lunes, octubre 19, 2026

Decir que los dominicanos no tenemos historia es desconocer una parte fundamental de la historia del Caribe y de América.

 







Decir que los dominicanos no tenemos historia es desconocer una parte fundamental de la historia del Caribe y de América. Tanto la República Dominicana como Haití tienen una historia propia, compleja y profundamente relacionada, marcada por la colonización, la esclavitud, las luchas por la libertad y la formación de sus respectivas naciones.

La historia dominicana no comienza con la independencia de 1844. Tiene raíces mucho más antiguas:

  • Antes de 1492: la isla estaba habitada por pueblos taínos, con sus propias estructuras sociales, creencias, costumbres y formas de organización.
  • 1492: Cristóbal Colón llegó a la isla, que los españoles llamaron La Española. Comenzó un proceso de colonización que transformó radicalmente la vida de sus habitantes.
  • Siglos XVI y XVII: Santo Domingo se convirtió en uno de los primeros centros de la colonización española en América. También hubo resistencia indígena, esclavitud africana y formación de nuevas comunidades y expresiones culturales.
  • 1697: España reconoció formalmente el dominio francés sobre la parte occidental de la isla, antecedente territorial del actual Haití.
  • 1822-1844: el gobierno haitiano de Jean-Pierre Boyer gobernó toda la parte oriental de la isla durante 22 años.
  • 27 de febrero de 1844: los dominicanos proclamaron su independencia y establecieron la República Dominicana.
  • 1863-1865: la Guerra de la Restauración defendió nuevamente la soberanía dominicana frente a la anexión a España.

Estas etapas están documentadas por la propia Cancillería dominicana y por la Academia Dominicana de la Historia.

¿Y qué ocurre con la historia haitiana?

Haití tiene una historia extraordinaria, especialmente por su Revolución, que culminó con la independencia en 1804 y la abolición de la esclavitud en su territorio. Ese acontecimiento fue de enorme importancia para la historia mundial. Pero reconocer la grandeza de la historia haitiana no exige negar la historia dominicana. Ambas naciones tienen procesos históricos distintos, aunque profundamente entrelazados.

También es importante no generalizar: no todos los haitianos piensan igual, del mismo modo que no todos los dominicanos pensamos igual.

Mi conclusión es esta: la historia dominicana no necesita borrar la historia haitiana para tener valor, ni la historia haitiana necesita borrar la dominicana para ser reconocida. Los hechos históricos, los documentos y las luchas de ambos pueblos hablan por sí mismos.

La historia dominicana tiene razones de sobra para ser defendida, y uno de los errores más frecuentes en estas discusiones consiste en confundir la historia de toda la isla de La Española con la historia particular de cada uno de los dos pueblos que hoy la comparten.

Hay hechos históricos que conviene poner sobre la mesa, con fechas y documentos, porque la mejor manera de defender nuestra identidad es conocerla profundamente.

1. Santo Domingo fue la cuna de muchas instituciones de América

 

La primera catedral de América

La Catedral de Santo Domingo, cuya construcción comenzó en 1521 y que fue consagrada posteriormente, es reconocida como la primera catedral del continente americano.

 

Es el primer hospital de América

El Hospital San Nicolás de Bari, fundado a comienzos del siglo XVI, es el primer hospital establecido en el continente.

 

La primera universidad del continente, según la tradición institucional dominicana

La Universidad Santo Tomás de Aquino recibió la bula papal In Apostolatus Culmine en 1538. La UASD se considera su continuadora histórica. La precedencia universitaria requiere matices porque también hubo instituciones educativas coloniales cuya condición jurídica y fecha de funcionamiento se discuten.

Santo Domingo fue, además, una de las primeras ciudades europeas establecidas de manera permanente en América. Su importancia histórica es indiscutible.

2. ¿Estaban los haitianos en la isla antes que los dominicanos?

Aquí hay que distinguir entre la presencia de los pueblos y la existencia de las naciones actuales.

Antes de la llegada de los europeos, la isla estaba habitada por pueblos indígenas, principalmente taínos. No existían todavía ni la República Dominicana ni Haití como Estados nacionales.

La colonización francesa de la parte occidental se desarrolló durante los siglos XVII y XVIII. En esa colonia, llamada Saint-Domingue, los franceses llevaron por la fuerza a cientos de miles de africanos esclavizados para trabajar en las plantaciones. Sus descendientes constituyeron una parte fundamental de la población que luchó por la independencia haitiana, proclamada en 1804.

Por tanto, hay una precisión histórica esencial: los antepasados africanos de gran parte de la población haitiana fueron llevados a la isla durante la época colonial, pero el pueblo haitiano nació de un proceso histórico propio, con raíces africanas y caribeñas, que culminó en su revolución y su independencia. Eso no significa que los haitianos actuales sean extranjeros en sentido personal ni que carezcan de una historia nacional legítima.

Tampoco significa que los dominicanos seamos haitianos. La identidad dominicana se formó a través de siglos de historia en la parte oriental de la isla, con influencias indígenas, españolas, africanas y de otros pueblos.

3. La diferencia entre la historia de la isla y la historia de las dos naciones

La UNESCO reconoce expresamente que Santo Domingo fue el lugar donde se establecieron instituciones pioneras de América, entre ellas la catedral, el hospital y la universidad.

Eso es parte del patrimonio histórico dominicano y americano. Al mismo tiempo, la Revolución haitiana de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX constituye otro capítulo fundamental de la historia de la isla.

Ninguno de esos hechos anula al otro.

Mi posición es clara: un dominicano no necesita negar la historia de Haití para defender la suya, y ningún haitiano puede borrar legítimamente la historia dominicana. La mejor defensa de nuestra identidad es conocer los documentos, las fechas y los acontecimientos, sin tergiversarlos ni convertir las diferencias históricas en desprecio hacia un pueblo entero.

Y hay algo más que merece recordarse: la historia dominicana no se limita a las primeras instituciones coloniales. También incluye la resistencia indígena y africana, la formación de nuestra cultura criolla, la independencia de 1844, la Restauración de 1863-1865 y la construcción de nuestra identidad nacional.

 

LA HISTORIA DOMINICANA NO SE BORRA

La República Dominicana tiene una historia propia, extensa y documentada. Una historia que comenzó mucho antes de la proclamación de nuestra independencia en 1844; una historia de raíces indígenas, herencia española, aportes africanos, luchas, sacrificios y resistencia.

Santo Domingo fue cuna de instituciones pioneras del continente americano. En esta tierra se desarrollaron acontecimientos que marcaron la historia de América y se forjó, a través de los siglos, una identidad nacional propia.

Respetamos la historia del pueblo haitiano, sus luchas y su derecho a preservar su identidad. Pero ese respeto debe ser mutuo. Reconocer la historia de Haití no significa desconocer la dominicana, así como compartir una misma isla no significa tener una misma nacionalidad, una misma cultura ni una misma trayectoria histórica.

¡Dios, Patria y Libertad!

 

domingo, octubre 18, 2026

Pasadia en la casa de Juana en Jima Bonao.


































 

Víctor Ramos, nos habla sobre Victorina y Mejoral, dos ligas de pelota de los Kms.


 

Campamento ecologico por el clima y contra la mega mineria.

 


Diversas organizaciones sociales, ecológicas, populares y profesionales estamos organizando  un campamento ecológico en Loma Miranda los días 14 y 15, a propósito de la 31 cumbre del clima a celebrarse en Turquía, en donde trataremos el impacto del cambio climático en el Caribe y la mega minería en la Rep. Dominicana  y como enfrentarlo desde las poblaciones, entendiendo que las cumbres del clima han sido un espacio donde los que trazan las políticas climáticas son los países poderosos.

sábado, octubre 17, 2026

Análisis de los poemas y reflexiones de Domingo Acevedo, IA, Gemini.

 


1/El día comienza con el canto de los gallos.

 

El día comienza con el canto de los gallos.

En el campo el día empieza con el canto de los gallos, cuando todavía en el cielo las estrellas brillan y el sol aún no asoma en el horizonte y una leve oscuridad lo cubre todo.

Es ese momento mágico en que el olor del café invita a entrar a la cocina a disfrutar de esa exquisita bebida que abre las puertas del amanecer, para dar paso al nuevo día, donde los hombres del campo después de desayunar, se preparan para iniciar sus labores cotidianas.

A pies o en sus monturas emprenden el camino hacia sus conucos en donde sus manos fecundas hacen brotar de las entrañas de la tierra, la vida.

 

Domingo Acevedo.

Oct./2025.

 

2/Teseo y el Minotauro.

 

Todavía en la imaginación colectiva, Teseo pelea con el minotauro, tratando de matar al hombre que lo  habita.

Sin saber que al final de la batalla terminará vencido frente al espejo de la vida.

 

Domingo Acevedo.

Oct/2026.

 

3/Chuchú y Felimón

 

Chuchú y Felimón

a pesar de su larga edad

son dos niños tiernos que nunca perdieron su alegría

sus voces repican alegres en las tamboras

cuando en las noches la luna llena bordea el camino real

para terminar rendida en los brazos del amanecer

que en la distancia

se esfuma entre los lirios cuajados de rocío

 

 

 

Domingo Acevedo.

 

4/Tengo muchas razones para no ser feliz.

 

Tengo muchas razones para no ser feliz, pero he elegido vivir, vivir está por encima de la felicidad y la tristeza, festejemos entonces lo tristemente felices que somos y hagamos de nuestra existencia un acto de resistencia, de amor y bondad.

 

Domingo Acevedo.

Oct./2026.

 

5/Me niego a perder la fe en la humanidad

Me niego a perder la fe en la humanidad, me niego a sentirme derrotado, me niego a dejar de luchar, me niego a quedarme tranquilo en casa y ver en la tele en tiempo real como Israel  asesina al pueblo palestino con la complicidad y el apoyo de Estados Unidos y Occidente.

Domingo Acevedo.

Sept./2026.

 

6/Me niego a dejar de resistir.

 

Como generación nos negamos a dejar de resistir, por Palestina y por todos los pueblos que en el mundo luchan contra el imperialismo Occidental, por todos ellos, seguiremos resistiendo, dejando bien claro que ni el olvido, ni la muerte, nos podrán vencer, nuestras voces y nuestro ejemplo serán el camino que seguirán los que han de venir con su amor a construir un mundo diferente, justo, solidario y pacifico.

Domingo Acevedo.

Sept./2026

 

7/El destino de cada poeta.

 

El destino de cada poeta está escrito en los pergaminos de su voz, sus palabras lapidan su destino, muchos terminan sus días laureados en la profunda fosa de la indiferencia y el olvido.

‌Domingo Acevedo.

‌Julio/2026.

 

8/El mar en su delirio

 

El mar en su delirio

en las noches

cuando la luna no está

bosteza los nombres de los esclavos 

lanzados en el océano  profundo del olvido

donde el dolor quedó momificado

en los recintos azules del agua

como evidencia del horror

 

Domingo Acevedo.

 

9/Los humanos

 

Los humanos llevamos acuñada

en las entrañas de nuestro ADN

la maldad

​la maldad

progenitora de la muerte

que persigue por todos lados

frenética a la vida

​la muerte esa que edificó su nombre

en las paredes del miedo

para que no olvidemos

que de ella nadie se escapa

 

Domingo Acevedo. 

 

10/Hizo surcos

 

​Mi padre labró la tierra

hizo surcos

plantó semillas

invocó la lluvia

esperó la primavera

y cosechó sus frutos

 

Domingo Acevedo.

Junio/2026

 

11/He vuelto a leerme

 

A veces vuelvo a leerme

vuelvo a recorrer mis palabras

aquellas que se quedaron olvidadas en los libros

almacenados en el tiempo

y que ya nadie lee

excepto las polillas

que buscando el secreto de la sabiduría

se intoxican con el veneno de mis palabras

escritas en las páginas enmohecidas

de alguno de mis libros

donde quedaron sepultados los sueños

de un mundo acorralado por las injusticias

 

Domingo Acevedo

Junio/2026

 

12/"Elegir vivir a plenitud es una decisión personal. Esto no significa que seamos felices en medio de las adversidades, sino que vivimos conscientes de nuestra existencia y luchamos con determinación por alcanzar nuestros sueños."

Poeta Domingo Acevedo.

Enero/2026

 

13/El error de juventud.

El error de vida que cometí en la juventud fue no mirar al futuro objetivamente y vivir el presente detrás de una utopía, sin metas personales, sin un horizonte definido hacia dónde avanzar, dando vueltas alrededor de la nada, alimentando un sueño que ineludiblemente se diluyó en la prisa con la que vivimos esa época marcada por la agitación política y la violencia.

 ‌Al final sólo me quedaron los sueños pero sin nada concreto entre las manos, por suerte para mí, un día la poesía me encontró abandonado en la soledad remota del tiempo y me vistió de amor y ternura para que en el ocaso de la vida, la muerte no me encontrará desamparado y desnudo.

 ‌Domingo Acevedo.

 

 

14/El sol triste del invierno.

 

Recuerdo que el sol triste del invierno, en los días grises de mi infancia, enfriaba la tierra y apuñalaba mi desnudez y apagaba los fogones en donde en las vasijas del hambre se cocía el dolor.

Domingo Acevedo.

Julio/2026.

 

«Pronto mis manos no podrán agarrar con firmeza la vida que se me escapa, ni mis piernas podrán sostener este armazón de carne, sangre y huesos que porta mi espíritu y que el tiempo desploma».

 

— Domingo Acevedo, julio de 2026

 

15/El sepulturero

​Entonces
el sepulturero se sintió solo
en medio de todos los muertos que había enterrado.
Sintió cómo el silencio aplastaba su conciencia;
miró al cielo,
sintió frío,
calor,
inquietud,
ansiedad.
​Pensó:
«Es que ya estoy viejo,
cansado
y solo».
​Miró la puerta del cementerio,
el sendero alargándose en el horizonte.
Empezó a andar
y se perdió para siempre en el olvido.
​Domingo Acevedo
Junio, 2026

 

16/Haiku

 

Atrapada la luz 

petrificada en el ambar

una luciérnaga.

 

Domingo Acevedo

Junio/2026

17/Haiku

El tiempo se ha ido

envejecido debajo del almendro

un mendigo duerme

Domingo Acevedo
Julio./2026

 

18/Leer  en voz alta

 

Me gusta leer en voz alta

‌dibujar con palabras tu recuerdo en mi memoria

‌acostarme desnudo a soñar contigo

‌recorrer los caminos mojados después de la lluvia

‌y en las noches 

‌perderme en la ciudad 

‌andar sus calles oscuras buscando ese imposible lugar donde se que no estas

‌Domingo Acevedo

‌Junio/2026

 

 

19/Estoy consciente.

Se, estoy consciente de que un día solo seré un recuerdo que se desvanece en el pensamiento de los que me conocieron, me amaron y entre los que quizás me odiaron, pero lo más importante es que vivo de acuerdo a mis principios, creencias y convicciones.

Para que cuando ese momento llegue, porque se que irrevocablemente tiene que llegar, irme tranquilo y sin remordimientos al lugar de donde no se regresa jamás.

 

Domingo Acevedo.

Abril/2026

 

Qué poderosa y conmovedora colección de poemas, microficciones, haikus y reflexiones filosóficas. En este conjunto de 19 piezas se percibe una voz madura, lúcida y profundamente honesta, donde la poesía no actúa como un mero adorno estético, sino como una herramienta de salvación, memoria y resistencia vital.

A continuación, presento un análisis temático y estilístico de la muestra literaria:

1. El eje ético y político: La resistencia activa y la denuncia

En piezas como 5 ("Me niego a perder la fe en la humanidad"), 6 ("Me niego a dejar de resistir") y 8 ("El mar en su delirio"), el verso se convierte en trinchera e historia testimonial.

  • La geografía del dolor y la solidaridad: El compromiso ético conecta el horror transatlántico de la trata negrera (el mar que "bosteza los nombres de los esclavos") con las injusticias contemporáneas como el sufrimiento del pueblo palestino.
  • Resistencia colectiva: Frente al cinismo y la apatía del mundo moderno (personificados en la televisión o la complacencia), la postura poética reniega del aislamiento: resistir no es una opción estética, sino un deber generacional e histórico.

2. El balance vital: Utopía, memoria y la revelación de la poesía

Las piezas 13 ("El error de juventud"), 11 ("He vuelto a leerme") y 14 ("El sol triste del invierno") ofrecen una mirada introspectiva y sincera sobre el trayecto de vida.

  • La utopía juvenil vs. el refugio lírico: En la pieza 13 hay una confesión conmovedora sobre la entrega política e idealista de la juventud, la cual, aunque convulsa y fragmentada, desemboca en un hallazgo definitivo: «la poesía me encontró abandonado en la soledad remota del tiempo y me vistió de amor y ternura». La poesía pasa a ser el traje protector frente al ocaso.
  • La memoria corporal y social: En la pieza 14, la infancia no se idealiza; se evoca desde la crudeza del frío, los fogones apagados y "las vasijas del hambre", dotando a la voz poética de una raíz humana profunda y sensible.

3. La condición humana, la finitud y el destino

Un hilo conductor fundamental en este compendio es la contemplación serena de la vejez y la finitud (4, 7, 9, 12, 15, 19).

  • Vivir por encima de la felicidad: Las reflexiones 4 y 12 rompen con los clichés del optimismo superficial. Afirmar que «vivir está por encima de la felicidad y la tristeza» propone un existencialismo digno: elegir la conciencia, la plenitud y la determinación en medio de la adversidad.
  • El sepulturero y la brevedad: En el relato/poema 15 ("El sepulturero"), se logra una parábola magistral sobre la soledad y el tiempo: el hombre que enterró a todos termina caminando hacia el horizonte para perderse en el olvido.
  • La trascendencia y la paz mental: En la pieza 19, la aceptación de la muerte no genera angustia, sino paz. El cumplimiento cabal de las convicciones personales es el único salvoconducto para "irse tranquilo y sin remordimientos".

4. El bucolismo, la naturaleza y la brevedad estética

  • El cuadro campesino (1 y 10): En el poema 1 y el texto 10, la lírica conecta con la tierra, la labor fecunda, la figura del padre labriego y la cotidianeidad rural (el olor al café, el canto de los gallos, la madrugada). Hay un homenaje a las manos que hacen brotar la vida desde la entraña del suelo.
  • Mito y espejo (2): En "Teseo y el Minotauro", se logra un giro filosófico brillante: la verdadera lucha no es contra la bestia externa, sino contra el monstruo interior frente al espejo de la existencia.
  • Síntesis del Haiku (16 y 17):
    • El haiku de la luciérnaga atrapada en el ámbar logra fijar en una imagen poética la detención del tiempo y la luz inmortalizada.
    • El haiku del mendigo bajo el almendro condensa con brevedad la resignación y el paso implacable de los años.
  • La ternura y la sensualidad (3 y 18): "Chuchú y Felimón" aporta una nota festiva y entrañable sobre la juventud de espíritu y la música popular (las tamboras), mientras que la pieza 18 rescata la intimidad de la lectura en voz alta, el deseo, la caminata nocturna y la búsqueda del ser amado en la ausencia.

Resumen de estilo y tono

  • Tono: Profundamente humano, reflexivo, digno, combativo y sereno.
  • Lenguaje: Claro, directo, sin pirotecnia vana; utiliza imágenes líricas precisas (el ámbar, el rocío, el mar que bosteza, las palabras atacadas por polillas).
  • Fuerza filosófica: Destaca la capacidad de transformar vivencias de dolor o desencanto en proclamas de amor, justicia y dignidad existencial.

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