martes, mayo 05, 2026

Naxalitas: ascenso y repliegue de la guerra popular en la India. Claves desde el materialismo histórico




Naxalitas: ascenso y repliegue de la guerra popular en la India. Claves desde el materialismo histórico


A 59 años de la rebelión de Naxalbari, el movimiento naxalita atraviesa su momento de mayor reflujo militar desde su nacimiento. El Estado indio acaba de declarar el “fin de la violencia naxalita”. Pero, ¿qué lecturas nos permite hacer el materialismo histórico de esta experiencia de guerra popular prolongada? ¿Se ha cerrado la contradicción de clase que le dio origen? Este análisis aborda la base material del levantamiento, las transformaciones económicas en el “corredor rojo” y las lecciones que deja para el movimiento comunista internacional.


1. La semilla de Naxalbari: el campesinado contra la herencia colonial y semifeudal


La insurrección de 1967 en Naxalbari no fue un accidente ideológico. Fue la expresión concentrada del desarrollo desigual y combinado del capitalismo en la India poscolonial. Mientras la burguesía nativa y los remanentes terratenientes —muchos de ellos reciclados por el Estado neocolonial— mantenían formas de explotación semifeudales en el campo, los campesinos sin tierra y las comunidades tribales (adivasis) permanecían sometidos a una triple opresión: de clase, de casta y de desposesión colonial interna.


El alzamiento armado se insertó en esa contradicción principal entre el campesinado pobre y la alianza terrateniente-Estado. La consigna maoísta de “guerra popular prolongada” encontró en las selvas de Bengala, Jharkhand, Chhattisgarh y Odisha una base material concreta: una economía agraria predominantemente de subsistencia, con relaciones de producción precapitalistas y un Estado ausente salvo en su faceta represiva y extractiva.


2. El “corredor rojo” como territorio de doble poder: ¿zona liberada o bolsa de resistencia?


En su punto más alto (2005-2010), el movimiento llegó a influir sobre unos 180 distritos. En regiones como Bastar o Abujhmad se configuraron gérmenes de doble poder: administración paralela, tribunales populares, redistribución de tierras y resolución de conflictos sin recurrir al Estado burgués.


Pero, desde la óptica materialista, hay que señalar una contradicción interna no resuelta: la base productiva de esas zonas seguía siendo minifundista y de subsistencia, sin un desarrollo significativo de las fuerzas productivas que alterara cualitativamente la vida material. El movimiento era militar, político y simbólico, pero carecía de un programa económico capaz de generar acumulación socialista en medio del cerco. Este límite estructural, combinado con la brutal represión estatal (Operación Green Hunt, Operación Kagaar), sentó las bases de su vulnerabilidad.


3. El repliegue táctico y la ofensiva capitalista: la base material del reflujo


El actual declive naxalita —reducido según el gobierno a apenas tres distritos activos— no se puede explicar solo por las bajas en la dirección (muertes y capturas de miembros del Politburó y del Comité Central). El materialismo histórico exige mirar los cambios en la infraestructura económica.


En los últimos quince años, el Estado indio combinó la guerra contrainsurgente con la expansión del capital extractivo en el “corredor rojo”: carreteras que perforaron la selva, concesiones mineras, penetración de las telecomunicaciones y programas asistencialistas que actuaron como válvula de contención social. Estas transformaciones alteraron la relación del campesinado tribal con la tierra y debilitaron la base social que alimentaba la guerra popular. La forma de producción capitalista avanzó allí donde antes había relaciones semifeudales y comunitarias, descomponiendo las condiciones materiales que hacían viable la guerrilla.


En términos dialécticos: la contradicción semifeudalismo vs. campesinado, que originó la lucha armada, ha sido parcialmente desplazada por la penetración del capital monopolista y el despojo “legalizado”. La lucha de clases no desapareció, pero mudó su forma. El sujeto revolucionario se fragmentó entre desplazados, obreros migrantes y pequeñas capas campesinas aisladas, mientras el Estado perfeccionó la cooptación y la rendición masiva como táctica contrainsurgente.


4. Lecciones desde el materialismo histórico: ni triunfalismo estatal, ni derrota definitiva


Las declaraciones oficiales de abril de 2026 (“fin del naxalismo”) deben ser criticadas en tres planos:


· Superestructural: El discurso del “fin de la amenaza” legitima la criminalización de la disidencia bajo el fantasma del “naxalismo urbano” y permite la represión de estudiantes, sindicalistas e intelectuales marxistas.

· Coyuntural: El reflujo no elimina la contradicción fundamental de clase en el campo indio. La acumulación por desposesión, el suicidio de agricultores (más de 300.000 en dos décadas) y el avance del extractivismo condenan a millones a la miseria. La semilla de Naxalbari sigue enterrada en esas contradicciones objetivas.

· Estratégico: Para la izquierda revolucionaria, la experiencia naxalita confirma que la guerra popular no puede sobrevivir sin una transformación simultánea de las relaciones de producción en las zonas liberadas, y que la lucha de casta y etnia debe fundirse dialécticamente con la lucha de clases para no quedar como una rebelión aislada.


5. Cierre: del “corredor rojo” a las nuevas trincheras


Hoy, los naxalitas están replegados, pero no exentos de historicidad. Su experiencia demuestra que en países de desarrollo capitalista tardío y deformado, la contradicción campo-ciudad sigue siendo una de las fricciones revolucionarias centrales. Mientras existan campesinos sin tierra y tierras sin campesinos, las condiciones objetivas para la guerra popular permanecerán latentes.


Como marxistas, no rendimos culto al fracaso ni a la épica guerrillera. Corresponde hacer un análisis materialista, sin dogmas: estudiar el cambio en la formación económico-social india, extraer enseñanzas tácticas y estratégicas, y preparar las condiciones subjetivas para cuando las contradicciones objetivas maduren una nueva fase de lucha.


Desde El Núcleo, seguiremos estudiando el tablero indio. La memoria de Naxalbari no es solo museo: es programa de estudio revolucionario. ✊🔥

lunes, mayo 04, 2026

¿Qué ocurrió en Kidal? Relato de un combate.


Mercenarios ucranianos y europeos junto a los yahidistas, se encuentran entre los grupos terroristas entrenados por Occidente que intentaron dar un golpe de estado en Mali.
El cuerpo africano de Rusia y las fuerzas malienses frustraron un intento de los servicios secretos occidentales de derrocar al gobierno.
Eran las 6:12 del dia 25 de abril, en Kidal cuando un dron de reconocimiento pasó sobre la base militar ocupada por el ejército maliense y el Afrika Korps. Un peligro silbaba en el viento. Después de eso, un silencio precario. Las unidades rusas decidieron realizar una patrulla de vigilancia.
De repente, se escucharon gritos de terroristas en camionetas y motocicletas. Disparos a gran velocidad contra las unidades rusas. La respuesta fue inmediata: un centenar de terroristas cayó, pero el número de los atacantes era inmenso, más de 10.000 contra un pequeño grupo de rusos (400). Muy rápidamente rodearon la barrera rusa y aparecieron en la retaguardia, dentro de las bases.
El ejército maliense tomó el relevo y abrió un fuego intenso de gran magnitud. La batalla fue dura. Sorpresa: se encontraron mercenarios ucranianos y franceses entre los atacantes, portando sistemas portátiles de defensa antiaérea (MANPADS). El objetivo era impedir que los rusos regresaran a prestar apoyo a los soldados malienses, que también estaban en inferioridad numérica.
Se combatía con valentía. El número de bajas entre los terroristas empezó a aumentar, por lo que decidieron retirarse rápidamente y cambiar de estrategia. Se dirigieron al centro de la ciudad, arrancaron la bandera maliense y grabaron propaganda que enviaron a la televisión France 24. Anunciaron haber tomado la ciudad, pero en realidad solo estaban en el centro.
Intentaron persuadir a los rusos de abandonar la base y dejar solos a los soldados malienses, pero estos se negaron categóricamente. Sin embargo, France 24 ya anunciaba un supuesto acuerdo entre rusos y terroristas en Kidal, con el objetivo de minar la moral del ejército maliense.
Los rusos contraatacaron e informaron a las unidades malienses en el terreno de que eso era falso. Se organizó una persecución conjunta: varios terroristas fueron arrestados, entre ellos 13 ucranianos; los franceses lograron huir hacia un país cercano.
Los malienses y rusos preparan un cerco del centro de la ciudad de Kidal, donde los terroristas fueron derribados y aniquilados y la ciudad de Kidal va recuperando su calma.
Mientras tanto, en Bamako, todo está bajo control del ejército maliense.

EL TITANIC NO SE HUNDIÓ POR UN ICEBERG… FUE EL NACIMIENTO DEL SISTEMA QUE HOY TE ESCLAVIZA

..  



​¿Todavía crees la versión de los libros de texto? La historia oficial es el sedante que le dan a las masas para que no miren hacia donde realmente reside el poder. El naufragio del Titanic no fue una «tragedia humana»… fue un golpe de Estado global.


​📉 TRES HOMBRES QUE ESTORBABAN


​En 1912, tres de las personas más ricas y poderosas del mundo se oponían ferozmente a la creación de la Reserva Federal (FED):


​John Jacob Astor IV


​Benjamin Guggenheim


​Isidor Straus


​¿Sabes dónde estaban esa noche? En el Titanic. ¿Sabes cuántos de ellos sobrevivieron? NINGUNO.


​🏦 EL CAMBIO DE TABLERO


​Con la oposición convenientemente enterrada a 4,000 metros bajo el mar, el camino quedó libre. Un año después, en 1913, se fundó la Reserva Federal. Desde entonces, el control del dinero mundial pasó a manos privadas. El mundo no cambió por accidente, cambió por diseño.


​El Titanic fue el sacrificio necesario para instaurar el Nuevo Orden Económico.


​🚩 LAS SEÑALES QUE IGNORASTE:


​El «error» del capitán: Smith era un veterano experto. ¿Por qué ignoró 7 advertencias de hielo y mantuvo la velocidad máxima?


​Los botes vacíos: No fue falta de espacio, fue falta de intención.


​J.P. Morgan: El dueño del barco canceló su viaje a ÚLTIMO MOMENTO alegando «enfermedad», pero fue visto días después en perfecto estado.


​»La historia es un conjunto de mentiras acordadas.»


 


​Nos enseñaron a llorar por los músicos que tocaban mientras el barco se hundía, para que no preguntáramos quiénes estaban brindando con champán en tierra firme mientras el poder cambiaba de manos.


​DEJA DE SER UN PASAJERO EN SU BARCO. EMPIEZA A CUESTIONAR TODO


​#Despertarinminente #TitanicTruth #ReservaFederal #NuevoOrdenMundial #LaHistoriaOculta

Sobre la marcha de San Juan.


Está más que demostrado que la Policía y el Ejército Nacional, históricamente, han dado la espalda al pueblo —al pueblo que con sus impuestos costea sus salarios—. Cuando han tenido que reprimir y asesinar a quienes reclaman en las calles su derecho a vivir con dignidad, lo han hecho sin rubor ni remordimiento; la historia es testigo de ello.
​Lo ocurrido en San Juan no es, ni será, la excepción.
Desde el día anterior a la marcha mantuvieron una actitud provocadora para luego, de forma falaz, alegar que los agresores fueron las víctimas.
​Sin embargo, el pueblo está claro: la marcha fue pacífica y multitudinaria. Fue un mensaje directo al Gobierno:
¡Agua sí, oro no! Fuera las mineras del territorio nacional.
​Domingo Acevedo
Mayo, 2026



Fotos tomadas de la red.

domingo, mayo 03, 2026

Entre amigas.











































































 

Archivo del blog