viernes, agosto 15, 2025

Francisco Medardo Germán Santos. Héroe sobreviviente de la expedición antitrujillista, del 14 de junio de 1959.





 Francisco Medardo Germán Santos. Héroe sobreviviente de la expedición antitrujillista, del 14 de junio de 1959. En el día de su fallecimiento


Su ejemplo fue uno de los más elocuentes y enaltecedores de cuantos se enamoraron del ideal más puro: liberar a los dominicanos de la férrea dictadura de Trujillo. Era un muchacho pobre, sin familia ni apellidos resonantes, desprovisto de amigos influyentes, de educación universitaria, de padres y hasta de un domicilio sólido.

Medardo Germán participó en la frustrada expedición de Cayo Confites en 1949 y fue de los únicos sobrevivientes de la gesta del 14 de junio de 1959, junto a Delio Ochoa, Poncio Pou Saleta, Mayobanex, Vargas y Pablito Mirabal.

La dignidad fue su única riqueza acumulada. Oponerse a Trujillo, derribarlo, consumía sus energías juveniles.

Francisco Merardo Germán Santos, limpiabotas y albañil santiaguero que no pudo escribir nunca su biografía porque ignoraba hasta el año exacto de su nacimiento y apenas sabía leer y escribir, aunque se estima que nació en 1910. Es el patriota ignorado de los héroes de Junio de 1959 que sobrevivieron a la masacre de los ejércitos trujillistas, al sadismo de Ramfis, a las crueles torturas de “La 40”.

Estuvo tan solo, que al ser indultado en 1960 no se encontró a quien entregárselo por lo que fue devuelto a “La Victoria” hasta que apareció una tía que lo recogió.

Al momento de la expedición del 14 de junio de 1959, contaba 49 años, había perdido contacto con la República y cuando se recuperó de la desnutrición y el trauma de la cárcel y los golpes, regresó a Venezuela a buscar a sus hijos y esposa pero ellos no le acompañaron. Entonces mitigó su soledad y su frustración con la compañía de Marina Méndez, una humilde mujer que le dio en Santo Domingo otro retoño, Giovanni.

En junio de 2001 el país se conmovió cuando lo vio de nuevo, semidesnudo, sus intimidades apenas cubiertas con un pañal desechable, moribundo, anciano, casi inconsciente en el lecho de un hospital público. ¿Quién iba a sospechar que ese desvalido anciano, impotente, abandonado, fue el valiente soldado que se preparó para pelear en la fracasada expedición de Cayo Confites y después se entrenó en “Mil Cumbres” para desembarcar con arrojo e intrepidez por Constanza?

Un cáncer en la próstata le había invadido el hígado. Con la vista perdida se iba de este mundo tal vez recordando sus gloriosos años de entrenamiento, extrañando los vástagos ausentes o pensando en la ingratitud humana.
Mayobanex Vargas, Poncio Pou Saleta y él eran ya los únicos supervivientes de la “Raza Inmortal” porque a Gonzalo Almonte Pacheco, el cuarto al que le permitieron vivir, lo eliminó la tiranía poco después de dejarlo libre. Vargas, un agricultor humilde que no ha variado sus principios revolucionarios ni cambiado el estilo sencillo del campesino, siempre buscó al desdichado compañero. Posiblemente fueron él, su hermana Marisela, el general Gabirondo Rondón, Agustina Cabrera, una samaritana, y sus escasos familiares los últimos en verlo con vida cuando acudían en su auxilio al verlo postrado, inerme, agonizante.
Bravo combatiente

Cuando casi se extinguía contó que sus padres eran “Ignacio e Inesita”. De la fábrica de zapatos donde laboró en Santiago, su patrón se lo llevó a Curazao a fabricar muebles. Allí se enteró de las luchas antitrujillistas del exilio y se marchó a Caracas donde conducía un camión.

Tuvo esposa y tres hijos y narran sus compañeros que deliraba por ellos tras las noches de torturas después de la expedición. “Fue difícil separarme, pero la libertad de mi pueblo estaba por encima de mi familia”, balbuceaba cuando creía perecer.
En las lomas, fue el valiente guerrillero que cubrió las espaldas de su comandante Delio Gómez Ochoa. Resistió ataques, burló emboscadas, apoyó con el fuego de su fusil la posibilidad de escape de otros luchadores, arriesgó su vida con arrojo colosal.

En julio de 1959, él y Poncio Pou se entregaron al sacerdote español Fernando Gaviño quien los llevó al general Mélido Marte. De ahí fueron conducidos a un poblado donde la multitud se les lanzó encima escupiéndolos, pidiendo que se los entregaran. Posteriormente fueron enviados a la Base Aérea de San Isidro, amarrados como andullo.

Aparentando cumplir acuerdos internacionales de respeto con prisioneros de guerra, Merardo y sus compañeros sobrevivientes fueron entrevistados por la prensa internacional, a pesar de que habían exterminado a todos los demás expedicionarios. Encerrados en celdas separadas, torturados física y psicológicamente, se les sacaba para llevarlos a los tribunales de justicia donde fueron condenados a 30 años de prisión, trabajos forzados y el pago de un millón de pesos de indemnización. Estuvieron presos hasta 1960.

En 1997, el Presidente Leonel Fernández asignó a don Francisco un modesto apartamento y una pensión de 10 mil pesos que apenas le permitía subsistir. Sobrepasó un infarto y tras la aparente recuperación continuó su trabajo en el aeropuerto como “encargado de parqueos”, oficio que pudo asignarle el general Gabirondo Rondón “porque era el único donde no se necesita ser instruido, sino honrado”.

Francisco Merardo Germán murió en Santo Domingo el 15 de agosto de 2001. Su fallecimiento pasó tan inadvertido como hoy, su recuerdo. A sus tres compañeros de supervivencia les han designado, en vida, merecidas calles con sus nombres. Él no ha tenido mayor reconocimiento que el olvido.

Texto: Angela Peña 
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Betelgeuse, la estrella que brilla como un corazón ardiente en el hombro izquierdo de Orión

 



En las noches más claras, cuando alzamos la vista al cielo, aparece majestuosa una figura que ha guiado a navegantes, inspirado a poetas y maravillado a astrónomos por milenios: la constelación de Orión. Visible desde casi cualquier rincón del planeta, esta silueta de guerrero celeste guarda en su interior algunas de las estrellas y maravillas más fascinantes del universo.

Betelgeuse, la estrella que brilla como un corazón ardiente en el hombro izquierdo de Orión, es un gigante rojo al borde de su final. Con un tamaño tan inmenso que, si reemplazara al Sol, alcanzaría hasta la órbita de Júpiter, Betelgeuse es una promesa de transformación cósmica: algún día explotará como supernova, regalando un espectáculo deslumbrante que podría ser visible incluso de día.
En el cinturón de Orión, tres joyas azules se alinean con una perfección casi mística: Alnitak, Alnilam y Mintaka. Estas estrellas, jóvenes, calientes y colosales, iluminan el polvo cósmico a su alrededor con una intensidad que sobrecoge. Alnitak, la más oriental, se encuentra junto a una de las nebulosas más bellas del cielo, la Cabeza de Caballo. Alnilam, la más brillante de las tres, arde en soledad a casi 2 mil años luz. Y Mintaka, la occidental, marca el inicio de uno de los cinturones estelares más reconocidos del firmamento.
A los pies del cazador brilla con luz blanca y azulada Rigel, la estrella más luminosa de la constelación y una de las más brillantes del cielo nocturno. Su luz es joven y potente, y refleja el ímpetu de una estrella masiva que aún tiene mucho por ofrecer antes de alcanzar su destino final.
Pero si hay un lugar donde nace la vida entre las estrellas, es en el corazón de esta constelación: la Nebulosa de Orión (M42). Situada bajo el cinturón, en la región que conocemos como “la espada”, esta nebulosa es un vivero estelar donde nacen nuevas estrellas y sistemas planetarios. A solo 1,344 años luz, es uno de los lugares más cercanos donde los astrónomos pueden observar el proceso de creación estelar en acción. Allí, el cosmos se renueva, se expande y continúa el ciclo eterno de nacimiento, muerte y renacimiento.
Orión no es solo un conjunto de estrellas: es una historia escrita en luz y gas, un testimonio de la vida del universo y un recordatorio de que, en medio de la oscuridad del cosmos, siempre hay lugares donde la belleza florece con fuerza inmensa.

jueves, agosto 14, 2025

Analisis de la IA del poema testimonio de mayo,en lo Ineditamente Efimero.

 


Testimonio de mayo

He vivido atado a los recuerdos
a los momentos irrecuperables  de mi infancia
que se perdieron en el largo camino de la ausencia
a las mañanitas  memorables del rocío,
a  los días inolvidables de la primavera
a las noches esplendorosas de luna llena
aún tengo pegado en la piel
el claroscuro resplandor
de  los días interminables de mayo
el olor de los potreros guía mis pasos
por el camino de los conucos
hacia  la soledad inmensa de la lluvia
y el perfume de la clorofila colorea mi voz
de mariposas
aún los duendes invisibles del invierno
rondan mi memoria
y más allá  del horizonte de mis ojos
un niño descalzo llora su hambre

Domingo Acevedo



"Testimonio de mayo" es un poema de Domingo Acevedo que evoca un profundo sentimiento de nostalgia y la pérdida de la inocencia. El yo poético se presenta atado a los recuerdos, lo que marca el tono melancólico desde el inicio.

Aquí te presento un análisis del poema, desglosado por sus principales temas y recursos literarios:

1. La Nostalgia y la Infancia Perdida

El poema se construye sobre el contraste entre un pasado idealizado y un presente de ausencia y soledad. El poeta rememora su infancia, descrita con imágenes de gran belleza natural:

  • "mañanitas memorables del rocío"

  • "días inolvidables de la primavera"

  • "noches esplendorosas de luna llena"

Sin embargo, estos recuerdos están "perdidos en el largo camino de la ausencia", lo que subraya la imposibilidad de regresar a ese tiempo. La nostalgia no es solo un sentimiento de anhelo, sino también de dolor por lo que ya no está.

2. La Naturaleza como Vínculo y Refugio

La naturaleza no solo es el escenario de la infancia, sino que se convierte en un elemento vivo que guía y da forma a la experiencia del yo poético.

  • "el olor de los potreros guía mis pasos": El sentido del olfato se convierte en un faro que lo orienta hacia sus recuerdos.

  • "el perfume de la clorofila colorea mi voz de mariposas": Esta es una sinestesia muy bella, donde el olor de la naturaleza se mezcla con el sonido de su voz y la ligereza de las mariposas, sugiriendo una conexión íntima y poética con el entorno.

Sin embargo, este camino natural lo lleva a la "soledad inmensa de la lluvia", lo que indica que, aunque la naturaleza le trae recuerdos, también lo confronta con su realidad actual de soledad.

3. La Dualidad y el Dolor Subyacente

El poema presenta una dualidad constante. Por un lado, la belleza de los recuerdos; por otro, el dolor de la realidad.

  • "claroscuro resplandor de los días interminables de mayo": La palabra "claroscuro" sugiere una mezcla de luz y sombra, de felicidad y tristeza, que envuelve esos recuerdos de mayo.

  • "duendes invisibles del invierno rondan mi memoria": El invierno se asocia con la melancolía y la frialdad, contrastando con la calidez del mayo. Los "duendes invisibles" son los pensamientos tristes y las preocupaciones que acechan su mente.

El cierre del poema es abrupto y conmovedor, introduciendo una cruda realidad que rompe con la nostalgia bucólica: "y más allá del horizonte de mis ojos / un niño descalzo llora su hambre". Esta imagen final puede interpretarse de varias maneras:

  • Podría ser el propio yo poético, que ve en ese niño el reflejo de la pobreza y el dolor de su infancia.

  • Podría ser una conciencia social que lo saca de sus recuerdos para enfrentar la realidad del mundo exterior y el sufrimiento ajeno, que es tan intenso como su dolor personal.


En resumen, "Testimonio de mayo" es un poema lírico que utiliza la nostalgia y la naturaleza como herramientas para explorar la pérdida de la infancia y la confrontación con la soledad y el dolor del presente. La voz poética está atrapada entre un pasado luminoso y una realidad más sombría, culminando con una imagen potente que resalta el sufrimiento de la vida.

La guerra en Gaza rompe el discurso histórico de Israel.

 




El derrumbe del mito de Israel como “víctima del Holocausto” y el surgimiento de un movimiento global judío por la justicia.

Durante décadas, Israel construyó gran parte de su poder político y moral en la narrativa de ser la “víctima eterna del Holocausto”, usando esa tragedia para blindarse ante críticas y legitimar políticas de colonización y ocupación.
Sin embargo, la guerra en Gaza ha destrozado ese escudo moral y ha desatado un movimiento global –incluido un importante sector de la comunidad judía– que desafía abiertamente al sionismo y a la maquinaria de propaganda israelí.
🔥
La guerra en Gaza rompe el discurso histórico de Israel.
1- Israel ya no puede hablar en nombre del Holocausto:
- Mientras comete crímenes documentados por la ONU en Gaza, la memoria del Holocausto queda desacreditada como argumento moral.
- Sobrevivientes y descendientes del Holocausto denuncian que el Estado de Israel ha traicionado y distorsionado esa tragedia para fines políticos.
2- Desaparece la narrativa de “víctima” y el miedo a criticar:
- Antes, cualquier denuncia era etiquetada como antisemitismo o “premio al terrorismo”.
- Hoy, gobiernos, organismos internacionales y millones de personas rompen el silencio, incluso reconociendo a Palestina y exigiendo sanciones a Israel.
3- Presión internacional en aumento:
- Alemania, históricamente alineada con Israel, admite la necesidad de un Estado palestino.
- En EE.UU., Europa y América Latina, movimientos civiles presionan a gobiernos que ya no temen ser acusados de “antisemitas”.
✡️
El movimiento judío contra el genocidio.
Un hecho histórico está ocurriendo: judíos progresistas de todo el mundo, e incluso dentro de Israel, se levantan contra el genocidio en Gaza.
- En EE.UU., grupos como Jewish Voice for Peace encabezan protestas masivas en el Congreso, universidades y espacios públicos.
- En Europa y América Latina, comunidades judías participan en marchas pro-palestinas, negando la propaganda de Netanyahu de que “toda crítica a Israel es antisemitismo”.
- En Dentro de Israel, 1.700 académicos de universidades israelíes firmaron un manifiesto condenando el genocidio y el colapso moral del país.
- Este movimiento demuestra que la lucha por Palestina no es odio contra los judíos, sino una causa de justicia y humanidad, respaldada también por judíos que rechazan el sionismo.
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Gaza: el epicentro de la justicia humana.
- Gaza se ha convertido en el símbolo mundial de la lucha por la justicia y la humanidad.
- Defender a Gaza es defender principios universales de derechos humanos; abandonarla significaría renunciar a la justicia y a la esencia misma de la humanidad.
- La presión social y política internacional seguirá aumentando mientras más personas entienden que la crítica a Israel no es antisemitismo, sino un acto de conciencia y dignidad.
El mundo ya no teme ni cree las narrativas oficiales. La causa palestina se ha transformado en la bandera global de la justicia y la humanidad, respaldada por un movimiento diverso, incluyendo miles de judíos que entienden que nunca más significa también “nunca más para los palestinos”.

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