El comunicado emitido por la televisión estatal iraní es una declaración de guerra regional total: Irán advierte que si EE. UU. lanza una operación terrestre, sus fuerzas están listas para apoderarse de las costas de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Bahréin.
No hay que olvidar que en Bahréin se encuentra la sede de la Quinta Flota de EE. UU. Una incursión iraní allí buscaría decapitar la capacidad de mando naval estadounidense en el Golfo. La inteligencia occidental parece estar filtrando planes para un desembarco en la isla de Kharg. ¿Por qué es tan importante?
Kharg es la principal terminal de exportación de crudo de Irán. Controlar o destruir esta isla significa asfixiar económicamente a Teherán de forma definitiva. Un desembarco de marines en Kharg sería la operación anfibia más arriesgada desde la Guerra de Corea, dado que la isla está protegida por densas baterías de misiles y drones kamikazes.
Irán sabe que su ventaja está en la asimetría y el terreno. Al amenazar con ocupar las costas de sus vecinos: Obliga a los EAU y a Bahréin a replantearse si quieren seguir siendo la plataforma de lanzamiento de los ataques de Trump si el precio es perder su propio territorio. Si las fuerzas iraníes cruzan el Estrecho de Ormuz hacia las costas árabes, la guerra dejaría de ser un intercambio de misiles para convertirse en un caos de combates urbanos en ciudades como Manama o Dubái.
Estamos en el "Minuto Cero". La amenaza iraní de este 25 de marzo busca paralizar la mano de Trump antes de que dé la orden de desembarco. Si los marines tocan Kharg, Irán activará sus células durmientes y sus fuerzas rápidas para cruzar el Golfo. Para las monarquías petroleras, el panorama es aterrador: han pasado de ser "socios protegidos" por EE. UU. a ser rehenes directos de la respuesta iraní. Si Washington "comete el error" (según Teherán), el mapa de Oriente Medio que conocemos desde 1945 podría redibujarse en cuestión de 48 horas.
La guerra ha dejado de ser una cuestión de "castigo" para convertirse en una lucha por la geografía misma del Golfo Pérsico. Trump tiene ahora sobre la mesa el riesgo de perder a sus aliados más ricos si decide ir tras el petróleo de Kharg.
