sábado, mayo 23, 2026

LA FAUNA SILVESTRE YA SOLO REPRESENTA EL 4% DE LA VIDA TERRESTRE




LA FAUNA SILVESTRE YA SOLO REPRESENTA EL 4% DE LA VIDA TERRESTRE

​Hoy, se conmemora el Día Internacional de la Biodiversidad y no hay nada que celebrar. Durante los últimos siglos, la humanidad señala a la naturaleza como el elemento  a vencer para progresar. Sin embargo, este triunfo es en realidad el prólogo de un colapso planetario inminente. Hemos domesticado la Tierra de forma tan contundente que los paisajes naturales se han transformado en una cuadrícula de cultivos, la vida silvestre ha sido prácticamente borrada del mapa.


​La frialdad de los datos destruye cualquier discurso oportunista, si medimos la biomasa de todos los mamíferos terrestres del planeta, los humanos y animales domésticos, entre ellos ganado y mascotas, representamos cerca del 96%. La fauna silvestre, como felinos, elefantes, antílopes o roedores que pueblan el imaginario colectivo, se ha visto reducida a un miserable 4%. 


​Si ampliamos el espectro a todas las especies de aves del planeta, la disparidad sigue siendo abrumadora, las aves de corral (principalmente pollos de criadero) representan cerca del 70% de la biomasa de total, dejando a las aves silvestres con apenas un 30%.


​Si incluyéramos a todos los vertebrados terrestres (sumando reptiles y anfibios), el panorama general no cambia la tendencia, ya que la masa total de la ganadería industrial y la población humana sigue aplastando cuantitativamente a la vida salvaje.


Fuimos diezmando a la biodiversidad hasta convertir a las especies silvestres en una anomalía estadística, frente a miles de millones de vacas, cerdos y humanos.


​A pesar de esta alarmante disparidad, las actuales autoridades políticas de Argentina y Chile profundizan la crisis. Con discursos que ignoran la emergencia climática, desmantelan presupuestos ambientales y priorizan un extractivismo ciego que solo pretende ignorar el tema. 


Negar la destrucción ecológica no los exime de sus efectos, sólo acelera el día en que la red de la vida termine de colapsar bajo el peso de nuestra propia codicia.


#biodiversidad 

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