El doctor Manuel Aurelio Tavárez Justo y 15 dirigentes del Movimiento Revolucionario 14 de Junio, inician un 28 de noviembre una insurrección guerrillera contra el gobierno del Triunvirato, a través de seis frentes.
“¡...Óiganlo bien, señores de la reacción, óiganlo enemigos del pueblo, enemigos del progreso: si imposibilitan la lucha pacífica del pueblo, el 14 de Junio sabe muy bien donde están las escarpadas montañas de Quisqueya y a ellas iremos, y en ellas mantendremos encendida la antorcha de la libertad, de la justicia, el espíritu de la revolución, porque no nos quedará entonces otra alternativa que la libertad o muerte”.
El 28 de noviembre (hoy) , se conmemora un aniversario mas levantamiento de Manolo Tavárez Justo y los combatientes del Movimiento Revolucionarios 14 de Junio. Una acción desesperada, fruto del momento histórico del país, donde los dominicanos perdimos a uno de nuestros grandes hombres.
Las sed de sangre de los trujillistas que habían consumado ya el 25 de septiembre de 1963 el golpe de Estado a Juan Bosch para revertir el proceso democrático no perdieron la oportunidad de dar un ejemplo de lo que podía pasar a todo el que lo desafiara.
La insurreccionaron de Manolo Tavárez Justo fue ahogada en sangre en las montañas de Las Manaclas, San José de Las Matas, los demás frentes guerrilleros en otras zonas del país.
En 1960 se inician las conversaciones para establecer un movimiento que agrupara y consolidara todos los espacios antitrujillistas que existían. Y en efecto, en el último encuentro para tratar ese tema, realizado en Mao, Valverde, se decidió fundar una "Organización Revolucionaria" de nombre Movimiento Revolucionario 14 de Junio, en homenaje a los dominicanos de la "Gesta de Constanza, Maimón y Estero Hondo", de quienes adoptaron también el "Programa Mínimo".
En medio de protestas y huelgas contra el Triunvirato, el Movimiento 14 de junio encabezó una guerrilla en diferentes puntos del país demandado el restablecimiento de la constitucionalidad.
El objetivos era que cada grupo operase como una unidad operativa independiente con fines insurreccionales. Por eso no debían ser muy pequeños ni muy grandes, esto último por el peligro del espionaje.
El foco guerrillero de Las Manaclas, estaba compuesto por 29 combatientes de lo que solamente ocho salvaron la vida. A través de relatos de los sobrevivientes se conocen los últimos momentos en la vida de los mártires del 21 de diciembre del 1963. Aunque hay divergencia en sus versiones, todos coinciden en que a última hora decidieron acogerse a las garantías del ingeniero Tavárez Espaillat quien era un integrante del triunvirato.
