jueves, enero 01, 2026

1 de enero de 1959: Fidel Castro y las fuerzas insurgentes triunfaron en Cuba

 




1 de enero de 1959: Fidel Castro y las fuerzas insurgentes triunfaron en Cuba, derrocando al dictador Fulgencio Batista, quien huyó del país, marcando el inicio de la Revolución Cubana y una nueva etapa de independencia y justicia social, con Castro asumiendo un rol de liderazgo fundamental en el nuevo gobierno provisional, estableciendo a Santiago de Cuba como capital provisional y prometiendo disciplina y un ejército al servicio del pueblo.

En la madrugada, el dictador Batista huyó de Cuba hacia la República Dominicana tras el colapso de su ejército y los avances de las fuerzas revolucionarias. Tras la huida de Batista el Ejército Rebelde liderado por Fidel Castro consolidó su victoria en La Habana unos días después, siendo recibido como un héroe.
Fidel Castro entra a Santiago de Cuba y la convierte en capital provisional del país mientras Eloy Gutiérrez Menoyo llega a La Habana y las tropas de Camilo Cienfuegos y Ernesto Guevara ocupan otros puntos estratégicos. Tras la toma de Santiago, comenzó el recorrido hacia la capital, donde Fidel entraría finalmente el 8 de enero de 1959.
Primeras Medidas Revolucionarias: Se nacionalizaron empresas, se implementó la reforma agraria y se estableció un nuevo gobierno provisional, con Manuel Urrutia Lleó como presidente y Castro como Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas.
Arriba al poder un grupo de hombres de poco más de 30 años, que desde el llano ha combatido y derrotado a Batista. Su triunfo marca el comienzo de uno de los hechos más trascendentes del siglo XX en América Latina: la Revolución Cubana.
Transformación: El triunfo significó el fin de la influencia estadounidense en Cuba y la búsqueda de soberanía, justicia social y dignidad para el pueblo cubano, como se conmemora cada año en la isla.
Desafíos: La revolución enfrentó rápidamente conflictos con Estados Unidos, que impuso un embargo económico, y se vio forzada a buscar apoyo en la órbita soviética, estableciendo un régimen socialista que perdura hasta hoy.
1 de enero de 1959: https://youtu.be/VgmaBPV-Dmw

2026, año de licha y resistencia contra los opresore y el capitalismo.


 

1 de enero de 1994 – Levantamiento Zapatista en Chiapas (México)



El levantamiento zapatista es el nombre con que se conoce a una rebelión de 12 días encabezada por el grupo armado Ejército Zapatista de Liberación Nacional, el 1 de enero de 1994 en el estado mexicano de Chiapas, y que alcanzó difusión internacional debido a sus demandas de justicia y reivindicación de los derechos de los pueblos indígenas de México y de los pobres.
La acción militar del enero de 1994 coincidió con la entrada en vigor del TLC (Tratado de Libre Comercio), firmado por México, Estados Unidos y Canadá. Más tarde declararon los integrantes del EZLN, que era su manera de decir aún estamos aquí en mitad de la globalización. Los sublevados, tapados con pasamontañas, comenzaron un levantamiento y tomaron 7 cabeceras municipales, algunas por pocas horas, otras como en el caso de Ocosingo por días, estas fueron: San Cristobal de las Casas, Altamirano, Las Margaritas, Ocosingo, Oxchuc, Huixtán y Chanal, es en este punto cuando hacen la llamada declaración de la Selva Lacandona.
HOY DECIMOS ¡BASTA!
Al pueblo de México:
Hermanos mexicanos:
Somos producto de 500 años de luchas: primero contra la esclavitud, en la guerra de Independencia contra España encabezada por los insurgentes, después por evitar ser absorvidos por el expansionismo norteamericano, luego por promnulgar nuestra Constitución y expulsar al Imperio Francés de nuestro suelo, después la dictdura porfirista nos negó la aplicación justa de leyes de Reforma y el pueblo se rebeló formando sus propios líderes, surgieron Villa y Zapata, hombres pobres como nosotros a los que se nos ha negado la preparación más elemental para así poder utilizarnos como carne de cañón y saquear las riquezas de nuestra patria sin importarles que estemos muriendo de hambre y enfermedades curables, sin imortarles que no tengamos nada, absolutamente nada, ni un techo digno, ni tierra, ni trabajo, ni salud, ni alimentación, ni educación, sin tener derecho a elegir libre y democráticamente a nuestras autoridades, sin independencia de los extranjeros, sin paz ni justicia para nosotros y nuestros hijos.
Pero nosotros HOY DECIMOS ¡BASTA!, somos los herederos de los verdaderos forjadores de nuestra nacionalidad, los desposeídos somo millones y llamamos a todos nuestros hermanos a que se sumen a este llamado como el único camino para no morir de hambre ante la ambición insaciable de una dictadura de más de 70 años encabezada por una camarilla de traidores que representan a los grupos más conservadores y vendepatrias. Son los mismos que se opusieron a Hidalgo y a Morelos, los que traicionaron a Vicente Guerrero, son los mismos que vendieron más de la mitad de nuestro suelo al extranjero invasor, son los mismos que trajeron un príncipe europeo a gobernarnos, son los mismos que formaron la dictadura de los científicos porfiristas, son los mismos que se opusieron a la Expropiación Petrolera, son los mismos que masacraron a los trabajadores ferrocarrileros en 1958 y a los estudiantes en 1968, son los mismos que hoy nos quitan todo, absolutamente todo.
Para evitarlo y como nuestra última esperanza, después de haber intentado todo por poner en práctica la legalidad basada en nuestra Carta Magna, recurrimos a ella, nuestra Constitución, para aplicar el Artículo 39 Constitucional que a la letra dice:
«La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo el poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene, en todo tiempo, el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.»
Por tanto, en apedo a nuestra Constitución, emitimos la presente al ejército federal mexicano, pilar básico de la dictadura que padecemos, monopolizada por el partido en el poder y encabezada por el ejecutivo federal que hoy detenta su jefe máximo e ilegítimo, Carlos Salinas de Gortari.
Conforme a esta Declaración de guerra pedimos a los otros Poderes de la Nación se aboquen a restaurar la legalidad y la estabilidad de la Nación deponiendo al dictador.
También pedimos a los organismos Internacionales y a la Cruz Roja Internacional que vigilen y regulen los combates que nuestras fuerzas libran protegiendo a la población civil, pues nosotros declaramos ahora y siempre que estamos sujetos a lo estipulado por la Leyes sobre la Guerra de la Convención de Ginebra, formando el EZLN como fuerza beligerante de nuestra lucha de liberación. Tenemos al pueblo mexicano de nuestra parte, tenemos Patria y la Bandera tricolor es amada y respetada por los combatientes INSURGENTES, utilizamos los colores rojo y negro en nuestro uniforme, símbolos del pueblo trabajador en sus luchas de huelga, nuestra bandera lleva las letras «EZLN», EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL, y con ella iremos a los combates siempre.
Rechazamos de antemano cualquier intento de desvirtuar la justa causa de nuestra lucha acusándola de narcotráfico, narcoguerrilla, bandidaje u otro calificativo que puedan usar nuestros enemigos. Nuestra lucha se apega al derecho constitucional y es abanderada por la justicia y la igualdad.
Por los tanto, y conforme a esta Declaración de guerra, damos a nuestras fuerzas militares del Ejército Zapatista de Liberación Nacional las siguientes órdenes:
Primero. Avanzar hacia la capital del país venciendo al ejército federal mexicano, protegiendo en su avance liberador a la población civil y permitiendo a los pueblos liberados elegir, libre y democráticamente, a sus propias autoridades administrativas.
Segudo. Respetar la vida de los prisioneros y entregar a los heridos a la Cruz Roja Internacional para su atención médica.
Tercero. Iniciar juicios sumarios contra los soldados del ejército federal mexicano y la policía política que hayan recibido cursos y que hayan sido asesorados, entrenados, o pagados por extranjeros, sea dentro de nuestra nación o fuera de ella, acusados de traición a la Patria, y contra todos aquellos que repriman y maltraten a la población civil y roben o atenten contra los bienes del pueblo.
Cuarto. Formar nuevas filas con todos aquellos mexicanos que manifiesten sumarse a nuestra justa lucha, incluídos aquellos que, siendo soldados enemigos, se entreguen sin combatir a nuestras fuerzas y juren responder a ls órdenes de esta Comandancia General del EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.
Quinto. Pedir la rendición incondiconal de los cuarteles enemigos antes de entablar los combates.
Sexto. Suspender el saqueo de nuestras riquezas naturales en los lugares controlados por el EZLN.
PUEBLO DE MÉXICO: Nosotros, hombres y mujeres íntegros y libres, estamos conscientes de que la guerra que declaramos es una medida última pero justa. Los dictadores están aplicando una guerra genocida no declarada contra nuestros pueblos desde hace muchos años, por lo que pedimos tu participación decidida apoyando este plan del pueblo mexicano que lucha por trabajo, tierra, techo,alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia y paz. Declaramos que no dejaremos de pelear hasta lograr el cumplimiento de estas demandas básicas de nuestro pueblo formando un gobierno de nuestro país libre y democrático.

Lo oriental en la poética de José Juan Tablada.

 


María Cristina Hernández Aguilar*

José Juan Tablada (1871/1945)

La fascinación por lo oriental ha estado presente en la literatura hispanoamericana, sobre todo en la mexicana, pues ya en la novela Los infortunios de Alonso Ramírez de Carlos de Sigüenza y Góngora nos ofrece el insólito viaje hacia Oriente de su protagonista Alonso Ramírez; un joven pícaro español que no pudo hacer fortuna en la Nueva España y se embarca en una “nao” que lo lleva de Acapulco a Manila en el año de 1682. Más adelante, en El periquillo sarniento (1816), José Joaquín Fernández de Lizardi, retoma el tema del viaje y del pícaro, y nos relata las peripecias de su protagonista Pedro Sarmiento “Periquillo”, en un viaje similar al de Alonso Ramírez: Periquillo al igual que Alonso, sale de Acapulco rumbo a Manila, tras un naufragio llega a una isla de la China En suma, El periquillo sarniento, marca la apertura de las letras hispanoamericanas y ya desde ahí se hace patente el carácter cosmopolita de la literatura, rasgos que más adelante los modernistas perfeccionarán a través de la renovación del lenguaje.
Lo anterior lo apunto como contexto cultural y desde mis lecturas, probablemente otros escritores hayan incursionado en el tema referido anteriormente. En cuanto a la modernidad, se hace patente a partir de la mirada “modernista” al leer los relatos de viaje de Tablada y que sin pronunciar un Manifiesto, sin alardear en su movimiento curativo (caligrafía) e introducir el “Haikú” en nuestra lengua, influye en los poetas contemporáneos como Jaime Torres Bodet, Xavier Villaurrutia, José Gorostiza y el propio Octavio Paz, quien señala: “Gracias a su admirable espíritu de aventura, es uno de los padres de la poesía contemporánea en lengua castellana” (En: Tablada, 2000. P.14).

Octavio Paz

En el ensayo Octavio Paz y la poesía japonesa de Enrique Eguiarte Berdimez, nos dice que José Juan Tablada fue el primer poeta mexicano en introducir y escribir Haikús dentro de los libros: Un día… (poemas sintéticos) (1920) y El jarro de flores (disociaciones líricas) (1922), donde rescata la imagen infundiendo “el colorido y el sabor del paisaje y de la naturaleza mexicana dentro de los moldes japoneses” (En: Visiones de Octavio Paz, 2008, p.83). Pero, ¿cuáles son esos moldes japoneses de los que nos habla Eguiarte? Parafraseando al autor del ensayo quien apunta que los Haikús, constan en su estructura de 17 sílabas en tres versos de 5, 7 y 5, con temas burlescos, juegos de palabras y bromas ligeras aplicados en las composiciones antes de Bashoo, quien utilizó términos del budismo zen, y los elementos representados son extraídos de la naturaleza o de la experiencia cotidiana, tomando de ellos la primera impresión o instante equiparable a la capacidad de asombro de un niño para expresar la experiencia estética. (cfr. P.p. 83-101).
Sin embargo, Tablada no respeta la métrica original de 17 sílabas en casi ninguno de sus Haikús, probablemente no lo cree necesario, ya que se trata de una recreación del espíritu y no de las formas específicas de la métrica japonesa, de hecho, agrega un elemento más, también ausente en el Haikú japonés: el título. En este sentido, Tablada introduce el Haikú rescatando la imagen -como lo ha señalado Paz- de las retóricas argumentales del uso, como las del modernismo. El poeta se adelanta en las innovaciones de la vanguardia, traduce y le da interpretación; hace sus “propios” Haikús y los catectiza; les da nueva envestidura, participa del fragmento, de lo discontinuo, de lo calidoscópico y prismático. Por ejemplo; en Un día…, cada Haikú va acompañado por un dibujo de su propia mano, articulando poesía e imagen visual (probablemente inspirado en las pinturas japonesas) dentro de un mismo plano expresivo. Pero para acercarnos a su poética, veamos algunos ejemplos:

1.- De: Un día…:

EL SAUZ
Tierno saúz
Casi oro,
casi ámbar
Casi luz…

En este Haikú de 15 sílabas (4, 8 y 3), Tablada recurre a la re- duplicación con la palabra “casi” y la repite tres veces, sustantivando la ternura, la condición de temprano desarrollo, de estar aún en proceso de algo: cocinándose. Casi nada se dice del árbol, sin embargo, esos tres atributos —oro, ámbar, luz— son suficientes para construir su presencia. Una presencia que se impone por sutileza y transparencia, hay una sensación de ingravidez o de querer desaparecer como un relámpago. Veamos otro ejemplo:

LA PAJARERA
Distintos cantos a la vez; La pajarera musical Es una torre de Babel.
Sólo un occidental podría escribir un Haikú con temática bíblica, para ofrecernos esa imagen de voces confundidas; una pajarera con aves distintas probablemente, y aunque sean aves no todas pían de la misma forma. Además, habría que agregar la reiteración de la palabra “pajarera” en el título y en el segundo verso, lo mismo sucede con el haikú del sauz, esto en la estética condensada del kaikú japonés no es bien visto y en general, de todo el arte japonés. Tablada en ese sentido, sigue siendo un poeta muy hispanoamericano, a veces demasiado explicativo como también se ejemplifica con este poema:

PAVO REAL
Pavo real, largo fulgor, Por el gallinero demócrata Pasas como precesión…
La imagen del pavo real es una imagen hermosa, no sólo por la belleza y elegancia del ave sino porque dentro del orden de las aves gallináceas el pavo real es el más enigmático, sin embargo Tablada nos muestra su humor catalogando a la realeza con el pavo y a la democracia con la gallina. Recordemos que este sesgo humorístico era característico del haikú anterior a Bashoo como apunto en líneas anteriores, pero Tablada le da un giro moderno e indudablemente occidental al género.

MARIPOSA NOCTURNA
Mariposa nocturna A la niña que lee “María” Tu vuelo pone taciturna…
Aquí es evidente el elemento temático occidental, específicamente hispanoamericano, al introducir la novela María, de Jorge Isaacs como recurso narrativo, y sobre todo, al recurrir a la rima entre el primer y el tercer verso que a mi juicio, en la época cuando Isaacs escribe su novela los poetas cuidaban de la rima en su poesía. Sin embargo en la poseía japonesa, se desconoce el verso rimado. En otro sentido, hago énfasis sobre la eficacia del poema en términos de síntesis y de atmósfera; la noche, la niña sola leyendo y la inquietante presencia de la mariposa que, en su cíclico vuelo sobre la luz —aunque no aparece pero que se intuye entre líneas—, logra despertar un sentimiento de tristeza en la protagonista. Este elemento, el de la protagonista también es un agregado propio de Tablada, porque según Eguiarte en su ensayo sobre Octavio Paz antes referido, nos dice que en los Haikús japoneses no existe ni protagonista, ni sujeto lírico, ni autor. El elemento lúdico, humorístico y de gran frescura poética que caracteriza estos Haikús de Tablada, reaparece en el célebre poema Un Mono:

UN MONO
El pequeño mono me mira… ¡Quisiera decirme Algo que se le olvida!
De pronto uno mira con cierto miedo lo que Tablada nos quiere transmitir en su Haikú, pues en esos tres versos todo un mundo se nos revela, insinúa la posibilidad de que sea el mono quien se reconoce en nosotros y él —y no el hombre— quien recuerda su pasado. Más allá del escalofrío y de las cargas de insinuación que podamos observar en el poema, está la frescura, la ingenuidad de un encuentro de miradas entre el animal y el hombre, y la juguetona humanización del simio realizada por el poeta al fantasear en ese hipotético olvido. Un mono, es tal vez el poema más recordado de Tablada, no por la escalofriante profundidad y su interrogación sobre la condición humana, sino por su música y su eficacia sintética que remeda o se homologa con los refranes. Esa frescura infantil, la encontramos también el el haikú Sandía

2.- De: El jarro de flores:
¡Del verano, roja y fría carcajada, rebanada de sandía!

Aparte de lo fresco del verso, vemos un cambio en la estructura del haikú, en otras palabras, se compone de cuatro versos cuando el tradicional japonés es de sólo tres. Sin embargo, justifico la estrategia de Tablada porque observamos el uso de la rima pareada; el verso uno con el cuatro y el dos con el tres rica en aliteraciones. Con respecto a la ingenuidad, bueno, pienso que Tablada lo quiere manifestar así, aun cuando sepamos que la sandía es una fruta propia del verano, que la pulpa y casi el ochenta por ciento de la misma tiene el color rojo, además, fría se disfruta más y efectivamente como dice, nos provoca una carcajada pero no sonora sino visual.

Hasta aquí vemos ejemplos sobre los haikús que Tablada adopta y adapta a nuestra lengua, a nuestro ambiente natural, a nuestra flora y fauna y eso queda comprendido, por lo menos en mi caso. En otro sentido, para realizar un ensayo sobre la poesía oriental aplicada a cualquier autor hispanoamericano y más si se trata de alguien como Tablada quien fuera estudioso fiel de esa cultura, se necesita tener más lecturas, ya que al momento de querer nombrar alguna cosa a fuerza debe uno empaparse sobre las características estructurales y terminológicas de la literatura japonesa y en ese sentido me falta mucho. Este ensayo resulta de mi capacidad de observación en algunos haikús de Tablada vistos en la Maestría de literatura y de la lectura del libro Visiones de Octavio Paz, además de buscar términos sobre algunas palabras y autores dentro de mi humilde acervo bibliográfico y mi memoria los cuales cito a pie de página.
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Bibliografía
Diccionario de Literatura Universal. (2004). En: Matzuo, Basho. España: Océano.
Fernández de Lizardi, José Joaquín. (2006). El periquillo sarniento. México: S.E.P:
Sigüenza y Góngora, Carlos. (2002). Infortunios de Alonso Ramírez. México: Planeta/CONACULTA.
Tablada, José Juan. (2000). Tres libros. Un día… (poemas sintéticos). Li-Po y otros poemasEl jarro de flores (disociaciones líricas). Madrid: Hipeirón.
Vergara, Gloria. (Comp. Y prol.) (2008). Visiones de Octavio Paz, en: Octavio Paz y la poesía japonesa de Enrique Eguiarte Bendímez. México: Porrúa.
Voces de Oriente. (1982). México: Porrúa.

*Actualmente la autora cursa la maestría en Letras Hispanoamericanas en la Universidad de Colima.


Diario de Cplima.

Trajes indigenas tradicion, colorido e identidad I

 

El traje tradicional indígena y el arte textil.

Siglos antes de la conquista española el arte textil de México alcanzó un alto desarrollo. Sus técnicas complicadas y los bellos motivos estilizados que lo decoraban, dejaron una rica tradición que se enriquece en nuestros días.

INPI | Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas | 31 de marzo de 2016

La indumentaria tradicional indígena y el arte textil.La indumentaria tradicional indígena y el arte textil.
Versión libre de Carlotta Mapelli Mozzi 

Muchos siglos antes de la conquista española el arte textil de México alcanzó un alto desarrollo. Sus técnicas complicadas y los bellos motivos estilizados que lo decoraban, dejaron una rica tradición que, aunque no desapareció totalmente con la llegada de los españoles, poco a poco fueron sustituidas por telas y decoraciones de tipo europeo.
Sin embargo en las comunidades indígenas menos afectadas por el mestizaje cultural se ha conservado hasta nuestros días, de generación en generación, una buena parte de esa maravillosa artesanía. El aislamiento en que han vivido muchos grupos indígenas durante varios siglos y el desprecio que su cultura ha padecido hasta tiempos recientes, han ocasionado que sus trajes sean poco conocidos y poco apreciada su calidad artística.
Las costumbres y los trajes indígenas están desapareciendo con celeridad, a medida que la civilización occidental llega a los rincones más apartados de México. Pronto las mujeres ya no tejerán, acurrucadas en el suelo apisonado de sus chozas, sus maravillosas telas; los significativos bordados tradicionales que van siendo sustituidos por dibujos de los cuadernos que pueden adquirirse por pocos centavos en cualquier mercado.

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Las fibras textiles
Para sus vestidos, la gente del pueblo empleaba en los tiempos prehispánicos, el ixtle (hilo de maguey o agave), las fibras de palma silvestre (izcotl) y el algodón.
Después de la conquista se siguió usando la fibra del agave entre los mayas de Yucatán, los huastecos, los nahuas, algunos pueblos zapotecos y sobre todo los otomíes que parecen haber tenido una especie de monopolio de esta fibra ya que las telas de ixtle eran el principal objeto de sus trueques con los chichimecas.
Desde hace décadas el ixtle se usa casi exclusivamente para tejer costales y ayates. El algodón ha seguido utilizándose en todas partes y en dos variedades: una de color blanco y otra de color pardo llamado coyuche.
Los españoles introdujeron la lana. En las regiones de tierra fría, muchas familias poseen rebaños de ovejas, de las que obtienen el material necesario para confeccionar sarapes y faldas. La lana casera o comercial se emplea para quechquémeles, bolsas, fajas, cinturones, rebozos, ciertos huipiles y también para bordar. Los conquistadores introdujeron también la cría del gusano de seda. La seda se usó sobre todo para tejer damascos, rasos, terciopelos y rebozos. Hay que señalar que actualmente las comunidades indígenas usan seda artificial para sus bordados, y ya empiezan a confeccionar huipiles y quechquémeles con artisela.

El huso
El huso se compone de dos partes: un palo de madera de aproximadamente 30 centímetros terminados en punta y un trozo semiesférico de barro, madera o hueso, que se ensarta con la parte redonda hacia abajo. Este contrapeso, el malacate, está a veces adornado con dibujos geométricos. La gran cantidad de husos idénticos a los actuales, hallados en zonas arqueológicas, dan idea de la difusión e importancia que el arte de hilar tuvo en el México prehispánico, casi siempre de oficio prehispánico.
Las mujeres sostienen el huso entre el cordial y el anular de la mano derecha y lo hacen girar con el pulgar y el índice. La parte más delicada y difícil del trabajo es obtener los primeros centímetros del hilo, que se desarrollan en el extremo superior del huso. Después el hilo va creciendo rápidamente y devanándose alrededor del palito. Las hilanderas llevan al cabo sus demás quehaceres sin cesar de mover el huso con los dedos de los pies, ya que van siempre descalzas.


El telar
El telar indígena llamado comúnmente "telar de cintura" consta sólo de unas piezas sueltas de madera con distintas funciones. Para lograr una madeja del largo necesario, la mujer enrolla el material alrededor de dos estacas plantadas en el suelo; tiene que cruzar los hilos más o menos a la altura de las dos terceras partes del largo total. Amarra los extremos de la madeja a dos palos. Con una cuerda sujeta el palo de arriba a un horcón de la choza. Ata el otro con una correa a su propia cintura, a modo de que mientras teja, sentada en el suelo, mantenga tensos los hilos con el peso de su cuerpo.
Ordena cuidadosamente los hilos de la urdimbre en dos capas sobrepuestas entrecruzadas, operación muy delicada de la que depende la uniformidad de la tela. Mete entre el enjulio inferior y el cruce de los hilos una tablilla de madera delgada y afilada, la espalda, que aprieta los hilos de la trama cuando la tejedora la jala con fuerza hacia sí, y también separa la los hilos de la urdimbre cuando la pone vertical. La separación es indispensable, ya que la bobina es un palito sobre el cual se enrolla el hilo. Para mantener constante la anchura, usa una tablilla; conforme la tela va creciendo, la enrolla sobre el palo inferior.

Las telas
Las telas que salen del telar indígena tienen una limitación: la anchura. La tejedora, con la correa del telar amarrada a la cintura, no puede alcanzar con los brazos mucha amplitud. El ancho más cómodo para tejer es alrededor de los 60 centímetros, en lo que respecta a las técnicas no hay limitación alguna.

Dibujos colores y tintes
Los dibujos, bordados o entretejidos en la tela, varían según las regiones y tienen características particulares en los diferentes grupos indígenas. A veces se conservan figuras antiguas. Los colores principales de los tejidos son: amarillo, azul, rojo, morado, anaranjado y negro. Las mujeres encuentran cómodo usar anilinas en vez de tintes tradicionales. Algunos tintes de antaño se siguen usando en ciertas regiones: añil o índigo, caracol de la púrpura y la cochinilla, en algunos pueblos aún se usa la semilla de achiote.


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Gobierno de Mexico.









































































































































































































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