jueves, julio 02, 2026

Biografía de Francisco del Rosario Sánchez

 

Biografía de Francisco del Rosario Sánchez

marzo 9, 2023

Un día como hoy, pero en 1817, nació Francisco del Rosario Sánchez, considerado como uno de los Padres Fundadores de la Patria Dominicana junto a Juan Pablo Duarte y Matías Ramón Mella.

Fue un abogado, político y activista dominicano, considerado como el segundo líder de la guerra dominicana contra la ocupación haitiana y un estratega político. Tomó las riendas de la lucha tras la ausencia de Duarte, proclamando la independencia en la Puerta del Conde el 27 de febrero de 1844.

Por luchar a favor de la libertad del país oponiéndose contra la anexión propuesta por Pedro Santana, fue obligado a ir al exilio y finalmente fue fusilado el 4 de julio de 1861.

Familia y primeros años

Nació en Santo Domingo el 9 de marzo de 1817. Hijo de Narciso Sánchez Ramona y Olaya del Rosario de Belén Fernández, quienes no estaban casados en el momento de su nacimiento. Sánchez fue el primogénito de once hermanos.

Sánchez fue sobrino de la heroína y mártir María Trinidad Sánchez.

Sus primeras lecciones educativas estuvieron guiadas por su madre y después por el cura peruano Gaspar Hernández, quien fortaleció el espíritu patriota de Sánchez. Aunque su actitud también venía de su padre quien formó parte de un movimiento para expulsar a los haitianos del territorio dominicano. Autodidacta, dominaba dos idiomas francés y latín. Adquirió apreciable cultura y sus defensas como abogado fueron notables.

Sánchez tuvo hijos con varias mujeres, siendo la primera Felícita Martínez, con quien procreó a Mónica. Algunos años más tarde procreó con María Evarista Hinojosa a María Gregoria (Goyita). Luego con la curazaleña Leoncia Leydes Rodríguez tuvo a Leoncia. Más tarde con Mercedes Pembrén Chevalier procreó a Petronila.

El 4 de abril de 1849 contrae matrimonio con Balbina de Peña Pérez, con quien procreó a Juan Francisco y Manuel de Jesús. Su hijo Juan Francisco fue Ministro de Hacienda en el gobierno de Ulises Heureaux y formó parte del gabinete de gobierno del también presidente Carlos Morales Languasco.

Suplente de Duarte

En 1843, Duarte se exilia en Curazao por temor a ser apresado, entonces Sánchez asume la dirección del movimiento independentista La Trinitaria donde preside las reuniones del grupo y amplía contactos con representantes del sector social más importante de la ciudad, con la colaboración de Mella. A principio de enero de 1844 Sánchez redacta un manifiesto, el cual fue publicado el 16 de ese mes. El 24 de febrero los trinitarios eligen a Sánchez comandante de armas con el rango de coronel.

Liderazgo y declaración de independencia

Sánchez es reconocido por haber izado la bandera dominicana frente a la Puerta del Conde en declaración de la independencia dominicana

Sánchez tomó el liderazgo como el principal impulsor del movimiento de independencia, manteniendo el contacto con Duarte a través de sus familiares. Si bien fue educado y autodidacta llegando a aprender latín y francés por sí mismo, se le recuerda sobre todo como un hombre de acción.

En los acontecimientos que tuvieron lugar justo antes de la proclamación de la independencia el 27 de febrero de 1844, Sánchez fue elegido por sus pares en La Trinitaria, como Comandante en Armas y Presidente de la Junta Gubernativa de la naciente república. Más tarde esa noche, los rebeldes dirigidos por Sánchez toman la Puerta del Conde donde Sánchez después de escuchar el estruendoso trabuco de Mella, iza la bandera dominicana vociferando el legendario lema ¡Dios, Patria y Libertad! En ese momento quedó fundada la República Dominicana.

Exilios y lucha contra los intentos de anexión

En abril de 1855 fue enviado al exilio en Curazao y regresó en agosto del año siguiente. Los ideales independentistas de Sánchez se vieron tirados al suelo cuando Pedro Santana buscó con la Anexión a España, la protección económico-militar. Sánchez expresa su oposición a las gestiones de Santana. En agosto de 1859 fue encarcelado por oponerse a las gestiones anexionistas de Santana y por tercera vez, en septiembre fue enviado al exilio en Saint Thomas.

Desde su exilio y sin recursos económicos mantiene su lucha contra la potencial anexión. Apela por la unidad de todos los dominicanos y viaja hacia Haití en busca de ayuda del presidente haitiano Fabre Geffrard a quien intentó convencer para que le diera apoyo a fin de dirigir una invasión al territorio dominicano y así evitar la posible anexión de la nueva nación a España.

Retorno y vida política

En su regreso del exilio, Sánchez comienza entonces la vida política ocupando importantes posiciones en los gobiernos de Jiménez, Santana y Buenaventura Báez.

Nombrado fiscal ante el Tribunal de Apelación de Santo Domingo, fue quien llevó la acusación contra Antonio Duvergé en el primer juicio que le hizo Santana. Se hizo a partir de entonces defensor público y recibió licencia de la Suprema Corte de Justicia para ejercer.

Captura, fusilamiento y legado

El 1 de junio de 1861, Sánchez penetró a territorio dominicano al frente de una expedición cruzando por Hondo Valle, Vallejuelo y El Cercado donde cae en una emboscada siendo herido en la ingle. Capturado y trasladado junto a otros a San Juan de la Maguana donde fueron juzgados y condenados a muerte.

En el juicio, Sánchez exclamó: “Para enarbolar el pabellón dominicano fue necesario derramar la sangre de los Sánchez, para arriarlo se necesita también la de los Sánchez”.

Murió fusilado el 4 de julio en el cementerio de San Juan de la Maguana, a los 44 años de edad.

Está enterrado en el mausoleo Altar de la Patria, junto con Duarte y Mella, en el mismo lugar donde se proclamó la independencia.

Sánchez es recordado como fundador y prócer dos veces de la República Dominicana, entró en la inmortalidad como ejemplo inigualable de la historia dominicana.

Es considerado el “verdadero” padre de la República Dominicana por muchos historiadores, por convertirse en el líder del movimiento independentista tras el exilio de Juan Pablo Duarte días antes de proclamar la misma.


Ayuntamiento Municipal de Cumayasa.


miércoles, julio 01, 2026

Nicolás Maduro comparte mensaje tras terremotos en Venezuela


Junio 25, 2026 - Nicolás Maduro reaparece para dirigirse a los venezolanos, tras los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 ocurrido en la tarde del Miércoles.
Maduro expresó a través de su abogado lo siguiente: "Pueblo amado de Venezuela: ante el poderoso terremoto que ha golpeado a nuestra Patria, Cilia v yo elevamos nuestras oraciones por cada familia afectada,` por los heridos, por quienes sufren y por todo nuestro pueblo. Hoy la palabra es una sola: máxima unión, máxima solidaridad y máxima acción.
Que nadie se quede solo, que cada comunidad cuide a sus niños, a sus abuelos, a sus enfermos, y que todos acompañemos el trabajo de los cuerpos de rescate, PNB, FANB, protección civil, médicos, bomberos, trabajadores y voluntarios.
En esta hora difícil llamamos a la unión nacional, a la serenidad y al amor concreto: ayudar, proteger, compartir, levantar y reconstruir. Venezuela ha enfrentado grandes pruebas y de esta también vamos a salir fuertes, con fe, disciplina y solidaridad. Nuestro corazón y nuestras oraciones están con ustedes. Que Dios bendiga y proteja a Venezuela!".

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El río Ozama

El río Ozama es una de las fuentes fluviales más importantes, históricas y geográficamente estratégicas de la República Dominicana. Nace en la Loma Siete Cabezas (Sierra de Yamasá) y recorre unos 148 kilómetros antes de desembocar en el Mar Caribe, dividiendo la capital del país en Santo Domingo de Guzmán (Distrito Nacional) y Santo Domingo Este. [1, 2, 3, 4]
A continuación se detallan sus características principales, su valor ecológico y la situación actual de su entorno:
Geografía y Recorrido
  • Origen: Nace en la provincia de Monte Plata, cerca de Villa Altagracia.
  • Cuenca: Abarca una superficie aproximada de 2,847 km².
  • Afluentes: Su tributario principal es el río Isabela, el cual se une al Ozama en plena zona urbana de la capital.
  • Importancia: Es considerado el cuarto río de mayor importancia en el país debido a su profundidad y caudal. [1, 2, 3, 4, 5]
Valor Histórico y Turístico
El Ozama posee una relevancia histórica monumental para toda América Latina:
  • Entrada colonial: Sirvió como puerto natural durante la colonización española, permitiendo el desarrollo de la primera ciudad del Nuevo Mundo. [1, 2]
  • Fortaleza Ozama: En su desembocadura se erige la Fortaleza Ozama, la estructura militar colonial más antigua del continente. [1, 2]
  • Vistas urbanas: Actualmente, infraestructuras de transporte como el Teleférico de Santo Domingo ofrecen a los pasajeros vistas panorámicas de su cauce y los barrios ribereños. [1]
Desafíos Ambientales
A pesar de su riqueza, el río Ozama enfrenta una crisis ecológica severa al atravesar el Gran Santo Domingo: [1, 2]
  • Contaminación por plásticos: Investigaciones del INTEC indican que el Ozama figura entre los 1,000 ríos que más desechos plásticos vierten a los océanos a nivel mundial, arrastrando gran parte de sus residuos flotantes directamente hacia el Mar Caribe. [1, 2]
  • Asentamientos informales: Decenas de comunidades marginadas habitan de forma precaria en sus márgenes, lo que genera vertidos de aguas negras directas y acumulación de basura. [1, 2]
  • Esfuerzos de rescate: El gobierno dominicano y entidades como la Fundación Ozama Verde ejecutan actualmente programas de saneamiento, readecuación habitacional y reforestación comunitaria para intentar mitigar el daño ecológico. [1, 2]



















 

Túpac Amaru

 


(José Gabriel Condorcanqui o Quivicanqui; Surimana, 1738 - Cuzco, 1781) Revolucionario peruano. José Gabriel Condorcanqui descendía por línea materna de la dinastía real de los incas: era tataranieto de Juana Pilco-Huaco, la hija del último soberano inca, Túpac Amaru I, que había sido ejecutado por los españoles en 1572. Más de doscientos años después, en 1780, el vigoroso José Gabriel, hombre carismático, culto y de elegante estampa, lideró el más importante de los levantamientos indígenas contra las autoridades coloniales españolas.


Túpac Amaru II [José Gabriel Condorcanqui]

Tras el fracaso de la revuelta, que ha sido vista como el preludio de las luchas por la independencia, fue ejecutado con extrema crueldad, uniendo su destino al de su ancestro. Las rebeliones indígenas prosiguieron durante dos años en diversas regiones del país, y obligaron a las autoridades a introducir poco más que algunas reformas. Pero el nombre de Túpac Amaru se convirtió en símbolo y bandera para posteriores insurrecciones indígenas y criollas; todavía en el siglo XX diversos movimientos guerrilleros revolucionarios reivindicaron su figura.

Biografía

Hijo del cacique Miguel Condorcanqui, nació Surimana o quizá en Tungasuca hacia 1738, y se educó con los jesuitas en el Colegio de San Bernardo de Cuzco. Durante un tiempo se dedicó al negocio del transporte entre las localidades de Tungasuca, Potosí y Lima, para lo cual contó con un contingente de varios centenares de mulas; hizo también fortuna en negocios de minería y tierras. Hombre educado y carismático, llegó a ser cacique de Tungasuca, Surimana y Pampamarca, y las autoridades reales le concedieron el título de marqués de Oropesa.

Su prestigio entre los indios y mestizos le permitió encabezar una rebelión contra las autoridades españolas del Perú en 1780; dicha rebelión (precedida por otras similares) estalló por el descontento de la población contra los abusos de los corregidores y contra los tributos, el reparto de mercaderías y las prestaciones obligatorias de trabajo que imponían los españoles (mitas y obrajes).

José Gabriel Condorcanqui adoptó el nombre de su ancestro Túpac Amaru (razón por la que sería conocido como Túpac Amaru II) como símbolo de rebeldía contra los colonizadores. Se presentó como restaurador y legítimo heredero de la dinastía inca y envió emisarios para extender la rebelión por todo el Perú. El levantamiento se dirigía contra las autoridades españolas locales, manteniendo al principio la ficción de lealtad al rey Carlos III. Sin embargo, no solamente los insistentes abusos de los corregidores, sino también la dureza de algunas de las recientes medidas impulsadas por la misma monarquía española (y las cargas económicas que implicaron para la población indígena) fueron el motor de la sublevación de Túpac Amaru II.

Las raíces de una crisis

Los levantamientos de finales del siglo XVIII, en especial en las regiones con una fuerte presencia indígena, fueron el preludio de la descomposición del imperio español en América. Debido a la penuria en que se hallaban las arcas públicas a causa de los conflictos internacionales, la corona española impuso una carga fiscal excesiva en sus dominios americanos. El despliegue reformista que transformó el viejo orden colonial entre los años 1776 y 1787, período en que José de Gálvez ocupó la Secretaría de Indias, tuvo consecuencias divergentes en los distintos territorios. En general, las nuevas medidas favorecieron el crecimiento de las economías portuarias vinculadas al comercio con España.

En cambio, sobre las regiones que habían sido hasta entonces centros neurálgicos del imperio, como Perú, el impacto fue más bien negativo. Las ciudades sufrieron un claro retroceso, como muestra el estancamiento de Lima, y se desencadenó una crisis económica, con caída de la industria y de la circulación monetaria, así como una gran inquietud social a causa de la fuerte presión fiscal, que castigó duramente a las clases campesinas y urbanas, atrapadas entre el descenso de sus ingresos y el alza de los precios. Las poblaciones indígenas, el eslabón más débil del sistema económico, no podían cumplir con estas imposiciones; sufrieron los abusos de los corregidores, y no encontrarían otro camino que enfrentarse a esa opresión con métodos violentos.


Túpac Amaru II

Al llegar a Lima el visitador José Antonio de Areche (enviado por José de Gálvez para ejecutar las nuevas medidas dictadas por la corona), se inició un sistemático aumento de los impuestos de alcabala y un reajuste de los impuestos aduaneros en el sur de Perú, lo cual produciría grandes dificultades comerciales. Por ejemplo, para ir de Arequipa al Cuzco había que pasar por territorio del Virreinato del Río de la Plata, porque Puno pertenecía a esa jurisdicción, y ello comportaba el pago de impuestos aduaneros. Por otra parte, una vez legalizado el reparto forzoso de mercaderías (la obligación de comprar mercancías al corregidor a precios injustamente altos), se intentó regular legalmente esta abusiva práctica comercial, restringiéndola a un tope que no podía ser excedido. No obstante, el corregidor Antonio Arriaga, encargado de los cacicazgos de José Gabriel Condorcanqui, había sobrepasado con creces dicho límite.

Los indígenas peruanos sufrían además la imposición del servicio personal forzoso o mita: periódicamente eran llamados y obligados a trabajar en las minas, en los campos, en las obras públicas y en el servicio doméstico a cambio de un salario irrisorio. Curiosamente, se concedían mitas para la construcción de casas para particulares porque se consideraba de "interés público", pero no así para el cultivo de determinadas plantas juzgadas dañinas, como la coca y la viña.

El sistema de mitas tuvo graves consecuencias, porque el traslado de la sierra al llano y del llano a la sierra de la población indígena (lo que se ha dado en llamar la "agresión climática") desencadenó una gran mortandad entre los indios peruanos; las aldeas se iban despoblando, de modo que a los supervivientes les tocaba cada vez con más frecuencia cumplir el servicio de mita. No eran los únicos en ser explotados: los que trabajaban en los obrajes (fábricas de tejidos) comenzaban su tarea al alba, no la interrumpían hasta que las mujeres les traían la comida y continuaban hasta que faltaba la luz solar, en una extenuante jornada.

La rebelión de Túpac Amaru

Ante este intolerable estado de cosas se produjeron numerosos alzamientos, de intensidad creciente, y que tuvieron escenarios y razones variadas; pero en Perú y en el territorio de la Audiencia de Charcas, las manifestaciones más o menos puntuales de descontento popular se transformarían en una sublevación general que sacudió los cimientos del orden colonial. Debe decirse que Túpac Amaru intentó primeramente promover, de forma pacífica, reformas que aliviasen la insoportable situación de sus protegidos. En 1776 se trasladó a Lima para solicitar que se exonerara a los indígenas de los servicios de mita y de la abusiva explotación que padecían en los obrajes. Pero todas sus reclamaciones fueron desatendidas y en 1778 volvió a su cacicazgo de Tungasuca.

La revuelta no se haría esperar. El alzamiento se inició el 10 de noviembre de 1780, con la ejecución del despótico corregidor Antonio Arriaga, que había sido apresado en Tinta por sus partidarios. Túpac Amaru lo mandó ajusticiar en la plaza de Tungasuca, ordenando asimismo la destrucción de diversos obrajes. Como respuesta inmediata, las autoridades de Cuzco enviaron una expedición punitiva formado por mil doscientos hombres, que cayó derrotada en Sangarará el 18 de noviembre.

Por razones difíciles de comprender, Túpac Amaru no intentó entonces el asalto definitivo a Cuzco, sino que regresó a Tungasuca, se autoinvistió de la dignidad de soberano legítimo del imperio incaico e intentó ingenuamente negociar la rendición de la ciudad. Mientras tanto, los llamamientos enviados a través de sus emisarios extendieron la revuelta por todo el Bajo y el Alto Perú y parte del virreinato del Río de la Plata, es decir, por la actual Bolivia, Perú y el norte de Argentina. Con razón la historiografía considera que la de Túpac Amaru fue la más importante insurrección del siglo XVIII contra el dominio español: su influencia se dejó sentir incluso en la revolución de los comuneros del virreinato de Nueva Granada (1781) y tuvo profundas repercusiones en toda la América española.

La reacción fue, como era previsible, militar y no diplomática. En enero de 1781, las fuerzas de Túpac Amaru II fueron rechazadas por los españoles en las inmediaciones de la antigua capital: el asedio de Cuzco había fracasado. A partir de entonces el movimiento se estancó y pasó a la defensiva. El virrey Agustín de Jáuregui mandó desde Lima un poderoso ejército de 17.000 hombres, al tiempo que desalentaba la rebeldía haciendo concesiones a los indios (como crear en la Audiencia una sala especial para atender sus quejas o limitar los poderes de los corregidores).

Derrota y ejecución

Apenas un mes antes de ser derrotado, Túpac Amaru envió una carta a las autoridades coloniales en la que expresaba tanto su preocupación por la situación de sus protegidos como su posición ideológica. En dicha misiva se aprecia la amplitud de sus conocimientos; se declara católico, recuerda la acción de Vespasiano y su hijo Tito en la destrucción de Jerusalén, y compara a sus opresores con "ateístas, calvinistas y luteranos, enemigos de Dios"; detalla los abusos cometidos por los funcionarios, pide que los indígenas no sean reclutados como esclavos y que desaparezcan los malos corregidores y las encomiendas. Tras una minuciosa denuncia en torno a cada uno de los problemas planteados, basa su reclamación de justicia en el derecho indiano, del que era profundo conocedor, ya que había cursado estudios jurídicos en la Universidad de Chuquisaca.

En la noche del 5 al 6 de abril de 1781, el ejército virreinal asestó el golpe definitivo a los sublevados en la batalla de Checacupe. Túpac Amaru II se retiró a Combapata, pero fue traicionado por el criollo Francisco Santa Cruz, que lo entregó a los realistas junto con su familia. Para el líder de los rebeldes estaban reservadas, en los días que mediaron entre su captura y su ejecución, las torturas mandadas ejecutar por el implacable visitador José Antonio de Areche, cuya misión consistía en averiguar los nombres de los cómplices del vencido caudillo. Sin embargo, pese a los pocos miramientos que tuvo para con el prisionero, no obtuvo de Túpac Amaru sino esta noble respuesta: "Nosotros somos los únicos conspiradores: Vuestra Merced por haber agobiado al país con exacciones insoportables y yo por haber querido librar al pueblo de semejante tiranía."


Ejecución de Túpac Amaru

El 18 de mayo de 1781, conforme a la sentencia dictada cuatro días antes, el visitador Areche mandó ejecutar sañudamente, en presencia de Túpac Amaru, a la esposa, hijos y otros familiares y lugartenientes del cabecilla en la plaza de Cuzco. El propio Areche hubo de conceder que Túpac Amaru era "un espíritu de naturaleza muy robusta y de serenidad imponderable". Ello no fue óbice para que a continuación, convencido de que nunca lograría convertir a Túpac Amaru en delator, mandase al verdugo que le cortara la lengua, que le atasen las extremidades a gruesas cuerdas para que tirasen de ellas cuatro caballos y que se procediera a la descuartización. Así se hizo, pero las bestias no consiguieron durante largo rato desmembrar a la imponente víctima, por lo que Areche, según algunos piadosamente, según otros más airado que compadecido, decidió acabar con el inhumano espectáculo de la tortura ordenando que le cortaran la cabeza.

Cumplida la sentencia, se envió cada parte de su cuerpo a un pueblo de la zona rebelde, en un intento de dar a la ejecución un valor ejemplarizante. Aunque la revuelta continuó durante algún tiempo más (encabezada por un primo y un sobrino de Túpac Amaru) y algunas otras le siguieron, ninguna llegaría a revestir especial gravedad, y en este sentido la muerte de Túpac Amaru marcó el fin de un ciclo de levantamientos indígenas anticoloniales. Durante mucho tiempo algunos historiadores situaron en esta rebelión el inicio de la independencia del Perú; hoy posiblemente no se pueda ser tan enfático, puesto que se debe tener en cuenta que en el proceso de independencia intervinieron otros factores, como la conciencia de los criollos acerca de sus derechos de autogobierno. En cualquier caso, es innegable que el levantamiento de Túpac Amaru II tuvo un carácter plural, ya que en sus filas confluyeron indígenas, mestizos, criollos e incluso españoles, una integración que fue un paso importante para el logro de la futura emancipación.

Cómo citar este artículo:
Tomás Fernández y Elena Tamaro. «Biografia de Túpac Amaru» [Internet]. Barcelona, España: Editorial Biografías y Vidas, 2004. Disponible en https://www.biografiasyvidas.com/biografia/t/tupac_amaru.htm [página consultada el 1 de julio de 2026].

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