martes, junio 30, 2026

La base práctica del karate Wado-Ryu.




La base práctica del karate Wado-Ryu se fundamenta en la fusión del Karate tradicional de Okinawa con el Jujutsu japonés clásico. A diferencia de otros estilos que priorizan el choque de fuerza contra fuerza, el Wado-Ryu ("camino de la armonía") se centra en la evasión, el ahorro de movimiento y el uso de la fuerza del oponente. [1, 2, 3, 4]

Principios Fundamentales del Movimiento
La ejecución técnica del Wado-Ryu se rige bajo tres pilares de esquiva y contraataque simultáneo:
  • San-Mi-Ittai: La sincronización perfecta de tres elementos esenciales en una sola acción: cambiar la posición (Ten-I), cambiar el peso o el eje del cuerpo (Ten-Tai) y aplicar la técnica técnica adecuada (Ten-Gi).
  • Tai Sabaki: Desplazamiento corporal fluido para salir de la línea de ataque del oponente sin perder la distancia para contraatacar. [1, 2]
  • Nagasu, Inasu y Noru: Los tres métodos de defensa. Nagasu consiste en dejar fluir el ataque desviándolo ligeramente; Inasu es esquivar lateralmente desviando el golpe; Noru es interceptar el ataque mientras se avanza, bloqueando la intención del rival antes de que complete su técnica.
Posturas Más Altas y Naturales
A diferencia del Shotokan, que utiliza posiciones muy bajas y rígidas, el Wado-Ryu prefiere posiciones más altas, móviles y naturales, idóneas para la autodefensa civil y el cambio rápido de dirección: [1, 2, 3, 4, 5]
  • Mahanmi No Nekoashi Dachi: Una postura de gato modificada y muy característica del estilo, que permite transiciones explosivas.
  • Jun Tsuki Dachi / Gyaku Tsuki Dachi: Versiones más altas de las posiciones de ataque que favorecen la rotación rápida de la cadera. [1]
Los Tres Bloques Prácticos del Entrenamiento
  1. Kihon (Técnicas Básicas): Golpes de puño rectos (Jun Tsuki, Gyaku Tsuki) y defensas que jamás se ejecutan estáticas, sino integradas con giros rápidos de cadera (Koshis) para maximizar la potencia sin esfuerzo muscular excesivo.
  2. Kumite Combinatorio (Yakusoku Kumite): El núcleo práctico derivado del Jujutsu. Se entrenan los Ohji Waza (técnicas de contraataque) mediante parejas, enfocándose en derribos, luxaciones de muñeca, proyecciones y llaves de sumisión ausentes en otros estilos de karate.
  3. Katas (Formas): Se estudian principalmente los 5 katas Pinan como base técnica, seguidos por katas superiores esenciales como Kushanku, Naihanchi, Seisan y Chinto. El estilo elimina florituras visuales para mantener movimientos estrictamente económicos y funcionales. [1, 2]

Una vista parcial de la ciudad de Santo Domingo.













 Fotos Domingo Acevedo.

El 16 de julio de 1970, Otto Morales fue asesinado por una patrulla comandada por el general Elio Osiris Perdomo.




Otto Morales Efres inició su militancia política a los 16 años, participando en las movilizaciones contra los remanentes de la dictadura de Trujillo y destacándose como líder juvenil. En 1962 fue deportado a México por su activismo político, donde continuó su formación y posteriormente viajó a Cuba para realizar estudios políticos.

Regresó a la República Dominicana en 1964 para integrarse al Movimiento Popular Dominicano (MPD). Durante la Revolución de Abril de 1965 combatió contra las tropas del Triunvirato y la intervención militar estadounidense. En 1966 asumió funciones de dirección dentro del MPD. En 1970 fue acusado de ser el principal responsable del secuestro del agregado aéreo estadounidense Donald J. Crowley, acción que culminó con la liberación de 20 presos políticos.
El 16 de julio de 1970, Otto Morales fue asesinado por una patrulla comandada por el general Elio Osiris Perdomo. Otto accedió para no poner en peligro la familia que lo ocultaba. Apresado, dentro de un carro patrullero, en presencia de ciudadanos y
periodistas, fue fusilado. Al día siguiente la policía dispersó el cortejo fúnebre e hizo el entierro del cadáver.

A los 96 años, Clint Eastwood

 




CLINT Y LA VEJEZ

A los 96 años, Clint Eastwood destrozó nuestras cómodas ilusiones sobre envejecer, negándose a endulzar la dura verdad.
En un discurso reciente, explicó cómo cambia el cuerpo con el tiempo. Los huesos se vuelven menos flexibles, los movimientos se ralentizan y la luz brillante puede molestar a los ojos. Incluso respirar puede requerir más esfuerzo. Y eso era solo el comienzo.
Llevó su característico temple a un tema que la mayoría de la gente prefiere evitar. No ofreció consuelos vacíos sobre los años dorados llenos de serenidad infinita.
En cambio, pintó un cuadro crudo e implacable de lo que sucede cuando un ser humano se acerca a un siglo de existencia.
"La luz molesta a tus ojos, e incluso respirar puede sentirse como un trabajo duro", compartió Eastwood, describiendo la fricción constante de un cuerpo físico que se desvanece.
"Tu cuerpo simplemente no coopera como lo hacía antes, y cada paso requiere una estrategia".
Pero como señaló, el declive estructural del esqueleto y los músculos es solo la superficie del problema.
El verdadero peso de la vejez extrema es emocional y psicológico. Una vez que cruzas los noventa, tu paisaje social sufre una transformación profunda y a menudo dolorosa.
Miras a tu alrededor y te das cuenta de que la mayoría de las personas que te conocieron cuando eras joven, que compartieron tu historia, tus chistes internos y tus luchas vitales, han desaparecido.
El círculo de rostros familiares se reduce a casi nada, el teléfono deja de sonar y el ritmo de los días se ralentiza hasta convertirse en un arrastre. La píldora más amarga de tragar no es el dolor físico; es la ausencia repentina de alguien que realmente quiera escucharte.
Cuando el presente se vuelve silencioso y aislado, la mente humana busca naturalmente refugio en el pasado. Eastwood explicó que navegar a través de viejos recuerdos no es un signo de debilidad mental, sino una búsqueda vital de continuidad.
Por eso las personas mayores repiten frecuentemente las mismas anécdotas, añadiendo detalles menores y revisitando terrenos antiguos una y otra vez. No intentan presumir ni dominar la conversación. Lo hacen para anclarse a una realidad en la que eran activos, amados y relevantes.
"Te encuentras repitiendo historias, añadiendo detalles, no para convencer a nadie, sino solo para sentir que aún estás conectado a algo", admitió Eastwood. "Intentas transmitir cosas a la generación más joven, incluso cuando ves el aburrimiento en sus ojos".
Vivimos en una cultura que trata la longevidad como un trofeo, felicitando a la gente simplemente por sobrevivir, mientras ignora por completo la soledad aplastante que acompaña esa supervivencia.
Elogiamos lo brillante, lo rápido y lo hiperconectado, dejando absolutamente ningún espacio para el ritmo lento y repetitivo de los muy ancianos.
Clint Eastwood puede ser un gigante del cine, pero sus palabras hablan por cada anónimo nonagenario que vive calle abajo o que se sienta a nuestras mesas de cena familiar.
Son las bibliotecas vivientes de nuestra historia, cargando historias que moldearon el mundo en el que caminamos hoy. Cuando elegimos ralentizarnos, guardar nuestras distracciones y realmente escucharlos, sucede algo mágico. Cerramos la brecha entre generaciones.
En última instancia, las arrugas en sus rostros no son solo signos de envejecimiento: son un hermoso mapa de carreteras de una vida plenamente vivida, y es un privilegio sentarse a su lado y escuchar el viaje.

De: The Husky
Traducción libre por DLRD

Enrique Lithgow, asesinado por la dictadura Trujillista.

Uno de los crímenes más horrendo, dentro del prontuario criminal de la dictadura de Trujillo fue el del doctor Enrique Lithgow Ceara,  eminente médico urólogo, asesinado  el  lunes 3 de octubre de 1949, con apenas 38 años de edad, por esbirros de la tiranía  trujillista.

Su muerte unos la atribuyen a comentarios hechos por él sobre la supuesta enfermedad prostática del dictador. Otros dicen murió por su supuesta inconformidad pública cuando se le ordenó que moviera su automóvil de la avenida George Washington donde estaba estacionado y paseaba con frecuencia Trujillo en horas de la tarde.

Este prominente médico y patriota dominicano nació en La Vega en el 1911. En su ciudad natal realizó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio del Padre Fantino. Se graduó de Doctor en Medicina en el 1940, tras presentar su tesis sobre “ensayo de Sifilografía en Santo Domingo”.

Tras su graduación, y gracias a las gestiones de su amigo el Dr. Luis F. Thomén consiguió una beca para estudiar en New York en el 1941. De hecho fue el primer medico latinoamericano en obtener la beca de la Fundación Dazian para estudiar en el Hospital Mount Sinaí en esa ciudad.

Lithgow Ceara  realizó su especialidad en Anatomía Patológica, recibiendo clases de los profesores Kempler y Otani, dos de los patólogos más sobresalientes de la época. Su excelente desempeño motivó que la beca, que originalmente seria por un año se extendiera por otro periodo de doce meses. 

Como médico prominente fue reconocido y promovido por su dedicación y capacidad profesional. Hablaba cuatro idiomas, y rechazó varias ofertas de trabajo en el extranjero. Hombre de gran inteligencia y preparación prefirió quedarse en su patria.   

El Jefe de Laboratorio del Hospital Mount Sinaí le propuso el 1943 que la Universidad de Columbia estaba en disposición de ofrecerle una posición docente e investigativa, oferta  que declinó para regresar al país, siendo nombrado capitán del Cuerpo Médico del Ejercito Nacional, y Jefe del Laboratorio del Hospital Padre Billini. 

Además fue Catedrático de la Universidad de Santo Domingo. Escribió artículos en las revistas médicas de la época y constantemente viajaba por todo el país, dando charlas, examinando casos y orientando con sus diagnósticos certeros. En 1949 se refirió a la epidemia de encefalomielitis equina en la zona de Montecristi.

Uno de los campos que investigo y en los que se interesó fue el diagnóstico del cáncer. Ya el Dr. Heriberto Peter iniciaba la idea del Instituto del Cáncer, y seguramente influyó para su regreso. Creo consciencia en nuestros médicos enseñando que debían esperar los resultados de la biopsia, esto es, de la anatomía patológica antes de tomar la decisión final del procedimiento o la magnitud de este.

¿Cómo  muere el doctor Enrique Washington Lithgow Ceara? Aparentemente asesinado por sicarios de Trujillo. Se informó que murió ahogado cuando su carro se precipitó al río Ozama. 

Se dice que en un ocasión el doctor hizo un comentario mordaz: "Qué lástima que el resultado  de una biopsia al presidente haya sido negativo. ¡Cuántos crímenes nos ahorraría al país un cáncer!".  Un “calié” reportó a Trujillo lo ocurrido, quien hizo citar en su despacho a Lithgow Ceara.  

Ciego de ira le golpeó en la cara con su fusta (látigo largo que por el extremo superior tiene una trencilla de correa, que se usa para estimular a los caballos). El doctor ofendido reaccionó violentamente contra esa agresión inesperada, pero un miembro de la escolta presidencial, presente en la ocurrencia, se interpuso con su bayoneta entre ambos.

Horas más tarde, con el rostro brutalmente herido y desfigurado, el cadáver del Dr. Enrique Lithgow Ceara fue colocado dentro de su propio automóvil y lanzado al río Ozama.

Nzinga, la reyna que desafio a Portugal.

 

 Los portugueses intentaron humillarla obligándola a sentarse en el suelo. Su respuesta la convirtió en una de las reinas más extraordinarias de la historia de África.
En 1622, una delegación del reino africano de Ndongo llegó a Luanda para negociar con las autoridades coloniales portuguesas.
Al frente iba Nzinga Mbande, princesa, diplomática y brillante estratega, enviada por su hermano, el rey Ngola Mbandi, en un momento en que Portugal expandía su dominio sobre Angola mediante fortalezas, guerras y el comercio de esclavos.
La reunión debía ser un encuentro diplomático.
Pero los portugueses tenían otros planes.
Cuando Nzinga entró en la sala del gobernador, descubrió que solo había una silla.
Era para el gobernador portugués.
A ella le ofrecieron una simple alfombra sobre el suelo.
No era un descuido.
En aquella época, la posición de cada persona durante una audiencia simbolizaba su rango y autoridad.
Aceptar sentarse en el suelo significaba reconocer la superioridad de Portugal y la subordinación de su reino.
Nzinga comprendió el mensaje al instante.
Pero no protestó.
No abandonó la reunión.
En cambio, ordenó a uno de sus asistentes que se arrodillara frente a ella.
Después, se sentó sobre su espalda como si fuera un trono humano.
Desde esa posición, mantuvo la cabeza erguida y sostuvo la mirada del gobernador durante toda la negociación.
Si Portugal se negaba a darle una silla...
ella crearía la suya.
Aquel gesto se convirtió en uno de los símbolos más famosos de la resistencia africana frente al colonialismo.
Las negociaciones continuaron y Nzinga consiguió un acuerdo de paz temporal.
Incluso aceptó recibir el bautismo cristiano, adoptando el nombre de Ana de Sousa.
Muchos creyeron que aquello significaba una rendición.
En realidad, fue otra jugada política.
Nzinga utilizó la diplomacia, la religión y las costumbres europeas como herramientas para fortalecer la posición de su reino sin renunciar a su independencia.
La paz, sin embargo, duró poco.
Portugal reanudó su expansión militar y las incursiones esclavistas.
Tras la muerte de su hermano, Nzinga asumió el poder en medio de guerras, conspiraciones y desafíos constantes.
Lejos de rendirse, fundó una nueva base de poder en el reino de Matamba, donde acogió a esclavos fugitivos, guerreros y pueblos desplazados que huían del dominio portugués.
Durante décadas combinó la diplomacia con la guerra.
Negociaba cuando le convenía.
Combatía cuando era necesario.
Forjó alianzas con otros reinos africanos e incluso con los holandeses cuando estos ocuparon Luanda en 1641, aprovechando el conflicto europeo para debilitar a Portugal.
Sus enemigos nunca lograron doblegarla.
Cuando murió en 1663, con más de ochenta años, había sobrevivido a invasiones, traiciones, derrotas militares y numerosos intentos de destruir su autoridad.
Hoy, Nzinga Mbande es recordada como una de las mayores gobernantes de África y un símbolo de resistencia frente a la expansión colonial.
Todo comenzó con una simple silla.
O, mejor dicho...
con la decisión de no aceptar el lugar que otros habían elegido para ella.
¿Crees que el gesto de Nzinga al crear su propio trono fue uno de los actos de desafío más brillantes de la historia?

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