Yo, Vanina Ojeda, mujer Selk’nam nacida en Ushuaia, hija de Gloria Maldonado, nieta de Herminia Vera, bisnieta de Matilde Illiogen y tataranieta de Alkan, como mis hermanos, sobrinos, hijas, hijos y nietos, soy hija de esta tierra fueguina: no bajamos de ningún barco ni de ningún relato que nos quiera en pasado.
Mi familia vive y camina toda la provincia, desde el sur hasta el norte de la Isla de Tierra del Fuego, porque nuestro territorio no se parte en ciudades ni en fronteras: es Karukinka, espacio de vida y memoria de nuestro pueblo.
Reivindico que somos Selk’nam contemporáneos, presentes en Ushuaia, Tolhuin y Río Grande, trabajando, criando, organizándonos y hablando por nosotras y nosotros mismos, frente a cualquier discurso que diga que “habitaban”, como si ya no estuviéramos aquí.
No somos los venidos: somos quienes seguimos resistiendo y habitando, quienes llevamos en el cuerpo y en la voz la continuidad de quienes caminaron esta isla mucho antes de que existieran los Estados y sus mapas.
Resistimos ante los discursos de fragmentación y pedimos que se nos escuche, porque seguimos aquí, firmes, siempre presentes y siempre esperando que esa escucha se transforme en reconocimiento y respeto reales.
Por: Vanii Ush

