La educación pública dominicana se presenta como un sistema que, lejos de fomentar el desarrollo de la inteligencia y el pensamiento crítico , parece estar diseñado para el fracaso intelectual y moral de la sociedad.
Sostener esta premisa no es una ligereza, sino una observación de cómo el sistema ha priorizado promover la mediocridad sobre la inteligencia y el adoctrinamiento pasivo sobre el pensamiento crítico. Ya que al egresar estudiantes que carecen de las herramientas cognitivas básicas para interpretar su realidad, se les condena a la irrelevancia intelectual; pero el daño más profundo es el vacío moral.
Un sistema que normaliza la mediocridad y la falta de ética en su gestión no forma ciudadanos, sino individuos vulnerables, perpetuando un ciclo donde la ignorancia funcional se convierte en el principal obstáculo para el desarrollo económico, democrático y social de nuestra sociedad."
Domingo Acevedo.
Feb/2026.
