lunes, septiembre 07, 2026

La historia importa cuando se pretende juzgar moralmente el presente.

 



Alguien pide explicaciones de "por qué los 200 millones de personas de la zona Azul tendrían que acoger a los 1.600 millones de la zona roja."

Y Alguien le responde: "Y porque los habitantes de la zona Azul se vinieron a la zona Roja para esclavizar a las poblaciones locales, matar, violar mujeres y saquear los recursos naturales."
A los dos les encuentro la razón, pero hay una cuestión moral que no se puede esquivar.
Si durante siglos una parte del mundo invadió y destruyó estructuras sociales en otra parte del mundo, no puede después lavarse las manos frente a las consecuencias de ese proceso y preguntar, con indignación, por qué ahora tiene que hacerse cargo de ellas.
Uno no puede provocar el incendio, enriquecerse con él y, décadas después, quejarse porque el humo llegó hasta su casa.
La historia importa cuando se pretende juzgar moralmente el presente.
Las consecuencias históricas no desaparecen simplemente porque cambien las generaciones Existe algo llamado responsabilidad histórica. Y existe algo todavía más elemental: la decencia de no presentarse como víctima cuando durante siglos se ocupó el lugar del vencedor.
Porque hay una pregunta más incómoda que “¿por qué tenemos que recibirlos?” y es esta --> : ¿Cuánto de lo que hoy nos pertenece fue construido, sobre aquello que ayer les quitamos?

Tomado de la red.

domingo, septiembre 06, 2026

El planeta acaba de perder otra especie para siempre.




El planeta acaba de perder otra especie para siempre: el zarapito fino ha sido declarado oficialmente extinto tras 30 años sin un solo rastro. 💔🌍


No era un ave cualquiera, sino un verdadero atleta del aire capaz de conectar Siberia, Europa y África en migraciones épicas. Hoy, su canto desapareció por completo del mapa.


🕊️ El perfil de una joya que no volverá


    Viajero incansable: Cruzaba miles de kilómetros al año atravesando tres continentes con una precisión asombrosa.


    Diseño único: Su plumaje moteado y su icónico pico curvo eran obras maestras de la adaptación natural.


    Última llamada: El último registro confirmado ocurrió en Marruecos en 1995. Tras tres décadas de expediciones científicas y cielos vacíos, la búsqueda terminó.


⚠️ Las causas directas de su adiós


Su población cayó más de un 96% antes del colapso definitivo debido a la huella humana:


    Humedales drenados: El avance agrícola secó los pantanos donde descansaba y se alimentaba.


    Caza desmedida: Su naturaleza mansa la convirtió en blanco fácil durante generaciones.


    Crisis climática: El desajuste global terminó de romper su frágil ciclo migratorio.


🚨 Un precedente histórico y devastador


Se trata de la primera extinción global de un ave europea en la era moderna. Un ser vivo que sobrevivió durante milenios no logró superar unas cuantas décadas de actividad humana intensiva.

Tomado de la red.

Alexis Gómez Rosa

 





Alexis Gómez Rosa fue un destacado poeta, narrador, ensayista, editor, gestor cultural y profesor dominicano, considerado una de las voces importantes de la poesía dominicana surgida después de la Guerra de Abril de 1965. Su obra se caracterizó por una escritura experimental, crítica, irreverente y profundamente vinculada con la cultura urbana y popular dominicana.

Datos biográficos
Nombre: Alexis Gómez Rosa
Nacimiento: 2 de septiembre de 1950
Lugar de nacimiento: Santo Domingo, República Dominicana
Fallecimiento: 29 de noviembre de 2019
Profesiones: poeta, narrador, ensayista, editor, profesor y gestor cultural
Formación: Licenciatura en Letras y maestría en Literatura Hispanoamericana
Generación: literatura dominicana de la posguerra o Generación de los 60
Grupo literario: fundador del grupo La Antorcha
Infancia y formación
Alexis Gómez Rosa nació en Santo Domingo el 2 de septiembre de 1950, en el seno de una familia numerosa. Realizó sus estudios primarios y secundarios en la capital dominicana.
Su juventud estuvo marcada por el ambiente político y social que vivió la República Dominicana durante las décadas de 1960 y 1970. La Guerra de Abril de 1965 tuvo una influencia importante en su generación y en la manera en que muchos jóvenes escritores comenzaron a comprender la literatura y la realidad social. El propio Gómez Rosa se identificó como integrante de la Generación de Postguerra.
Posteriormente realizó estudios universitarios en Estados Unidos. Obtuvo una Licenciatura en Letras en la State University of New York y una Maestría en Literatura Hispanoamericana en New York University.
La Antorcha y la Generación de Postguerra
A finales de la década de 1960, Gómez Rosa fundó, junto con Mateo Morrison y Enrique Eusebio, el grupo literario La Antorcha, en la zona oriental de Santo Domingo.
El grupo formó parte de un movimiento de jóvenes escritores que buscaban nuevas formas de expresión después de los acontecimientos políticos de 1965.
Esta generación se caracterizó por una literatura preocupada por la realidad dominicana, pero también por la experimentación formal, el lenguaje cotidiano, la cultura popular y la búsqueda de nuevas maneras de construir el poema.
La obra de Gómez Rosa se desarrolló precisamente dentro de ese proceso de renovación de la poesía dominicana. Su nombre aparece en importantes antologías históricas de la poesía dominicana del siglo XX dentro del apartado dedicado a la Postguerra.
Carrera como escritor
Gómez Rosa cultivó principalmente la poesía, aunque también escribió narrativa, ensayo y crítica literaria y artística.
Su primera publicación poética importante fue Oficio de post-muerte, aparecida en Nueva York en 1973. A partir de entonces desarrolló una extensa producción literaria que abarcó varias décadas.
En 1981 fundó la colección de poesía Luna Cabeza Caliente, proyecto editorial dedicado a difundir poesía y nuevas voces literarias.
Esta labor editorial fue también una de sus contribuciones al desarrollo de la literatura dominicana.
Su experiencia en Estados Unidos
Durante varios años residió en Nueva York, donde combinó su actividad literaria con la docencia.
Trabajó como profesor de Lengua Española en el sistema de educación pública de Nueva York y también impartió Cultura Dominicana en The City University of New York (Hunter College).
Su experiencia neoyorquina tuvo además una importante influencia en su escritura. La ciudad aparece de manera directa en títulos como New York en tránsito de pie quebrado, obra en la que el espacio urbano, el desplazamiento y la experiencia cultural de la diáspora adquieren particular importancia.
Estilo literario
Una de las características más importantes de Alexis Gómez Rosa fue su voluntad de romper con las formas poéticas tradicionales.
Su poesía incorpora:
juegos de palabras;
humor;
ironía;
parodia;
lenguaje coloquial;
referencias a la cultura popular;
publicidad;
radio y televisión;
música;
béisbol;
acontecimientos políticos;
experiencias de la vida urbana;
elementos de la cultura dominicana y caribeña.
Los estudios sobre su obra destacan precisamente el carácter lúdico y experimental de su poesía y su utilización de elementos provenientes de la cultura oral y de los medios de comunicación.
Por esa razón, su poesía puede resultar muy diferente de la poesía dominicana tradicional. Gómez Rosa utilizaba el lenguaje no solamente para expresar sentimientos, sino también para cuestionar, jugar, provocar y desmontar las formas convencionales de entender el poema.
Principales obras poéticas
Entre sus principales libros se encuentran:
Oficio de post-muerte (1973)
Pluróscopo. Concretismos y pluraleemas (1977)
High Quality, Ltd. (1985)
Contra la pluma la espuma (1990)
Tiza y tinta (1991)
New York en tránsito de pie quebrado (1993)
Si Dios quiere y otros versos por encargo (1996)
Self Service Poems (2000)
Adagio cornuto (2000)
Lápida circa y otros epitafios de la torre abolida (2003)
La tregua de los mamíferos (2005)
Ferryboat de una noche invertebrada (2006)
Marginal de una lengua que persigue su forma (2009)
Prosas de un peso welter (2011)
Máquina olandera y otras olas de lava & Lanman (2014)
Coartada, el poema (2020, publicación póstuma).
La Biblioteca del Congreso Nacional también registra El festín de (S)obras completas: poemas, 1967-2011, publicado en 2011, así como La mirada imantada, antología poética publicada en 2014.
Premios y reconocimientos
La trayectoria de Gómez Rosa estuvo acompañada de importantes reconocimientos.
Premio Nacional de Poesía Salomé Ureña de Henríquez
Obtuvo este importante premio dominicano en dos ocasiones:
1991, por Si Dios quiere y otros versos por encargo.
2005, por Ferryboat de una noche invertebrada.
Premios de Casa de Teatro
Ganó en dos ocasiones el concurso de poesía de Casa de Teatro:
1990, por New York City en tránsito de pie quebrado.
1996, por Self Service Poems.
Narrativa
Aunque es principalmente reconocido como poeta, también incursionó en la narrativa.
En 2008 obtuvo un premio en el concurso de cuentos de FUNGLODE con Oír y nada decir, una mañana. Ese mismo año obtuvo el primer premio de un concurso de cuentos relacionado con el béisbol.
Ensayos y crítica
Gómez Rosa también desarrolló una importante labor como ensayista y crítico.
Escribió estudios sobre autores y literatura hispanoamericana. Entre sus trabajos figura Enigma entre dos espejos: aproximación a la poesía de Rubén Darío, además de otros ensayos y trabajos críticos publicados en periódicos y revistas.
Esta faceta demuestra que su interés por la literatura no se limitaba a la creación poética: también reflexionó sobre la obra de otros escritores y sobre los procesos de la literatura hispanoamericana.
Publicaciones en revistas
Sus poemas aparecieron en numerosas revistas literarias de América Latina, España y Estados Unidos.
Entre ellas se encuentran Casa Silva, de Bogotá; Casa de las Américas, de Cuba; Plural, de México; La Gaceta del Caribe, además de publicaciones españolas, venezolanas y estadounidenses.
Esta circulación internacional contribuyó a proyectar la poesía dominicana fuera del país.
La relación entre poesía y sociedad
Para Gómez Rosa, la poesía no debía convertirse simplemente en un ejercicio decorativo.
En entrevistas explicó que su generación se formó en medio de una realidad histórica compleja y que la literatura debía desarrollarse a partir de esa experiencia. Al mismo tiempo, defendió la autonomía de la poesía y rechazó que esta fuera reducida a una simple herramienta de propaganda.
Esa posición explica buena parte de la complejidad de su obra: su poesía puede ser política y social, pero también humorística, experimental, cultural y profundamente personal.
Fallecimiento
Alexis Gómez Rosa falleció el 29 de noviembre de 2019, dejando una extensa producción literaria y una importante trayectoria como docente y promotor cultural.
Después de su muerte, el Ministerio de Cultura de la República Dominicana realizó un homenaje póstumo en el que participaron escritores, poetas e intelectuales que recordaron su trayectoria y su contribución a las letras dominicanas.
Legado
El legado de Alexis Gómez Rosa ocupa un lugar importante en la poesía dominicana contemporánea.
Su principal aporte fue contribuir a transformar las posibilidades del lenguaje poético. Incorporó a sus poemas elementos que tradicionalmente podían considerarse ajenos a la poesía: la publicidad, la televisión, la radio, la música popular, el habla cotidiana, el humor, la política y la cultura urbana.
También dejó una huella como maestro, editor y gestor cultural, particularmente por su trabajo en Estados Unidos y por la creación de la colección Luna Cabeza Caliente.
Su obra forma parte de la tradición literaria dominicana de la Postguerra, junto a escritores como Mateo Morrison, Enriquillo Sánchez, Soledad Álvarez, José Enrique García y Tony Raful, entre otros.

Entre el haiku y la poesía breve.

 



Este conjunto de haikus y estampas líricas destaca por construir un puente entre la concisión contemplativa del Oriente y la geografía, historia y vivencia del Caribe. A través de imprecaciones breves, la colección explora la transición entre el ojo que observa la naturaleza con objetividad Zen y la voz poética que denuncia, recuerda y siente.

1. Métrica, Estructura e Identidad Filosófica (Haiku vs. Poema Breve)

El conjunto navega en una constante tensión entre el haiku clásico y la miniatura lírica occidental:

  • Observación del instante (Aware y Kigo): Textos como el 5 (Leve llovizna / olor a clorofila / hojas mojadas), el 26 (Fugaz destello / en la noche oscura / una luciérnaga) o el 95 (Perfumada de rocío...) capturan con precisión el aware (la conmoción ante lo efímero) y emplean la referencia estacional (kigo) de forma impecable. Son estampas donde la naturaleza habla por sí misma sin interferencia del ego poético.

  • Presencia del "Yo" y la Metáfora: Por otro lado, poemas como el 3 (Cansado el río... murió de sed), el 44 (Junto al Ozama...) o las piezas de la sección final ("Mi voz", "Tu ausencia es un puñal de sal") rompen la neutralidad del haiku tradicional para introducir la personificación, el sesgo emocional y la metáfora subjetiva. En lugar de limitarse a describir la escena, la voz autoral dota a la naturaleza de conciencia y dolor.

2. Ejes Temáticos Principales

I. El Paisaje Insular y la Geografía Sensorial

El entorno caribeño y antillano articula la imaginería visual y auditiva de la obra:

  • Fauna y flora identitaria: La cigua palmera (64), el flamboyán (35), las cayenas (38) y la anacahuita hilvanan una botánica propia que convive con símbolos de la cultura taína y el mito campesino, como Anacaona (39) y la Ciguapa (49).

  • Geografía viva: El río Ozama (44), el mar Caribe (37, 52, 56, 103) y la constante presencia del salitre, la arena y las palmeras territorializan el espacio poético, distanciándolo del frío paisaje nórdico para sumergirlo en el bochorno, la luz y las lluvias de mayo.

II. Denuncia Política, Memoria e Internacionalismo

La brevedad lírica no esquiva la mirada comprometida ni el impacto de la historia:

  • Compromiso ético y político: Desde la evocación del Che Guevara (31) hasta la protesta directa ante la opresión militar sobre Palestina (79) o la sátira política (34), la brevedad se convierte en un dardo conceptual.

  • La herida humana: En la sección Eco de eternidad, piezas como la dedicación a Omayra Sánchez en el Nevado del Ruiz (105) o El espejo de la vida ("Ese niño... tiene estampado en su mirada mi nombre") vinculan la sensibilidad poética con el dolor colectivo, el hambre y la injusticia social.

III. Onirismo, Misticismo y Elementos Míticos

A medida que la serie avanza, la brevedad se torna más sombría y surrealista:

  • Simbolismo del ángel y el centauro: Figuras como el ángel caído, el fantasma tras el espejo (47), el centauro moribundo y el "árbol de lágrimas" configuran un Bestiario interior. El poeta no solo mira la vegetación; habita el mito y la angustia existencial.

  • El tiempo y la sangre: Elementos como el ADN en la resina de los algarrobos (50) o el "hilo de sangre con el que el tiempo teje la vida" entrelazan la biología, la memoria ancestral y la finitud.

3. Registro Estilístico y Recursos Expresivos

Recurso StylísticoManifestación en la obraEjemplo destacado
SinestesiaCruce de percepciones auditivas, táctiles y visuales"Sonido vegetal", "campanario de agua", "sonido de caracoles donde naufraga el mar"
CromatismoPaleta de colores estridentes y simbólicosRojo púrpura (flamboyán), hilos de plata (lluvia), topacio, luz amarilla, verde bosque
Minimalismo SintácticoPinceladas compuestas únicamente por sustantivos y adjetivos7: En Atacama / sal arena y sol / el horizonte

Balance Global

Luna de Papel logra sintetizar en pocas líneas un arco expresivo amplio: arranca con la serenidad contemplativa del observador de la naturaleza (al estilo de los maestros del haiku), atraviesa el mapa identitario dominicano y latinoamericano, y culmina en una meditación profunda sobre la memoria, la justicia y el paso del tiempo. La fuerza del conjunto reside en la densidad de su brevedad: cada imagen funciona como una chispa que continúa resonando en el silencio posterior a su lectura.

Analisis de la IA.


Luna de Papel

(Poemas breves y algunos de haikus)

 1

Sobre la rama

los ruiseñores cantan

es primavera

2

Un lobo aúlla

en la noche redonda

la luna brilla

3

Cansado el río

al llegar el verano

murió de sed

4

Cristal de agua

la luz se ha roto

un arco iris

5

Leve llovizna

olor a clorofila

hojas mojadas

6

Al verde bosque  

con sus hilos de plata

la lluvia teje

7

En Atacama

sal arena y sol

el horizonte

8

Canto nocturno

murciélagos de papel

luna de plata

9

Luz amarilla

deslumbran la mañana

los girasoles

10

Sol tan distante

brisa de primavera

flores de abril

11

Una suave brisa

un recuerdo antiguo

una taza de té

12

Ahí las pléyades

en la noche serena

collar de perlas

13

Noche serena

en las altas palmeras

luz de luna

14

Triste la tarde

un camino en sombras

un niño corre

15

Ya es invierno

con su vestido blanco

danza la noche

16

Luna de abril

sobre las noches del sur

un farol brilla

17

Un transeúnte

por la ciudad perdido

pasos sin rumbos

18

Un perro ladra

las tres de la mañana

cantan los gallos

19

Van por el bosque

por senderos oscuros

los cazadores

20

Brumas y sombras

sobre los campos verdes

luz y rocío

21

Caminos mojados

aguaceros de mayo

nubes en los charcos

 22

Serena su voz

alegre rumor del agua

canta el río

23

Larga serpiente

con el lomo plateado

el río Nilo

24

El pacifico

serena infinitud

agua y sal

25

Luz matutina

pasa por el sendero

un oso panda

26

Fugaz destello

en la noche oscura

una luciérnaga

27

Anochece

lejos de la fuente

croa un sapo

28

Oasis y palmeras

arena sol y camellos

el Sahara

29

Es navidad

camino de esperanzas

canto de amor

30

‌Al amanecer

en los arrozales

‌neblina y rocío

31

El Che Guevara

hijo de la montaña

flor de la selva

32

Luna redonda

en la noche serena

niebla invernal

33

El sol agoniza

la tarde se esconde

cantan los grillos

34

Arnold schwarzenegger

de actor imperialista

a senador fascista

35

Rojo púrpura

ilumina el bosque

un flamboyán

36

Blanco tapiz

en la media noche

el sol brilla

37

El mar Caribe

viejas ruinas de barro

calles y sombras

38

Viento del norte

canto de primavera

cayenas en flor

39

Anacaona

hermosa flor del batey

símbolo taino

40

Luz de la noche

ojos claros del rocío

son las estrellas

41

Árbol de luz

retoña el jardín

es primavera

42

Ya no hay flores

pasó la primavera

uf que calor

43

Un bambú roto

por todo el sendero

el musgo crece

44

Junto al Ozama

equidistante del mar

la ciudad duerme

45

Un bambú nace

la tarde se esfuma

el río se queja

46

Luz en tus ojos

canción de todos los días

flores de abril

47

Tras el espejo

un fantasma solloza

no puede huir

48

Noches azules

cálido amanecer

sol de verano

49

Largos cabellos

con los pies para atrás

es la ciguapa

50

El ADN del tiempo

en su resina guardan

los algarrobos

51

Sol y sereno

harapos y soledad

un mendigo

52

En el Caribe

infinitud del viento             

arena y mar

53

Se mimeta

pasa inadvertido

el camaleón

54

Sobre los Andes

sombras sangre y luto

un cóndor pasa

55

Toro salvaje

torero despiadado

olor a sangre

56

El mar Caribe

impetuoso y azul

espejo del sol

57

Bandadas de aves

los barcos del puerto

sin prisa se van

58

Al amanecer

alegre un ruiseñor

canta al rocío

59

Vuelan palomas

en la piel del horizonte

dejan huellas

60

 Bajo la lluvia

las palomas fugaces

buscan sus nidos

61

Cantan los gallos

el sol en la distancia

huyen las sombras

62

Ruge el león

estremece la sabana

corren antílopes

63

Está nublado

amenaza con llover

huyen las aves

64

Abre sus alas

es la cigua palmera

ave nacional

65

Tras la montaña

por el sendero azul

va la hormiga

66

Está lloviendo

corre por la pradera

un cervatillo

67

Un tigre salta

la selva se inquieta

atrapa su presa

68

Surcan el cielo

cristalinos destellos

garzas celestes

69

Nubes doradas

garzas sobre las lomas

fugaz encanto

70

Nubes blancas

horizonte de plumas

garzas desnudas

71

Baten sus alas

sobre el mar sin rumbo

vuelan gaviotas

72

Un ibis rojo

viaja en la brisa

escapa del sol

73

En la brisa

un cuervo suspendido

es horizonte

74

Cielo azul

hieren el horizonte

flechas de gansos

75

Un árbol quieto

un pájaro vuela

llega la noche

76

Cielo nublado

entre los árboles

trinan las aves

77

Pájaro bobo

en el verde bosque

pájaro tonto

78

El sol bosteza

amenaza con llover

un arco iris

79

Sobre Palestina

pájaros fúnebres

danza la muerte

80

 Es invierno

tiritan las estrellas

está nevando

 81

 En el estanque

ilumina la noche

una flor de loto

 82

 Ventarrón de sal

lluvia de caracoles

espejos de agua

 83

 En el estanque

letanía de olvido

croa la rana

 84

Ladran los perros

está amaneciendo

cantan los gallos

 85

Una lechuza

bajo la luna llena

mira su presa

 86

 Ya no vuela

el quetzal se esfumó

triste nos deja

 87

 Ya es de noche

colgadas de un árbol

duermen las garzas

 88

 Busca su nido

cruza el horizonte

fugaz un ave

 89

 Llega la tarde

serenas en el bosque

las mariposas

 90

 En la rama

un lagarto sereno

se mimeta

 91

 Pesca salmones

en las aguas del Hudson

un oso pardo

92

 Bang un disparo

los bisontes escapan

una presa cae

 93

Pasa un zorro

desde su madriguera

un topo mira

 94

 Sinfonía nocturna

anochece

cantan los grillos

 95

 Perfumada de rocío

cada amanecer

despierta una flor

 96

Hoy la lluvia

con su traje de seda

vistió la tarde

 97

Sonido vegetal

llegó la primavera

canta el bosque

‌98

Al amanecer
en los arrozales
neblina y rocío
 

99
 

Desde la casa
el rumor del río
suave se escucha
 

100

Una lechuza

en la noche lunar
suave aletea
 

101

Largo camino
lejos el horizonte
lentos mis pasos
 

102
 

Oscuridad y silencio
el monte duerme
las estrellas brillan

103

Sol y salitre

tuertos piratas de sal

el mar Caribe

104

Luna dormida

la noche es su cuna

el viento la arropa

105

Nevado del Ruiz

entre los escombros

Omayra muere

 

 

Eco de eternidad

 

Casi ave

 

En el horizonte  

casi ave  

casi luna 

el viento 

 

Detrás de la noche 

 

Detrás de la noche  

un ojo ancestral  

llora el dolor del mundo 

 

Pesada es la oscuridad

 

Pesada es la oscuridad de esta noche

en que el canto inefable de los grillos

enciende todas las estrellas de un cielo

que se apaga entre mis ojos 

 

Hilo de sangre

 

Hilo de sangre con el que el tiempo teje la vida

que agoniza en los sueños 

 

La primavera

 

Sueña la primavera que la lluvia vista

de mariposas y flores 

al bosque

que muere herido por la sequía 

 

 

Mi voz

 

Es en mi voz 

donde un ángel esconde sus alas 

se hace hombre  

y pierde el último tren a la eternidad 

 

Barco de sombra

 

Un barco de sombras

flota en un cielo de topacio 

con su proa de luna salobre 

muerde la distancia 

va hacia un puerto imaginario 

donde todas las noches una sirena 

escribe el epitafio del mar 

 

Eternidad

 

Un fantasma huye de su eternidad  

se esconde detrás de los espejos de la sangre 

su voz herida por la luz  

salpica de hastío los cristales del tiempo 

 

Anacahuita

 

Lenta anacahuita de mi infancia 

que agoniza junto al camino de los sueños  

sus hojas 

cristalinos destellos del rocío  

se marchitan en los brazos del otoño 

 

Espigas

 

Espigas de rocío crecen en la voz del mar  

 

 

 

 

 

Pájaros de oro

 

Esta tarde de invierno 

pájaros de oro  

migran hacia los oscuros rincones del agua

 

 

El bohío

 

Más allá del bohío 

el olor vegetal de los hornos  

evidencia que el hambre ronda los días

 

 

Ausencia   

 

Tu ausencia  

es un puñal de sal clavado en mi voz  

que salpica de silencio las palabras 

 

 

Campanario de agua

 

Por un trozo de la tarde

asoma un sorbo amargo de sol 

campanario de agua  

que repica en la mirada del ocaso 

 

 

Truenos lejanos

 

Esos truenos lejanos y sombríos 

anuncian que mayo está cerca  

que las lluvias cubrirán de sombras la tierra   

y los caminos entre mis ojos  

se llenarán de lirios y espejos 

 

 

Hay mariposa en mi voz

 

Hay mariposas flotando en mi voz 

un ángel se acerca a la ventana  

mira a través de mis ojos 

como los barcos anclados en el mar  

se van esfumando en la noche  

 

 

 

 

El maíz 

 

Collar vegetal de perlas amarillas 

sobre el vestido verde  

rizos de sol  

 

 

Sobre el río

 

 Mariposas color del viento  

sobre el río la luna  

 

 

La noche suspira nostalgia

 

Esta noche suspira nostalgia

y melancolía

su brisa suave y fresca 

se enreda en la mirada 

y se humedece

 

 

Susurro imaginario

 

Copos de sombras manchan de ausencia el olvido 

la voz empañada por el limo verde del ocio  

es apenas un susurro imaginario  

que se pierde en la noche

 

 

Oleaje de mariposas

 

Luminoso oleaje de mariposas

en el gris crepúsculo del invierno 

 

 

El sol

 

Caracol dormido en la pradera infinita de una mirada 

el sol  

 

 

Galopa sus sueños 

 

Sobre un unicornio invisible

la lluvia galopa sus sueños 

 

 

Al atardecer

 

Perfumados paisajes de lirios

en el atardecer de la vida 

 

 

El espejo de la vida 

 

Ese niño  

que en el espejo de la vida  

llora su eternidad de hambre y miseria  

tiene estampado en su mirada  

mi nombre 

 

 

Cristal de agua  

 

Cristal de agua  

la luz se ha roto  

un arco iris

 

 

 

 

 

Cuando la noche cae 

 

Cuando la noche cae 

los Ángeles se esconden entre los lirios 

que adornan los caminos 

por donde la luna ondea en el viento su desnudez 

 

 

 

En noches de luna llena 

 

En noches de luna llena 

antes del amanecer 

se pueden ver los fantasmas 

buscando huellas en los caminos 

donde sólo hay olvido 

 

 

 

Un centauro 

 

Con una herida en el corazón 

postrado ante la vida 

agoniza un centauro 

en sus ojos anegados de eternidad 

una luz se apaga 

 

 

En la mirada un canto 

 

Una luna prisionera en su eternidad 

guía mis pasos a través del tiempo 

sobre mi espalda llevo una mochila 

repleta de versos y sueños 

de alegrías y flores la voz 

y en la mirada un canto 

 

 

 

Vestigios del sol 

 

Aún quedan en la prima noche 

vestigios del sol 

trocitos luminosos 

que el viento arrastra más allá de este otoño 

que llevo clavado en la mirada

 

 

 

Eco de eternidad 

 

Eco de eternidad que brota de mi voz

tibio reflejo de luciérnagas en la noche 

faro que guía los fantasmas

perdidos en mi memoria 

telaraña divina que atrapa ángeles caídos 

árboles de cenizas 

huellas de cíclopes moribundos 

centauros que cabalgan

en las infinitas praderas de la utopía 

hacia el olvido 

 

 

Palabras rotas

 

Un silencio de palabras rotas trata de justificar el olvido

 

Oquedad

 

En la oquedad del tiempo

mis palabras son el eco envejecido del silencio

 

 

Racimo de estrellas

 

Espiga de luz

llamaradas de sombras

racimos de estrellas

la noche

 

Derrota Ancestral

 

          Sonido de caracoles

 

Hondo sonido de caracoles

donde naufraga el mar

 

Humareda de sal

 

Densa humareda de sal

la noche

 

El otoño

 

La luna dejó un tatuaje de mariposas efímeras

en la piel amanecida del otoño

 

Derrota Ancestral

 

Un centauro llora desconsolado

en el tronco del árbol de la vida

su derrota ancestral de no ser

 

Árbol de lágrimas

 

En los límites de la sangre

un árbol de lágrimas crece

bajo su sombra la muerte y el luto

juegan una partida interminable de ajedrez

 

Una gota de sombra

 

Una gota de sombra en la distancia

es la tarde

 

Pájaros de oro

 

Esta tarde de invierno

pájaros de oro migran

hacia los oscuros rincones del agua

 

Rayo de eternidad

 

Un ángel herido por un rayo de eternidad

solloza en brazos de la quimera

 

Árbol de pájaros azules

 

Árbol de pájaros azules

atrapados en los recintos de las sombras

tres ruiseñores de sal

estampan en las paredes del olvido

tu nombre

 

Atardece

 

Atardece

mayo agoniza

llovizna

los flamboyanes sueñan

 

Tus senos

 

Son tus senos

dos tibias palomas que anidan en mis labios

 

Espejo de agua

 

Es un espejo donde el viento se mira y rejuvenece

la distancia

 

Ausencia

 

Un pájaro herido de distancia

el horizonte

 

Surcos de agua

 

Ebria de soledad

hace surcos de agua en tu ombligo

la luna

 

La sangre

 

Trébol de agua

el sonido de la sangre

se ahueca en la mirada del viento

 

Vendaval de sangre

 

Por el camino hueco que todas las tardes

deja la brisa en el horizonte

un vendaval de sangre sepultó

en el útero de la noche

la luz

 

Los latidos del viento

 

Caracol perdido en los latidos del viento

en su lentitud el tiempo no tiene prisa

y en el pulso del agua

la luz de la luna tritura las sombras

cuando por el sendero

la noche lo arropa en sus sábanas de terciopelo

y en el sueño

el silencio roba la claridad al día

para ponerla en sus ojos


Domingo Acevedo.

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