sábado, junio 13, 2026

La Rep. Dominicana no puede hacerse cargo de la crisis haitiana.

"Los Haitianos en lugar de luchar por el desarrollo de su propia nación, muchos ciudadanos haitianos optan por la migración hacia otros países en busca de mejores condiciones de vida. Esto ocurre especialmente hacia la República Dominicana, cuya economía ya no tiene la capacidad de absorber más flujos migratorios. Esta situación representa una carga insostenible para el país receptor, donde los migrantes exigen derechos que les son negados en su lugar de origen, manifestándose en ocasiones de forma violenta."




 


🇭🇹 El activista haitiano Roudy Joseph, radicado en España y acogido al programa de protección para defensores de derechos humanos de Amnistía Internacional, aseguró que en República Dominicana existe una política migratoria que ha convertido las deportaciones en una verdadera “caza de seres humanos”.


📌 Durante una entrevista concedida al diario español El País, Joseph afirmó que el plan de deportaciones impulsado por el Gobierno dominicano es incluso más ambicioso que las propuestas de deportación masiva debatidas en Estados Unidos.


⚠️ El portavoz de HaitianosRD sostuvo que las medidas migratorias han generado un clima de miedo entre los migrantes haitianos y cuestionó la meta oficial de realizar miles de deportaciones cada semana.


🇩🇴 Mientras tanto, las autoridades dominicanas sostienen que las deportaciones responden a la aplicación de la ley migratoria y a la protección de la soberanía nacional.


#Migración #RepúblicaDominicana #Haití #Abinader #Deportaciones #FronteraRD #NoticiasRD

Cuba y la gesta de junio 1959

 


Freddy González.
Freddy González.

El 16 agosto de 1930 fue juramentado como presidente de la República el General Rafael Leónidas Trujillo Molina y como vicepresidente el Licenciado Rafael Estrella Ureña, quien encabezó el derrocamiento del presidente Horacio Vasquez.

En las elecciones celebradas el 16 de mayo de 1930 la fórmula Trujillo-Estrella Ureña, había ganado con 99% de los votos válidos emitidos, ante la ausencia forzosa de sus contrincantes.

Rafael Leónidas Trujillo Molina, era en el gobierno del Viejo Caudillo, Horacio Vasquez, la principal figura militar, quien atrincherado en la vieja fortaleza Ozama apoyó con silencio e inmovilidad cómplice; el llamado Movimiento Cívico, que dirigido por Rafael Estrella Ureña, derrocó al gobierno de Vásquez el 23 de febrero del 1930.

Postulado por una confederación de partidos, llamada Coalición Patriótica de Ciudadanos, la que ante la ausencia de competidores y una abstención electoral que superaba el 40%, ganó todos los escaños al congreso.

El 1 de junio del año 1930, cuando apenas habían transcurrido 15 días de haber pasado la farsa que había ganado el binomio Trujillo-Estella Urena, desconocidos asesinaron a uno de los más radicales de sus enemigos, el periodista Virgilio Martínez Reyna y a su esposa Altagracia Almánzar, quien se encontraba embarazada en su residencia en San José de las Matas, provincia Santiago.

Igual suerte corrieron los generales Cipriano Bencosme, Desiderio Arias, y decenas de dominicanos que expresaron su desacuerdo con la política de terror implementada por el régimen.

El propio Estrella Ureña, artífice de la llegada de Trujillo al poder, trató de marcar distancia de un gobierno del que supuestamente era la segunda figura más importante, siendo obligado a renunciar en 1932 a la posición de vicepresidente, alegando problemas de salud.

Fueron 31 años de la peor época de terror que haya vivido el país en toda su historia incluida la colonial, donde los presos, los desaparecidos, los exiliados y los muertos se contaron en centenares.

Una parte importante de los que lograron escaparse a Trujillo, tuvieron a Cuba como destino: Juan Bosch, Juan Isidro Jiménez Grullón, Mauricio Báez, Pablo Martínez, Máximo López Molina, los hermanos Ramos Peguero (Andrés, Francisco Elizardo y Francisco Eleuterio), Juancito Rodríguez, Ángel Morales, José Dolores Alfonseca, Luis Felipe Mejía y muchos otros más.

No todos tuvieron la misma suerte de sobrevivir a la persecución trujillista, porque algunos fueron alcanzados por el brazo largo de la dictadura, como fueron los casos de Mauricio Báez y Pablo Martínez, que fueron asesinado en La Habana por órdenes de Trujillo.

Cuba fue sede de muchas actividades para el restablecimiento de la democracia en nuestro país.

En el gobierno de Ramón Grau San Martín fue que se organizó la fallida expedición de Cayo Confites de 1947, saboteada por agentes de su gobierno al servicio de Trujillo.

En el gobierno liberal de Carlos Prío Socarrás, del que el profesor Juan Bosch había sido secretario, se toleró la presencia de los dominicanos en Cuba.

Pero el mayor apoyo recibido por nuestros compatriotas fue el brindado por el gobierno revolucionario encabezado por el Dr. Fidel Castro Ruz, a partir de su llegada al poder el primero de enero de 1959.

Proporcionó ayuda significativa para que patriotas dominicanos vinieran al país el 14 por Constanza, y el 20 de junio por Maimón y Estero Hondo a derrocar la dictadura de Trujillo.

A diferencia de cayo Confites que fue interceptada y obligada a abortar con la complicidad de agentes del gobierno de Grau San Martín al servicio de Trujillo, la expedición del 14 y 20 de junio de 1959 recibió todo el apoyo del gobierno de Fidel.

Fue el mayor contingente de hombres decididos a luchar contra el régimen trujillista, que, organizado en el exterior, pudo llegar al país.

Un total de 198 expedicionarios salieron en tres grupos de Cuba " enamorados de un puro ideal".

El primero al mando Enrique Jiménez Moya y el cubano Delio Gómez Ochoa, compuesto por 54 expedicionarios que aterrizaron en Constanza el 14 de junio en un avión Curtis C-46.

Con insignias de la Aviación Militar Dominicana, trayendo como ingeniero de vuelo e instructor para el aterrizaje a Juan de Dios Ventura Simó, piloto dominicano que había desertado de la aviación dominicana en abril de 1959 llevándose un avión hacia el exilio.

Un segundo grupo comandado por José Horacio Rodríguez, hijo del general Juancito Rodríguez, acérrimo opositor a Trujillo, desembarcó por Maimón en la embarcación Carmen Elsa; en la que venían la mayor cantidad de expedicionarios, 96 en total, la cual por un desperfecto o supuesto sabotaje de parte del capitán de la embarcación Stelio Bellelis; un ciudadano de origen griego que tenía vínculos con la Agencia Central de Inteligencia Estadounidense (CIA) y los servicios de inteligencia de Trujillo, lo que retrasó su llegada para el día 20; cuando ya los organismos de seguridad del Estado estaban al tanto de dicho desembarco, lo que produjo una verdadera masacre de los mismos.

Stelio, fue relevado de su puesto al frente de la embarcación, la cual pasó a ser capitaneada por el diestro marinero dominicano y ex sargento de la Marina de Dominicana José Messon, quien se había asilado en los Estados Unidos para luego integrarse a la acción para el derrocamiento de la dictadura.

Igual suerte corrió el grupo que llegó por Estero Hondo en la Lancha Tinina, con 48 expedicionarios, al mando de José Antonio Campos Navarro; que navegó sin rumbo fijo y sin contacto con el Carmen Elsa por varios días.

Ambas embarcaciones habían zarpado de Cuba, el 13 de junio de 1959. Pero dificultades en el Carmen Elsa motivó su retraso y la pérdida de contacto en ambas.

El Carmen Elsa permaneció prácticamente a la deriva, teniendo que ser rescatada por la Marina de Guerra de Cuba, con la Fragata José Martí, que la remolcó hasta el islote de Gran Iguana, donde los tripulantes recibieron asistencia médica, además de agua y alimentos.

Esos inconvenientes no aminoraron la decisión del mayor contingente de expedicionarios, los cuales decidieron seguir adelante en búsqueda de lograr liberar al pueblo dominicano de la dictadura de Trujillo.

Luego de volver a reencontrarse con La Tinima, emprendieron la marcha el 19 junio, escoltadas por la Marina de Guerra Cubana en las fragatas José Martí, Antonio Maceo y Máximo Gómez, hasta aguas internacionales cercanas a las costas dominicanas.

Llegaron a las costas de Puerto Plata el día 20 de junio, el Carmen Elsa por Maimón y La Tinima por Estero Hondo, bajo un fuego infernal desatado tanto por la Marina de Guerra, como por la Fuerza Aérea del régimen; que ya estaba prevenido de la llegada de las mismas.

El Carmen Elsa fue destruido por los bombardeos ante de desembarcar, muriendo su comandante José Horacio Rodríguez, junto a parte de su tripulación; y el resto logró internarse en lomas cercanas donde fueron perseguidos, asesinados y los sobrevivientes hechos presos, para luego ser asesinados.

Los de la Tinima lograron tocar tierra, pero fueron perseguidos por una jauría de servirles al régimen, la mayoría civiles que fueron guías y colaboradores de las tropas del ejército que los perseguían con órdenes de aniquilarlos.

Según el historiador y sobreviviente del levantamiento guerrillero de 1963 junto al Dr. Manuel Tavares, Dr. Emilio Cordero Michel, de los “198 expedicionarios que llegaron el 14 y el 20 de junio, sólo 57 el (29%) murió en acciones de guerra; 32 (16%) fueron apresados estando heridos, y rematados en el lugar, 30 igual al (15%) fueron apresados ilesos y fusilados en el lugar de la rendición; y 79 igual al (40%) fueron apresados” y llevados a la Base Aérea de San Isidro donde fueron torturados y ejecutados por órdenes del hijo del tirano Rafael Leónidas Trujillo Martínez (Ramfis).

Entre los expedicionarios que salieron de Cuba con el apoyo decidido del gobierno presidido por el líder de la Revolución Cubana; comandante Fidel Castro Ruz, había 148 dominicanos, 24 cubanos, 14 venezolanos, ocho puertorriqueños, dos norteamericanos, dos españoles y dos guatemaltecos.

Sólo sobrevivieron seis, entre ellos dos cubanos, el comandante Delio Gómez Ochoa y Pablito Mirabal de 15 años; junto a otros cuatros dominicanos: Poncio Pou Saleta, Mayobanex Vargas, Francisco Medardo Germán y Gonzalo Almonte Pacheco.

De los expedicionarios que fueron capturados con vida y llevados a la Base Aérea de San Isidro, donde se le sometió a toda clase de torturas y vejámenes, incluida pasarlos por la cárcel de KM 9 de la carretera Mella y por la tenebrosa cárcel de la 40, ubicada en la hoy barriada de Cristo Rey, antes de su eliminación física.

El mayor ensañamiento fue contra el Sargento de la Marina José Messon y el Capitán de las Fuerzas Aérea Juan de Dios Ventura Simo.

A Messón, después de haberlo llevado a la silla eléctrica que funcionaba en la cárcel de la 40, en condiciones agónica lo llevaron a un destacamento de la Marina de Guerra que funcionaba en la avenida Abraham Lincoln con Independencia, frente al hospital infantil Robert Read; donde fue ahorcado frente a una formación de marinos para que sirviera de ejemplo a todos que los que osaran traicionar al "jefe".

Juan de Dios Ventura Simo fue asesinado y lanzado al mar en un simulacro de acrobacia área donde se dijo que cayó al mar Caribe.

La gesta de junio del 1959 no triunfó militarmente como si lo lograron los heroicos guerrilleros de Sierra Maestra; pero su heroísmo y sacrificio despertaron la conciencia en amplios sectores del país, que de decidieron salir de una dictadura que ya llevaba 29 sembrando de dolor y luto a todo el territorio nacional.

Seis meses después, el 10 de enero de 1960 surgió la Agrupación 14 de Junio para luchar contra la tiranía reivindicando el programa de los expedicionarios que, apoyados por el gobierno de Fidel Castro Ruz, salieron de Cuba: "enamorados de un puro ideal y con su sangre noble encendieron la llama augusta de la libertad”; iniciando así el fin de la dictadura.

Las libertades democráticas que hoy vive el pueblo dominicano es fruto en gran medida de su heroísmo y sacrificio.

Loor eterna a los hombres de la raza inmortal: "que aquí cayeron por la libertad".

Gracias Cuba, a su pueblo y su gobierno, por habernos ayudado a salir de la más cruel y sanguinaria dictadura de América y el Caribe; la de Rafael Leónidas Trujillo Molina.

eL DIA.

ÁVILA CHEVALIER CRITICÓ NACIONALISMO DOMINICANO




NUEVA YORK.- La candidata demócrata al Congreso por el Distrito 13 de Nueva York, Darializa Ávila Chevalier, enfrenta cuestionamientos tras la circulación de publicaciones en la red social X, antes Twitter, realizadas entre 2020 y 2022, donde critica el nacionalismo dominicano y se refiere a la separación de Haití.


En un tuit del 25 de marzo de 2022, Ávila Chevalier respondió a una manifestación por la identidad nacional frente al Ministerio de Educación en República Dominicana. Calificó el nacionalismo dominicano como “violento” y escribió que no coloca la bandera en su perfil porque “esa mierda es violenta y no puede salir nada bueno de ella”. También afirmó que la mezcla racial en el Caribe fue resultado de “violaciones y masacres”.


El 18 de junio de 2020, en un debate sobre República Dominicana-Haití, expresó: “De verdad pudimos haber tenido una Quisqueya libre, negra y unificada”. La frase fue interpretada por críticos como una lamentación de la independencia proclamada el 27 de febrero de 1844.


Las publicaciones han generado reacciones en la diáspora dominicana, donde la bandera, el himno y la independencia son símbolos centrales de identidad. Sectores de la comunidad consideran que los comentarios cuestionan acontecimientos fundamentales de la historia nacional.


Ávila Chevalier desafía en primarias demócratas al actual congresista Adriano Espaillat por el Distrito 13, demarcación con una de las mayores concentraciones de votantes dominicanos en EE.UU.


Hasta el momento, la candidata no ha emitido declaraciones específicas sobre estos tuits. En ocasiones anteriores ha sostenido que mensajes antiguos en redes no reflejan necesariamente sus posiciones actuales y que sus adversarios usan comentarios del pasado para desacreditar su campaña.


Medios estadounidenses también han reportado otras publicaciones antiguas de la aspirante donde defendía abolir la policía, las cárceles y las fronteras, además de críticas a líderes demócratas y al Estado de Israel

.#almomentodigital

viernes, junio 12, 2026

CAMPAÑA MILITAR “COMANDANTE GONZALO”, HÉROE DE USULUTAN




 





Junio de 1982
LA BATALLA DEL MOSCARRÓN
CAMPAÑA MILITAR “COMANDANTE GONZALO”, HÉROE DE USULUTAN (iniciada el 5 de junio de 1982 en la zona Norte del departamento de Morazán, El Salvador)
(Tomado de “Dos batallas guerrilleras estratégicas”, Centroamérica21: Entrevista a Claudio Armijo –Comandante “Chico”)
Claudio Armijo se incorporó al Ejército Revolucionario del Pueblo a mediados de los años setenta, cuando aun estudiaba el bachillerato. En ese momento la guerrilla salvadoreña se limitaba a unos cuantos comandos que operaban en las ciudades, aunque ya comenzaba a proyectar esfuerzos organizativos hacia el campo.
Rebautizado como “Chico” en la clandestinidad, Claudio fue de los últimos guerrilleros puramente urbanos y de los primeros jefes militares de unidades insurgentes mayores en las montañas.
Como miembro de la Dirección Nacional del ERP, cumplió misiones en casi todos los frentes de guerra, condujo en el terreno un sinfín de batallas, y experimentó la cárcel y la tortura sin que ello quebrara su voluntad combativa. Sin embargo, a Claudio no le gusta la palabra “heroísmo”, y en su lugar prefiere usar el concepto de responsabilidad frente a los hombres bajo su mando.
Cuando acabó la guerra, el comandante “Chico” entregó su fusil, y Claudio Armijo volvió a sus estudios, al trabajo profesional, y formó un hogar.
A sus cincuenta años, Claudio prefiere ahora vivir plenamente el presente y pensar en el futuro. No es muy dado a hablar de los tiempos pasados. Pero, a fuerza de insistencia, Centroamérica 21 logró que relatara para nuestros lectores algunas de sus batallas.
Entre ellas hay dos que recuerda especialmente, no solo por la intensidad, el volumen de fuego y el gran despliegue de personal concentrado en ellas, sino sobre todo por sus implicaciones estratégicas: una (la del Moscarrón, en 1982) cambió el curso de la guerra; la otra (la ofensiva Al Tope, de 1989) evidenció que, para el país, ya no había más salida que el diálogo y la negociación.
*El estilo y la cualidad de una guerrilla
Lo primero que debo decir es que el Ejército Revolucionario del Pueblo nació en el fogueo de la actividad guerrillera urbana.
Después, su doctrina militar se nutrió de varias vertientes distintas a las que conformaron a las demás fuerzas de la guerrilla salvadoreña.
Nosotros no mandamos gente a Cuba en un primer momento.
Nuestro motor inicial fueron los primeros comandos urbanos de la guerrilla. Fue en esa actividad que aprendimos el manejo de algunos principios del combate.
Luego, lo más importante para el ERP fue la influencia del propio ejército salvadoreño, a partir de una línea que asumió la dirección de que nuestros militantes campesinos se dejaran reclutar por el ejército. Muchos de los mandos nuestros que llegaron a conformar jefaturas de columnas, de lo que se conoció como la Brigada Rafael Arce Zablah (BRAZ), habían sido cabos en el ejército, ahí obtuvieron experiencia y conocimiento de las armas.
Ese fue el caso de “Licho”, “el Che”, “Javier” y “Hernán”, entre otros jefes operativos muy experimentados de la guerrilla.
Hay otro grupo que peleó en Nicaragua, en la insurrección dirigida por el Frente Sandinista. Con ello se nos permitió obtener una experiencia en la estrategia insurreccional y en la actividad militar general. Otro grupo, que también fue vital en aquellos primeros tiempos cuando no conocíamos muchas cosas, se preparó en Palestina con Al Fatah. Esas son las fuentes del ERP.
Todo eso nos sirvió para construir nuestra doctrina militar. Por eso no éramos tan cuadrados como los oficiales que se formaron en la Unión Soviética o en Cuba, como los del PC o las FPL.
Cada vertiente le da su aporte a nuestra doctrina militar, pues los primeros jefes se forman operando en las ciudades, aplicando criterios de planificación y del uso de la fuerza. Luego, cuando pasamos a la construcción de las unidades guerrilleras de mayor envergadura, esos jefes fueron decisivos, pues ya sabían usar las armas, hacer una columna, montar una marcha.
Es la suma de todo eso lo que permite construir una doctrina militar. Pero también hay que destacar el papel que en todo ello jugó la brillantez de un dirigente como Joaquín Villalobos. Esa guerrilla, con las características indicadas, es la que ejecuta la primera gran operación militar de carácter estratégico de nuestra guerra civil.
*El Moscarrón
Era el mes de junio de 1982 cuando las fuerzas guerrilleras, acantonadas en el norte del departamento de Morazán, ejecutaron una maniobra de guerra en movimiento en un territorio de apenas 8 kilómetros cuadrados.
Unos tres mil hombres de la guerrilla y el ejército gubernamental nos enfrentamos en esa batalla que duró varios días, y que provocó un cambio estratégico en la guerra, se dio el viraje a las grandes concentraciones de fuerza. Al mando estuvimos Joaquín Villalobos, Jonás y yo.
Las orientaciones de concentrarnos, dadas y ejecutadas en total secreto, es lo que permite que el factor sorpresa aparezca en toda la batalla del Moscarrón. Nos permitió usar el terreno de la mejor manera y algo que el ejército no esperaba: la capacidad de maniobra nuestra. Eso es lo que configuró el esplendor de esa batalla.
Es la primera vez que se aplica a gran escala la maniobra con emboscada en movimiento. La emboscada como tal lo que implica es un punto específico donde puedes utilizar el terreno para ganar sorpresa táctica, colocar tu fuerza y el que aparece ahí lo neutralizas.
Pero es muy distinto operar en un terreno más amplio, que implique el movimiento de otras fuerzas. Por eso es que el Moscarrón representa un gran viraje en la guerra. Logramos usar la masa de fuerza.
El 15 de junio de 1982 atacamos la ciudad de Perquín, y eso provocó un movimiento del ejército: el desembarco de tropa en el poblado de San Fernando. Tomamos la primera ciudad, cercamos la segunda y contuvimos el refuerzo. Luego atacamos ese movimiento, los cercamos, y con ello se provocó otro movimiento y lo aniquilamos. Ese fue el manejo extraordinario de la tropa en movimiento.
Nuestra fuerza de contención frontal detuvo el avance de las unidades enemigas que avanzaban entre Torola y San Fernando. Yo tenía el mando operativo y por ello me mantenía en movimiento constante. Me trasladaba con la fuerza. Tú vas decidiendo hacia dónde moverte de acuerdo a tus requerimientos.
Joaquín Villalobos diseña el planteamiento estratégico. Ese es su papel. No sabes cómo va a ser el desarrollo de los acontecimientos debido al movimiento. Lo que tienes que tener es capacidad para saber cómo utilizar el terreno, y eso lo aprendimos en combate.
Lo aprendimos después de errores, cuando decides subir a equis cerro porque de lo contrario te sorprende el fuego enemigo, vas calculando tu capacidad de respuesta.
Las coordinaciones con el mando estratégico eran muy escasas a la hora del combate, debido a las limitaciones tecnológicas de aquellos tiempos. Lo que sí hay son grandes trazos que, en un momento determinado te pueden ayudar. A todos nos tocó que improvisar la maniobra en el terreno.
A la hora del combate llegas a comprender que todo puede ser como una jugada de ajedrez. Que si mueves una pieza de tal manera provocas una reacción. La habilidad tuya es precisamente que el enemigo haga en el combate precisamente lo que tú quieres que haga. Puedes tener varios cursos de acción y en la medida en que eres capaz de preverlos, y en las movidas que puedan ser anticipadas, vas adquiriendo ventaja. En ese momento el que tiene la iniciativa eres tú porque eres quien ha atacado.
En el diseño de la confección global estamos implicados todos.
Joaquín el máximo jefe, y Jonás, que cuando hicimos las concentraciones ordenó las misiones. Jonás dijo que necesitábamos recuperar más de cien fusiles, y nadie le creyó porque veníamos de recuperar cinco o diez fusiles cuando mucho, y de hacer cinco o diez prisioneros a lo sumo.
José Adolfo Castillo, Viceministro de defensa, fue el prisionero de más alto rango capturado durante toda la guerra. Fue hecho prisionero en Perquín, Morazán, por el ERP.
La habilidad fundamental nuestra consistía en lograr que en el teatro de operaciones nuestras acciones ofensivas provocaran un tipo de respuesta, ya prevista, que es lo que sucedió.
Ya en el momento del combate la velocidad también implica que puedas dar respuestas rápidas y a veces no se tiene tiempo de consultar con el mando estratégico. Lo que sí es importante decir es que el mando que está atrás de ti, y que puede ver el escenario con mayor amplitud, se comunica y te dice: toma en consideración tal cosa, que tú, debido al calor del combate, no has tenido la capacidad de apreciar. Ese es el papel de los mandos estratégicos.
*La primera jugada
Todo comenzó con el ataque a Perquín: dejamos una salida para que las tropas enemigas se movieran por ahí, y efectivamente ahí emboscamos a la unidad. Eso provocó movimientos de refuerzo, que estaban estipulados, y estos a otros más. Luego viene el factor sorpresa, como el caso del helicóptero del viceministro de defensa, que no era algo esperado, lo que sí pudimos prever fue el movimiento y respuesta general de la tropa enemiga.
El prisionero de guerra de más alto rango en toda la guerra fue capturado ahí, en Perquín: el Coronel Adolfo Castillo, vice ministro de Defensa de la Fuerza Armada de El Salvador. Fui yo quien le informé en el momento de su captura que él era un prisionero de guerra de las fuerzas guerrilleras. Debido al derribo de su helicóptero falleció el piloto y el Coronel Beltrán Luna, jefe del Destacamento Militar de Morazán.
En esos momentos aprendes a conducirte en el terreno, a manejar tus unidades, a administrar el uso de tus armas; o sea es terreno-armas-hombres.
Por eso es como un juego de ajedrez, si tú haces un movimiento que el otro no es capaz de prever lo sorprendes.
Cuando el ejército comienza a desplazarse no tienen idea de la sorpresiva maniobra estratégica que estaba siendo articulada en su contra: que el ERP había concentrado sus fuerzas y había pasado de unidades pequeñas a unidades grandes, con estructura y mando, o sea otro ejército, y que con esa maniobra fue capaz de provocar su derrota. Todo este movimiento de concentración lo habíamos comenzado en el mes de abril de 1982, bajo la orden de Joaquín Villalobos.
El mando del ejército enemigo cometió el error de subestimarnos.
El ejército decide entrar y descuida su retaguardia: ingresa al corazón de la batalla sin cubrirse las espaldas.
Es la primera iniciativa de una gran concentración guerrillera en toda la guerra civil: más de mil doscientos combatientes.
Ochocientos involucrados directamente en el combate, y cuatrocientos de reserva y seguridad de retaguardia.
La unidad enemiga que iba de refuerzo cometió un gravísimo error:
llegó al combate y paró el avance, creyendo que se trataba de una contención. Durante toda la noche nosotros pasamos a cercarlos, a tomarnos las elevaciones y a colocar fuerza en su retaguardia, o sea que se trató de una maniobra de envolvimiento.
Al día siguiente que comenzó el combate en el lugar conocido como el Moscarrón, el enemigo chocó con la maniobra envolvente. Ese fue el inicio de su aniquilación. Durante dos días combatimos con lo mejor de nuestras armas, el ejército utilizó aviones A-37 para bombardear nuestras posiciones.
Un ejército como el salvadoreño, educado en la táctica regular se ve afectado por una maniobra de envolvimiento de una guerrilla. Cualquier militar al apreciar esas maniobras te dirá que es complejísima y que da pavor. Ellos partían, por la experiencias anteriores, de que los guerrilleros son muy desorganizados, que salimos en desbandada, unos por aquí otros por allá, y adelante nos volvemos a organizar.
El ejército convencional en eso es más ordenado porque así está educado. Su percepción clásica de la guerrilla es precisamente su punto débil, el elemento aprovechado para poder cercarles concentradamente.
Ahí es donde la construcción es de todos los jefes operativos que te van ayudando. El mayor error del ejército fue el habernos subestimado; nosotros ganamos el factor sorpresa.
*Maniobra y aniquilamiento
Cuando comienzan a pelear en las primeras horas hacia el frente y, además, sienten los disparos en su retaguardia, ahí comienza su debacle. Comienza a partirse la unidad y a moverse en distintas direcciones, y comienzan a caer en otras emboscadas que previamente habíamos colocado. Una muy bien calculada maniobra de envolvimiento.
Nosotros llevábamos muchos factores de sorpresa que nos dieron ventajas: la concentración y un plan. Si el ejército hubiera tenido esa información hubiera sido quizá distinto, pero pensaron que iban a combatir contra pequeñas unidades guerrilleras.
Por eso fue vital la batalla, por eso Joaquín Villalobos la ubica como un momento determinante de todo lo que fue el proceso histórico de la guerra civil: surge una fuerza regular en la guerrilla, y a partir de allí se comienza a aniquilar unidades pequeñas del ejército, porque la masa de combatientes guerrilleros era mayor.
La efectividad de la maniobra radica en tu capacidad de respuesta al momento del combate, porque tú no sabes cómo van a ser las cosas en sus detalles menores. Y en eso el ejército salvadoreño sí tiene una gran experiencia, en la maniobra de movimiento, tuvo en ese momento buenos jefes, ellos aprendieron también. Ellos iban avanzando de acuerdo a cómo se iba presentando la resistencia de la guerrilla. Si se mueve, cadencia de fuego, el tipo de armas que se tienen.
La batalla del Moscarrón dejó como resultado más de 150 soldados gubernamentales muertos, 40 prisioneros y 250 armas recuperadas. Además se cambió el curso de la guerra.
Elementos nuevos surgieron de ahí para aquellos que observaban los acontecimientos de la guerra de El Salvador, la beligerancia de la guerrilla creció y su reconocimiento internacional se consolidó.
La batalla del Moscarrón es también un momento clave en la conducta del ejército, de inmediato se planteó su respuesta: el uso masivo de los medios aéreos…

Memoria histórica

Deivy De Jesús López es un poeta, escritor, educador y diácono dominicano.





Deivy De Jesús López es un poeta, escritor, educador y diácono dominicano, ampliamente reconocido en el ámbito cultural por ser uno de los miembros fundadores y principales gestores del Colectivo Poetas en la Cafetera en la República Dominicana. [1, 2, 3]
Trayectoria Cultural y "La Cafetera"
Su labor literaria está íntimamente ligada a la icónica cafetería y espacio cultural La Cafetera, ubicada en la histórica calle El Conde de la Zona Colonial de Santo Domingo. [1]
  • Fundación del Colectivo: Alrededor del año 2016, Deivy junto a otros escritores comenzaron a reunirse de forma habitual en dicho local para debatir, componer y compartir poesía. De estas tertulias nació formalmente el colectivo, un movimiento que logró reavivar la tradición de las peñas literarias coloniales y motivar a escribir a personas que nunca antes lo habían hecho. [1]
  • El "Poetinismo": Bajo su guía y la de sus compañeros de letras, el colectivo acuñó el término "Poetinismo", definido por ellos mismos como un movimiento de "poesía con dignidad", fuertemente comprometido con causas sociales y humanas, expresado en obras conjuntas como sus recitales en honor a las infancias afectadas por conflictos internacionales. [1]
  • Reconocimiento del Espacio: Gracias al impulso y las lecturas de autores como Deivy de Jesús López, este histórico establecimiento fue declarado formalmente por el Ministerio de Cultura como un Espacio Cultural de las Letras. [1]
Vida Social y Religiosa
Fuera del ámbito estrictamente bohemio y literario, Deivy de Jesús López combina su vocación artística con un fuerte servicio comunitario y espiritual:
  • Se desempeña activamente como Diácono de la Arquidiócesis de Santo Domingo, lo que dota a gran parte de su obra poética de una profunda sensibilidad mística, moral y social. [1]
  • Ejerce como educador y promotor cultural, utilizando la palabra y la enseñanza como herramientas de transformación social en entornos académicos y comunitarios dominicanos. [1]
Para estar al tanto de sus publicaciones poéticas actuales o eventos literarios en la Zona Colonial, puedes seguir su perfil oficial en la red social Instagram de Deivy de Jesús López. [1]
Domingo Acevedo.

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