domingo, noviembre 30, 2025

La ejecución de Mata Hari (Margaretha Zelle MacLeod)




 La ejecución de Mata Hari (Margaretha Zelle MacLeod) en 1917 fue un evento tan teatral y legendario como su vida. Llegó al lugar de la ejecución en París con absoluta calma y elegancia, vestida con un traje oscuro y tacones, mostrando un aplomo que contrastaba con su trágico destino. Rechazó el velo de la sumisión al negarse a que le vendaran los ojos, pidiendo enfrentar al pelotón de fusilamiento con la mirada abierta, un gesto que el oficial cumplió parcialmente, permitiendo que al menos sus manos permanecieran libres.

Su última solicitud, una copa de vino Bordeaux servida en un cáliz, acentuó la sensación de dignidad y desafío mientras la saboreaba bajo los flashes de los fotógrafos. Rodeada por doce soldados visiblemente nerviosos, Mata Hari mantuvo su serenidad.

Antes de la orden final, se dirigió al pelotón y, con un gesto final de desafío, les lanzó un beso, sellando su imagen de seductora misteriosa. Tras la orden de "¡Fuego!", la descarga de los rifles la derribó. El sargento confirmó el final con un tiro de gracia, concluyendo la vida de esta mujer que, a pesar de ser condenada por traición por la corte militar francesa, murió con la bravura de una leyenda.

Archivo del blog