Aunque suene a ciencia ficción, es un proyecto real: la Caja Negra de la Tierra, un monolito de acero en Tasmania diseñado para documentar el posible colapso de la humanidad.

Resistente al fuego, al agua y a la corrosión, este archivo indestructible registrará temperaturas, CO₂, desastres ambientales y hasta decisiones políticas.

Funciona con energía solar y almacenará datos clave que contarán nuestra historia a futuro, como la caja negra de un avión.

Un testigo silencioso que observará nuestro rumbo… hacia la salvación o la caída.

Su construcción aún sigue en progreso, pero ya genera inquietud mundial.