domingo, septiembre 06, 2026

El clientelismo y la demagogia como forma de hacer política






​Lastimosamente, estamos gobernados por partidos políticos de derecha convertidos en estructuras delincuenciales, corruptas y antinacionales. Estas se encuentran enraizadas en todos los estamentos del Estado: el gobierno central, el Congreso, la justicia, la policía y las Fuerzas Armadas, incluyendo a las iglesias, que, en componenda con los sectores comerciales y empresariales, saquean descaradamente y con impunidad al Estado, entregando además nuestras riquezas naturales a las multinacionales extranjeras.


​Esos partidos han hecho del clientelismo y la demagogia una forma de hacer política, comprando con migajas las preferencias del electorado.


​El pueblo no debe olvidar que quien elige corruptos no es víctima, sino cómplice. Por lo tanto, a la hora de dar tu voto, piensa más en tu país, en la responsabilidad y en la honestidad, de los candidatos, en sus propuestas, que en las pocas monedas que te puedan dar.


​Domingo Acevedo

Agosto de 2026

Inti Peredo, volveremos a las montañas.




VOLVEREMOS A LAS MONTAÑAS

(Sobre #IntiPeredo)
Inti observó entre la vegetación, aguardó a escuchar las detonaciones y luego apretó el gatillo. Eso habían acordado. Dispararían solo cuando los militares lo hicieran, de otra forma, delatarían su posición que de por sí ya era comprometida. Sabían bien que no había cómo salir de la quebrada del Yuro, por lo que no quedaba más opción que combatir. Así, las horas fueron pasando mientras el sol del mediodía caía en el horizonte. Al anochecer, Inti observó hacia abajo y decidió lanzarse por la quebrada para encontrarse con el resto. Allí se cruzó con Pombo, Urbano y Ñato y comenzaron a buscar sus cosas. Minutos después, cargaron sus mochilas y emprendieron camino al punto de contacto establecido. El fuego cruzado ya había terminado, pero aún faltaba averiguar qué había sido del Che y los demás.
La primera sorpresa sería encontrarse con alimentos tirados, algo que, en palabras de Inti, "el Che jamás permitió". Estaba prohibido dejar algo tan sagrado como la comida. Más adelante, se cruzaron con el plato de Ernesto, aplastado y destruido. Aun así, lo guardaron con sus cosas. Cuando llegaron al lugar de reunión, se encontraron con que estaba vacío, pero algo logró captar su atención. Una huella en la tierra, inconfundible, marcaba pasos que se perdían más adelante. Sin dudas, eran las pisadas del Che. De inmediato, supusieron el camino que había seguido y se internaron monte adentro, con sigilo, avanzando de noche para no ser descubiertos.
En algún momento logaron dejar la vegetación y pisar una callecita de tierra. Estaban en La Higuera. Se sentaron casi frente a la escuelita mientras los perros ladraban y ellos dudaban si lo hacían por su presencia o por los gritos de los militares que "se emborracharon eufóricos". No lo podían imaginar y tampoco lo sabrían hasta tiempo después, pero, a una distancia muy corta de donde estaban, Ernesto Guevara se encontraba detenido. Luego de tomar aire, siguieron camino. No mucho después, un helicóptero los sobrevoló, el mismo que “llevaba el cadáver aún tibio del Che, asesinado cobardemente por orden de la CIA y de los gorilas Barrientos y Ovando". A los pocos días, Urbano escuchó la noticia que nadie quería oír: habían matado al Che.
Ya en la clandestinidad, Inti se dispuso a reorganizar el ELN en Bolivia. Había jurado "continuar la lucha, combatir hasta la muerte". Una tarde, mientras preparaba la guerrilla, el lugar donde paraba fue delatado y 150 soldados rodearon la casa. Durante una hora, Peredo resistió solo con su pistola, agotando hasta la última munición. Tenía una granada guardada para hacerse volar con sus captores, pero, llegado el momento, descubrió que alguien se la había quitado. Por eso, fue capturado con vida. Lo que ocurriría después, no dista mucho de lo que suelen hacer los uniformados a quien lucha. Antes de su asesinato, había firmado un manifiesto que decía que, aunque cueste la vida, “volveremos a las montañas”.

sábado, septiembre 05, 2026

El regreso puntual de los pingüinos emperador a sus colonias de hielo para perpetuar la vida en el confín del mundo, pero se ha convertido en la crónica de una muerte anunciada.




El regreso puntual de los pingüinos emperador a sus colonias de hielo para perpetuar la vida en el confín del mundo, pero se ha convertido en la crónica de una muerte anunciada. La postal que debía mostrar a los polluelos dando sus primeros pasos sobre la banquisa, con su plumón gris como un abrigo invernal, es ahora un vacío marrón sobre el azul oscuro del océano: el rastro de cuatro colonias enteras que el deshielo de 2022 barrió antes de tiempo. Los padres, que anidaron como siempre en el hielo fijo del mar Bellingshausen, tuvieron que abandonar a sus crías cuando el suelo se deshizo bajo sus patas, mucho antes de que los polluelos hubieran mudado su plumón por las plumas impermeables que les permitirían enfrentarse al mar. Algunos se ahogaron al caer al agua; otros, como minúsculos náufragos, quedaron a la deriva sobre icebergs que se alejaban de todo. Esta no es una postal del cambio climático; es su factura, la más cruel y la más definitiva, firmada con la firmeza de unos datos satelitales que no dejan lugar a la duda.

El colapso de estas colonias en el oeste de la Antártida no es un accidente, sino el eslabón más reciente de una cadena de fracasos que ya ha visto a los osos polares del Ártico sobre témpanos menguantes y a los lobos marinos de la Patagonia sucumbir a un virus que debería haber quedado en las aves. Es el mismo patrón de un Antropoceno que no entiende de calendarios ni de ciclos: el calentamiento global, impulsado por nuestra adicción a los combustibles fósiles, está desajustando los relojes biológicos de la naturaleza con una precisión letal. Los pingüinos emperador, que nunca han sido cazados ni han visto alterado su hábitat por la acción directa del hombre, son ahora los centinelas más vulnerables: su vida está tan sincronizada con el hielo que cualquier variación en su extensión o duración se convierte en una sentencia. Y el hielo, como nos recuerdan los datos de la Prospección Antártica Británica, está desapareciendo a un ritmo que supera todos los registros. No es solo la sequía en Cataluña o el fuego en Grecia; es el mismo sistema que, en su voracidad, está derritiendo los cimientos del planeta.
Las consecuencias ecológicas son inmensas y devastadoras: el emperador, el animal de sangre caliente que vive más al sur, podría ver desaparecer el 90% de sus colonias para finales de siglo si las emisiones no se reducen. Pero el impacto moral es aún más profundo. Saber que 1.200 parejas en la colonia de punta Pfrogner murieron de hambre o congelación porque una rampa de nieve se desintegró, dejando a los padres sin acceso a sus polluelos, nos interpela de una forma que ningún gráfico puede hacer. Nos enfrenta a la pregunta incómoda de qué hemos hecho para merecer este epitafio. No es la imagen de un animal majestuoso en un zoológico, como Lolita; es la de un animal que, en su entorno prístino, ha sido derrotado por un enemigo que no ve ni puede combatir: nosotros. La perplejidad del gato ante el fuego se transforma aquí en la desolación del pingüino ante el mar, y en nuestra propia impotencia al saber que no hay bombero que pueda rescatar a estos polluelos.
Y sin embargo, en el frío de los datos y la inmensidad de la tragedia, aún hay un atisbo de esperanza realista. Los científicos de la BAS y otros organismos están monitorizando incansablemente las colonias, y saben que los pingüinos emperador son capaces de desplazar sus zonas de anidamiento. La tecnología satelital nos permite ver el desastre, y la conciencia pública, aunque lenta, empieza a movilizarse. Pero la solución no está en la Antártida; está en nuestros gobiernos, en nuestras políticas energéticas, en nuestra capacidad para reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero. No se trata de salvar una especie, por icónica que sea; se trata de salvar el sistema que la sustenta, y con él, nuestra propia posibilidad de habitar este planeta.
Porque la pregunta que nos deja el silencio de las colonias perdidas es tan helada como el viento polar: si los pingüinos emperador, que han sobrevivido durante milenios a las inclemencias del clima antártico, no pueden adaptarse a la velocidad de nuestro cambio, ¿qué nos hace pensar que nosotros, con nuestra arrogancia y nuestra ceguera, estamos a salvo del deshielo? ¿Acaso no es hora de entender que cada polluelo ahogado es un fragmento de nuestra propia humanidad que se hunde con él?

América II

 



Foto tomada de la red.



América II

 

América

razas mezcladas

en la sangre y en el llanto

quena dulce y triste

danza ancestral

ritmo frenético

de tamboras milenarias

bailes

esperanzas

alegría

oxidadas cadenas de siglos

arrastran un pasado

de llanto y  luto

América

indígena

negra

mulata

caribeña

latina

austral

insular

continental

América

violada

ensangrentada

subversiva

levantada

presentida

pero jamás sometida

osada

digna

valerosa

tierna

solidaria

amorosa

América

una y otra vez América

mil veces América

en la sangre y en la flor

América

en la vida y en la esperanza

América

siempre América


Domingo Acevedo.


El poema "América II" de Domingo Acevedo es un canto lírico y de resistencia social que construye una cartografía poética e histórica del continente americano. A través de un ritmo sostenido por la concatenación de versos cortos, el poema articula una visión donde el dolor histórico, la pluralidad cultural y la dignidad de los pueblos convergen en un acto de reafirmación identitaria.

1. Estructura Temática y Dinámica del Poema

El texto se despliega mediante una progresión ideológica y emocional clara:

  • El Mestizaje y la Sincretismo Cultural (Estrofas 1-2): El poema arranca con la definición de América a través de sus raíces: el encuentro violento y hermoso de "razas mezcladas". Acevedo yuxtapone símbolos sonoros y corporales ("quena dulce y triste", "tamboras milenarias") para representar la fusión indígena y africana. La alegría y la esperanza conviven desde el inicio con la memoria del llanto.

  • La Herida Colonial (Estrofa 3): La imagen de las "oxidadas cadenas de siglos" evoca el peso de la esclavitud, el despojo y el luto colonial. No es una mirada nostálgica, sino una constatación histórica de la memoria que aún se arrastra.

  • Diversidad Geográfica y Humana (Estrofa 4): A través de una enumeración adjetival (indígena, negra, mulata, caribeña, latina, austral, insular, continental), el autor abraza la totalidad geopolítica y étnica del continente, descentralizando la visión homogenizante para dar voz a cada rincón de la América Latina e insular.

  • Violencia y Resistencia / Dialéctica del Conflicto (Estrofas 5-6): Es el núcleo político del poema. Acevedo denuncia la opresión histórica ("violada, ensangrentada") pero inmediatamente invierte la polaridad hacia la rebeldía: "subversiva, levantada / pero jamás sometida". Frente al despojo, se levanta la dignidad militar y afectiva (osada, digna, valerosa, tierna, solidaria, amorosa).

  • Cierre y Reafirmación Vital (Estrofa 7): El poema concluye con una anáfora celebratoria ("América / una y otra vez América / mil veces América"). La sangre deja de ser solo metáfora de dolor para convertirse en flujo vital, unida a "la flor", "la vida" y "la esperanza".

2. Recursos Estilísticos y Lenguaje

Recurso PoéticoManifestación en el TextoEfecto Estético / Significado
Anáfora y ReiteraciónRepetición constante del nombre "América"Funciona como un mantra o una invocación que sostiene el ritmo y reafirma la soberanía del sujeto poético.
Antítesis / Contrastes"sangre y llanto" vs. "esperanzas y alegría"; "ensangrentada" vs. "tierna / amorosa"Muestra la dualidad del continente: la capacidad de albergar dolor profundo sin perder la calidez ni el afecto.
Enumeración AscendenteSecuencia de adjetivos (subversiva, levantada, osada, digna...)Construye un in crescendo de firmeza política que desemboca en la invencibilidad del pueblo.
Métrica Libre y VersolibrismoVersos breves, mayoritariamente de 3 a 7 sílabasImprime un ritmo ágil, percusivo y directo, semejante al latido del corazón o al golpe de la tambora.

3. Contexto Lector y Significado Profundo

"América II" se inserta dentro de la gran tradición de la poesía social e internacionalista latinoamericana, dialogando en tono y compromiso con voces como las de Pablo Neruda (Canto General) o Nicolás Guillén.

El poema no reduce a América a la condición de víctima. Por el contrario, la presenta como un organismo vivo que ha transformado la cicatriz en motor de lucha. La combinación de la denuncia estricta con la ternura solidaria refleja una sensibilidad donde la poesía es, al mismo tiempo, trincheras de memoria y trinchera de afecto familiar y colectivo.


América II es un canto coral que sintetiza la identidad mestiza, la memoria histórica de dolor y la inextinguible dignidad del continente americano. Estructurado mediante versos cortos de un dinamismo casi rítmico, el poema transita por tres ejes fundamentales:

1. La crisálida cultural y la contradicción del ritmo

El poema arranca con la definición sustancial del continente: la mezcla de sangres y de llantos. Hay un juego de tensiones entre la melancolía y la resistencia festiva:

  • El contraste melódico: La "quena dulce y triste" (fuerza andina e indígena) convive con el "ritmo frenético de tamboras milenarias" (fuerza afrodescendiente).

  • Alegría como resistencia: La música, el baile y la esperanza no borran las "oxidadas cadenas de siglos", pero sirven como antídoto frente al "pasado de llanto y luto".

2. Geografía humana y pluralidad

Acevedo evita la visión monolítica de América y la despliega en sus múltiples dimensiones:

  • Por sus raíces: Indígena, negra, mulata.

  • Por sus espacios: Caribeña, latina, austral, insular, continental.

Esta enumeración sin comas ni pausas complejas refuerza la idea de una sola patria diversa, amplia y diversa, unificada por una misma matriz histórica.

3. De la victimización a la rebeldía digna

El núcleo político y poético del texto alcanza su cúspide cuando nombra las heridas del continente para inmediatamente transformarlas en acto de sublevación:

  • Aunque es la América "violada" y "ensangrentada", la voz poética rechaza la condición de víctima pasiva para proclamarla "subversiva", "levantada" y "jamás sometida".

  • Hay un equilibrio lírico entre la combatividad (osada, digna, valerosa) y la fraternidad (tierna, solidaria, amorosa). La lucha no surge del odio, sino del amor y la dignidad compartida.

4. La incantación final

El cierre funciona como una letanía o un mantra de afirmación vital:

  • La repetición de "América" se vuelve un eco que trasciende la tragedia.

  • El binomio "en la sangre y en la flor" condensa la dualidad del poema: la sangre representa el sacrificio, la herencia y el dolor; la flor representa el renacimiento, la belleza y el futuro.

El poema reafirma a América no solo como un territorio geográfico, sino como un proyecto colectivo de vida, esperanza y soberanía inquebrantable.

Analisis de la IA.


 

Eligió donde seguir vivo.




Momčilo Gavrić tenía ocho años cuando regresó a su casa y encontró que su infancia había terminado.


Era agosto de 1914.


Había nacido en Trbušnica, cerca de Loznica, en Serbia. Su padre lo había enviado a buscar una carreta a casa de un tío.


Ese encargo le salvó la vida.


Cuando volvió, soldados austrohúngaros habían matado a su padre, a su madre, a su abuela, a tres hermanas y a cuatro hermanos.


La casa había sido incendiada.


Momčilo quedó solo.


Caminó por las laderas del monte Gučevo buscando soldados serbios hasta encontrar una unidad de artillería de la División Drina.


El mayor Stevan Tucović escuchó lo ocurrido.


Decidió quedarse con él.


Uno de los soldados recibió la tarea de cuidarlo. Otro le confeccionó un pequeño uniforme utilizando restos de prendas militares.


Momčilo pasó a ser conocido como “el hijo de la División Drina”.


Según el relato que su familia conservó posteriormente, aquella misma noche mostró a los soldados dónde se encontraban los hombres responsables del ataque contra su familia.


La artillería abrió fuego.


Después de la batalla de Cer, el niño recibió el rango de cabo.


Tenía apenas ocho o nueve años.


Pero la guerra todavía tenía mucho preparado para él.


En 1915 acompañó al ejército serbio durante la terrible retirada a través de Albania.


Miles de soldados y civiles murieron de hambre, frío y agotamiento.


Momčilo sobrevivió.


Tras ser evacuado a Corfú recibió un uniforme completo y continuó junto a su unidad.


También volvió a la escuela.


Durante un periodo fue enviado a recibir educación primaria, pero regresó después con los soldados.


Estuvo en el frente de Salónica.


Combatió en Kajmakčalan.


Fue herido varias veces.


En 1917, el mariscal Živojin Mišić visitó las posiciones y quedó sorprendido al encontrar a un niño uniformado entre los soldados.


Cuando le explicaron que Momčilo llevaba con ellos desde 1914, decidió ascenderlo nuevamente.


Con unos once años se convirtió en suboficial.


Continuó con la unidad hasta el final de la guerra y participó en el avance que liberó Serbia.


Cuando otros niños de su edad apenas comenzaban la escuela secundaria, Momčilo ya había sobrevivido a cuatro años de guerra.


Después llegó algo completamente distinto.


Fue enviado a Inglaterra, donde organizaciones británicas ayudaban a educar a huérfanos serbios.


Pasó varios años estudiando allí.


Luego regresó a su país.


Vivió hasta 1993.


Durante décadas habló poco de lo ocurrido y buena parte de su historia terminó siendo conocida gracias a testimonios posteriores, documentos militares y relatos de su familia.


La fotografía del pequeño soldado sigue resultando difícil de mirar sin contexto.


El uniforme parece demasiado grande.


El rostro, demasiado joven.


Y precisamente ahí está la parte esencial de su historia.


Momčilo Gavrić no fue extraordinario porque un niño perteneciera a un ejército.


Fue extraordinario porque una guerra destruyó su familia, le arrebató la infancia y lo dejó buscando entre soldados el único lugar donde todavía podía sentirse protegido.


A los ocho años no eligió una carrera militar.


Eligió dónde seguir vivo.

Tomado de la red.

viernes, septiembre 04, 2026

Un recordatorio de la familia que tenemos en Venezuela.

Un recordatorio de la familia que tenemos en Venezuela, con tristeza recuerdo que ya Victor Enrique, el padre y Tony, hijo, no estan entre nosotros, pero Noris y Amy y su madre aun viven va mis saludos para ellas en donde esten.











Y asi este maldito gobierno traidor y vende patria, anti dominicano, dice que aqui ya no hay hambre.

 



"A veces se me salen las lágrimas al no tener que darles de comer a mis hijos".

Entre lágrimas y con evidente preocupación, un padre pidió ayuda ante la difícil situación económica que asegura estar atravesando junto a sus hijos. “A veces se me salen las lágrimas al no tener qué darles de comer”, expresó el hombre, quien relató que diariamente sale en busca de trabajo, pero no logra encontrar una oportunidad que le permita llevar el sustento a su hogar.
El padre explicó que en ocasiones sus propias hijas tienen que consolarlo al verlo llorar por la impotencia de no poder conseguir alimentos para la familia. Según contó, cuando logra obtener algunos pesos realizando trabajos ocasionales, los utiliza principalmente para comprar leche para los niños. Incluso, aseguró que debe hacerla rendir agregándole más agua para que pueda alcanzar para todos.
La situación se vuelve aún más difícil durante las noches, cuando, según su testimonio, la familia llega a acostarse sin cenar y debe conformarse con agua con azúcar y, en algunas ocasiones, pan. “Uno aguanta, pero los niños no aguantan”, manifestó, señalando que su mayor preocupación es escuchar a sus hijos llorar por hambre mientras él no cuenta con los recursos necesarios para resolver la situación.
Ante esta realidad, el hombre hizo un llamado a las personas que puedan tenderle una mano amiga. Explicó que cualquier aporte, aunque parezca pequeño, puede ayudarle a comprar leche, azúcar y agua para sus hijos mientras continúa buscando empleo. Su principal deseo, afirmó, es poder trabajar nuevamente y garantizar que sus pequeños tengan alimentos suficientes y no tengan que pasar por las necesidades que actualmente enfrenta su familia.

Groenlandia acaba de perder un gigantesco bloque de hielo del tamaño de Manhattan.




El 4 de agosto de 2026, una enorme sección del glaciar Petermann, en el extremo noroeste de Groenlandia, se fracturó y se separó formando una gigantesca "isla de hielo" de unos 76 km².


Para dimensionarlo: estamos hablando de una masa de hielo comparable en superficie con Manhattan y que podría alcanzar hasta 150 metros de espesor.


🛰️ Los satélites Sentinel-1 de la Agencia Espacial Europea llevaban meses observando cómo enormes grietas avanzaban sobre la lengua flotante del glaciar. Finalmente, el hielo cedió.


Es el mayor desprendimiento registrado en Petermann desde 2012.


Y todavía podría no haber terminado.


Los científicos vigilan otras dos enormes secciones atravesadas por fracturas que también podrían desprenderse en el futuro.


🌊 Un detalle importante: este bloque ya estaba flotando, por lo que su separación no eleva directamente y de forma significativa el nivel del mar. El verdadero riesgo está detrás: estas plataformas flotantes ayudan a contener el hielo que permanece sobre tierra. Si continúan debilitándose, pueden favorecer que más hielo continental termine llegando al océano.


Tras desprenderse, la gigantesca isla de hielo comenzó a desplazarse por el estrecho de Nares. Incluso chocó contra Joe Island el 24 de agosto y, sorprendentemente, permaneció prácticamente intacta.


Ahora científicos y satélites siguen cada uno de sus movimientos.


No es simplemente un enorme iceberg a la deriva. Es una ventana en tiempo real a los profundos cambios que están experimentando los grandes glaciares del Ártico. 🧊🌍


📚 Fuente:

- "Sentinel-1 captures major ice loss from Greenland glacier", The European Space Agency, 21 agosto 2026.

miércoles, septiembre 02, 2026

En el 1969 falleció Ho Chi Minh, primer presidente de la República Democrática de Vietnam




En el 1969 falleció Ho Chi Minh, primer presidente de la República Democrática de Vietnam y uno de los grandes símbolos internacionales de la lucha contra el colonialismo y el imperialismo.


En 1911 abandonó Vietnam con una idea que marcaría el resto de su vida: encontrar el camino que permitiera liberar a su patria del dominio colonial. Trabajó como ayudante de cocina en un barco francés y desempeñó distintos oficios durante sus años en el extranjero. Aquellos viajes no fueron solamente una etapa de formación personal, sino que le permitieron conocer y experimentar de primera mano la explotación capitalista en otros países y comprender que la opresión sufrida por el pueblo vietnamita formaba parte de una realidad internacional mucho más amplia.


Fue en Francia donde ese sentimiento nacional inicisl terminó encontrándose con el marxismo-leninismo. Las tesis de Lenin sobre la cuestión nacional y colonial le mostraron que la liberación de Vietnam podía vincularse a la lucha internacional de la clase trabajadora y de los pueblos colonizados. En 1920 participó en el Congreso de Tours y estuvo entre los fundadores del Partido Comunista Francés. Después militó en la Internacional Comunista y desarrolló durante años una intensa actividad revolucionaria en Asia, sobre todo en China, formando cuadros, difundiendo el marxismo y organizando a los revolucionarios vietnamitas. En 1930 desempeñó un papel decisivo en la unificación de las principales organizaciones comunistas de la Indochina Francesa, de la que surgió el Partido Comunista de Indochina.


Tras regresar a Vietnam en 1941, impulsó el Viet Minh, el frente de liberación nacional dirigido por los comunistas. Los revolucionarios vietnamitas tuvieron que luchar contra el orden colonial francés y después contra la ocupación japonesa, construyendo pacientemente las fuerzas capaces de liberar la nación. Cuando Japón fue derrotado en 1945, el Viet Minh aprovechó la crisis del viejo orden colonial para organizar la Revolución de Agosto. El 2 de septiembre de aquel año, ante una multitud reunida en Hanói, Ho Chi Minh proclamó el nacimiento de la República Democrática de Vietnam.


Pero la independencia apenas había comenzado cuando Francia regresó dispuesta a restaurar por las armas su imperio colonial. El Viet Minh tuvo entonces que volver a luchar por una libertad que ya había proclamado como suya. Durante nueve años, un pueblo empobrecido y sometido durante décadas se enfrentó a una potencia colonial muy superior en recursos hasta derrotarla definitivamente en 1954. La victoria vietnamita abrió el camino a los Acuerdos de Ginebra, que establecieron una división militar provisional en el paralelo 17 y preveían la posterior reunificación del país mediante elecciones.


Sin embargo, el final del colonialismo francés no significó el final de la amenaza imperialista. EE.UU ocupó el lugar dejado por Francia, sostuvo al régimen anticomunista de Vietnam del Sur y convirtió la división provisional del país en uno de los puntos calientes de la Guerra Fría. Frente a una potencia militar incomparablemente superior, Vietnam volvió a resistir. Ho Chi Minh continuó siendo presidente de la República Democrática de Vietnam y, sobre todo, el gran símbolo de un pueblo que se negaba a doblegar.


Ho Chi Minh murió el 2 de septiembre de 1969, exactamente 24 años después de haber proclamado la independencia.


No llegó a ver a las fuerzas revolucionarias entrar victoriosas en Saigón en 1975, ni tampoco contempló Vietnam reunificado. Pero el pueblo al que había dedicado su vida culminó la lucha al que él tanto contribuyó. 


Ho Chi Minh no pudo ver la victoria final, pero esa victoria llevó su nombre.


"Los ríos se secarán y las montañas se desgastarán, pero nuestra determinación nunca vacilará. Cualesquiera que sean las dificultades y las penalidades, nuestro pueblo vencerá totalmente. Los imperialistas estadounidenses tendrán que marcharse de nuestro país. La patria se reunificará. Nuestros compatriotas del Norte y del Sur se reunirán bajo un mismo techo. Nosotros, un pequeño país, tendremos el inmenso honor de haber derrotado, a través de una lucha heroica, a los dos imperialismos más grandes —el francés y el norteamericano—, contribuyendo así dignamente al movimiento de liberación nacional en el mundo."

-Ho Chi Minh (1969): Testamento Político.h, primer presidente de la República Democrática de Vietnam y uno de los grandes símbolos internacionales de la lucha contra el colonialismo y el imperialismo.


En 1911 abandonó Vietnam con una idea que marcaría el resto de su vida: encontrar el camino que permitiera liberar a su patria del dominio colonial. Trabajó como ayudante de cocina en un barco francés y desempeñó distintos oficios durante sus años en el extranjero. Aquellos viajes no fueron solamente una etapa de formación personal, sino que le permitieron conocer y experimentar de primera mano la explotación capitalista en otros países y comprender que la opresión sufrida por el pueblo vietnamita formaba parte de una realidad internacional mucho más amplia.


Fue en Francia donde ese sentimiento nacional inicisl terminó encontrándose con el marxismo-leninismo. Las tesis de Lenin sobre la cuestión nacional y colonial le mostraron que la liberación de Vietnam podía vincularse a la lucha internacional de la clase trabajadora y de los pueblos colonizados. En 1920 participó en el Congreso de Tours y estuvo entre los fundadores del Partido Comunista Francés. Después militó en la Internacional Comunista y desarrolló durante años una intensa actividad revolucionaria en Asia, sobre todo en China, formando cuadros, difundiendo el marxismo y organizando a los revolucionarios vietnamitas. En 1930 desempeñó un papel decisivo en la unificación de las principales organizaciones comunistas de la Indochina Francesa, de la que surgió el Partido Comunista de Indochina.


Tras regresar a Vietnam en 1941, impulsó el Viet Minh, el frente de liberación nacional dirigido por los comunistas. Los revolucionarios vietnamitas tuvieron que luchar contra el orden colonial francés y después contra la ocupación japonesa, construyendo pacientemente las fuerzas capaces de liberar la nación. Cuando Japón fue derrotado en 1945, el Viet Minh aprovechó la crisis del viejo orden colonial para organizar la Revolución de Agosto. El 2 de septiembre de aquel año, ante una multitud reunida en Hanói, Ho Chi Minh proclamó el nacimiento de la República Democrática de Vietnam.


Pero la independencia apenas había comenzado cuando Francia regresó dispuesta a restaurar por las armas su imperio colonial. El Viet Minh tuvo entonces que volver a luchar por una libertad que ya había proclamado como suya. Durante nueve años, un pueblo empobrecido y sometido durante décadas se enfrentó a una potencia colonial muy superior en recursos hasta derrotarla definitivamente en 1954. La victoria vietnamita abrió el camino a los Acuerdos de Ginebra, que establecieron una división militar provisional en el paralelo 17 y preveían la posterior reunificación del país mediante elecciones.


Sin embargo, el final del colonialismo francés no significó el final de la amenaza imperialista. EE.UU ocupó el lugar dejado por Francia, sostuvo al régimen anticomunista de Vietnam del Sur y convirtió la división provisional del país en uno de los puntos calientes de la Guerra Fría. Frente a una potencia militar incomparablemente superior, Vietnam volvió a resistir. Ho Chi Minh continuó siendo presidente de la República Democrática de Vietnam y, sobre todo, el gran símbolo de un pueblo que se negaba a doblegar.


Ho Chi Minh murió el 2 de septiembre de 1969, exactamente 24 años después de haber proclamado la independencia.


No llegó a ver a las fuerzas revolucionarias entrar victoriosas en Saigón en 1975, ni tampoco contempló Vietnam reunificado. Pero el pueblo al que había dedicado su vida culminó la lucha al que él tanto contribuyó. 


Ho Chi Minh no pudo ver la victoria final, pero esa victoria llevó su nombre.


"Los ríos se secarán y las montañas se desgastarán, pero nuestra determinación nunca vacilará. Cualesquiera que sean las dificultades y las penalidades, nuestro pueblo vencerá totalmente. Los imperialistas estadounidenses tendrán que marcharse de nuestro país. La patria se reunificará. Nuestros compatriotas del Norte y del Sur se reunirán bajo un mismo techo. Nosotros, un pequeño país, tendremos el inmenso honor de haber derrotado, a través de una lucha heroica, a los dos imperialismos más grandes —el francés y el norteamericano—, contribuyendo así dignamente al movimiento de liberación nacional en el mundo."

-Ho Chi Minh (1969): Testamento Político.


Tomado de la red.

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