La obra de Domingo Acevedo presentada en esta selección es una cartografía emocional que transita entre la nostalgia del paisaje caribeño, la crudeza de la infancia rural y la metafísica del tiempo. A continuación, se presenta un análisis detallado de los ejes temáticos y estilísticos que definen su voz poética.
1. La Dialéctica del Mar y la Isla
El mar no es solo un límite geográfico para Acevedo, sino un ente vivo y dual.
Lo Inmenso y lo Diminuto: En el poema "El mar", el autor utiliza una paradoja fascinante al describirlo como "inmensamente pequeño / y redondo / como el ojo de un pez". Aquí, el mar se humaniza y se contrae, convirtiéndose en un órgano de visión que asume el asombro ante la luna.
El Abrazo Materno: En "La isla", el mar adquiere "brazos líquidos" que "humedecen de ternura". Existe una relación erótica y maternal entre el agua y la tierra; el mar arrulla a la isla, convirtiéndola en un "verso" que la luna recita al sol. Es una visión romántica y animista de la naturaleza dominicana.
2. La Identidad Forjada en la Escasez
El poema "Recuerdos memorables" es quizás el más potente en términos de construcción de identidad.
La Fragua del Hambre: Acevedo no idealiza la pobreza, pero la reconoce como el espacio donde se "forjó su vida". La metáfora de la "fragua" implica fuego, dolor y moldeado.
La Abuela como Arquitecta: La figura de "Mamá Tita" es central. El autor utiliza una imagen bellísima: ser un ser humano "esculpido en clorofila y barro / por las manos analfabetas de la abuela". Aquí hay una reivindicación del saber ancestral sobre el académico; la analfabetismo de la abuela no le impide esculpir un alma llena de amor y ternura.
Origen Cósmico: El poeta conecta su origen biológico ("gota de semen", "óvulo cristalino") con una "noche cósmica", elevando su existencia humilde a un plano universal.
3. Estética del Retrato Social
En "Retrato", el poeta se despoja de metáforas complejas para usar un lenguaje directo y visceral.
La Realidad Cruda: "la carita sucia / la nariz llena de moco / la barriga grande / llena de lombrices". Esta descripción de un niño "endeble, desnudo y descalzo" funciona como un espejo de la realidad social de la ruralidad. Es una denuncia silenciosa envuelta en la observación poética de la vulnerabilidad.
4. El Tiempo y la Incertidumbre
Varios poemas exploran la angustia existencial frente al paso de los años y el peso de lo no vivido.
Incertidumbre: El autor plantea preguntas retóricas que resuenan en el vacío: "¿Qué haremos con la vida que no vivimos?". Hay una sensación de pesadez en el presente.
Las Puertas del Tiempo: En la serie dedicada a Arelis, el tiempo es una casa con puertas que el poeta intenta forzar para recuperar la "niñez en donde nos amamos a escondidas". El tiempo es aquí un río ineludible que solo se detiene a través del recuerdo sensorial (el olor a tarde, los colores del crepúsculo).
5. Simbolismos Recurrentes
La Luna y el Sol: Aparecen constantemente como testigos del diálogo humano. La luna recita, el sol anida. Son los faros que iluminan los "sueños en los que habito".
El Invierno y el Frío: Curiosamente, para ser una poesía de contexto caribeño, el "aire frío de las tardes" y el "invierno" aparecen como vehículos de la melancolía y la penumbra urbana. Representan el estado anímico del poeta más que el clima geográfico.
Equilibrio y Abismo: En "Equilibrio", la vida se define como una cuerda floja entre opuestos (luz/sombra, bien/mal, rosas/espinas). El poeta se ve a sí mismo como un caminante sin brújula, cuyo único destino es el acto de caminar sobre el abismo.
Conclusión
La poesía de Domingo Acevedo es una poesía de la memoria y la intemperie. Logra transitar desde la observación de la naturaleza ("hilos de plata", "mariposas y flores") hasta la introspección más sombría ("fantasmas del olvido", "ingratitud y ausencia"). Su voz es la de alguien que ha entendido que la belleza y el dolor son las dos caras de la misma moneda, y que la poesía es el único medio para que las huellas en el camino no desaparezcan.
El
mar
El mar a veces
es tan inmensamente pequeño
Y redondo
como el ojo de un pez
Que ve con asombro
Por primera vez
La luna
Agosto/2021
Recuerdos
memorables
Estoy lleno de recuerdos memorables de mi
infancia
de nombre de personas que forman parte del
imaginario
donde se forjó mi vida en la fragua del
hambre
sin ellos no hubiese podido crecer tanto
hasta llegar a ser
el ser humano que soy
esculpido en clorofila y barro
por las manos analfabetas de la abuela
Mamá Tita
que nos cobijó a todos
bajo la sombra del amor y la ternura
y puso entre mis manos
la fecundidad
Para que la lluvia
con sus hilos de plata teja de mariposas y
flores la tierra
para que en mi voz resplandezca por
siempre
el canto alegre de los pájaros del bosque
para que el cielo entre mis ojos
todas las noches se llena de lunas y
estrellas
para que iluminen de colores y fantasía
los sueños en los que habito
desde mucho antes
de haber sido una gota de semen en el
tiempo
ovulo cristalino fecundado en la noche
cósmica del olvido
Agosto/2021
Domingo Acevedo.
Retrato
Junto al camino
Con el cabello ensortijado
la mirada triste
la carita sucia
la nariz llena de moco
la barriga grande
llena de lombrices
endeble
desnudo y descalzo
un niño
Julio/2021
Incertidumbre
Que haremos con la vida que no vivimos
que haremos con los sueños que no
alcanzamos
que haremos con la vida que nos queda
y que nos pesa tanto
que haremos con el futuro
sí el presente es tan incierto
La
isla
El mar
con sus brazos líquidos
de algas y caracoles
abraza la isla
la humedece de ternura
la arrulla con su rumor de olas
la hace florecer cielo
bosques
montañas
la hace un verso
que la luna
todas las noches
en silencio recita
al sol
Ese
momento
La tarde
es ese momento
En que el viento
se entretiene entre los arboles
conversa con los pájaros
Y luego se aleja
más allá de las montañas
en donde el sol hace su nido
y se acurruca entre las nubes
Julio/2021
Domingo Acevedo
Equilibrio
Camino entre las sombras y las luces
Entre el bien y el mal
Camino perdido y sin destino
Entre bosques y desiertos
Camino sin un rumbo definido
Entre la redención y el pecado
Camino de espalda al horizonte
Sin brújula y sin norte
Camino despacio, pero sin pausa
Entre las rosas y las espinas
Camino por este mundo
hacienda equilibrio
Entre el abismo que separa
a la vida de la muerte
Oct/2021
Domingo Acevedo.
Despídeme de la luna
el sol
y
las estrellas
de las montañas y el bosque
de los pájaros y el viento
no dejes que mis huellas
en el camino desaparezcan
y no dejes que en tu voz
la poesía muera
Marzo/2021
Lo que vieron mis ojos
Las cosas que vieron mis ojos en esta
triste vida
Quedaron plasmadas en la memoria efímera
De mis recuerdos
Marzo/2021
Es invierno
El aire frío de las tardes todavía
baja del norte
arremolinando melancolía
por las calles en penumbra de la ciudad
Marzo/2021
Domingo Acevedo
Deja la puerta siempre abierta
No cierres la puerta de la noche
déjala siempre abierta
para que yo pueda entrar a sus misterios
y buscar entre las sombras
a los fantasmas del olvido
para conversar con ellos
aunque ya no me conozcan
del desamor y la nostalgia
hablarles de ti
de los años que pasamos juntos
buscando el camino del amor
y la ternura
y donde sólo encontré
ingratitud
y ausencia
Nov/21
Domingo Acevedo.
Un poco de ti
Ausencia
Me he ido de paseo por los recuerdos
a ver si encuentro en la penumbra de la
memoria
un poco de ti
Nov/21
Ese olor a distancia
El mar tiene ese olor a distancia
que solo los marineros conocen
Nov/21
Domingo Acevedo.
I
Abriré las puertas del tiempo
esas que dan a los días más lejanos del
olvido
para regresarte a mi lado
para volver compartir contigo la alegría
de los días que se fueron perdiendo
ineludiblemente en el tiempo
sin que nos diéramos cuenta
hasta aquella tarde
en que con los ojos llorosos
te despediste de mi para siempre
II
abriré las puertas del tiempo
esas que dan al pasado
a los días más felices de nuestra niñez
en donde nos amamos a escondida
entre los escombros anaranjados de los
atardeceres
III
y aunque el tiempo se ha ido
todavía te imagino corriendo
por el sendero de flores silvestres
hacia mis brazos
a donde ibas a enterrar en mi pecho la
ternura
para que en mi alma más allá del olvido
germine por siempre el amor
IV
Arelis
Aún las tardes huelen a ti
y en otoño
cuando el sol en horizonte
salpica de colores mi alma
te imagino colgada a mi cuello pidiéndome
a gritos
que te pinte la piel
con los colores recientes y efímeros del
crepúsculo
recuerdo que sin prisa te apretaba contra
mi pecho
mientras la tarde se desvanecía en la
distancia
dejando tras de sí
un rastro luminoso de pájaros dormidos en
tu piel
Dedicado a Arelis, compañera inolvidable
de mi infancia.
Poeta Domingo Acevedo
