No entender que nuestra sociedad, por culpa de un estado indolente y malvado, está enferma de odio y violencia, es vivir de espalda a una realidad tan avasalladora que nos lleva a todos al abismo.
Domingo Acevedo.
Oct/2026.
Un espacio para compartir ideas, imágenes, propuestas, versos y la esperanza de un mundo mejor... Tel. 849 637 3922.
No entender que nuestra sociedad, por culpa de un estado indolente y malvado, está enferma de odio y violencia, es vivir de espalda a una realidad tan avasalladora que nos lleva a todos al abismo.
Domingo Acevedo.
Oct/2026.
Los crímenes de Winston Churchill que la historia oficial no cuenta:
Cuando se habla de Churchill se habla del héroe de la Segunda Guerra Mundial, pero detrás de ese mito hay un historial imperialista manchado de sangre.
1. La Hambruna de Bengala de 1943: Más de 3 millones de indios murieron de hambre. Churchill desvió barcos con alimentos que iban a Bengala hacia Europa y dijo que los indios "se reproducían como conejos". Se negó a enviar ayuda aunque tenía los recursos.
2. Los campos de concentración en Kenia: Como Secretario de Colonias, Churchill fue uno de los arquitectos del sistema que aplastó a los Mau Mau. Más de 150,000 kenianos fueron encerrados en campos donde hubo torturas sistemáticas y ejecuciones.
3. El uso de gas venenoso: Churchill defendió abiertamente el uso de gas químico contra las tribus kurdas y afganas en los años 20. Dijo textual: "No entiendo el reparo en usar gas contra los incivilizados".
4. El Bombardeo de Dresde: En febrero de 1945, cuando Alemania ya estaba derrotada, ordenó el bombardeo incendiario de Dresde, una ciudad sin valor militar llena de refugiados. Murieron 25,000 civiles en una noche. Fue un crimen de guerra por venganza.
5. Su odio racial: Churchill no creía en la igualdad. Creía en la superioridad de la raza anglosajona y consideraba a los pueblos colonizados como subhumanos. Defendió el Imperio Británico hasta su muerte, a costa de millones de vidas.
No fue un salvador del mundo libre. Fue un imperialista que defendió el colonialismo con masacres cuando le convenía.
⚠️ CONTENIDO HISTÓRICO CON FINES EDUCATIVOS ⚠️
#leer #datos #uk #viral #SGM #history #EEUU #africa
Los haitianos son un aborto de la historia en la isla de Santo Domingo, gracias al gobernador español Antonio de Ozorio, que llevo a cabo en el año 1605, 1606, las funestas devastaciones que llevan su nombre.
Domingo Acevedo.
Oct/2026.
El proceso de
formación de la República Dominicana abarca desde el desencuentro
socio-cultural en el siglo XV hasta las luchas políticas y los acuerdos
geopolíticos internacionales del siglo XIX.
1. Llegada de
Cristóbal Colón a la isla de Santo Domingo
El 5 de diciembre
de 1492, desafortunadamente Cristóbal Colón llegó a la costa norte de la isla
que los aborígenes llamaban Quisqueya o Bohío, y la bautizó como La Española.
El primer asentamiento europeo en el Nuevo Mundo fue el Fuerte de la Navidad, construido
con los restos de la carabela Santa María. Posteriormente, tras la destrucción
de este fuerte, se fundó La Isabela en 1494 y, más tarde, la ciudad de Santo
Domingo en 1496 (por Bartolomé Colón), consolidándose como la sede del primer
gobierno colonial español en América.
2. División
territorial prehispánica de la isla
A la llegada de
los españoles, la isla estaba habitada principalmente por los taínos y se
encontraba organizada políticamente en cinco grandes cacicazgos:
Marién: Gobernado
por el cacique Guacanagarix, comprendía la parte noroeste de la isla.
Maguá: Gobernado
por Guarionex, abarcaba el nordeste y el fértil valle del Cibao.
Maguana: Dirigido
por Caonabo, ubicado en el centro y sur de la isla.
Higüey: Bajo el
mando de Cayacoa (y posteriormente Cotubanamá), ocupaba toda la región
oriental.
Jaragua: Gobernado
por Bohechío (y luego por su hermana Anacaona), situado en el suroeste.
3. Las
Devastaciones de Osorio (1605-1606)
Durante la segunda
mitad del siglo XVI, los habitantes de la banda septentrional y occidental de
la isla practicaban un intenso comercio de contrabando con piratas y
comerciantes holandeses, ingleses y franceses.
Para erradicar
este comercio ilegal y la penetración de ideas protestantes, el rey Felipe III
de España ordenó al gobernador Antonio de Osorio despoblar y destruir las
villas del norte y del oeste (como Puerto Plata, Montecristi, Bayajá y
Yaguana). Los habitantes y su ganado fueron trasladados forzosamente hacia las
cercanías de Santo Domingo, fundándose con los pueblos Puerto Plata y Monte
Cristi la ciudad de Monte Plata y con
Bayaja y Yaguana, Bayaguana. Esta medida redujo drásticamente la actividad
económica de la colonia y dejó deshabitada más de la mitad occidental de la
isla. esto permitió que filibusteros y corsarios franceses e
ingleses se instalaran primero en la Isla de la Tortuga y luego en la zona
occidental de La Española, dando origen a la colonia de Saint-Domingue.
Este hecho
histórico fijó las bases para la posterior separación geopolítica que derivó en
el surgimiento de dos repúblicas independientes en el siglo XIX: la República
Dominicana y la República de Haití.
4. Ocupación de la
parte occidental y los tratados internacionales
El vacío
poblacional dejado por las devastaciones fue aprovechado por aventureros,
bucaneros y filibusteros franceses que se asentaron en la isla de la Tortuga y,
posteriormente, en la parte occidental de La Española. Este proceso diplomático
y territorial se reguló a través de varios tratados clave:
Tratado de Nimega
(1678): Puso fin a la guerra en Europa entre España, Francia y Holanda. Aunque
no delimitó fronteras directas en la isla, dio paso a una tregua y a un primer
reconocimiento de hecho de la presencia francesa en la zona occidental.
Tratado de Ryswick
(1697): Formalizó y reconoció legalmente por primera vez la presencia francesa
en el tercio occidental de la isla, dando origen a la colonia de Saint-Domingue
(actual Haití).
Tratado de
Aranjuez (1777): Estableció una frontera fija y cartografiada de mar a mar
entre la colonia española de Santo Domingo y la francesa de Saint-Domingue,
fijando límites físicos marcados con pirámides fronterizas.
Tratado de Basilea
(1795): Como consecuencia de las derrotas españolas frente a la Francia
revolucionaria en Europa, España cedió la totalidad de la parte oriental de
Santo Domingo a Francia.
5. Formación de la
República Dominicana
El camino hacia la
independencia formal se consolidó tras varias etapas políticas cruciales:
Reconquista
(1808-1809): Tras el dominio francés y las invasiones de las fuerzas criollas
haitianas, los pobladores orientales encabezados por Juan Sánchez Ramírez
expulsaron a los franceses y devolvieron la colonia a la soberanía española
(período conocido como la España Boba).
Independencia
Efímera (1821): José Núñez de Cáceres proclamó la independencia del Estado
Independiente del Haití Español, intentando unirse a la Gran Colombia de Simón
Bolívar.
Ocupación Haitiana
(1822-1844): El presidente haitiano Jean Pierre Boyer ocupó la parte oriental,
unificando la isla bajo el gobierno de Haití durante 22 años.
Proclamación de la
Independencia (1844): Juan Pablo Duarte, junto a la sociedad secreta La
Trinitaria y figuras militares como Francisco del Rosario Sánchez y Matías
Ramón Mella, organizaron el movimiento independentista. El 27 de febrero de
1844 se trabó el trabucazo en la Puerta de la Misericordia y se izó la bandera
nacional en la Puerta del Conde, naciendo formalmente la República Dominicana.
¿Quiénes
estuvieron primero en la isla: haitianos o dominicanos?
Desde el punto de
vista de la conformación histórico-militar de sus identidades diferenciadas, el
grupo poblacional que dio origen al pueblo dominicano se consolidó primero en
la isla.
Antecedente del
pueblo dominicano (Siglos XVI–XVII): La población hispanocriolla, europea,
africana y mulata nacida en la parte oriental comenzó a formar una cultura,
dialecto, costumbres y sentido de pertenencia ligado a Santo Domingo de manera
continua desde los siglos XVI y XVII, mucho antes de que surgiera la presencia
de filibusteros o colonos franceses en la banda oeste.
Surgimiento de la
colonia de Saint-Domingue y el pueblo haitiano (Siglos XVII–XVIII): La
ocupación francesa de la parte occidental comenzó informalmente en la década de
1630 (tras las devastaciones de Osorio) y se legalizó con el Tratado de Ryswick
en 1697. La población afro descendiente que dio origen al pueblo haitiano fue
introducida masivamente durante el siglo XVIII mediante el comercio
trasatlántico de esclavos.
Nacimiento como
naciones independientes:
Haití: Proclamó su
independencia y adoptó dicho nombre el 1 de enero de 1804, convirtiéndose en la
primera república independiente de la isla.
República
Dominicana: Nació constitucionalmente con ese nombre tras liberarse del dominio
haitiano en sus intentos independentistas (1822 y 1844), aunque sus pobladores
ya se reconocían bajo el gentilicio "dominicanos" más de un siglo
antes de la fundación formal del país.
En términos de
presencia histórica y cultural ininterrumpida en la isla, la comunidad
hispanocriolla de Santo Domingo (raíz del dominicano) precede al surgimiento de
la colonia francesa y de la población haitiana en la franja occidental.
San Carlos, Chillán, 1917 - Santiago, 1967) Cantautora y folclorista chilena. Hija de Nicanor Parra y Clara Sandoval y hermana del poeta Nicanor Parra, realizó sus primeros estudios en Lautaro y en Chillán, y en 1934 ingresó a la Escuela Normal, donde permaneció menos de un año. En 1938 se casó con Luis Cereceda, el padre de sus hijos Ángel e Isabel, que adoptarían el apellido de su madre.

Violeta Parra
Desde pequeña sintió afición por la música y el folclore chilenos; su padre, profesor de escuela primaria, fue un conocido folclorista de la región. Tras instalarse en Santiago, Violeta Parra comenzó a actuar con su hermana Hilda en el Dúo Hermanas Parra. En 1942 ganó el primer premio en un concurso de canto español organizado en el Teatro Baquedano, y a partir de entonces fue contratada con frecuencia hasta que partió a Valparaíso, donde encontró su verdadera vocación.
El constante viajar por todo el país le puso en contacto con la realidad social chilena, plagada de desigualdades económicas. Violeta Parra adoptó una postura política de militante de izquierdas que le llevó a buscar las raíces de la música popular. En 1952 recorrió los barrios más pobres de Santiago de Chile, las comunidades mineras y las explotaciones agrarias, recogiendo las canciones anónimas que después repetiría, ya en 1954, en una serie de programas radiofónicos para Radio Chilena, emisora que la proyectó al primer plano del folclore nacional. En 1954 recibió el premio Caupolicán; ese mismo año contrajo matrimonio con Luis Arce, del que nacieron Carmen Luisa y Rosa Clara. En 1953 había conocido a Pablo Neruda.
A mitad de los años cincuenta realizó un viaje por los países de la Europa socialista y de regreso, a su paso por Francia, tuvo la oportunidad de plasmar temas del folklore chileno para el catálogo del sello Le Chant Du Monde. En 1956, ya de regreso a Chile, grabó el primer álbum de la colección El folclore de Chile, serie que garantizaría la conservación de multitud de temas populares de autoría anónima. Fue designada directora del Museo de Arte Popular de la Universidad de Concepción y retomó sus actuaciones en Radio Chilena.
Pasó los primeros años de la década de 1960 en Europa, donde realizó actuaciones en diversos países. En 1964 tuvo la oportunidad de organizar una exposición individual de su obra plástica en el Museo del Louvre, la primera realizada por un artista latinoamericano. Nuevamente en Santiago, junto con su hermano Nicanor Parra y sus hijos mayores, animaron la "Peña de los Parra", un nombre de resonancias legendarias en la música popular de América Latina.
Además de una artista excepcional, Violeta Parra fue una investigadora del folclore chileno; su obra recopilada es inmensa y comprende numerosos géneros, como tonadas, parabienes o villancicos. Su labor de difusora de la expresión del pueblo campesino la volcó en composiciones musicales como Casamientos de negros (1955), Yo canto la diferencia (1961), Una chilena en París (1965), Qué dirá el Santo Padre (1965), Rin del angelito (1966), Run run se fue pal Norte (1966), Volver a los diecisiete (1966) y Gracias a la vida (1966), muchas de las cuales han sido grabadas por destacados intérpretes, desde Víctor Jara hasta Joan Baez. En Verso por despedida a Gabriela (1957) rindió homenaje a la gran poetisa chilena Gabriela Mistral.
Su creatividad la llevó también a cultivar la cerámica, la confección de tapices, la pintura y la poesía. Los dolores y las alegrías de su vida alientan los versos de A lo humano y a lo divino. Desgraciadamente, como consecuencia de una fuerte depresión, Violeta Parra acabó con su vida el 5 de febrero de 1967, momentos antes de salir a un escenario.
Cómo citar este artículo:
Tomás Fernández y Elena Tamaro. «» [Internet]. Barcelona, España: Editorial Biografías y Vidas, 2004. Disponible en [página consultada el 5 de octubre de 2026].
Por Narciso Isa Conde
Ahora las ejecuciones judiciales o asesinatos policiales son por paquetes o ramilletes: ocho de un tirón… 40 en un mes y unos días.
El nuevo jefe, o da la orden, o la banda criminal interna tiene luz verde para tirar los cadáveres en las narices de los pobladores donde acribillan a los condenados ilegalmente a pena de muerte.
Abinader los conmina a entregarse para “evitar que le vaya peor”, autorizando en los hechos su ejecución.
Abinader le tiene miedo a esa policía criminal.
Dicen, con razón, que Luis Abinader le tiene miedo a todo.
A Donald Trump, a Marco Rubio, a la CIA, a la DEA, a Netanyahu, al Mossad, al Comando Sur…
A Falcondo, a Barrick, a Gold Quest…
A los Vicini, los Rainieri, los Risek… a los bancos y las bancas, a sus ARS y AFP privadas, y a todos los oligarcas más ricos que él…
A los granceros… a los magnates depredadores y explotadores y a los “influencers” de diferentes calibres y calañas…
A los López Pilarte y Miguel Gutiérrez.
A Hipólito, a Leonel y hasta al semi-acosado Danilo.
En este delicado tema de la perversión de la P.N., de sus matanzas, de sus prácticas y asociaciones mafiosas recurrentes… su estructura criminal y sus asesores israelí, estadounidense, chilenos, colombianos y españoles saben muy bien que Abinader le tiene miedo, y que la reforma es una farsa para entretener y un cuento para engañar.
En verdad, no le temen a ese allante.
Por ese miedo, Abinader es incapaz de dar una orden para cerrar categóricamente el tenebroso capítulo de las ejecuciones extrajudiciales.
Es incapaz de dar un zapatazo, de emplazar a los jefes policiales, de amenazarlos con castigos severos, para que detengan su horrible carrera delictiva. Carece de energía y valor para ponerlos en su sitio, aunque sea solo en ese punto.
Por el contrario, perdió autoridad y continúa apoyando y modernizando un cuerpo policial criminal, integrado por bandas especializadas en todos los delitos; dotándolo de nuevos equipos que mal usan, deterioran o se roban.
Esa cobardía permisiva y su ideología convierten al mandatario en cómplice de una institución cuyas entrañas están podridas.
El mal es estructural, sistémico, crónico. No cede con cirugía extirpadora de tumores. Desde hace décadas hizo metástasis.
Luis Abinader lo sabe y alimenta sus tumores y metástasis. Cada cambio de jefatura y cada reforma y cada plan de seguridad ciudadana, es eso.
La cultura despótica, criminal, delictiva… resiste “depuraciones” parciales. Ella se recompone fácilmente y se retroalimenta, siempre asociada a otras variantes de la corrupción de Estado, ya sea política, empresarial o narco-criminal.
En el interior de la Policía Nacional se recicla también la ideología autoritaria-neoliberal rodeada de un Estado y una sociedad civil en los que domina el criterio de que la gente vale por lo que consume, por las banalidades que disfruta y el dinero que posee.
Rebrota fácilmente en su seno el viejo caudillismo (Trujillo, Balaguer…), reencarnado y estimulado por los presidentes más recientes: Leonel Fernández, Hipólito Mejía, Danilo Medina y el propio Luis Abinader, el actual.
La P.N.es un cuerpo militar y se auto-protege con el manto del autoritarismo y el secretismo castrense.
Un cuerpo acostumbrado al abuso, la crueldad y el robo.
Más que interrogar, tortura; física y mentalmente.
Los mayores ingresos personales a nivel de alta oficialidad provienen de lo ilícito, sin que nadie los fiscalice: extorsión, soborno empresarial, complicidad con bandas civiles, protección de delincuentes de todas las calañas, narco-corrupción.
La policía no previene ni persuade, sino que mete miedo y reprime, y hasta le hace la guerra al pueblo, maltratando a civiles.
Atemoriza a presidentes cobardes y a congresistas perversos que la exhortan a ser más duros y más criminales.
Importantes sectores de la P.N. son insaciablemente adictos a esas inconductas inducidas por sus jefes y estimuladas por el modelo de actuación de la clase dominante-gobernante.
Rambo de cartón: el circo que se desinfló cuando llegó la hora de la verdad
Por Eduardo Miguel Álvarez Estévez | 4 de octubre de 2026
Hay imágenes que se quedan grabadas. El 5 de septiembre de 2025, en Maracay, Diosdado Cabello y Johana Sánchez —la gobernadora de Aragua, conocida en los mentideros como "Pepa Pistolas"— sacaron los fusiles y posaron para las cámaras. Fue en el Cuartel Abelardo Mérida, durante la jornada "El pueblo va a sus cuarteles". Cabello, vicepresidente sectorial de Política, Seguridad Ciudadana y Paz, lanzó una advertencia que sonó a épica: "El que intente agredir a nuestro país se está ganando una guerra de cien años. Lo va a pagar muy caro, muy, muy caro".
La escena tenía todo el boato de un acto de resistencia. Los alistados de la Milicia Nacional Bolivariana entrenaban con armas. Johana Sánchez, con su historial de apariciones vinculadas a exhibiciones de armas de fuego, acompañaba al número dos del chavismo. Las redes ardían con videos y consignas. Era el circo perfecto, montado para consumo interno y para mandar un mensaje a Washington.
Cuatro meses después, el 3 de enero de 2026, fuerzas especiales estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro y a Cilia Flores en una incursión nocturna sobre Caracas. Se los llevaron en helicóptero. Los imputaron por narcoterrorismo en Nueva York. Trump anunció que Estados Unidos gobernaría Venezuela hasta que hubiera una transición "segura".
Y entonces, el silencio.
¿Dónde estaban los Rambo?
De Diosdado Cabello, ni la sombra. De Johana Sánchez, ni un disparo. De los miles de milicianos que entrenaron en septiembre, ni un solo acto de resistencia. Los fusiles que exhibieron en Maracay, las advertencias de "guerra de cien años", las promesas de "defender la patria hasta el final" —todo se esfumó como el humo de un fósforo.
Lo que vino después fue una retahíla de declaraciones. Cabello dijo que "no descansarían ni un instante" hasta tener a Maduro de vuelta. Dio un discurso en Apure, entregó vehículos y equipos para las fuerzas de seguridad, prometió cámaras en las calles. Pero no movilizó a los milicianos. No activó la "resistencia prolongada" que había prometido. No hizo nada para impedir que el presidente que decía defender se pudriera en una prisión de Brooklyn.
Se reunió con Delcy Rodríguez, la presidenta encargada que después agradecería a Trump en la ONU. Y siguió su camino, acomodado al nuevo orden, como si la "guerra de cien años" hubiera sido un mal sueño.
La cobardía disfrazada de heroísmo
Infundir terror de madrugada no es heroísmo. Es cobardía. El que posa con un fusil frente a las cámaras, pero se esconde cuando las cámaras se apagan y los helicópteros sobrevuelan de verdad, no es un guerrero. Es un bufón.
El chavismo se pasó veinticinco años construyendo un relato de resistencia épica. Los círculos bolivarianos. Las milicias. La fusión cívico-militar. La "guerra asimétrica" contra el imperio. Todo era humo. Humo que servía para justificar el control, para mantener el poder, para silenciar a los que no creían en el circo.
Pero cuando el imperio llegó de verdad —con helicópteros, con fuerzas especiales, con la determinación de llevarse al presidente— el humo se desvaneció. No hubo batallones de milicianos defendiendo Miraflores. No hubo francotiradores en los techos. No hubo "guerra de cien años". Hubo un helicóptero que se llevó a Maduro y a Cilia, y un pueblo entero que se quedó mirando cómo se lo llevaban.
La lección que no debemos olvidar
Los cubanos no somos Venezuela. Lo he dicho antes y lo repito. Nuestras Fuerzas Armadas no se acobardarán como lo hicieron las de allá. Nuestros dirigentes no entregarán el país como lo entregaron los de allá. Tenemos un Díaz-Canel, no una Delcy Rodríguez. Tenemos un Raúl Castro, no un Diosdado Cabello.
Pero la lección es válida. Porque nos enseña que el heroísmo de cartón no sirve de nada. Que las poses para las redes no detienen helicópteros. Que la resistencia de verdad no se improvisa cuando el enemigo está encima. Se construye todos los días, con preparación, con disciplina, con conciencia.
Diosdado Cabello y Johana Sánchez posaron con fusiles en Maracay. Y cuando la hora de la verdad llegó, ni la sombra de estos "comandos" se vio. Mucho circo militar para las redes. Pero a la hora de los pirotécnicos, desaparecen.
Eso no es resistencia. Eso es una farsa. Y las farsas, cuando se caen, dejan a los pueblos desnudos frente a sus verdugos.
Patria o Muerte. Venceremos.
2/Las denominaciones no deben dividirnos, ni alejarnos de la verdadera esencia del karate, esa que fue forjada con mucha dedicación y sacrificios por los pioneros de este arte milenario, que ha sido desde siempre la fragua donde forjan valores y principios que hacen mejores seres humanos a quienes lo practican.
Domingo Acevedo.
Domingo
Domingo Acevedo.
33/Toda técnica de ataque o defensa de cualquier forma, modo o estilo de pelea que se practique concienzuda y persistentemente se puede hacer en cualquier escenario, descalificarlas es caer en la ignorancia.
Domingo Acevedo.
Este conjunto de reflexiones revela una visión del karate que trasciende lo deportivo para situarse en lo ontológico y social. Domingo Acevedo no solo habla como practicante, sino como un filósofo del "Do" (camino), enfatizando que la técnica sin espíritu es una cáscara vacía.
A continuación, presento un análisis organizado de sus pensamientos, categorizados por ejes temáticos para facilitar su estudio y difusión:
1. La Esencia Ontológica: "El Karate es Uno"
Para el autor, el karate no es una suma de movimientos, sino una posesión biológicamente espiritual.
Identidad única: A pesar de los estilos o "apellidos" que se le pongan, el karate tiene una sola raíz.
Más allá del gimnasio: La práctica debe transformar la biología y el espíritu del individuo, convirtiéndose en una forma de ser, no solo de hacer.
El fin del Ego: Se plantea el karate como una herramienta para "matar el ego" y encontrar la humildad.
2. Crítica a la "Deportivización" y las 3K
Acevedo hace una advertencia clara sobre el peligro de reducir el karate a la competición:
El equilibrio necesario: Defiende la unión indisoluble de Kihon (base), Kata (forma) y Kumite (combate).
El síndrome del competidor: Advierte que quien solo entrena para ganar medallas abandonará el karategui al envejecer, pues no habrá cultivado la filosofía que sostiene la práctica en la vejez.
Efectividad real vs. Coreografía: Critica las "morisquetas" y saltos innecesarios. La efectividad reside en la aplicación técnica correcta, la preparación mental y el coraje, no en el espectáculo.
3. El Rol del Maestro y la Responsabilidad Social
El maestro es visto como un forjador de ciudadanos, no solo de peleadores.
Ejemplo vivo: Un maestro debe ser honorable, lúcido y guía. Su éxito no se mide en trofeos, sino en la calidad humana de sus alumnos al mirar atrás en el ocaso de la vida.
Advertencia ética: Enseñar un arte de combate sin valores es crear un peligro social. El karateca debe ser educado en la mansedumbre y la paz para no ser un "problema" para la sociedad.
4. Dimensión Social y Política (Contexto Dominicano)
El autor aterriza su filosofía en la realidad de la República Dominicana:
Unidad vs. Sectarismo: Denuncia la ridiculez de la separación por estilos y aboga por una práctica compartida que rompa barreras.
Crítica institucional: Señala a la Federación Dominicana de Karate por una gestión que históricamente ha favorecido a grupos de poder, pidiendo su democratización.
Conciencia ciudadana: En un giro notable (Reflexión 33), vincula la sensibilidad del artista marcial con la realidad del país, como la precaria situación de los hospitales públicos, sugiriendo que el karateca no vive en una burbuja.
5. El Karate como Herramienta de Paz
Contrario a la percepción de violencia, Acevedo propone el karate como un antídoto contra ella:
Diálogo sobre fuerza: La filosofía marcial enseña que la mejor solución es la palabra.
Recomendación a los padres: Define el dojo como un espacio de equilibrio y confianza para los niños, alejándolos de las "bajas pasiones".
Solidaridad global: Sueña con que las artes marciales unan a la humanidad en un "abrazo solidario" contra las guerras.
Resumen de la Estructura de Pensamiento
Eje | Concepto Clave |
Práctica | Constancia, sistematización y perfeccionamiento de las 3K. |
Combate | Inteligencia, efectividad técnica y rechazo a la especulación. |
Filosofía | Humildad, honor, lealtad y superación del ego. |
Meta | Formar ciudadanos útiles y alcanzar un mundo de amor y justicia. |