Hoy 20 de septiembre, día de tu nacimiento Ramón, aunque otros jueguen a la desmemoria, nosotros te recordaremos como lo que eres nuestro lider y guia, quien nos marca el camino que debemos seguir, tú eres nuestro faro en estas horas de oscuridad.
Ha venido temprano la muerte
compañero
amaneció en estas oficinas
hizo su morada en los cubículos del tiempo
esperó traidora un descuido
y clavó sus garras en tu corazón de niño
y nos dejó huérfanos en la pena
desamparados en el llanto
vencidos en el asombro de perderte
Ramón
Cargando sobre nuestras conciencias
el peso de tu ausencia
Comandante
A Ramon Almanzar
Una canción me hizo recordar
Una canción me hizo recordar, esas noches en que Ramón Almánzar y yo regresábamos del interior del país, los dos solos, en el más absoluto desamparo.
Recuerdo que muchas veces los compañeros nos acompañaban hasta la salida de los pueblos que visitábamos y de ahí en adelante, solo teníamos como compañía, la oscuridad de las noches, las estrellas que brillaban en lo alto del cielo, una canción triste en la radio y las luces de los carros fugaces que a alta velocidad indiferentes iban y venía.
Muchas veces me asalto el temor de encontrar en la soledad oscura de las carreteras un retén militar o en alguna curva una emboscada traidora, eran los riesgos de esa época de turbulencia política, en que tú, camarada resumías en tu figura la resistencia de todo el pueblo.
Si eso hubiese ocurrido no había de otra sino vender nuestras vidas al precio sagrado de la pólvora y el plomo redentor, teníamos la certeza de que si había que morir, había que hacerlo de cara al sol, a la aurora, a la luz.
Recuerdo aquella vez en que te apresaron antes de llegar a donde yo te esperaba e intentaron por todos los medios intimidarte, doblegarte, desaparecerte, asesinarte y no pudieron, tu valor y tu dignidad se multiplicaron en el pecho de todo el pueblo que en las calles pedía a gritos tu libertad.
En Nagua los esbirros acorralados por la multitud enardecida que gritaba libertad, libertad, libertad, temblaron y no pudieron consumar el propósito de tu muerte y no pudieron llevarte a ningún otro lado sino a la libertad pura y simple, victorioso, el pueblo te acompaño en caravana por todas las calles de Nagua hasta tu casa en la capital.
La unidad y la resistencia del pueblo vencieron las pretensiones del gobierno de matarte, hoy no estás entre nosotros Ramón, la muerte traidora te llevo lejos, pero seguimos tu ejemplo, eres nuestro guía, eres la luz que ilumina nuestro sendero.
A Ramón Almánzar.















































