viernes, abril 24, 2026

Por la defensa del bosque y el agua.

Foto tomada de la red.


La defensa de nuestro territorio no puede ser una lucha aislada, sino la lucha de todos los dominicanos honestos y conscientes, ya que está lucha no se trata únicamente de San Juan de la Maguana o de la Cordillera Septentrional, sino que la oposición a la explotación minera debe ser un clamor nacional.
​Si el pueblo dominicano —todos aquellos ciudadanos conscientes que no subordinan su dignidad al dinero— logramos unirnos, todavía estamos a tiempo de rescatar lo que queda de Cotuí y detener el avance de los daños ambientales en zonas ya afectadas, además de frenar las pretensiones mineras e Impedir que los intereses económicos, respaldados por el gobierno, continúen con la destrucción sistemática de nuestra nación.
​Comprendiendo de una vez y por todas que el agua vale más que el oro, que la verdadera riqueza de la República Dominicana no se encuentra en los metales preciosos cuya extracción aniquila la naturaleza.
Nuestra riqueza reside, en ​nuestra agricultura, que es el sustento soberano de nuestro pueblo.
​En nuestros recursos naturales, en los ríos, las montañas, los valles y nuestros bosques que hacen posible la vida en esta media isla.
​La soberanía no solo se defiende con falsas proclamas, ni con el silencio cómplice de muchos, ni desde frías oficinas, la soberanía se defiende activamente en las comunidades protegiendo la tierra que nos da de beber y de comer. ¡Vamos a unirnos y vamos a luchar todos juntos por una República Dominicana verde y libre de megaminería!
​Por: Domingo Acevedo | Abril, 2026

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