Un espacio para compartir ideas, imágenes, propuestas, versos y la esperanza de un mundo mejor... Tel. 849 637 3922.
domingo, febrero 01, 2026
Prologo de de hermes de Paula a mi libro inedito, Apolgia del tiempo 2002.
En 1932 fue fusilado Farabundo Martí revolucionario comunista salvadoreño
Registros, recortes de peridicos y portadas de mis libros
sábado, enero 31, 2026
66 AÑOS DEL ASESINATO DE LOS ''PANFLETROS DE SANTIAGOS
ASESINABAN A 27 JOVENES ILUSTRE DE SANTIAGO.
El 29 de enero se consagra como el día de “Los panfleteros de Santiago”, una camada de jóvenes heroicos, la mayoría de ellos asesinados en el centro de torturas La 40.
Los Panfleteros eran humildes jóvenes, estudiantes artesanos y obreros que representaron el granudo de la masa trabajadora de la época ...
Los jóvenes pertenecían al grupo denominado los "panfletistas de Santiago", quienes distribuían volantes contra Trujillo en la segunda ciudad en importancia en la República Dominicana. La responsabilidad de los asesinatos fue del Servicio de Inteligencia Militar (SIM), dirigido por el coronel Johnny Abbes García.
Son pocos los esbirros que hayan dado muestras de tanta crueldad como Johnny Abbes García, quien llegó a ocupar el cargo de Jefe del Servicio de Inteligencia Militar (SIM), con rango de coronel del Ejército. La sola mención de su nombre causaba pánico entre civiles y militares, incluyendo a generales de cualquier rama.
En1958 se le encargara a Abbes García el mando de una Oficina de Seguridad Nacional que inicialmente procuraba obtener informaciones de las actividades de los antitrujillistas en el exterior.
Esa oficina comenzó a operar con buenos resultados desde el punto de vista trujillista. Los agentes del SIM utilizaban para moverse automóviles Volkswagen conocido como "cepillos" o "escarabajos", cuyo peculiar sonido del motor se convirtió en un amenazante ruido para la población. Durante los últimos tres años de la dictadura, Johnny Abbes era la persona que más influía sobre Trujillo y el que mejor armonizó con los perversos sentimientos del dictador.
Johnny Abbes García era hijo del alemán George Abbes y de la dominicana Altagracia García Alardo. Había nacido en Santo Domingo el 27 de marzo de 1924 y cursó sus estudios primarios con los sacerdotes franciscanos, al lado de la iglesia de Las Mercedes y, más tarde, en el Colegio Santo Domingo. En su juventud, siempre se codeó con jóvenes de difícil temperamento, algunos amantes del desorden.
El 29 de enero del 1960, son asesinados en masa 27 jóvenes acusados de "panfletistas" y que guardaban prisión en la cárcel de La 40.
Tomado del muro de Ángel Vladimir Bencosme.
Pablito Mirabal en el día nacional de la Juventud.
Hoy día de la juventud en R. D merece ser recordado el jovencito cubano que vino en la expedición de 1959 a pelear con un fusil al hombro, dispuesto a eliminar la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo Molina. Él tiene méritos para ser presentado a la presente y futuras geraciones como icono que luchó por el bienestar de nuestra patria, pero está ignorado y su sacrificio silenciado, la cita que sigue está ubicada en el libro "La Victoria de los Caídos" del Comandante Delio Gómez Ochoa.
"... Me acerqué a un plantón de caña donde Pablito se había escondido y cuyas hojas volaban como mariposas. Entonces fue cuando le pregunté:" ¿Pablito y tu mochila? Él se dio cuenta que no la llevaba y me dijo: "Ah, se me quedó, voy a buscarla". Le ordené que regresara: "¿Cómo que vas a buscarla?"! Tú estás loco!"
"...! Oye, oyeee!" pero no me hizo caso y se fue a toda carrera. Se metió de nuevo en el bohio que estaba a más de 60 metros y que era como he descrito blanco del nutrido fuego enemigo. Vencer aquella distancia delante de una ametralladora de 30, de extraordinaria cadencia de fuego, ofreció una escena como sacada de una película de Indiana Jones o Rambo, pues cual sí fueran efectos especiales holluwoodenses los tiros picaban la tierra que fracciones de segundos antes habían pisado sus pies. De veras que lo di por muerto, sin embargo, recogió su mochila y regresó haciendo zig-zag, como él sabía, con su fusil en la mano y la carga a la espalda. Considero que lo que hizo Pablito fue una acción suicida, que no la pensó. Su proceder lo explica el hecho de que en esa mochila estaban la mayoría de los peines de su fusil, su garantía de supervivencia. "
Tomado del muro de Facebook de Juan de la Rosa.
De Abril a Caracoles la patria herida espera por cada uno de nosostros para curra sus heridas.
FEBRERO ERA GRIS ENTONCES.
Playa lejana
silencio de olas y espumas
silencio de polvo y arena
silencio de Caracoles
Barcarola de sueños y de ternura
uniformes
botas y fusiles
mochilas cargadas de ilusiones
guerrilleros que se alejan de la playa
rumbo a las montañas
donde el frío muerde la noche
y la muerte cabalga en el viento
y se esconde entre los árboles trémulos
y acecha uniformada
y sigue el rastro húmedo
de sus pasos sobre la hierba mojada
febrero era gris entonces
y los días
se trasnocharon borrachos
en el silencio de los cobardes
que tenían las manos temblorosas
y la boca llena de baba
y en la sangre la angustia
y la desesperación
por haber anidado en el alma la traición
ellos Coronel
inexplicablemente callaron
la presencia de ustedes en Caracoles
pero hoy después de tantos años
hacen de tus sueños un afiche
y de febrero un escenario de flores y aplausos
cobardes
que todas sus vidas han hablado
de revolución
pero nunca han tenido el valor de empuñar un fusil
y hacer patria
seudo revolucionarios
que menstruaron de temor
blasfemos
que hacen delirar a la multitud
con sus discursos enérgicos
efímeros astros
que brillan un opaco
firmamento de sangre
frívolos camaleones
hiedras venenosas
que van dejando tras de sí
las huellas indelebles
de la muerte y el luto
ellos te vendieron Coronel
a los vampiros
que ahogan en sangre
las más mínimas aspiraciones de libertad
de los pueblos que como el nuestro
luchan por alcanzar la luz
a los monstruos pálidos y crueles
que habitan en el norte de la tierra nueva
y quienes se creen con el derecho
de regir el destino del mundo
febrero era gris entonces
y tu piel un rastro en la arena
que se alejaba de la playa
rumbo a las montañas
donde tu voz de fusil
aún truena lejana
y hace temblar
a esos Generales indecentes
que se cagaron en los pantalones
cuando supieron de tu presencia
en Caracoles
porque ellos
nunca tuvieron tu estatura
ni tu valor
ni tu heroísmo
por eso llamaron
a sus amigos del Pentágono
quienes precisaron
la necesidad de tu muerte
y ordenaron
que enviaran la jauría tras de ti
que ávida y sedienta de tu sangre
temerosa
te buscaba incesante
entre el hambre y la fatiga de los días
eternos de febrero
donde la muerte
se escondía entre los árboles trémulos
y acechaba uniformada
la muerte
hacía su ronda cotidiana
febrero era gris entonces
y la tarde entristecida
mezcla de pólvora y sangre
se despedía furiosa
entre el ruido de los fusiles
y los gritos de los hombres
que no podían concebir
la ternura de las flores
porque menos que las bestias
no tenían noción del amor
ellos nacieron para matar
y disparaban ráfagas interminables
contra el tiempo y los árboles
contra el viento y las flores
contra la aves y las piedras
cautelosos seguían tus huellas
que ya no iban a ninguna parte
sabían que en algún lugar
te encontrarían vencido
y te arrancarían del pecho la ternura
para entregársela al tirano
como trofeo por la hazaña
de tu crimen inútil
al tirano sumiso y leal
ante los que lejos
de nuestras fronteras
propiciaron tu muerte
hoy
los encuentro en cualquier lugar
mostrando sus medallas y ascensos
e inventándose historias fantásticas
sobre tu muerte
hay hasta quienes han escrito libros
pero ellos ignoran
que tienen una deuda de sangre
que más temprano que tarde
la historia les cobrará con creces
porque yo sé Comandante Román
que tu crimen no quedará impune
rumor de plenilunio
en un aserradero abandonado
quedó el coronel herido
cuidando de su amigo moribundo
- seguid vosotros
romped el cerco tendido
venced la muerte
que airada nos busca
la muerte que no descansará
hasta encontrarnos
y destrozar con su odio nuestra carne
nuestros sueños
y no les importe el hambre
ni la fatiga
ni el frío
ni lo largo del camino
ni que la noche sea oscura
seguid inexorables
hacia la aurora
y construid sobre las cenizas
de nuestros huesos la esperanza
andad seguid sin mí
y sed cautos
que la muerte está ahí
escondida entre los dientes afilados
de las piedras
entre las hojas pálidas
la muerte
mecánica
absurda
fría
ciega
uniformada
la muerte
mezcla de sangre y lodo
vomitando su pus nauseabundo
su pus amarillento y hediondo
vomitando cuajarones de odio
la muerte esta ahí violenta
amarga
real
febrero era gris entonces
y entre sueños
y promesas inútiles
te hicieron prisionero
y te ataron
eran hombres crueles
asesinos por convicción
y te llevaron ante los Generales
que complacidos te observaron
y gozaron impotentes
torturando tu carne
y después trituraron tus huesos
y un General
con su odio repugnante
te disparó cobarde
y la bala ciega
cumplió la orden de muerte
de aquel canalla
y después
quemaron tu cadáver pero tu carne
resistió el odio y el fuego
y te enterraron
en un valle lejano y sombrío
donde la angustia irrevocable
de tus huesos
dejó un rastro amargo de sangre
sobre la tierra
boquiabierta y sedienta
y
hoy
después de tantos años
ellos les temen
al silencio retorcido de tus huesos
a tu nombre
porque ellos saben que un día
el pueblo se levantará
con tu ejemplo
y hará justicia
y entonces
necesariamente
no habrá lugar en esta tierra
ni para los canallas que vendieron tus sueños
ni para los criminales
que cobardemente te asesinaron
Al coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, y a los que junto a él murieron en las frías montañas
viernes, enero 30, 2026
JUAN RODRÍGUEZ: EL DOMINICANO QUE SE ADELANTÓ A NUEVA YORK
Hablar de Rodríguez sin apellido completo no es un descuido: es un reflejo de cómo la historia oficial ha minimizado a ciertos protagonistas incómodos. Nos referimos a Juan Rodríguez, un negro libre nacido en Santo Domingo, entonces parte del Imperio Español, que se estableció en Manhattan en 1613, un año antes de la llegada formal de los holandeses a
Desde una perspectiva de investigación histórica rigurosa, su figura es incuestionable, aunque deliberadamente invisibilizada durante siglos.
Juan Rodríguez llegó a la isla de Manhattan como tripulante de una expedición comercial holandesa. No era esclavo. No era indígena. Era un hombre libre, afrodescendiente, hispanohablante y caribeño, con experiencia como intérprete y mediador cultural entre europeos y pueblos nativos.
Cuando el barco regresó a Europa, Rodríguez decidió quedarse, estableciéndose en la zona hoy conocida como Inwood, al norte de Manhattan. Este hecho lo convierte, según los registros disponibles, en:
El primer residente no indígena permanente de Manhattan
El primer dominicano documentado en lo que hoy es Nueva York
El primer afrodescendiente libre asentado en la futura Nueva Ámsterdam
La existencia de Juan Rodríguez no es mito ni tradición oral. Aparece en documentos legales holandeses del siglo XVII, donde se le menciona como “Jan Rodrigues” o “Juan Rodrigues”, involucrado en disputas comerciales con comerciantes europeos, lo cual confirma:
Su estatus legal como hombre libre
Su actividad económica autónoma
Su integración temprana en la red comercial del Atlántico Norte
Estos documentos han sido estudiados por historiadores como Nell Irvin Painter y difundidos por instituciones académicas de Nueva York.
¿POR QUÉ FUE BORRADO?
Aquí es donde el análisis crítico es inevitable:
No encajaba en el relato anglosajón fundacional de Nueva York
Era negro, libre y español en una narrativa que privilegió lo blanco, lo protestante y lo anglo
Antecedía cronológicamente a los colonos holandeses, lo cual incomodaba el mito fundacional
El silencio sobre Juan Rodríguez no es casual: es estructural.
SIGNIFICADO PARA LA COMUNIDAD DOMINICANA DE NUEVA YORK
Para la diáspora dominicana —especialmente en Washington Heights y el norte de Manhattan— Juan Rodríguez es un símbolo histórico poderoso:
Demuestra que la presencia dominicana en Nueva York no comienza en el siglo XX
Reivindica el legado hispano-afrocaribeño en la génesis misma de la ciudad
Rompe la idea de que los latinos llegaron “después” a la historia estadounidense
No es identidad inventada: es memoria recuperada.
Juan Rodríguez debería ocupar un lugar central en la historia oficial de Nueva York.
No como gesto multicultural simbólico, sino por estricto rigor histórico.
Su omisión empobrece la comprensión real del origen de la ciudad y perpetúa una visión incompleta y sesgada del pasado.
Reconocer a Juan Rodríguez no reescribe la historia.
La corrige.
FUENTES Y REFERENCIAS
Archivos judiciales holandeses del siglo XVII (Nueva Ámsterdam)
Investigaciones del New York Historical Society
Estudios de Nell Irvin Painter
Documentación académica sobre afrodescendientes libres en el Caribe español
Pregunta abierta para el debate:
👉 ¿Por qué seguimos enseñando una historia de Nueva York que empieza en 1624 y no en 1613?
👉 ¿A quién beneficia ese silencio?
#AndrésJulioRiveraBazil
#HistoriaDominicana
#JuanRodríguez
#DominicanosEnNuevaYork
#HistoriaAfrodescendiente
#MemoriaHistórica
#NuevaYorkHispana




























.jpg)











