus días ingiriendo cianuro.

Los cuentos de Horacio Quiroga

Quiroga sintetizó las técnicas de su oficio en el Decálogo del perfecto cuentista (publicado en 1928 en la revista Babel), estableciendo pautas relativas a la estructura, la tensión narrativa, la consumación de la historia y el impacto del final; en este texto manifestó sus ideas sobre el cuento como unidad emocional y apuntó sus modelos preferidos: Edgar Allan PoeRudyard KiplingGuy de Maupassant y Antón Chéjov, autores que habían de dejar huella en algunos de sus relatos, en los que también puede rastrearse la influencia de Joseph ConradJack London o Fiódor Dostoievski.

Sus primeros intentos fueron meras imitaciones de Poe, con quien compartía una especial preferencia por la violencia y la locura; así, algunos de sus primeros cuentos, como La gallina degollada o El perseguidor, pueden calificarse dentro de los denominados relatos sangrientos. La mayoría de sus narraciones aparecieron publicadas en periódicos y revistas y se recogieron posteriormente en forma de libro en las recopilaciones Cuentos de amor, de locura y de muerte (1917), Cuentos de la selva (1918), Anaconda (1921) y El desierto (1924). Sus relatos más característicos dramatizan la pugna entre la razón y la voluntad humanas por una parte, y el azar o la naturaleza por otra; su fuerza se fundamenta, más que en un minucioso y detallado análisis psicológico, en el estudio de la conducta humana en condiciones extremas. En la última parte de su producción, sin embargo, sus cuentos experimentaron un giro considerable; en Los desterrados (1926), por ejemplo, las narraciones aparecen menos estructuradas y generalmente más próximas a los estudios de caracteres.

Horacio Quiroga destiló una notoria precisión de estilo que le permitió narrar magistralmente la violencia y el horror que se esconden detrás de la aparente apacibilidad de la naturaleza. Muchos de sus relatos tienen por escenario la selva de Misiones, en el norte argentino, lugar donde Quiroga residió largos años y del que extrajo situaciones y personajes para sus narraciones. Sus personajes suelen ser víctimas propiciatorias de la hostilidad de la naturaleza y la desmesura de un mundo bárbaro e irracional, que se manifiesta en inundaciones, lluvias torrenciales y la presencia de animales feroces.

Quiroga manejó con destreza las leyes internas de la narración y se abocó con ahínco a la búsqueda de un lenguaje que lograra transmitir con veracidad aquello que deseaba narrar; ello lo alejó paulatinamente de los presupuestos de la escuela modernista, a la que había adherido en un principio. Fuera de sus cuentos ambientados en el espacio selvático de Misiones, abordó los relatos de temática parapsicológica o paranormal, al estilo de lo que hoy conocemos como literatura de anticipación. Sus publicaciones póstumas incluyen Cartas inéditas de Horacio Quiroga (1959, dos tomos) y Obras inéditas y desconocidas (ocho volúmenes, 1967-1969).

En el desarrollo de la literatura hispanoamericana, cabe situar la cuentística de Quiroga en una nueva línea surgida del ambiente intelectual del posmodernismo y del magisterio de autores como Edgar Allan Poe, que había tenido su primer anuncio en algunos relatos de Leopoldo Lugones. La naturaleza americana empezó a ser enfocada por entonces en sus características más alucinantes, en las extrañas mutaciones que anulan cualquier plan preconcebido a quienes se sumergen en ella; así se refleja incluso en novelas de signo realista como La vorágine (1924), de José Eustasio Rivera. Por otra parte, el singular acercamiento de Quiroga a lo extraño y lo inquietante (apreciable también en contemporáneos como el argentino Macedonio Fernández o el peruano Clemente Palma, hijo de Ricardo Palma) preludió el altísimo nivel que alcanzaría el cuento fantástico durante el «Boom» de los años 60, con maestros como Jorge Luis Borges y Julio Cortázar.

Cómo citar este artículo:
Tomás Fernández y Elena Tamaro. «Biografia de Horacio Quiroga» [Internet]. Barcelona, España: Editorial Biografías y Vidas, 2004. Disponible en https://www.biografiasyvidas.com/biografia/q/quiroga_horacio.htm [página consultada el 17 de diciembre de 2025].

Archivo del blog