2/Las
denominaciones no deben dividirnos, ni alejarnos de la verdadera esencia del
karate, esa que fue forjada con mucha dedicación y sacrificios por los pioneros
de este arte milenario, que ha sido desde siempre la fragua donde se forjan
valores y principios que hacen mejores seres humanos a quienes lo practican.
Domingo Acevedo.
Domingo
Domingo Acevedo.
33/Toda técnica de ataque
o defensa de cualquier forma, modo o estilo de pelea que se practique concienzuda
y persistentemente se puede hacer en cualquier escenario, descalificarlas es
caer en la ignorancia.
Domingo Acevedo.
36/El Respeto por el Título: Entre el Mérito y la Vanidad
Por:
Domingo Acevedo
Me
resulta difícil comprender la constante discusión entre artistas marciales
sobre quién tiene o no tiene tal o cual jerarquía en karate, ese afán
egocéntrico de autoproclamarse con títulos como Sensei, Renshi, Kyoshi,
Shihan, Hanshi o Soke. Cuando el linaje ancestral y jerárquico del
Karate-Do define con absoluta claridad quiénes están facultados para portarlos.
El
problema no radica en lo que uno crea o piense individualmente; no se trata de
ponerse uno mismo un título "a la medida" o por voluntad propia. En
la práctica del Karate, tras años de sacrificio y constancia, se requiere
alcanzar méritos específicos, técnicos y morales para recibir de sus maestros, o
jefes de estilos, tales distinciones.
Asumir
estos rangos sin poseer el linaje, ni los méritos necesarios no solo es
incorrecto, sino que resulta pretencioso. En la verdadera tradición marcial, la
validación viene como dije antes de sus maestros, o jefes de estilos: si
realmente hemos alcanzado esos niveles, serán los demás quienes nos nombren con
respeto, evitando así despertar suspicacias o burlas por una autoridad auto
inventada.
Domingo
Acevedo.
Enero/2026
Anexo: Jerarquía de Títulos Honoríficos (Shogo)
Basado en
estándares tradicionales (como la Dai Nippon Butoku Kai)
|
Título |
Significado |
Requisitos Tradicionales |
|
Sensei |
"El que ha nacido
antes" |
Término de respeto para
cualquier instructor; no es un título formal de grado. |
|
Renshi |
"Instructor pulido" |
Generalmente 4to o 5to Dan.
Edad mínima: 35 años. |
|
Kyoshi |
"Profesor de profesores" |
Generalmente 6to o 7mo Dan.
Requiere profundo conocimiento teórico. |
|
Hanshi |
"Maestro ejemplar" |
8vo Dan en adelante. Máximo
honor. Edad mínima: 50-60 años. |
|
Shihan |
"Modelo de maestro" |
Cargo otorgado por una
organización (usualmente a partir de 5to o 6to Dan). |
|
Soke |
"Cabeza de familia" |
Históricamente, se refiere al
fundador o sucesor de un estilo (hereditario). |
Puntos Clave para la Reflexión:
- Diferencia entre Dan y
Título: El
grado Dan mide la capacidad técnica; el título Shogo mide la
madurez, el aporte al arte y la integridad moral.
- El error del
"Soke": Es un título de sucesión casi dinástica;
autoproclamarse como tal suele ser una falta de comprensión histórica.
- La validación externa: En la tradición japonesa,
el término lo utiliza el alumno o la organización. El verdadero maestro
nunca se presenta a sí mismo bajo su título jerárquico.
Texto consultado en la red.
Para que el karate
do (las artes marciales) nos funcionen en un combate real, los maestros deben
entender y verlo más allá de una simple actividad coreográfica, con golpes,
puños y patadas al aire, el contacto es necesario y la adaptabilidad de las
técnicas a todas las circunstancias posibles en un combate real, es
fundamentalmente necesaria.
Pienso que Bruce Lee, hizo un gran aporte en ese sentido a las artes
marciales en general, creando un sistema de pelea, el Jet Kune do, que se
adapta, responde y fluye de acuerdo a las circunstancias del combate
Es a partir de ahí que muchos maestros empiezan a tener una nueva
visión de cómo enseñar artes marciales, reconociendo las limitaciones y
deficiencias que arrastran muchos estilos y empiezan a adaptarles nuevas formas
y técnicas para hacerlos más prácticos y funcionales.
Aunque repito, el karate es un arte de combate completo, pero muchos
maestros limitan sus enseñanzas a lo que han aprendido y/o a lo que ellos creen
es más práctico, limitando y mutilado de esa manera el aprendizaje de sus
estudiantes.
No todos entendemos que el karate do, va más de enseñar simple kihones
y katas, que el karate también es kumites, es contacto, es puños, patadas,
codos, rodillas, shutos, es lucha cuerpo a cuerpo, es tenacidad, es empeño, es
preparar al estudiante a sobrevivir en un mundo más inhóspito, complejo y
violento.
es por eso que los maestros deben verlo como un entrenamiento integral,
espiritual, filosófico y físico, en donde se enseñe al estudiante todas las
formas posibles de combate y defensa con las manos vacías, sin perder de vista
la parte más importante del arte que es que, aprendemos a pelear para no pelear,
(Bruce Lee) y que el fin último de las artes marciales es la paz.
Domingo Acevedo.
Mayo/2025.
37/Los kihones y los katas: su práctica constante, sistemática e
integral, bajo la supervisión de los senséis entendidos en la materia, es
importante en la medida que vayamos perfeccionando sus movimientos y asumiéndolos
como una parte imprescindibles en nosotros, lo que nos permitirá en un combate
real, combinar y aplicar sus técnicas de manera eficaz y efectiva.
Domingo Acevedo.
Mayo/2025
38/Mucho se ha
escrito y se seguirá escribiendo sobre el verdadero sentido del karate y la
tendencia de muchos maestros y dojos de llevarlo por el camino de la
competencia y el deporte, lo que respetamos, ya que cada cual sigue el camino
que crea correcto.
Pero la propia
naturaleza del karate pone en evidencia que no es un deporte, que es un arte,
una forma, un método de combate con una filosofía y un código de honor, que se
ha llevado forzadamente a lo deportivo donde se han creado reglas competitivas
que en la práctica lo que hacen es limitar y hasta ridiculizar en algunos casos
la efectividad del karate en dichos eventos.
En el karate
deportivo hay dos modos de competencia y son los kumites y los katas, la
tendencia hoy, de los atletas es especializarse en uno de los dos renglones,
muy pocos compiten en ambas modalidades.
Ya hemos dicho
antes, que recomendamos a los maestros a no introducir de golpe y porrazo a sus
alumnos en el mundo de la competencia, sin antes crear en ellos una sólida base
en Karate en lo que se refiere a kihones, katas y kumites, para que sus alumnos
después que pase su período competitivo y no encuentren cupo como entrenadores
de competencia, no abandonen el karate, en cambio sí se prioriza la enseñanza
del karate como tal, sobre lo competitivo, haciendo el paralelismo, existen más
posibilidades de que el atleta se quede en el fabuloso mundo del karate, para
toda su existencia.
Domingo Acevedo.
Mayo/2025.
39/Cuando hacemos
artes marciales y/o karate, debemos poner en cada movimiento, cuerpo, mente y
espíritu.
El cuerpo es la estructura, el armazón, el canal
que utilizamos para realizar la acción, la mente es la que procesa lo aprendido
y determina a través del enfoque y la concentración la efectiva realización de
cada movimiento y el espíritu es el énfasis, es la emoción, es la fuerza interior,
que pones al realizar o
ejecutar los movimientos en los kihones, katas y
kumites.
Combinar estos tres aspectos es fundamental para
una eficaz ejecución de cualquier movimiento en artes marciales.
Domingo Acevedo.
Marzo/2025.
40/Recomiendo a los karatekas que se inclinan por la parte competitiva
del karate y que a veces son inducidos sutilmente por sus entrenadores a
incursionar en esa área, a que no deben olvidarse de la parte tradicional del
karate, ya que se compite hasta una determinada edad, mientras que el karate en
sí mismo es para toda la vida.
A partir de la edad límite que como atletas tienes para competir, sino
has hecho una sólida base en los kihones y los katas, que es donde se aprende y
se perfeccionan las técnicas y los movimientos del karate.
A menos que no te quedes como entrenador de competencia, la tendencia es
a abandonar el karate como tal, porque en el camino del aprendizaje del arte,
arrastraste una deficiencia, que si no tienes la suficiente madurez es difícil
de corregir.
Sí te gusta competir hazlo, sin olvidar practicar en el dojo lo
esencial, que son los kihones, los katas y el kumite.
Un buen karateka, sí se lo propone puede ser un buen competidor, en
cambio un buen competidor necesariamente no será un buen karateka.
Todo dependerá muchas veces del enfoque que dé el sensei a las prácticas
de karate en el dojo.
Ya que muchos maestros se inclinan por la competencia, abortando de esa
manera la posibilidad de hacer de sus alumnos karatekas reales.
El karate más que un deporte es una forma de vida, donde entrenamos
nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro espíritu para pelearnos con nuestro yo
interior con la finalidad vencer nuestros miedos, nuestras mezquindades y
nuestras debilidades.
Domingo Acevedo.
Feb/2025.
41/Todos los senséis
saben o deben saber, que solo hay un solo y verdadero camino en el karate, el
caminante (karateka) es quien hace la diferencia con su modo y forma de
caminarlo, quien se desvía de él, pierde la posibilidad de alcanzar el
horizonte donde permanece invariable todo aquello que constituye la naturaleza
que dio origen al Do, que es donde se sustenta la esencia del karate.
Domingo Acevedo. No necesariamente todos
los que hayamos alcanzados un cinturón negro en karate, seremos buenos
maestros.
Ya que es a través de la aplicación correcta de los
conocimientos aprendidos durante muchos años de práctica sistemática y
reflexiva en el karate, cuando podemos alcanzar la madurez y la sabiduría
necesaria para ser verdaderos maestros.
Y como podríamos definir a un verdadero maestro de
Karate, bueno un verdadero maestro de Karate es aquel que enseña a sus
estudiantes, no solo a hacer ejercicios, a tirar trompadas y patadas, sino que
lo prepara física y espiritualmente para entender el mundo en toda su plenitud
y para enfrentar todos los retos que se les presenten en la vida,
convirtiéndolos además en seres humanos sencillos, mansos, humildes, pacíficos
y solidarios.
Domingo Acevedo.
Enero/2025.
42/Quienes ponen límites al alcance de
los conocimientos que podemos alcanzar en las artes marciales (karate), no son
los maestro, sino quienes los practicamos, los estudiantes, ya que los maestros
nos pueden enseñar todo lo que sabe, pero de nosotros depende seguir ampliando
los conocimientos que hemos adquiridos con un maestro determinado.
No nos estanquemos, después de haber
creado una sólida base en el estilo que estamos, sigamos en él, pero ampliemos
los conocimientos adquiridos incursionando seriamente en otros estilos y/o
formas de peleas, ya que eso nos permitirá tener un desarrollo y un
conocimiento más amplio dentro del universo de las artes marciales (karate).
Domingo Acevedo.
Rep. Dominicana
Febrero/2025
43/El karate, las artes
marciales deben ser un medio para unir las personas de buena voluntad, que se
desvelan todos los días por construir espacios de amor, solidaridad y justicia.
No dejemos que los que manejan inadecuadamente las artes marciales nos
sigan dividiendo, ya que todos los que practicamos de corazón, cualquiera de
las artes marciales existentes, buscamos de diferentes maneras los mismos
objetivos: formar seres humanos que con su ejemplo sirvan de sostén a un mundo
en donde el amor y la justicia nos lleven necesariamente a vivir en un mundo
sin violencia de ningún tipo.
Domingo Acevedo.
Febrero/2025
44/No todos los que
elegimos practicar artes marciales y/o karate, lo elegimos por los mismos
objetivos, pero sea cual sea el motivo por lo que hayas elegido practicar artes
marciales y específicamente karate, mi consejo es que debes sacar tiempo para
enfocarte en practicar técnicas que te funcionen en un combate real.
Ya que muchas veces lo que practicamos en el dojo, en peleas de calle,
donde se vale de todo, no nos funciona, es por eso que sin perder de vista la
esencia del karate, debes practicar las técnicas que muchos maestros por
diversas razones han ido olvidando y/o deliberadamente no enseñan, pero que
existen dentro del karate y que sí las prácticas te darán la posibilidad de
salir airoso en un combate real.
Técnicas que van más allá de las simples rutinas de los katas, bloqueos,
puños y patadas, técnicas que te darán un margen de ventaja ante un peleador
callejero.
Sin olvidar que las artes marciales no te hacen un super hombre, sino
que sigues siendo una persona normal, común y corriente, pero con las
herramientas necesarias para evitar cualquier enfrentamiento violento con otras
personas, ya que en las artes marciales lo que buscamos es domesticar la fiera
que llevamos dentro, apaciguar ese ímpetu de querer demostrar al mundo que
somos guerreros invencibles.
Domingo Acevedo.
Marzo/2025.
45/Las artes marciales y especialmente el karate en la Rep. Dominicana,
por desgracia, han estado marcados por el egoísmo, el divisionismo y el economicismo
mercantilista de muchos de sus dirigentes.
Es necesario que las nuevas generaciones de artistas marciales
Dominicanos, entiendan la necesidad de cambiar esa funesta realidad, que puedan
crecer y dar frutos positivos de entendimiento y unidad en la más amplia
diversidad, al margen de esas desviaciones que tanto daño han hecho a las artes
marciales en el país.
Domingo Acevedo.
Marzo/2025.
46/He dicho siempre que no he tenido más méritos en
karate que el haber dedicado una gran parte de mi vida al estudio, practica,
aprendizaje y enseñanza de las artes marciales.
He enseñado en
base a lo aprendido, nos soy tampoco un gran maestro, pero tengo el honor y la
satisfacción de haber formado a un gran número de hombres y mujeres en el
aprendizaje del karate, que les ha dado las herramientas para enfrentar y salir
airosos de los retos que se les presenten en la vida.
Algunos han sido
grandes competidores, buenos karatekas y mejores seres humanos y eso me llena
de alegría y placer, ese es mi mayor galardón el saber que he contribuido a la
formación de seres humanos honestos, que hoy, mañana y siempre serán útiles a
la sociedad en donde viven.
Me place saber
también, que, aunque andemos por estilos diferentes e incluso muchos de ellos
ya no
practican, recibo
de ellos su agradecimiento, respeto y fidelidad.
Y pesar de la
distancia y el paso de los años, nos mantenemos conectados por el cordón
umbilical de los principios espirituales y filosóficos del karate.
Seguimos en karate
porque es parte indisoluble de nuestras vidas, dando gracias e inclinándome
reverente ante todos mis senséis, aún ante los que ya no están en esta vida,
como una muestra de agradecimiento, humildad y fidelidad.
Domingo Acevedo.
Marzo/2025.
Este
conjunto de reflexiones revela una visión del karate que trasciende lo
deportivo para situarse en lo ontológico y social. Domingo Acevedo no
solo habla como practicante, sino como un filósofo del "Do" (camino),
enfatizando que la técnica sin espíritu es una cáscara vacía.
A
continuación, presento un análisis organizado de sus pensamientos,
categorizados por ejes temáticos para facilitar su estudio y difusión:
1. La Esencia Ontológica: "El Karate es
Uno"
Para el
autor, el karate no es una suma de movimientos, sino una posesión
biológicamente espiritual.
- Identidad única: A pesar de los estilos o
"apellidos" que se le pongan, el karate tiene una sola raíz.
- Más allá del gimnasio: La práctica debe
transformar la biología y el espíritu del individuo, convirtiéndose en una
forma de ser, no solo de hacer.
- El fin del Ego: Se plantea el karate como
una herramienta para "matar el ego" y encontrar la humildad.
2. Crítica a la "Deportivización" y las
3K
Acevedo
hace una advertencia clara sobre el peligro de reducir el karate a la
competición:
- El equilibrio necesario: Defiende la unión
indisoluble de Kihon (base), Kata (forma) y Kumite
(combate).
- El síndrome del competidor: Advierte que quien solo
entrena para ganar medallas abandonará el karategui al envejecer, pues no
habrá cultivado la filosofía que sostiene la práctica en la vejez.
- Efectividad real vs.
Coreografía:
Critica las "morisquetas" y saltos innecesarios. La efectividad
reside en la aplicación técnica correcta, la preparación mental y el
coraje, no en el espectáculo.
3. El Rol del Maestro y la Responsabilidad Social
El
maestro es visto como un forjador de ciudadanos, no solo de peleadores.
- Ejemplo vivo: Un maestro debe ser
honorable, lúcido y guía. Su éxito no se mide en trofeos, sino en la
calidad humana de sus alumnos al mirar atrás en el ocaso de la vida.
- Advertencia ética: Enseñar un arte de combate
sin valores es crear un peligro social. El karateca debe ser educado en la
mansedumbre y la paz para no ser un "problema" para la sociedad.
4. Dimensión Social y Política (Contexto
Dominicano)
El autor
aterriza su filosofía en la realidad de la República Dominicana:
- Unidad vs. Sectarismo: Denuncia la ridiculez de la
separación por estilos y aboga por una práctica compartida que rompa
barreras.
- Crítica institucional: Señala a la Federación
Dominicana de Karate por una gestión que históricamente ha favorecido a
grupos de poder, pidiendo su democratización.
- Conciencia ciudadana: En un giro notable
(Reflexión 33), vincula la sensibilidad del artista marcial con la
realidad del país, como la precaria situación de los hospitales públicos,
sugiriendo que el karateca no vive en una burbuja.
5. El Karate como Herramienta de Paz
Contrario
a la percepción de violencia, Acevedo propone el karate como un antídoto contra
ella:
- Diálogo sobre fuerza: La filosofía marcial enseña
que la mejor solución es la palabra.
- Recomendación a los padres: Define el dojo como un
espacio de equilibrio y confianza para los niños, alejándolos de las
"bajas pasiones".
- Solidaridad global: Sueña con que las artes
marciales unan a la humanidad en un "abrazo solidario" contra
las guerras.
Resumen de la Estructura de Pensamiento
|
Eje |
Concepto Clave |
|
Práctica |
Constancia, sistematización y
perfeccionamiento de las 3K. |
|
Combate |
Inteligencia, efectividad
técnica y rechazo a la especulación. |
|
Filosofía |
Humildad, honor, lealtad y
superación del ego. |
|
Meta |
Formar ciudadanos útiles y
alcanzar un mundo de amor y justicia. |
Basado en
la profundidad ética y técnica de sus reflexiones, he redactado este Manifiesto
del Karate Humano, un decálogo que sintetiza su visión de este arte como
una herramienta de transformación biológica, espiritual y social.
Manifiesto del Karate
Humano
Por la Plenitud del Ser y la Justicia Social
Este
decálogo se fundamenta en la premisa de que el karate es uno solo: una raíz
milenaria que florece en la conducta ética del practicante.
1. La Unidad de la Esencia: El Karate es una posesión
biológicamente espiritual. No permitiremos que las denominaciones, estilos o
siglas nos dividan; nuestra raíz es común y nuestra meta es la plenitud del ser
humano.
2. El Equilibrio de las Tres K: Honramos el Kihon, el Kata
y el Kumite como eslabones indisolubles. Entendemos que quien solo
entrena para la competencia guarda su karategui al envejecer, pero quien
entrena el espíritu lo viste hasta el ocaso.
3. La Victoria sobre el Ego: El verdadero combate no es
contra el oponente, sino contra la vanidad, la envidia y el egoísmo que nos
envilecen. Practicamos para ser humildes, reconociendo en el otro el espejo
necesario para nuestra propia superación.
4. Efectividad sin Artificio: Rechazamos la coreografía vacía
y el espectáculo innecesario. La efectividad del karate radica en la disciplina
técnica, el coraje, la inteligencia y la aplicación correcta de los fundamentos
en el combate real de la vida.
5. El Maestro como Guía Ciudadano: La misión del Sensei trasciende
la enseñanza de golpes y patadas. Su éxito se mide en la formación de
ciudadanos útiles, honorables y lúcidos que siembren semillas de bien en la
sociedad.
6. Antídoto contra la Violencia: El karate no es agresión; es
filosofía en movimiento. Enseñamos que la paz es superior a la violencia y que
el diálogo es la herramienta primera del verdadero guerrero.
7. Compromiso con la Justicia: El karateca no vive ajeno al
dolor de su pueblo. Nuestra práctica nos sensibiliza ante la injusticia, la
precariedad de los hospitales y el abandono de los más débiles; luchamos por un
mundo de amor y equidad.
8. Democratización y Hermandad: Abogamos por instituciones
deportivas transparentes y justas que sirvan a todos por igual. Rompemos las
barreras entre estilos para compartir conocimientos y enriquecer nuestra
hermandad marcial.
9. La Virtud del Guerrero: Un verdadero guerrero hace del
honor y la lealtad virtudes indisolubles. Está siempre dispuesto a defender la
verdad, la libertad y la justicia sin pedir nada a cambio, viajando siempre en
el viento tras sus sueños.
10.
Trascendencia del Do (Camino): Practicamos para que lo aprendido en el dojo nos
sirva para enfrentar cualquier reto de la vida. El karate es el sendero que nos
conduce a un abrazo solidario y fraterno con toda la humanidad.
"El
karate nos abre las puertas de la humildad y nos enseña el valor de la vida en
el sentido más amplio de la palabra."





