domingo, enero 18, 2026

Las metamorfosis del exilio: Vela Zanetti y la República Dominicana

 


Avance de tesis doctoral: Las metamorfosis del exilio: Vela Zanetti

y la República Dominicana (1939-1981), Antonio J. Canela-Ruano, doctorando 

en Historia por la Universidad Pablo de Olavide, Sevilla.

En su tesis doctoral (en proceso), Antonio Canela-Ruano profundiza 

en el contexto artístico, cultural y social de la República Dominicana de los años cuarenta 

y cincuenta a través de Vela Zanetti –destacada figura del arte mural dominicano–, 

y sistematiza los procesos de transculturación y transferencia cultural que se produjeron 

durante el régimen de Trujillo.

En el año 2012 comenzamos un proceso de investigación sobre la figura de Vela Zanetti, 

on el objetivo de determinar por medio de un análisis histórico y artístico las distintas 

transformaciones que se produjeron en su pintura en sus diferentes etapas y contextos.

Fotografía de Vela Zanetti, Archivo de la Fundación Vela Zanetti

Además de sus grandes dotes de muralista, era evidente que su importancia dentro 

del contexto dominicano era excepcional. En esos años obtuvo méritos suficientes 

para poder expresar su arte no solo en los principales edificios de la dictadura trujillista, 

sino también en la sede de las Naciones Unidas y en la Oficina Internacional 

del Trabajo de Ginebra, y su obra de caballete fue premiada en bienales nacionales 

e internacionales y expuesta en todo el mundo.

Nuestra investigación parte de las perspectivas de la historia social y cultural, 

con múltiples metodologías propias de las ciencias sociales que incluyen el trabajo 

de archivo y otras fuentes primarias, la historia oral, la documentación catalográfica 

de obras, la investigación en hemeroteca y las fuentes secundarias.

La transferencia cultural nos ha permitido analizar la llegada de nuevas ideas 

artísticas mediante la producción y difusión de objetos en el nuevo contexto y la evolución 

del arte dominicano en esos años, con ejemplos clave como la introducción del cubismo 

por Colson, la importancia de Fernández Granell en el asentamiento del surrealismo 

o la influencia de El Greco a través de Vela Zanetti.

La muerte de san Agustín. Iglesia de Nuestra Señora de la Consolación de San Cristóbal. 1949. Fotografía de Antonio J. Canela-Ruano

La idea de la transculturación fue sistematizada por Fernando Ortiz para la Cuba colonial

Lo interesante del concepto es que se plantea de una manera bilateral, 

pues la transformación no solo se produjo entre los dominicanos, 

sino que los recién llegados también adoptaron elementos constitutivos 

de una nueva sociedad o cultura, que fue mixta y próspera.

José María Imbert y la batalla del 30 de marzo. Monumento a los Héroes de la Restauración de Santiago de los Caballeros. 1951. Fotografía de Antonio J. Canela-Ruano

Desde la perspectiva de sus aportes, Vela Zanetti fomentó la importancia del muralismo 

en el país, asentando un gusto por dicha pintura que sigue vivo hasta nuestros días.

Escenas dominicanas. Propiedad de la familia Caro. 1960. Fotografía de Antonio J. Canela-Ruano

Otras de nuestras hipótesis se centran en las diferencias sustanciales a nivel temático 

y formal entre la obra mural oficial y la de caballete, y también si comparamos 

la producción muralística de la década de los cuarenta con la de los años cincuenta 

tras el regreso de Nueva York. La pintura oficial desdeña a mujeres, mulatos y negros, 

pues quedaban fuera del discurso oficial trujillista.

Sin título. Propiedad de la familia Conde. 1951. Fotografía de Antonio J. Canela-Ruano

Sin embargo, desde los primeros años Vela Zanetti se mostró absolutamente libre 

en sus obras de menor formato. Esa libertad temática va a conquistarla en los murales 

de los cincuenta, momento en el que el muralista había adquirido importancia mundial 

y se expresaba más libremente.

Desde esa perspectiva podríamos ligar la producción mural temprana a la idea del kitsch, 

desarrollada por Clement Greenberg. Como podemos observar en la imagen 

del mural Historia de la ciudad de Santo Domingo, en 1944 Vela Zanetti representó 

al tirano como culmen de la ciudad, en una narración que iba desde la fundación 

a dicho momento, pasando por la destrucción del ciclón San Zenón. Trujillo, representado como un emperador romano a caballo, aparecía desde una perspectiva puramente sentimental de unión artificial con el pueblo.

A partir de su estancia en Nueva York y México, Vela Zanetti pudo dar el salto 

definitivo a la vanguardia, rompiendo lo redundante y simplista del kitsch para centrarse 

en los símbolos e ideas.

Vela Zanetti pintando la Historia de la ciudad de Santo Domingo, 1944. Palacio Consistorial. Archivo General de la Nación, Fondo Conrado

Del triunfo personal de Trujillo como reconstructor de la ciudad tras el ciclón pasamos 

a un éxito social dominicano que supera la propia firma del acuerdo con Hull.

La economía nacional liberada. Banco de Reservas. 1955. Fotografía de Antonio J. Canela-Ruano

En el tratamiento del tema altagraciano, Vela Zanetti no solo es más libre a nivel temático 

y compositivo, sino que incluye a una gran cantidad de personajes populares que dan vida 

a la tradición y al milagro mismo. La parte inferior muestra a campesinos, macheteros, 

vendedoras de fruta y otros personajes con rasgos mulatos y negros que demuestran 

que Vela Zanetti había logrado una libertad mayor a todos los niveles.

Milagro, historia y leyenda de la Virgen de Altagracia. Higüey. 1960. Fotografía de Antonio J. Canela-Ruano

Finalmente, es relevante concluir el rápido recorrido visual de la obra de Vela Zanetti 

en la República Dominicana incluyendo unos bocetos de la última pintura mural 

realizada por el autor para el país. Los dos grandes lienzos murales que posee 

el Banco Hipotecario Dominicano fueron precedidos, como todas sus grandes obras, 

por infinidad de dibujos preparatorios. Los dibujos son una muestra de la madurez 

que adquirió el artista durante los años dominicanos, que le permitieron desarrollarse 

como un pintor completo e internacional.

Boceto para los murales del Banco Hipotecario Dominicano. Propiedad de la familia Caro. 1981. Fotografía de Antonio J. Canela-Ruano
ARQUITEXTO.

El 25 de mayo de 1825 el Libertador Simón Bolívar recibió varios presentes por parte de la familia de George Washington.






El 25 de mayo de 1825 el Libertador Simón Bolívar recibió varios presentes por parte de la familia de George Washington. Uno de ellos consistía en un medallón con el retrato del héroe de Mount Vernon. Ese medallón reposa en el Banco Central de Venezuela y jamás a nadie se le ha ocurrido la arrastrada idea de regalarlo.

En una carta, George Washington Parke, hijastro del prócer norteamericano, escribió a Bolívar:
“Aceptad, Libertador Simón Bolívar, estas ofrendas, tributadas a vuestras virtudes y a los ilustres servicios que habéis hecho a vuestro país y a la causa del género humano. Que ellas se conserven en los archivos de la libertad de la América del Sur. Os saludan como a Bolívar el Libertador, el Washington del Sur”.
El intermediario entre la familia de Washington y Bolívar fue el mismísimo General Lafayette, el cual intercambiaba correspondencia con el Libertador frecuentemente. Al recibir los presentes, Bolívar le respondió al Marqués:
“No hay palabras con que explicar todo el valor que tiene en mi corazón este presente y sus consideraciones tan gloriosas para mí. La familia Washington me honra más allá de mis esperanzas aun las más imaginarias, porque Washington presentado por Lafayette es la corona de todas las recompensas humanas. El fue el noble protector de las reformas sociales y vos el héroe ciudadano, el atleta de la libertad que, con una mano, sirvió a la América, y con la otra al antiguo continente. ¡Ah, qué mortal sería digno de los honores de que se dignan colmarme vos y Mount Vernon! Mi confusión es igual a la inmensidad del reconocimiento que os ofrezco junto con el respeto y la veneración que todo hombre debe al Néstor de la libertad."
El Libertador usaría el medallón de George Washington en sus trajes de gala, seguramente porque consideraba una victoria tal distinción.
4 años después Simón Bolívar diría: “Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad", expresando su preocupación por el expansionismo y la hegemonía de EEUU sobre América Latina.
Recomiendo investigar sobre la Doctrina Monroe para que no se dejen confundir con cantos de sayonas.



"¿Quién va a morir por Groenlandia?"




Aclaremos la película; en Groenlandia no hay pingüinos.
Ni siquiera los cuatro súper simpáticos pingüinos de Madagascar han viajado a Groenlandia alguna vez, por el asunto del frío ¿vio?
Los pingüinos, esos pajaritos elegantemente vestidos sólo viven en el hemisferio sur.
En Groenlandia hay osos polares, focas, lobos marinos, vendedores de helados y habitantes originarios llamados "inuit" o décadas atrás nombrados; "esquimales".
Son pocos, si juntamos a todas las tribus inuit del norte y extremo norte del planeta, no llenan el estadio del Maracaná.
Groenlandia es la isla más grande del mundo. España cabe cuatro veces en esa isla y sobra espacio para hacer una chanchita de fútbol.
Con el cambio climático los mantos milenarios de nieve en Groenlandia se van derritiendo, aún así, todo el año hace un frío de los mil demonios.
Emmanuel Macron después de asistir a la reunión de "maridos golpeados" de los días jueves, dijo que Groenlandia es de Europa (¿Donde la viste?) y que junto a España, Suecia y Alemania van a mandar soldados a defender la isla contra el voraz apetito del Hitler Orange Crush del siglo XXI.
Sesenta rambos europeos en total, quince por país. Hasta le pusieron nombre al ensayo bélico; "Operación muñeco de nieve furioso" o algo así.
Una opereta bélica fuera de la OTAN, para no enojar a Inglaterra y a su Rey; Don Carlos Pánfilo bueno para nada.
Debería haber en Europa algún general de ejército que le diga a Úrsula von der Leyen y asociados que defender a una isla gélida de dos millones de kilómetros cuadrados es imposible.
Ni con los 60 rambos que mandaron. Ni con sesenta mil.
Se acordaron tarde de Groenlandia... Dinamarca nunca le dio pelota a la isla del frío.
El flamante Nobel de la Paz de color naranja lo sabe.
No lloren por Groenlandia europeos.
Ya la perdieron.

La desaparición y asesinato de Guido Gil





Desde que Guido Gil Díaz llevó a Manolo Tavárez Justo a pronunciar un discurso en Radio Caribe, donde compartía el trabajo de prensa con Gregorio García Castro, comenzó una persecución en su contra que se extendió hasta el Gobierno de Balaguer en el que lo asesinaron porque el inquieto revolucionario había intensificado su lucha por los obreros no solo en aparentes periodos de paz sino en la guerra. Representantes de intereses norteamericanos en el país y los militares balagueristas más arbitrarios lo tenían en mira.
García Castro y Gil Díaz no solo fueron colegas y amigos. La madre de Guido y el padre de Goyito eran primos. Por esa razón García Castro abofeteó en la Secretaría de Agricultura a un compañero que se alegró de la desaparición de Guido. Años más tarde, García Castro sería también asesinado en los abusivos 12 años. Cuando Tavárez Justo habló en la emisora, destituyeron a los primos.
“Guido comenzó a perfeccionar y ampliar su obra sobre Gregorio Luperón, “Orígenes e ideario de la guerra restauradora”, con la que había participado en un concurso organizado por la Academia Dominicana de la Historia y patrocinado por el presidente Juan Bosch. La publicó en 1964. Otros libros suyos quedaron inéditos, revelaron Gustavo y Orlando Sánchez Díaz.
En 1964 Gil Díaz ideó aplicar en el Central Romana el llamado “paso de la jicotea” que implicaba trabajar más despacio “y no podían declararlo como ilegal”, observa Melvin Mañon, camarada de Guido en el 14 de Junio. Dice que este creó y fundamentó la táctica pero los hermanos Sánchez cuentan que se había aplicado antes. El procedimiento representó “una gran pérdida económica y obligó a los patronos a negociar el pacto colectivo”, significan Gustavo y Orlando.
Agregan que ese mismo año Guido dirigió la famosa huelga que se conoció como “Jornada 2 de Mayo”. “Fue un levantamiento popular contra el triunvirato”, explican.
Posteriormente, señalan, organizó el congreso de Poasi. Ya era parte del buró obrero del 14 de Junio junto con Vladimir Blanco, Julio de Peña Valdez, Junior López, Guayubín González Espinosa y otros.
En esa agrupación su principal contacto era Darío Solano, con quien Guido compartió la lucha política hasta que este se asiló en la embajada de Argentina.
En la guerra. Frente al estallido revolucionario del 24 de abril de 1965 Guido aconsejó a los Sánchez “esperar órdenes”, pero dos días después el 14 de Junio distribuyó sus cuadros y a Guido le correspondió situarse en el comando de la calle Santomé frente al mercado Modelo en unión de Juan B. Mejía, González Espinosa, De Peña Valdez y otros. Su responsabilidad, declaran Gustavo y Orlando, era “coordinar los movimientos bélicos y redactar los comunicados”.
“Ahí funcionó el Buró Obrero del 1J4”, destacan y expresan que su pariente tenía grandes simpatías por esta clase “explotada” y “mucha sensibilidad social”. Resaltan sus condiciones de líder al que respetaban y querían.
“Ya era marxista. Recuerdo que compré las obras completas de Mao y él se quedó con ellas, él y Darío Solano se complementaban mucho. Después estrechó relaciones con Fafa Taveras de quien fue inseparable”, narra Gustavo.
Muchos de los trabajos que redactó Guido durante y después de la guerra eran impresos “en la casa de Bienvenido Castillo, en Cristo Rey”. En 1966 fue su viaje a Cuba representando al 14 de Junio en la conferencia Tricontinental. Cayetano Rodríguez del Prado, Asdrúbal Domínguez y Euclides Gutiérrez asistieron por el MPD, el PSP y el Movimiento 24 de Abril, respectivamente.
A su regreso encontró la lucha interna del partido. Guido se fue del lado de los denominados “transformistas” que consideraban que la agrupación debía ser un partido obrero mientras que los “antitransformistas” “negaban eso, planteaban que debía seguir con su línea de liberación nacional representando los sectores medios, la pequeña burguesía…”, expresan.
Guido pasó a formar parte del Movimiento Popular Dominicano, al igual que Juan B. Mejía, Amín Abel Hasbún, Fafa Taveras, Cocuyo Báez, Gustavo y Orlando Sánchez Díaz, Héctor Ortiz, Julio de Peña y continuó sus responsabilidades en el Central, pasando mucho tiempo en la ciudad de La Romana.
La desaparición. “Tadeo Guerrero lo apresó, lo llevó al cuartel de la Policía, lo exhibió para que los demás agentes lo identificaran, lo soltó y Guido se dirigió a San Pedro de Macorís. Al otro día salió para Santo Domingo y nunca llegó”, comunican Orlando y Gustavo. El coronel Simón Tadeo Guerrero, luego general, era el jefe del departamento Sureste, con asiento en La Romana. Desde el 17 de enero de 1967 hasta el presente, se le ha estado vinculando a la muerte de Guido Gil.
Saliendo de Macorís fue sacado del carro público en el que se dirigía a la Capital. Los Sánchez declaran que “Teobaldo Rusell, gerente general del Central Romana, ordenó su muerte en represalia pues Guido se había convertido en una piedrecita en su zapato”.
Según sus investigaciones “a Guido Gil lo mató el propio Tadeo, a palos”, dicen, y añaden que recibieron el dato, además, de que lo sepultaron “en unos potreros de los Vicini”, aunque para ellos, el cadáver fue lanzado al mar.
Balaguer, cuentan, nombró una comisión encabezada por el vicepresidente Carlos Rafael Goico Morales. “Investigaron al chofer y a los pasajeros y al mostrarles una foto del desaparecido afirmaron que viajaron con él y que lo bajaron en un destacamento a la salida de Macorís”. Añaden que también fue investigado Carlos Morales Troncoso, entonces alto ejecutivo del Central. Además, el conductor del vehículo aseguró a un compañero del MPD: “El señor que tú mandaste lo apearon ahí”, señalando el sitio declarado por los demás viajeros.
Más de 100 periodistas firmaron un documento pidiendo esclarecer el destino de su colega y el MPD hacía igual reclamo en otros sucesivos y señalaba a los responsables. La vivienda de los Díaz fue allanada y la Policía se llevó una maleta de Guido con documentos y objetos personales. Gustavo fue hecho preso.
“Mamá y tía Kaistila fueron donde Balaguer, el único responsable de esta muerte”, a pedir explicaciones y el gobernante, en el más depurado estilo trujillista, les contestó que tenía informes de sus servicios de inteligencia de que Guido había enviado una carta desde fuera, que había salido del país. La madre de los Sánchez, una revolucionaria que en 1946 había militado en la Juventud Democrática contra Trujillo “se paró del asiento y le dijo a mi tía: ‘Kaistila, vámonos de aquí”.
Además de tres calles en Santo Domingo, fue designado “Guido Gil” el puente sobre el río Higuamo.

Archivo del blog