Kafka y la muñeca viajera"es una conmovedora historia real de los últimos meses de vida de Franz Kafka, inmortalizada por el escritor español Jordi Sierra i Fabra en su aclamada novela homónima de 2006. La trama combina la realidad histórica con la ficción literaria para explorar cómo el poder de la imaginación y las palabras pueden sanar el dolor de una pérdida. [1, 2, 3, 4]
El hecho real de fondo
Un año antes de su muerte en Berlín, un Kafka gravemente enfermo de tuberculosis paseaba por el parque Steglitz. Allí encontró a una niña pequeña llorando desconsoladamente porque había perdido a su muñeca. Para calmarla, el autor de La metamorfosis le aseguró que la muñeca no se había perdido, sino que se había ido de viaje. Ante la duda de la niña, Kafka afirmó que él era un "cartero de muñecas" y que al día siguiente le entregaría una carta de su parte. [1, 2, 3, 4, 5]
Durante tres semanas, Kafka acudió puntualmente al parque a leerle cartas redactadas por él mismo. En ellas narraba las aventuras de la muñeca por diferentes rincones del mundo. Este tierno episodio fue revelado años más tarde por su última compañera, Dora Dymant. Lamentablemente, los textos originales se perdieron y nunca pudieron ser recuperados. [1, 2, 3, 4, 5]
La novela de Jordi Sierra i Fabra
Tomando como base esta anécdota, el autor español escribió una novela infantil y juvenil editada por Ediciones Siruela. El libro estructura el misterio de las cartas perdidas dándoles voz: [1, 2, 3]
Los personajes: Sierra i Fabra da nombre a la niña (Elsi) y a la muñeca viajera (Brígida).
El nudo: Describe el esfuerzo febril de Kafka por escribir relatos diarios fascinantes para no defraudar la desbordante inocencia de Elsi.
El desenlace: Ante el inevitable final de su estancia en Berlín, Kafka decide regalarle una nueva muñeca a Elsi. Adjunta una última nota que explica: "Mis viajes me han cambiado". De este modo, enseña a la pequeña que todo lo que amamos se puede perder, pero el amor siempre regresa de otra forma. [1, 2, 3, 4]
Reconocimientos y temas clave
La novela destaca por su enfoque en la empatía, la madurez emocional y el consuelo ante el duelo infantil. Por la alta calidad de este relato, Jordi Sierra i Fabra obtuvo el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil en 2007. [1, 2]
UASD rescata del olvido a las mujeres que forjaron el movimiento estudiantil revolucionario
La Facultad de Ciencias Económicas y Sociales rendirá homenaje a las "fragüeras", las militantes que protagonizaron las luchas democráticas y antiimperialistas en la universidad pública dominicana durante las décadas de 1960 y 1970, y cuya historia ha permanecido en los márgenes de la memoria oficial.
Las mujeres que militaron en sus filas, que organizaron, movilizaron y resistieron junto a sus compañeros, quedaron relegadas a un segundo plano o directamente ausentes de la narrativa histórica. (Fuente externa)
La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) se prepara para saldar una deuda histórica con las mujeres que pusieron el cuerpo —y en muchos casos, la libertad— en las luchas que definieron el carácter político de la universidad pública dominicana. El próximo lunes 25 de mayo de 2026, a las 10:00 AM, la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (FCES) realizará un acto de homenaje a las integrantes femeninas del histórico Grupo Fragua, el colectivo estudiantil de izquierda revolucionaria que marcó una época en la vida universitaria del país.
Las fragüeras: protagonistas invisibilizadas
Durante décadas, la historia del movimiento estudiantil dominicano se contó casi exclusivamente en masculino. Los nombres que poblaron los relatos sobre Fragua —organización fundada bajo el lema "Pensamiento y acción fundidos en armas contra la injusticia"— fueron, en su mayoría, los de hombres. Las mujeres que militaron en sus filas, que organizaron, movilizaron y resistieron junto a sus compañeros, quedaron relegadas a un segundo plano o directamente ausentes de la narrativa histórica.
El acto del 25 de mayo busca revertir esa omisión. Entre las figuras que serán reconocidas se encuentran Carmen Josefina Lora Iglesias (Piky), Ana Silvia Reynoso de Abud, Emma Tavárez Justo, Lourdes Contreras, Nurys Bastardo y Miriam Díaz Santana, junto a otras militantes cuya trayectoria contribuyó de manera decisiva al fortalecimiento político, organizativo e ideológico del movimiento.
El nombre de Emma Tavárez Justo, hermana del comandante guerrillero Manolo Tavárez Justo, resulta especialmente significativo: fue candidata a la Secretaría General de la Federación de Estudiantes Dominicanos (FED) en 1969, respaldada por una inédita alianza entre marxistas y cristianos universitarios, en un momento en que la presencia femenina en la conducción política era una rareza y no una norma.
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El decano: "una dimensión muchas veces invisibilizada"
El doctor Antonio Ciriaco Cruz, decano de la FCES, fue directo al señalar el propósito del homenaje: rescatar "una dimensión muchas veces invisibilizada de la historia política y estudiantil dominicana". La frase no es retórica. Implica un reconocimiento institucional de que la memoria universitaria ha sido selectiva, y que esa selectividad tiene género.
Ciriaco Cruz destacó que Fragua constituyó "una de las expresiones más influyentes del movimiento estudiantil revolucionario dominicano", formando generaciones de dirigentes comprometidos con las causas populares y con la defensa de la universidad pública. Que ese legado se haya transmitido sin reconocer plenamente a la mitad de quienes lo construyeron es, precisamente, lo que el acto del 25 de mayo pretende corregir.
Fragua: historia de una vanguardia universitaria
Fragua emergió en la UASD en el contexto de la posdictadura trujillista y la efervescencia política que siguió a la Guerra de Abril de 1965. En un campus que se convirtió en laboratorio de ideas y escenario de confrontaciones ideológicas, el grupo se posicionó como una de las fuerzas más activas en la conquista de la autonomía universitaria, la destrujillización de la academia y la transformación de las estructuras de poder dentro y fuera de la institución.
Fragua "protagonizó exitosas jornadas de lucha, alcanzando la autonomía y el fuero universitario", y su influencia se extendió por décadas en la vida política universitaria dominicana. El grupo llegó a obtener representación significativa en el Claustro universitario y en la FED, compitiendo con otras corrientes como el BRUC y el FEFLAS.
Un acto con memoria viva
La conmemoración no se limitará a los discursos. El programa incluirá intervenciones académicas, testimonios de las propias protagonistas o de quienes las conocieron, presentación de materiales históricos y un reconocimiento formal a su legado. La apuesta por los testimonios es relevante: muchas de estas mujeres aún están vivas, y su voz directa tiene un valor documental que ningún archivo puede reemplazar.
El acto se realizará en la sede de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UASD, en Santo Domingo.
La memoria estudiantil como disputa política
El homenaje a las fragüeras no ocurre en el vacío. Se inscribe en un debate más amplio sobre qué historias merecen ser contadas y desde qué perspectivas. En los últimos años, diversas voces han reclamado que la UASD otorgue un espacio permanente al legado de Fragua dentro del campus, reconociendo que la historia del movimiento estudiantil es también historia del país.
Que ese reclamo se concrete ahora con un enfoque explícito en las mujeres del grupo supone un doble gesto: reparar la memoria del movimiento estudiantil y, al mismo tiempo, visibilizar cómo el género ha operado como filtro en la construcción de los relatos históricos dominicanos.
Para las nuevas generaciones universitarias que transitan hoy por los pasillos de la UASD, los nombres de las fragüeras son, en su mayoría, desconocidos. El acto del 25 de mayo es una oportunidad para que dejen de serlo.
1 de 4 | Lourdes Contreras.2 de 4 | Emma Tavárez Justo.3 de 4 | Piky Lora.4 de 4 | Ana Silvia Reynoso de Abud