miércoles, noviembre 12, 2025

Inicio del Teléfono en República Dominicana (1884 hasta 1954). Inicio de CODETEL



El Poder Ejecutivo concedió el 15 de mayo de 1884 al Sr. Preston C. Nason (Ciudadano Norteamericano), el derecho de establecer el “Sistema Perfeccionado de Centrales Telefónicas de Nason” quien pidió garantias para la propiedad no solo contra toda falsificación hecha en el país sino contra la introducción de las hechas en el extranjero y contra toda competencia en el mismo género de comunicaciones que pudiera arrebatarle los beneficios que espera tener en el porvenir. Resolución No. 2228 se otorgó al Sr. Nason por el término de 50 años, contados desde la fecha de esa concesión el derecho de establecer en la República Dominicana el Sistema Perfeccionado de Nason.
1884 Resolución 2228
“Instalación de los Transmitidores y Recibidores de comunicaciones; y el Derecho de manufacturar, importar o suplir cualesquiera formas de aparatos telefónicos; y de construir, operar y mantener centrales o líneas privadas o públicas y todo lo que abarca el sistema de transmisión eléctrica de sonidos o palabras por alambres o cables en el interior de la República, siempre que pudiera comprenderse en la categoría de lo que hoy se conoce por teléfono. Durante el mencionado término de cincuenta años, el derecho de importar o suplir teléfonos y materiales telefónicos (no entendiéndose por esto los materiales y productos químicos que puedan tener otra aplicación) , y de construir, conectar, operar y mantener centrales o cualquier otro sistema telefónico, no se concederá a ninguna otra persona, compañía o asociación”.
Inicio de la Telefonía en República Dominicana
El Sr. Nason y sus herederos o cesionarios tendrán el pleno derecho de erigir, fábricas a propósito, tener centrales de cambio y colocar postes o aparatos en cualquier calle o camino real de la República en que no dificulten el tránsito; y de colocar alambres o cables encima, a lo largo, a través o debajo de los edificios y vías públicas terrestres o acuáticas en el interior de la República y de las propiedades particulares con cuyos dueños tuviere previamente arreglos al efecto; y podrá de igual modo y bajo la misma condición hacer uso de todo árbol o arbusto que hallare en su camino y que le fuere necesario o útil para construir, operar y mantener líneas de comunicación telefónica en cualquier punto de la República.
En correspondencia a estas concepciones, el Sr. Preston C. Nason queda comprometido a establecer centrales telefónicas en las ciudades de Santo Domingo, Santiago, Puerto Plata y sucesivamente en todos los demás pueblos y ciudades de la República en que llegara a reunir 50 subscriptores; y además a medida que la empresa adquiera desarrollo, extenderá el beneficio a las otras comunes a que sea más practicable, aunque sea mayor el número de subscriptores; y pondrá en conexión una oficina del Estado con el central telefónico local en cada pueblo o ciudad en que lo estableciere, desempeñando gratis el servicio del Gobierno en dicha central, así en el día como en la noche y en todo tiempo que fuere necesario.
Se compromete el Sr. Nason por si, sus herederos o causa-habientes, a introducir en el país y adoptar a sus líneas toda mejora que invente en materia de generación eléctrica y transmisión de sonidos o palabras articuladas o telefónicas para que el país goce siempre de los beneficios de todo progreso en ese ramo.
Todos los derechos que acuerda esta concesión quedaran nulos y sin efecto, si dentro de seis meses contados desde la fecha de su promulgación, no se hubiere establecido el primer central telefónico en la ciudad de Santo Domingo, debiendo bajo la misma pena con continuarse los trabajos sin interrupción hasta que queden establecidos los centrales correspondientes en Santiago y en Puerto Plata y demás pueblos….
En garantia de cumplimiento de sus compromisos, el señor Nason ha depositado en manos del ciudadano Ministro de Hacienda la suma de tres mil pesos, que le sera devuelta cuando se halle establecido el central en Santo Domingo, y que perdera en caso de no llegar a realizarse esta empresa.
Extensión del Contrato
El plazo para el establecimiento de teléfonos otorgado al senor Nason, contenido en la anterior resolución, fue prorrogado el 7 de octubre del mismo año 1884 por el Presidente de la República, Francisco Gregorio Billini, mediante la resolución, Núm. 2297 y decía que “en vista del contrato celebrado entre el ciudadano Juan Tomas Mejia, Ministro de Foment (Rep. Dom.) y el Sr. Preston C. Nason (Estados Unidos), con fecha 19 de enero del año actual, referente a una concesión para el establecimiento de líneas telefónicas y aprobado por el Congreso Nacional en 10 de Mayo del año corriente; y de la fianza de tres mil pesos depositada por el señor Nason en el Consulado dominicano en Nueva York para el Ministerio de Hacienda; y considerando que el senor Nason ha necesitado tiempo para preparar sus trabajos con el fin de llevar a cabo dicha obra, según declaración del señor H. Billini, cónsul dominicano en Nueva York. El Gobierno Dominicano ha resuelto conceder por la presente al señor Nason un término adicional de noventa días, contados desde el diez de noviembre próximo para cumplir con las condiciones de la referida concesión, en el concepto de que si no se realizare en la prorroga que se otorga, el Gobierno podra disponer libremente de la fianza de tres mil pesos que ha depositado el concesionario señor Nason como garantia, quedando nula y de ningún valor ni efecto, la citada concesión y extensión de término, sin responsabilidad alguna por parte del Gobierno”.
El 14 de enero de 1886 la compañía del Señor Preston C. Nason (Domingo Electric Company) planificó la instalación de una estación telefónica en el Ozama en el edificio que ocupaba la Aduana o cerca de ella (Muelle) por la importancia que revestia el Comercio Marítimo en esa época.
Primeros Subscriptores al Servicio Telefónico
El 1 de abril de 1886 la compañía Domingo Electric Company tenía en su nómina 63 subscriptores telefónicos pudiéndose destacar:
P. Billini, Beneficiencia y Manicomio, La Jabonería, Botica Nacional, Café Cosmopolita, Palacio Nacional, Imp. Eco de la Opinión, Ministerio de Hacienda, Consulado Americano, Oficina de Correos, La Aduana, Club del Comercio, Comandancia del Puerto, Banco Comercial, Botica Francesa, Administración de Hacienda, Gobernación Civil y Militar, Botica La Legalidad, Botica La Dominicana, Eduardo León, Samuel Curiel Almacén y Casa, Dr. Carlos Arvelo, J. B. Vicini Almacén y Casa, Dr. Ponce de León, J. B. Sturla, J. M. Leyba, M. Marchena, Andrés Aybar, Hipólito Victoria, Jaime Vidal, Julio Pou, Manuel Martínez, J. M. Santony, Julio de la Rocha, Antonio Sánchez, Ramón Cuello, Luis Dubrey, Imprenta José Ricardo Roques, Donato Salvuccio, etc….
En 1888 se había establecido la Red Urbana de la Capital, que prestaba sus servicios a los abonados por el intermedio de la oficina central, mediante el pago de RD$ 3 mensuales. La instalacion de cada aparato particular cuesta RD$ 5 por una sola vez.
Red del Servicio Telefónico en el Cibao
9 de junio de 1891 el Presidente Ulises Heureaux mediante Resolución Núm. 3421 determinó conceder a los señores Federico Lithgow y Manuel Cocco la concesión para establecer líneas telefónicas entre las principales poblaciones del Cibao atendiendo una solicitud hecha por estos a través del Ministerio de Fomento y Obras Públicas. Esta concesión fue aprobada por el Congreso Nacional mediante Resolución Núm. 3443 del mismo año.
El tendido de las líneas telefónicas fue un proceso lento. En Santiago, en 1897, el Gobierno colocó la primera línea entre la Fortaleza y la Gobernación, y en 1898 se hablaban de que estaban instalados algunos hilos telefónicos en la Capital y otros puntos. Todavía para esa fecha no funcionaba el servicio en Samaná.
Red del Servicio Telefónico en el Este y el Sur
20 de junio de 1891 el Presidente Ulises Heureaux mediante Resolución Núm. 3431 acordó otorgar al Ciudadano Francisco Gregorio Billini, una concesión para “establecer primeramente, la comunicación telefónica entre esta ciudad (Santo Domingo) y la de San Pedro de Macorís, en el término de dos años a contar desde el día de la aprobación de la presente; y luego según las necesidades le exijan, extenderá líneas telefónicas hacia las otras ciudades del Este y Sur de la República en términos parecidos a los de algunos ya citados.
Esta concesión fue aprobada por el Congreso Nacional, el 22 de junio de 1894, mediante la resolución Núm. 3442 que establecía en uno de sus artículos que se reservaba el derecho de dar oportunamente una ley que regúle la marcha de dichas líneas.
(1901 – 1919) Central de Teléfonos Urbanos del Gobierno
En 1901 se inauguraba una Central de Teléfonos Urbanos del Gobierno en el techo del Palacio de Gobierno Nacional, frente al Parque Colón y se estableció una línea telefónica de larga distancia con toda la región Este.
En 1902 se instalaba con éxito la primera línea telefónica comunicando a la ciudad de Santo Domingo con Guerra, Los Llanos, Quisqueya y San Pedro de Macorís con una extensión de 110 Kilómetros para sustituir el sistema telegráfico Morse.
30 de Septiembre 1902 el Presidente del Gobierno Provisional de la República, General de División Horacio Vásquez, decretó, mediante resolución Núm. 4286, que “desde la publicación del presente decreto se tasaran los telefonemas y telegramas privados que cursen por las líneas telefónicas y telegráficas nacionales, a cinco centavos oro por palabra.
Teléfono Urbano de la Ciudad de Santo Domingo y otras Ciudades
En 1904 se realizó la interconexión entre la Capital del país con el Cibao partiendo la línea de la citada ciudad y prolongándose hasta Puerto Plata con estaciones en la Vega, Moca y Santiago. Más tarde se extendieron otras líneas Santiago-Montecristi, Santiago-San Francisco de Macorís, Seybo-Higuey, etc.
El 14 de Junio de 1904 aconteció un hito importante cuando Carlos F. Morales Languasco, a la razón Presidente Provisional de la República mediante Resolución 442 declaró “Obra de Utilidad Pública” la del teléfono urbano de la capital del país.
El 29 de Junio de 1904 se une San Pedro de Macoríis con La Romana. El Presidente Morales Languasco, mediante resolución Núm. 4446 del 30 de septiembre de 1904 declara de utilidad pública la obra del Teléfono Urbano de San Pedro de Macorís.
El 10 de Febrero de 1905 el Presidente de la República decretaba mediante Resolución Núm. 4522 continuar la línea telefónica desde la común de Guerra hasta el Distrito de San Francisco de Macorís, cruzando por Bayaguana, Monte Plata, Cevicos y Cotuí.
Primeras Escuelas de Telefonía
El Presidente Morales Languasco viendo la necesidad de aumentar el personal técnico requerido y que el Gobierno debía atender a esa exigencia de servicio público decidió crear el 6 de mayo de 1905 una Escuela Telefónica en Azua y otra en Santiago de los Caballeros.Posteriormente, en el año 1911 dado el avance técnico que iba experimentando el sistema telefónico surgió la necesidad de preparar un personal idóneo, por lo que se planteó la conveniencia de crear una escuela telegráfica y telefónica.
Interconexión de las Principales Ciudades
El 4 de Abril de 1905 el Presidente de la República mediante Resolución Núm. 4549 dispuso “unir por medio de líneas telefónicas a las cabeceras de las provincias-comunes: Azua-San José de Ocoa, Santiago-Valverde, El Seybo-Hato Mayor y La Vega-Bonao respectivamente, y la cabecera del Distrito de Barahona con la común de Neyba.
El 19 de Abril de 1905 se inaugura la línea telefonica de Bayaguana a Monte Planta uniendo las líneas del Sur de la Repú`blica con las del Cibao.
El 1 de Mayo de 1905 se informa la inauguración de línea telefónica de Canton Pimentel a Cotuí.
El 5 de Mayo de 1905 el Presidente de la República dispone, mediante Resolución Núm. 4559, “unir la población de Bayaguana con la de Sabana de la Mar” por medio de una línea telefónica.
El 21 de Junio de 1905 el Poder Ejecutivo resolvió unir la población de las Matas de Farfán con las del Comendador por medio de una línea telefónica.
El 1 de Julio de 1905, mediante Resolución Núm. 4587 decidió unir Montecristi, Guayubín, Sabaneta y San José de las Matas.
El 26 de Septiembre, mediante Resolución Núm. 4616 se dispuso tender una línea telefónica entre las poblaciones de Villa Riva y Canton Pimentel permitiendo unir las ciudades de Samaná, Sánchez y Matanzas.
Publicación del Primer Directorio Telefónico
En 1907 se publica el primer Directorio Telefónico (La Guía). Para ese mismo año Enrique Dechamps recopilaba la interconexión de la red telefónica de Santo Domingo, San Cristobal, Baní, Azua, San Juan de la Maguana, Las Matas de Farfán, Barahona, Samaná, Sánchez, Matanzas, Guerra, Los Llanos, San Pedro de Macorís, El Seybo, Higuey, La Romana, Bayaguana, Monte Plata, Cevicos, Cotuí, Villa Rivas, Canton Pimentel, Santiago, Puerto Plata, La Vega, Moca, San Francisco de Macorís, San José de las Matas, Salcedo, Bajaboníco, Altamira, Jánico, Las Lagunas, Montecristi, Copey, Dajabón, San José de Ocoa y la Ceyba.
A partir de 1910 se inicia la instalación de postes de concreto y de hierro para el tendido de los cables telefónicos.
En 1911 el Congreso Nacional discutió el Proyecto de Ley de Telégrafos, en el cual estaban incluidos múltiples aspectos relacionados con los teléfonos. Esta ley fue promulgada 25 de abril de 1911 creando la Dirección General de Telégrafos y Teléfonos.
El 24 de Noviembre de 1911, por medio del Decreto Núm. 4963, el entonces Presidente de la República, Ramón Cáceres, dictó el reglamento para el establecimiento de Líneas Telefónicas Urbanas para el Servicio de Abonados en el cual “Todo el que lo desee podra, previa autorización de la Secretaria de Estado de Fomento y Comunicaciones, establecer en cualquier población de la República líneas telefónicas urbanas para el servicio de abonados sujentándose a algunas condiciones.
Desde 1912 hasta 1915 existió un período de inestabilidad política caracterizado por guerra que escenificaban los caudillos del momento. Esto repercutió negativamente en el área de los telégrafos y teléfonos y fue necesario una reconstrucción formal de todas las líneas que existían para obtener una comunicación segura; durante largos períodos de tiempo el servicio estuvo paralizado. En ese período, el Poder Ejecutivo autorizó además a particulares la facultad de establecer líneas telefónicas individuales.
Desde 1916 hasta 1918 período de la ocupación militar norteamericana, el sector no avanzo mucho. La adquisición de las compañías particulares se hizo en base a la Orden Ejecutiva No. 275, firmada por Thomas Snowden, Gobernador Militar de Santo Domingo, de fecha 20 de marzo de 1919. Esta Orden declara de Utilidad Pública los servicios de Teléfonos y Telegrafía. Aún así la concesiones a particulares prosiguieron.
(1920 – 1930) Evolución de la Tecnología en República Dominicana
El Sistema de Magneto al ser mecánico, ocasionaba muchas molestias, la señalización era producida por corriente alterna generada por un magneto que cada aparato tenía acoplado. El abonado accionaba un manubrio que hacia caer una chapita en un cuadro localizado en la Oficina Central. Desde aqui, entonces, la operadora enchufaba una clavija en el número que indicaba la chapita que correspondia al cliente. Este pedia el número o la persona con la que deseaba conversar y la operadora tomaba otra parte de la clavija, le daba al manubrio y establecía la comunicación. Al terminar la conversación se accionaba nuevamente el manubrio indicando que la charla habia terminado. Entonces caíia de nuevo la chapita. Para llamadas locales, los clientes podian tomarse todo el tiempo que quisieran, pero para llamadas de larga distancia, la operadora tenia colocado enfrente un reloj que le indicaba el tiempo que los abonados tomaban en la conversación.
La Central de Magneto
Central Telefónica de Magneto en 1931 En el Sistema de Magneto uno o más empleados o telefonistas situados en la central unian los hilos del teléfono de la persona que llamaba con los del teléfono de la persona que se deseaba hablar, desuniéndolos de nuevo al terminar la conversación. Se denominó red telefónica al conjunto del sistema comprendido entre todos los aparatos telefónicos, hilos, postes y una o más centrales.
(1926-1927) El Teléfono Automático un Hito Trascendental
El 17 de mayo de 1926, el Presidente de la República, Horacio Vásquez ordenó que se ejecutara el contrato firmado en el año anterior entre el Gobierno Dominicano, a través del Secretario de Fomento y Comunicaciones, A. Pastoriza, y la International Standard Electric Corporation (anteriormente International Western Electric Company, Inc. Nueva York) representada por el Sr. T. Colón Morales, para la instalación en la ciudad de Santo Domingo de un Sistema Automático de Teléfonos Urbanos. El Sistema Automático de la Ciudad de Santo Domingo se llevó a cabo el 30 de Noviembre de 1927 en la Dirección General de Correo y Telégrafo. Esto marcó el inicio de la Planta Externa Sub-terranea o Soterrada.
Concesiones de Expansión del Servicio
Las concesiones para seguir la expansión del servicio telefónico continuaron en el año 1930. En este sentido, el Presidente de la República Horacio Vásquez, mediante Decreto 1248, del 30 de enero, concedió a la Compañía Eléctrica de Santo Domingo, C. por A., autorización para establecer en el territorio de la República el servicio telegráfico, telefónico y radiográfico, mientrás que con los decretos 1252 y 1253 del 14 de febrero, concedió iguales derechos al señor Tirso Colón Morales, ciudadano norteamericano, y al Sr. Juan Fernandez de Castro, Presidente de la Cuba Trasatlantic Radio Corporation.
El 11 de Noviembre de 1930 fue constituida la Compañía Dominicana de Teléfonos (CODETEL) por personal nativo y extranjero, como subsidiaria de la Anglo Canadian Telephone Company, iniciando sus operaciones meses más tarde, en San Pedro de Macorís, con la instalación de la primera central telefónica automática fuera de Santo Domingo.
El Listin Diario en su edición del 13 de Noviembre de 1930 reseñaba que sólo habían sido conectados 128 aparatos (alrededor de 500), ya para esa época el país había sufrido los embates del Ciclón San Zenón que azotó la ciudad de Santo Domingo.
En 1931, CODETEL adquirió la franquicia para operar el servicio telefónico en la capital, mediante compra a la Compañía Eléctrica de Santo Domingo, subsidiaria de la American Telephone & Telegraph (AT&T), que para la época tenía también bajo su responsabilidad el suministro de energía eléctrica en la capital dominicana.
(1930 – 1942) Evolución de la Tecnología en República Dominicana
Adquisición de las Empresas Telefónicas de Santo Domingo y San Pedro de Macorís
En Enero de 1931, la Compañía Domincana de Teléfonos (CODETEL) había comprado a los señores Manuel de Jesus Troncoso T. y a Eduardo Winter la Empresa Telefónica de San Pedro de Macorís.
El 27 de marzo de 1931 el Presidente de la República, Rafael L. Trujillo, promulgó la ley Núm. 104, mediante la cual el Congreso Nacional ìautoriza al Poder Ejecutivo a vender pura y simplemente o bajo condición y grado a grado ñ como lo estime necesarioñ el sistema de teléfonos automáticos de la ciudad de Santo Domingo y el sistema de líneas telefónicas y telegráficas interurbanas actualmente existentes en el país, ambos sistemas bajo la propiedad del Estado, siempre que el Gobierno conserve el control de las comunicaciones telegráficas en la República.
Al día siguiente, la Compañía Dominicana de Teléfonos compró al Gobierno Dominicano por RD$ 110,000.00 pesos oro americano ìla empresa telefónica de la ciudad de Santo Domingo y del sistema de líneas telegráficas y telefónicas que conectan entre si ciudades, aldeas y lugares rurales en la República Dominicana.
Instalación de la Red Telefónica Nacional (1930-1942)
El 29 de marzo de 1931, la Compañía Domincana de Teléfonos (CODETEL) fue inaugurado el Teléfono Automático Urbano en San Pedro de Macorís.
El 16 de junio de 1933 se inauguró el Teléfono Automático en la Ciudad de San Cristóbal. La compañía adquirió posteriormente las franquicias de Santiago, Puerto Plata y La Vega y comenzó la reconstrucción de la red de interconexión de esos pueblos con la capital.
Durante el año 1934 se aprobaron varios contratos de arrendamiento para instalar centrales y líneas telefónicas con las resoluciones Núm. 981 del 7 de mayo, resoluciones Núm. 1045 del 28 de agosto y 1080 del 2 de octubre para operar en los pueblos de Montecristi, Moca, Villa Trina y Juan López.
El Gobierno Dominicano traspasó oficialmente a la Compañía Dominicana de Teléfonos la totalidad del servicio telefónico interprovincial, otorgándole franquicia exclusiva para la operación del servicio de Larga Distancia Nacional e Internacional.
Instalación de la Red Telefónica Nacional (1930-1942)
En ese mismo año 1934, la Compañía Dominicana de Teléfonos (CODETEL) inaugura en la calle César Nicolás Pensón esquina Máximo Gómez (Terrenos actuales del Teatro Nacional) el Servicio Telefónico Internacional mediante una estación de onda corta asociada a un equipo Scramble. Esta estación estaba identificada como H.I.I. y operaba en la banda de 20 metros, en una frecuencia de 15030 Kilociclos. A esta Estación se le llamo Radio City y trabajaba como enlace con el continente norteamericano y Europa con la Floridad y precariamente con Barranquilla.
En esos tiempos la compañía hizo arreglos con el Gobierno de Haití para establecer allí con la West Indies Telephone Co. a fin de instalar una estación similar a la de Santo Domingo para cubrir el servicio internacional con el vecino país.
Evolución de la Tecnología en República Dominicana 1942 – 1968
Desde la Red Telefónica Nacional al Cable Submarino (1942-1968)
En 1941 habían 3,244 aparatos en servicio y 2,091 abonados, de los cuales 1,487 y 1,239 respectivamente correspondian a Ciudad Trujillo. Estas cifras no incluyen 192 pertenecientes al Estado y al Ejercito Nacional. Existían además diferentes centrales particulares.
En 1945 ya se resaltaba la eficiencia del servicio telefónico y telegráfico ya que comunica a todas las poblaciones de la República Dominicana. Para la comunicación exterior, los dominicanos contaban con varias estaciones radiotelegráficas y tres cables submarinos, varias estaciones de ondas cortas y largas para alternabilidad. El servicio telefónico internacional proporcionaba rapida comunicación con Cuba, Puerto Rico, Estados Unidos, Europa y Suramérica.
El 12 de Mayo de 1949, el Gobierno Dominicano en un amplio documento publicado en la Gaceta Oficial, establecio tarifas para el servicio local y para las llamadas de larga distancia.
Desde la Red Telefónica Nacional al Cable Submarino (1942-1968)
En 1949 CODETEL inauguró el moderno edificio en la calle 30 de marzo en la ciudad capital donde se concentraron todas las dependencias de la compañía y quedo instalada una central de 2,000 líneas y seis posiciones de operadoras para larga distancia.
El 15 de Julio de 1952 el Presidente de la República promulgó la resolución Núm. 3345 del Congreso Nacional que aprobaba un contrato entre el Estado y la Compañía Dominicana de Teléfonos, que regulaba los pagos que debía realizar dicha compañía.
El 30 de Diciembre de 1954, el Presidente de la República Hector B. Trujillo Molina promulgó la ley núm. 4018 mediante la cual el congreso nacional “Declara de alto interes nacional la adquisición por el Estado de las empresas de servicios públicos destinados a la producción, transmisión y distribución de energia eléctrica, así como de teléfonos urbanos e interurbanos establecidas en el territorio nacional”. Al parecer estas pretensiones no se cumplieron tal como fueron planteadas, pues las compañías privadas siguieron funcionando y desarrollándose con toda normalidad.


Pakistán: la guerra por otros medios.




El Departamento de Estado norteamericano ha vuelto a convertir a Pakistán en un laboratorio, profundizando las siempre tensas relaciones entre Islamabad y Nueva Delhi. Por la derrota de acercamiento que, a partir de la creación de los BRICS (2009), India ha tenido hacia Rusia y China. Donde también se alienta una alianza militar entre estas tres naciones, el RIC.
Mientras que Washington trabaja en un trípode de limitación conocido como el Creciente de Contención Asiático (Filipinas, Japón, Taiwán), al que de alguna manera se podrán sumar Pakistán y Bangladesh, después de que en ambas naciones se hayan perpetrado golpes contra los gobiernos independientes del indio Imran Khan en 2022 (Ver: Pakistán, ensayos para el caos) y la bangladesí Sheikh Hasina de 2024 (Ver: Bangladesh, parte de la desestabilización regional).
Washington ha alentado conflictos en la frontera afgana, ya que hoy los mullah, a fuerza de realpolitik, se enfrentan al gobierno del primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, en última instancia un país musulmán con cerca de doscientos cuarenta millones de “hermanos”, y se acercan a Narendra Modi, el primer ministro indio, conocido a lo largo de toda su historia política por su acérrimo antiislamismo y su fundamentalismo hinduista.
En este marco hemos visto en varias oportunidades a Islamabad atacando dentro de Afganistán posiciones del grupo terrorista Tehrik-e-Talibán Pakistán (TTP) que opera junto a la Línea Durand, como se conoce a la frontera entre Pakistán y Afganistán. El que, según Islamabad, contaría con el apoyo de los mullah afganos.
Más allá de la militarización de la frontera norte, con cerca de tres mil kilómetros, de los que mil están alambrados y monitoreados por cámaras y sensores. Los milicianos siguen atravesándola para golpear blancos pakistaníes y volver a Afganistán, por los mismos milenarios y arduos senderos que parecen existir solo para ellos.
Anclado en este contexto, Estados Unidos alienta a Islamabad a enfrentar al fundamentalismo islámico, en todos los frentes en los que actúa, a pesar de haber sido un aliado del establishment durante décadas.
A mediados de octubre pasado, Pakistán no solo continuó con su operación antiterrorista en su territorio, sino que se atrevió a bombardear la ciudad de Kabul, en procura de eliminar a uno de los principales líderes del TTP, el emir Noor Wali Mehsud, quien habría logrado sobrevivir. Además, drones y aviones pakistaníes operaron sobre posiciones terroristas en otros puntos del interior afgano.
Esto provocó la inmediata respuesta de los mullahs, dando inicio a una escalada, que dejó una treintena de muertos y cientos de heridos, la que apenas se detuvo por la rápida intervención diplomática de Qatar y Turquía (Ver: Pakistán Afganistán: ¿De qué lado están los fundamentalistas?), continuando la reyerta en una mesa de negociaciones en Estambul, donde a un mes de comenzada, todavía siguen en punto cero.
Por lo que sería previsible que de un momento a otro se reinicien las hostilidades. Más allá de las promesas públicas de ambos lados sobre mantener el alto el fuego. Muy a pesar de esto, los choques, aunque de mucha menor intensidad, continuaron hasta hoy, generando algunos muertos y heridos civiles.
En este contexto, Shehbaz Sharif también pretende poner en caja al fundamentalismo “no armado” de organizaciones políticas como el Tehreek-e-Labbaik Pakistan o TLP (Movimiento Aquí Estoy Pakistán), el partido que ha dado gran parte del sustento filosófico y se cree que también apoyatura financiera a varios movimientos terroristas.
El gobierno, argumentando las leyes antiterroristas, no escatimó recursos ni personal para reprimir la Marcha del Millón de al-Aqsa, organizada por el TLP, el pasado siete de octubre en protesta del genocidio en curso, que, más allá del falso alto el fuego, la entidad judía sigue perpetrando en Gaza. Que inició en 2023, bajo la excusa de la operación Tormenta de al-Aqsa, que Hamas realizó en territorios palestinos ocupados ilegítimamente por el ente sionista.
A lo largo del país, la Marcha del Millón de al-Aqsa, que ha convocado cientos de miles, fue reprimida con extrema violencia por parte de las autoridades federales, dejando al menos una docena de muertos, cincuenta heridos y cientos de detenidos. Una de las más numerosas se realizó en la ciudad de Muridke, en la provincia de Punyab, fronteriza con India, la más poblada y de mayor peso político de Pakistán.
Las protestas contra el genocidio gazatí, que habían comenzado el jueves nueve de octubre, se intensificaron al siguiente sábado, cuando la policía comenzó la etapa más violenta de la represión, atacando a los manifestantes con bastones y gases pimienta y lacrimógenos. Dando lugar a que los militantes islamistas llamaran a la policía y los rangers que los reprimieron “matones al servicio de Israel”.
También se registraron manifestaciones en otras ciudades del país, incluida Lahore, con catorce millones de habitantes, capital de Punyab y cuna del Tehreek-e-Labbaik Pakistan.
Las grandes marchas obligaron al gobierno federal al cierre de miles de escuelas y bancos, la suspensión de actividades comerciales en muchas de las ciudades donde se esperaban estas grandes protestas, donde, además, se interrumpió el acceso a la telefonía móvil y el servicio de internet, en un intento para dejar incomunicados y sin difusión a los manifestantes.
Estos actos políticos, que son verdaderas marchas, como es de estilo tanto en Pakistán como en India, muchas veces cubren cientos de kilómetros con largas caravanas llevando multitudes de una ciudad a otra.
En la represión a la Marcha del Millón, muchas rutas fueron bloqueadas para impedir el refuerzo de las policías. Mientras que en el interior de las ciudades las principales avenidas y autopistas, como fue el caso de Islamabad, fueron las autoridades las que bloquearon con camiones y contenedores para evitar la llegada de más manifestantes.
En Islamabad, que fue militarizada, los choques entre manifestantes y policías fueron particularmente duros cuando los primeros intentaron llegar al edificio de la embajada norteamericana. En la mayoría de estos enfrentamientos, los manifestantes respondieron con piedras, llegando a incendiar una media docena de móviles policiales.
La proscripción del TLP
A consecuencia de los disturbios, el gobierno del Punyab, amparándose en la ley antiterrorista, solicitó a la Autoridad Nacional contra el Terrorismo (NACTA), que controla tanto a las personas como a organizaciones sospechosas de ser terroristas, que estén vinculados, como fue el caso del Tehreek-e-Labbaik Pakistan. Lo que más tarde sería refrendado por Shehbaz Sharif.
El TLP cuenta con un extenso historial de protestas masivas y salvajes, la mayoría de ellas en defensa de leyes para castigar la blasfemia, con hasta penas de muerte. Además de todo tipo de normativas y decisiones gubernamentales que de una u otra forma afecten o atañan al islam.
En 2020, bajo el gobierno de Imran Khan, el TLP fue ilegalizado por las violentas revueltas que sus militantes protagonizaron a raíz de las nuevas caricaturas del profeta Mahoma con las que el semanario francés Charlie Hebdo había vuelto a desafiar a los integristas, tras la trágica jornada del siete de enero de 2015. (Francia: Elogio a la hipocresía.)
La postura antiisraelí del TLP, que es apoyada por cientos de organizaciones menores dentro de Pakistán. Como es de uso, funcionarios gubernamentales fueron presionados por el Departamento de Estado y la embajada norteamericana, que fungen como vocero de Tel Aviv, ya que Israel no cuenta con representación diplomática en este país; responsabilizaron al TLP de incitación al odio e instigación al desorden público.
Mientras que India, el principal receptor de la cambiante política exterior de Pakistán, tras la caída de Khan, se mantiene cada vez más atenta a las jugadas de Islamabad. Cuyas posiciones agresivas hacia Kabul solo intentan presionar a los mullahs, para debilitarlos y que abandonen su creciente alianza con India.
Hoy Pakistán e India no podrían tener más puntos de diferencia. A uno y otro lado de la Línea Radcliffe que separa a ambas naciones, excede a la sempiterna tensión por Cachemira. Al tiempo que Islamabad se hunde en la inestabilidad económica y de seguridad, que lo ha llevado a ser el cuarto deudor del FMI, después de Argentina, Ucrania y Egipto, Nueva Delhi está a punto de convertirse en una potencia de orden mundial.
Al tiempo que Islamabad se subordina a las órdenes de Washington, Nueva Delhi se trata de igual a igual con China y Rusia, ambas naciones que disputan la primacía mundial en la economía y potencial militar con los Estados Unidos.
En este juego de presiones que la Casablanca aplica a Pakistán, parece estar intentando provocar una guerra por otros medios.

martes, noviembre 11, 2025

Teresa Wilms Montt




En la soledad de su habitación, rodeada de diarios y versos desgarradores, una joven escribía con la intensidad de un alma que ardía entre el amor y la tragedia. Su nombre era Teresa Wilms Montt, y su vida fue un torbellino de rebeldía, pasión y sufrimiento.

Nació el 8 de septiembre de 1893 en Viña del Mar, Chile, dentro de una familia aristocrática y conservadora. Desde pequeña, mostró un espíritu indomable: mientras las mujeres de su clase eran educadas para el matrimonio y el recato, Teresa soñaba con la literatura, la libertad y el arte.
Pero su carácter rebelde no tardó en traerle problemas. A los seis años fue enviada a un estricto internado de monjas, donde se convirtió en una lectora voraz. Desde entonces, su vida estaría marcada por el deseo de romper las cadenas impuestas por la sociedad.
A los diecisiete años, en un acto de desafío, se casó con Gustavo Balmaceda, un hombre que no compartía ni sus ideales ni su pasión por la literatura. Su matrimonio fue un infierno de celos y control. Gustavo despreciaba su amor por la escritura y la acusaba de ser una mujer "demasiado moderna".
Su vida conyugal se convirtió en una prisión. Teresa encontró consuelo en el espiritismo y la poesía, escribiendo sobre sus tormentos en diarios y versos. Pero la sociedad no perdonaba a una mujer que quería ser libre.
En 1915, su esposo la acusó de infidelidad con su primo y logró que la encerraran en el Convento de la Preciosa Sangre, un lugar destinado a “reformar” a mujeres “descarriadas”. Separada de sus dos hijas, Teresa cayó en una profunda desesperación.
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Pero su espíritu era más fuerte que cualquier celda. Con la ayuda de Vicente Huidobro, un joven poeta que admiraba su talento, escapó del convento y huyó a Buenos Aires.
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Lejos de Chile, Teresa se sumergió en el mundo literario y bohemio. En Buenos Aires, Madrid y París, publicó sus primeros libros: "Inquietudes Sentimentales" y "Los Tres Cantos", que hablaban de amor, tristeza y deseo con una intensidad nunca antes vista.
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Los intelectuales la admiraban, pero ella no encontraba la paz. En Europa, conoció a personajes como Ruben Darío y Ramón del Valle-Inclán, quienes la consideraban una poeta excepcional. Sin embargo, el dolor por la separación de sus hijas nunca la abandonó.
El 24 de diciembre de 1921, en un hotel de París, Teresa tomó una sobredosis de veronal. Tenía solo 28 años. Su última Navidad fue en soledad, lejos de su tierra y de sus hijas, pero dejando tras de sí un legado de palabras inmortales.
Teresa Wilms Montt fue una adelantada a su tiempo, una poeta que vivió y murió con una intensidad arrolladora. Sus diarios y poemas siguen estremeciendo a quienes los leen, porque en cada palabra dejó un pedazo de su alma.
Hoy, es recordada como una de las voces más apasionadas y trágicas de la literatura latinoamericana, una mujer que se negó a vivir bajo las reglas de otros y pagó el precio por su libertad.

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