sábado, enero 17, 2026

Gastón Fernando Deligne

 



Nació el 23 de octubre de 1861 en Santo Domingo y murió por suicidio el 18 de enero de 1913 en San Pedro de Macorís, al sospechar que padecía lepra. Su apellido materno era Figueroa. Quedó huérfano a corta edad, pero fue protegido por el sacerdote y filántropo Francisco Xavier Billini, posteriormente presidente de la […]

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Nació el 23 de octubre de 1861 en Santo Domingo y murió por suicidio el 18 de enero de 1913 en San Pedro de Macorís, al sospechar que padecía lepra. Su apellido materno era Figueroa. Quedó huérfano a corta edad, pero fue protegido por el sacerdote y filántropo Francisco Xavier Billini, posteriormente presidente de la República Dominicana.

Poeta y traductor. Dedicado íntegramente al estudio literario, lo que lo llevó a convertirse en un connotado intelectual que dominaba perfectamente el latín y otras lenguas modernas. Colaboró en las principales publicaciones literarias de su época, tales como Letras y Ciencias, La Revista Ilustrada, El Lápiz, La Cuna de América, El Cable, Prosa y Verso y Cuba-Literaria.

Gastón Fernando Deligne poseía un lenguaje poético rico en imágenes, figuras de retórica, contenido temático, propietario de una originalidad inigualable, empeñado siempre en mostrar nuevas formas expresivas. Profesionalmente se dedicó toda su vida al oficio de tenedor de libros, a pesar de que trató en algunas ocasiones dedicarse al comercio, pero no tuvo éxito. Tampoco ocupó cargos públicos a pesar de que en su poesía abundaban los textos de corte político, a las que agregaba un singular sabor moral, estético, filosófico existencial y en la que se anidaba cabalmente la sicología del dominicano. Su obra Ololoi es un reflejo evidente de esto, que trata sobre la dictadura de Ulises Heureaux .

Entre sus obras podemos mencionar también Confidencias de Cristina, A Sor María de las Nieves y Angustias, romances que abordan la sicología femenina. Dignas de mención también son Soledad, Galaripsos y Romances de la Hispaniola. A mediados de la década 1940-49, el laureado historiador dominicano Emilio Rodríguez Demorizi recoge la obra poética y prosa inédita de Gastón Fernando Deligne en un volumen titulado Páginas Olvidadas.

Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con las tres estrofas finales del poema más conocido de Gastón Fernando Deligne:

Arriba el Pabellón

Presenten armas, ya ondea

el Pabellón y se encumbra

bajo el sol que deslumbra

y el clarín que clamorea;

ladra un can del estridente

sonido sobresaltado

arde en aromas el prado

rompe en trinos el ambiente.

¡Que linda en el tope estás

Dominicana bandera!

¡Quién te viera, quien te viera

más arriba mucho más!

Por Ramón Saba.

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