Los nietos del sátrapa Trujillo, en vez de
estar reclamando riquezas que no les pertenecen, deben detenerse a pensar que la sangre derramada
por Trujillo aun está reciente en la conciencia de una buena parte del pueblo
Dominicano, que ellos no tiene como resarcir el dolor de treinta años de represión,
torturas, violaciones de todo tipo, encarcelamientos, desapariciones y muertes,
dejen de lastimar las viejas heridas, pienso que en una buena parte de la
sociedad Dominicana no hay espacio para ustedes y sueño el día en que una
justicia imparcial pueda desempolvar todos los expedientes de crímenes de esa
era y procesar a los torturadores y los asesinos que sirvieron de manera
incondicional al tirano y que hoy se
pasean impunemente por nuestras calles.
Yo reclamo justicia, reclamo que se persiga a
los torturadores y los asesinos de la era de Trujillo.
Domingo Acevedo.
Abril/2013