viernes, abril 10, 2026

A la poeta Libanesa Khatoun Salma Kershet, asesinada por Israel.





Fotos tomadas de la red.

 Me duele

En los huesos
En la mirada
En el silencio
Me duele en el presente
Me hiere el futuro
El saberlo me corta el aire
Un bombardeo es un puñal abriendo heridas en los costados del cielo
Y pienso en los poetas
Y en las niñas
Me duele toda agresión
Un puñal es para puñalear
Un misil balístico hiere el tiempo que aún no pasa
Ahí encuentra una muchedumbre inocente, caen fulminados; en la parábola bíblica “justos con pecadores”.
Me duele Salma, en su vuelo
Llevando en sus alas tantos versos por la paz
Aquí la abrazo, en el oleaje de este mar caribe y rumoroso…
Alfonso Torres Ulloa a la poeta Libanesa Khatoun Salma Kershet, asesinada por Israel.

Franco Fontana fue un revolucionario comunista italiano nacido en Bolonia.

 


Desde principios de la década de 1970, pasó 22 años luchando en las filas de la resistencia palestina, uniéndose incluso a la lucha armada contra Israel. Vendió su herencia y propiedades, donando las ganancias a refugiados palestinos.
Dedicó su vida a la liberación de Palestina y es recordado por haber dicho: “Podría morir antes de presenciar la liberación de Palestina, pero mis hijos y nietos definitivamente presenciarán ese día y entenderán por qué di tanto por esta tierra santa.”
Falleció en 2015 y, según su último deseo, fue enterrado en un campamento de refugiados palestinos en Líbano.

Una historia muchos protagonistas.

 Cuando enseñamos, debemos hacerlo con dedicación y amor, ya que lo que hacemos es transmitir nuestros conocimientos y valores a nuestros alumnos; de lo que enseñemos y cómo lo enseñemos depende muchas veces el éxito y el camino que ellos tomarán.

En las artes marciales y específicamente en karate, que es lo que me compete, debemos tener sumo cuidado cómo lo enseñamos, porque enseñamos un peligroso arte de combate, que si no está acompañado de la parte espiritual y filosófica, estableciendo claramente que el camino a seguir es el de la mansedumbre, la tolerancia, la paz, el honor, la lealtad y, sobre todo, el amor al prójimo, estaríamos formando simplemente peleadores carentes de sensibilidad, de honor, de lealtad y respeto por los demás, que en cualquier momento podrían desviarse del camino correcto y convertirse en un problema para las sociedades en las que viven.

Los que enseñamos artes marciales, nuestra misión es formar ciudadanos correctos, al servicio de la paz, el amor y la justicia.


Domingo Acevedo.

 (Julio/2024)



































































































































































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