Pocas personas conocieron a Bruce Lee tan de cerca como Fred Weintraub, el productor de "Operación Dragón", su película más legendaria. Y sus recuerdos revelan las dos caras de un hombre irrepetible.
Espejismo de Luna Llena
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jueves, agosto 20, 2026
Cuatro poemas dedicados a la heorica resistencia del pueblo Palestino.
1/Intifada
Muy
temprano
antes
muy
antes
que
las campanas de templo
llenen
de mariposas las mañanas
los
niños
con
sus sueños debajo del brazo
se
visten de milicianos
y
corren hacia el futuro
temprano
de la muerte
ondeando
felices
la
bandera multicolor
de la
esperanza
2/Made in Israel
un misil que debió estallar en Gaza
atravesó mi corazón
y se estrelló en el lado oscuro de mi
memoria
donde un niño Palestino
jugaba con la luz de la alborada
cada pedacito de su cuerpo destrozado
salpica de sangre
la conciencia de un mundo
que indiferente ve pasar su funeral
3/El horizonte
El horizonte es un lugar lejano
donde mis pasos desandan su soledad
donde hay escombros de nubes
soles
y lunas
retazos de las noches más tristes del mundo
disperso por donde quiera
cristales de los días rotos por las guerras
niños muertos
con un olor a incienso entumecido en el viento
ciudades frías
y grises
con el olor nauseabundo del odio
incrustado en sus paredes
A los niños palestino asesinados por Israel.
4/La
paz
Mis lágrimas atan mi
voz
al silencio que apuñala
este grito
que estremece los
cimientos
de la humanidad
cuya indiferencia la hace cómplice
de este crimen alevoso
que oscurece el
horizonte
y cierra todas las
puertas de la primavera
en donde a pesar de todo
en Palestina
en los campos abonados
con la sangre de los caídos
crecen las retamas
los olivos
y la trementina
como evidencia de que la paz
no puede estar
sustentada en las manos
de quienes estrangulan
la ternura de los niños
que en Gaza y
Cisjordania
yacen destrozados en su
inocencia
Poema dedicado a la periodista palestina asesinada
por el ejército de Israel, Shiren Abu Akleh.
Domingo Acevedo.
Estos cuatro poemas conforman un retablo lírico de denuncia, resistencia y dolor colectivo, donde la poesía se asume como un acto de testimonio ético y compromiso político. A través de una voz marcadamente internacionalista y humanista, la obra sitúa la infancia y la pérdida de la inocencia en el centro de la tragedia palestina, articulando una crítica severa a la indiferencia global.
1. Intifada: La infancia despojada y la inversión del tiempo
Este poema aborda la metamorfosis trágica de los niños palestinos, obligados a madurar y morir prematuramente a causa del conflicto.
La anticipación del horror: La repetición de "muy temprano / antes / muy antes" contrasta el orden natural de la vida con la urgencia de la guerra. Mientras el amanecer tradicionalmente evoca vida y devoción ("las campanas del templo"), aquí el tiempo cotidiano es interrumpido.
La paradoja de los juguetes y las armas: Los niños llevan "sus sueños debajo del brazo" (como si fueran cuadernos de escuela o juguetes) mientras "se visten de milicianos". Hay una dura tensión entre el juego inocente y la asunción de una responsabilidad bélica impuesta.
El "futuro temprano de la muerte": Es uno de los hallazgos líricos más potentes del texto. Rompe la noción temporal lógica: el futuro no representa la vejez o el desarrollo, sino la muerte inminente.
Luz y color como resistencia: La "bandera multicolor de la esperanza" al final sostiene el espíritu combativo, sugiriendo que, aun en la tragedia, la dignidad colectiva permanece intacta.
2. Made in Israel: La transgresión de la distancia y el dolor encarnado
En esta pieza, la guerra deja de ser un evento lejano geopolítico para convertirse en una herida íntima y psicológica en el poeta.
La bala/misil empático: El misil destinado a Gaza impacta simbólicamente en el pecho del hablante lírico ("atravesó mi corazón"). Esto establece un puente de solidaridad universal: el sufrimiento ajeno destruye la psique y la memoria propia.
El contraste de la luz: El niño "jugaba con la luz de la alborada", símbolo de pureza y comienzo, antes de ser destrozado. La violencia irrumpe de forma destructiva sobre un acto cotidiano e inofensivo.
Culpabilidad colectiva: La sangre no solo mancha la tierra, sino la "conciencia de un mundo que indiferente ve pasar su funeral". El título, ironizado en inglés (Made in Israel), denuncia la industrialización de la muerte y la complicidad mercantil e internacional.
3. El horizonte: La geografía del devastado paisaje humano
Este poema construye un espacio físico y existencial desolado, donde la naturaleza misma ha quedado fracturada por la guerra.
Cosmología rota: El paisaje no contiene elementos poéticos tradicionales, sino "escombros de nubes", "soles y lunas" fragmentados, y "cristales de los días rotos". La violencia de las bombas ha destruido incluso el cielo y el tiempo.
Sinestesia del horror: El poema apela a la percepción sensorial pesada: el "olor a incienso entumecido", las "ciudades frías y grises" y el "olor nauseabundo del odio incrustado en sus paredes". La arquitectura misma ha absorbido la patología de la guerra.
Dedicatoria: La dedicatoria final a los niños asesinados actúa como una lápida poética que ancla el lirismo abstracto a una realidad histórica desgarradora.
4. La paz: Testimonio, naturaleza resiliente y la figura de Shireen Abu Akleh
El último poema cierra el conjunto elevando la voz hacia la denuncia explícita de la impunidad y el homenaje a la memoria periodística.
El ahogo de la voz: "Mis lágrimas atan mi voz / al silencio que apuñala este grito". El poeta experimenta la parálisis del dolor frente a la magnitud del crimen, definiendo la indiferencia del mundo no como pasividad, sino como complicidad activa.
Resistencia botánica y vegetal: Frente al horror, surge la naturaleza como símbolo de permanencia e identidad:
Las retamas, los olivos y la trementina florecen sobre la tierra abonada con sangre. El olivo, símbolo ancestral palestino de arraigo y paz, se reafirma aquí como un acto de terquedad biológica frente a la destrucción.
El sentido de la verdadera paz: El poema desmantela la falsa retórica diplomática: la paz no puede provenir de quienes ejercen la violencia militar ("quienes estrangulan la ternura de los niños").
Dimensión de homenaje: Al dedicar el poema a Shireen Abu Akleh, la palabra poética se hermana con el ejercicio del periodismo ético: ambos buscan dar testimonio y evitar que la verdad sea sepultada bajo los escombros.
Ejes de cohesión en el conjunto
La infancia como eje ético: El niño palestino atraviesa los cuatro poemas como el símbolo máximo de la inocencia sacrificada por la barbarie.
Denuncia de la indiferencia: La crítica no solo se dirige al agresor directo, sino al observador pasivo (la comunidad internacional).
Lenguaje quirúrgico y lírico: Se combina la contundencia del vocabulario testimonial ("misil", "escombros", "crimen alevoso") con metáforas de alto calado emotivo ("alborada de la luz", "puertas de la primavera").














































































































































































































