domingo, agosto 09, 2026

Análisis Temático: El Karate como Filosofía de Vida

 



Este conjunto de reflexiones revela una visión del karate que trasciende lo deportivo para situarse en lo ontológico y social. Domingo Acevedo no solo habla como practicante, sino como un filósofo del "Do" (camino), enfatizando que la técnica sin espíritu es una cáscara vacía.

1. La Esencia Ontológica: "El Karate es Uno" Para el autor, el karate no es una suma de movimientos, sino una posesión biológicamente espiritual.

  • Identidad única: A pesar de los estilos o "apellidos" que se le pongan, el karate tiene una sola raíz.

  • Más allá del gimnasio: La práctica debe transformar la biología y el espíritu del individuo, convirtiéndose en una forma de ser, no solo de hacer.

  • El fin del Ego: Se plantea el karate como una herramienta para "matar el ego" y encontrar la humildad.

2. Crítica a la "Deportivización" y las 3K Acevedo hace una advertencia clara sobre el peligro de reducir el karate a la competición:

  • El equilibrio necesario: Defiende la unión indisoluble de Kihon (base), Kata (forma) y Kumite (combate).

  • El síndrome del competidor: Advierte que quien solo entrena para ganar medallas abandonará el karategui al envejecer, pues no habrá cultivado la filosofía que sostiene la práctica en la vejez.

  • Efectividad real vs. Coreografía: Critica las "morisquetas" y saltos innecesarios. La efectividad reside en la aplicación técnica correcta, la preparación mental y el coraje, no en el espectáculo.

3. El Rol del Maestro y la Responsabilidad Social El maestro es visto como un forjador de ciudadanos, no solo de peleadores.

  • Ejemplo vivo: Un maestro debe ser honorable, lúcido y guía. Su éxito no se mide en trofeos, sino en la calidad humana de sus alumnos al mirar atrás en el ocaso de la vida.

  • Advertencia ética: Enseñar un arte de combate sin valores es crear un peligro social. El karateca debe ser educado en la mansedumbre y la paz para no ser un "problema" para la sociedad.

4. Dimensión Social y Política (Contexto Dominicano) El autor aterriza su filosofía en la realidad de la República Dominicana:

  • Unidad vs. Sectarismo: Denuncia la ridiculez de la separación por estilos y aboga por una práctica compartida que rompa barreras.

  • Crítica institucional: Señala a la Federación Dominicana de Karate por una gestión que históricamente ha favorecido a grupos de poder, pidiendo su democratización.

  • Conciencia ciudadana: Vincula la sensibilidad del artista marcial con la realidad del país, como la precaria situación de los hospitales públicos, demostrando que el karateca no vive ajeno al dolor de su sociedad.

5. El Karate como Herramienta de Paz Contrario a la percepción de violencia, Acevedo propone el karate como un antídoto contra ella:

  • Diálogo sobre fuerza: La filosofía marcial enseña que la mejor solución es la palabra.

  • Recomendación a los padres: Define el dojo como un espacio de equilibrio y confianza para los niños, alejándolos de las "bajas pasiones".

  • Solidaridad global: Sueña con que las artes marciales unan a la humanidad en un "abrazo solidario" contra las guerras.


Manifiesto del Karate Humano

Por la Plenitud del Ser y la Justicia Social

Este decálogo se fundamenta en la premisa de que el karate es uno solo: una raíz milenaria que florece en la conducta ética del practicante.

  1. La Unidad de la Esencia: El karate es una posesión biológicamente espiritual. No permitiremos que las denominaciones, estilos o siglas nos dividan; nuestra raíz es común y nuestra meta es la plenitud del ser humano.

  2. El Equilibrio de las Tres K: Honramos el Kihon, el Kata y el Kumite como eslabones indisolubles. Entendemos que quien solo entrena para la competencia guarda su karategui al envejecer, pero quien entrena el espíritu lo viste hasta el ocaso.

  3. La Victoria sobre el Ego: El verdadero combate no es contra el oponente, sino contra la vanidad, la envidia y el egoísmo que nos envilecen. Practicamos para ser humildes, reconociendo en el otro el espejo necesario para nuestra propia superación.

  4. Efectividad sin Artificio: Rechazamos la coreografía vacía y el espectáculo innecesario. La efectividad del karate radica en la disciplina técnica, el coraje, la inteligencia y la aplicación correcta de los fundamentos en el combate real de la vida.

  5. El Maestro como Guía Ciudadano: La misión del Sensei trasciende la enseñanza de golpes y patadas. Su éxito se mide en la formación de ciudadanos útiles, honorables y lúcidos que siembren semillas de bien en la sociedad.

  6. Antídoto contra la Violencia: El karate no es agresión; es filosofía en movimiento. Enseñamos que la paz es superior a la violencia y que el diálogo es la herramienta primera del verdadero guerrero.

  7. Compromiso con la Justicia: El karateca no vive ajeno al dolor de su pueblo. Nuestra práctica nos sensibiliza ante la injusticia, la precariedad y el abandono de los más débiles; luchamos por un mundo de amor y equidad.

  8. Democratización y Hermandad: Abogamos por instituciones deportivas transparentes y justas que sirvan a todos por igual. Rompemos las barreras entre estilos para compartir conocimientos y enriquecer nuestra hermandad marcial.

  9. La Virtud del Guerrero: Un verdadero guerrero hace del honor y la lealtad virtudes indisolubles. Está siempre dispuesto a defender la verdad, la libertad y la justicia sin pedir nada a cambio, viajando siempre en el viento tras sus sueños.

  10. Trascendencia del Do (Camino): Practicamos para que lo aprendido en el dojo nos sirva para enfrentar cualquier reto de la vida. El karate es el sendero que nos conduce a un abrazo solidario y fraterno con toda la humanidad.

"El karate nos abre las puertas de la humildad y nos enseña el valor de la vida en el sentido más amplio de la palabra."

‌En las artes marciales y muy especialmente en karate buscamos crear en el mundo una cultura de paz, amor y solidaridad.


Fantasía.




Ella tenía una fantasía, un sueño que había acariciado desde su juventud: hacer el amor con su amado en una casa de campo, lejos de la ciudad. Su esposo prometió hacerla realidad para su cumpleaños; ese iba a ser su regalo.

Planearon el viaje y, cuando la fecha estuvo próxima, su marido le dijo que se preparara, que se irían al campo a disfrutar de esa noche que ella deseaba tanto.

Cuando llegó el día, partieron hacia ese maravilloso lugar perdido en el monte, a muchos kilómetros de la ciudad. Él también estaba feliz; amaba a su esposa. A su lado sentía una extraordinaria sensación de bienestar que le reconfortaba el espíritu. Disfrutaba estar a su lado, la amaba entrañablemente, con locura; disfrutaba acariciarla, besarla y poseerla. Ella era encantadora a la hora del sexo y todo eso se complementaba para que fueran una pareja feliz.

Llegó el día esperado. Todo estaba listo; solo tenían que emprender el viaje, el cual, por casualidad, había coincidido con la luna llena. Las noches de luna llena en el campo son esplendorosas y mágicas, indescriptiblemente hermosas.

Partieron bien tempranito hacia Juan sin Nombre, aquel pueblecito insignificante perdido en una provincia del sur, a tres horas y pico de la capital, por un trayecto con un paisaje espectacular y acogedor de montañas, mar y bosques. El tiempo pasó sin que se dieran cuenta y pronto llegaron a su destino.

En la parada estaba Julio, el amigo que los llevaría al pueblo. Se saludaron, conversaron de cosas insignificantes y emprendieron de nuevo la marcha, ahora a pie, por un camino empedrado bordeado por un bosque seco de cambrones, aromas, guazábaras y cayucos, con conucos dispersos por todo el paisaje y labriegos silenciosos trabajando sus tierras.

Después de casi una hora de camino llegaron al río, el cual cruzaron sin problemas; se dieron un baño y descansaron.

Luego del merecido descanso, emprendieron nuevamente la marcha. Después de quince minutos, por fin llegaron al pueblecito semiabandonado. Pocas personas habitaban ya en él. Julio los llevó a la casa que había sido acondicionada para ellos y los dejó allí, con la encomienda de volver por ellos al otro día a las diez.

Llegaron extremadamente cansados, comieron algo que les habían preparado y se acostaron. Era aproximadamente las dos de la tarde cuando se durmieron y despertaron a las cinco. Ya el sol en el horizonte empezaba a despedirse y la tarde jugueteaba entre los árboles con el viento.

Se sentaron muy juntos en la puerta de la calle a contemplar el paisaje y a escuchar el canto de los pájaros que, fugaces, pasaban en busca de sus nidos.

Hay un momento entre la tarde y la noche en que todo parece detenerse: el viento, los árboles, el canto de los pájaros, las sombras... todo se queda quieto para después ebullir en una explosión de sonidos que llena todo el monte de una alegría nocturna sin igual.

Se levantaron de sus sillas y fueron a la cocina a preparar la cena. Comieron y salieron de nuevo al patio. Ya era de noche cerrada y se extasiaron disfrutando de la belleza espectacular de la noche campesina. El cielo estaba apretujado de estrellas y la luna se anunciaba en el horizonte; sus amarillos destellos se filtraban por entre las altas palmeras del este.

Entraron a la casa, se abrazaron tiernamente y se fueron desnudando despacio. Se quedaron semidesnudos y se besaron una y otra vez. No quedó un solo espacio de sus cuerpos que sus labios no tocaran. Se tomaron de las manos y emprendieron el camino en penumbra hacia la rigola para darse un baño, alumbrándose con una linterna; se fueron al lugar más solitario para disfrutar de su intimidad.

Mientras jugueteaban con el agua, se iban quitando la ropa hasta quedar completamente desnudos. Él la tomó por la cintura y sintió sus pezones encendidos quemarle el pecho. Se besaron largamente mientras sus manos hurgaban en la desnudez de sus cuerpos; se dejaron caer sobre el suelo de musgos y hojas secas, y él la amó largamente hasta dejarla sin aliento, pletórica de placer, bañada de estrellas y clorofila, vestida en su desnudez con la luz de la luna.

Felices, volvieron a la casa y se sentaron en el patio a contemplar la majestuosidad del Creador manifestada en la naturaleza.

Al rato se fueron a la dura cama deseada por ella, que tenía como colchón hojas tiernas y frescas de plátano.

Ya estaban desnudos y horizontalmente cómodos en la cama, uno junto al otro. Él la imaginaba en la oscuridad: aunque ella había perdido las curvas de su juventud, conservaba la voluptuosidad de su cuerpo. Aún sus senos permanecían erectos y robustos; sus labios, sensuales y dulces; la suavidad y lozanía de su piel, un ombligo exquisito y unos glúteos admirables.

Ella, en cambio, sabía amar: sabía para qué tenía cada parte de su cuerpo y la usaba de manera exquisita; era una amante excepcional, una mujer exquisita en la cama.

El solo estar cerca los excitaba; se podía sentir el calor que despedían sus cuerpos. Se besaron largamente y se amaron otra vez hasta quedar rendidos de placer, y se durmieron.

Cuando ella despertó, él ya le tenía el desayuno preparado y se lo llevó a la cama. Era algo menos de las cinco de la mañana. Después de media hora salieron abrazados, entre las sombras del amanecer, hacia la noria a darse un baño para luego emprender el viaje de regreso hacia la ciudad lo más temprano posible, porque al día siguiente había que trabajar.

Llegaron cubiertos de rocío, con olor a flores y a luna. La noria aún reflejaba las últimas estrellas del cielo. Él la abrazó con ternura y se fueron desnudando lentamente mientras se dejaban caer suavemente en el agua, sintiendo cómo el agua fría también les acariciaba la piel. Allí, arropados por las últimas sombras del amanecer, consumaron el último acto de su fantasía.

Cuando los primeros rayos del sol apaciguaban la oscuridad dando paso a la claridad, ya estaban listos para emprender el regreso a la capital.

Octubre de 2017

Domingo Acevedo.

Foto tomada de la red.

Nagasaki recuerda el bombardeo atómico del 9 de agosto de 1945

 

Nagasaki recuerda el bombardeo atómico del 9 de agosto de 1945

Japan marks 81 years since atomic bombing of Nagasaki

La voz es generada automáticamente por la IA.

Este domingo 9 de agosto se cumplen 81 años desde el día en que Estados Unidos lanzó una bomba atómica sobre Nagasaki durante la Segunda Guerra Mundial.  

La ciudad recuerda cada año a las víctimas en una ceremonia por la paz. Se calcula que más de 73.000 personas ya habían fallecido por el bombardeo a finales de 1945, y hoy muchos sobrevivientes siguen padeciendo cáncer y otras enfermedades relacionadas con la exposición a la radiación. 

La ceremonia anual comenzó a las 10:45 a. m., hora de Japón, en el Parque de la Paz de Nagasaki, con la presencia de sobrevivientes y familiares, además de representantes de 98 países. Como cada año, durante la ceremonia se coloca en un monumento conmemorativo una lista actualizada de las víctimas. Esta contiene ahora 204.708 nombres, incluidos los de las 2.773 personas que fallecieron o cuya muerte se confirmó en los últimos 12 meses.  

A las 11:02 a. m., momento exacto en que explotó la bomba, se guarda cada año un minuto de silencio. Después, la autoridad municipal de Nagasaki lee una declaración de paz. Este año, el alcalde Suzuki Shiro, partiendo de la experiencia de un sobreviviente, hizo hincapié en los horrores de las armas nucleares y en el daño físico y mental que estas provocan.  

Durante el resto del día, en varios puntos de Japón, se recordará la tragedia y se reafirmará la importancia de la paz.
NHKWORLD

Los 10 mejores libros de todos los tiempos

 Hay libros trascienden fronteras, idiomas y épocas. Libros que han alcanzado una fama tan significativa y un prestigio tan notable que es necesario acercarnos a ellos, descubrirlos y, muy probablemente, enamorarnos de la historia que nos cuentan. Por eso, hemos querido hablarte aquí acerca de los diez mejores libros de todos los tiempos. Un listado de esas recomendaciones que, sí o sí, tienes que leer.

TítuloAutorGéneroTiempo de lecturaValoración
Don Quijote de la ManchaMiguel de CervantesNovelas clásicas27 h 8 min5/5
Guerra y PazLev TolstóiNarrativa extranjera 4,5/5
En busca del tiempo perdidoMarcel ProustNovela contemporánea66 h 11 min5/5
Cien años de soledadGabriel García MárquezNarrativa hispanoamericana11 h 51 min4,5/5
Crimen y castigoFiódor DostoievskiNarrativa extranjera18 h 26 min4,5/5
Orgullo y PrejuicioJane AustenNarrativa extranjera8 h 34 min4,5/5
Moby DickHerman MelvilleNarrativa extranjera16 h 53 min5/5
UlisesJames JoyceNovela contemporánea23 h 16 min5/5
El gran GatsbyF. Scott FitzgeraldNarrativa extranjera5 h 17 min4/5
El nombre de la rosaUmberto EcoNovela histórica18 h 3 m4,5/5

Don Quijote de la Mancha

Autor: Miguel de Cervantes Saavedra

Tiempo de lectura: 27 h y 8 min

Las aventuras de Don Quijote y Sancho Panza tenían que estar en primer lugar en este listado. Esta no solo es la gran novela de Miguel de Cervantes. También es la obra que inaugura la novela moderna en toda Europa. Divertida, original y única.

Esta historia alterna la parodia de los libros de caballerías con una reflexión brillante sobre la locura, la imaginación, la libertad y la fuerza de la ficción para transformar la realidad. Esta dualidad, unida al talento literario de Cervantes, hacen que, para la inmensa mayoría de críticos, sea la mejor novela de todos los tiempos.

Guerra y paz

Autor: Lev Tolstói

La literatura rusa de los últimos tres siglos es una de las más importantes que puedas encontrar. Y dentro de todas esas maravillosas novelas, la obra cumbre de Tolstói es, probablemente, la más significativa de su generación.

La historia se ambienta en las guerras napoleónicas, y sigue las vidas de varias familias aristocráticas rusas. A lo largo de sus días, los bailes, cenas y romances en salones imperiales se alternan con con grandes batallas entre imperios. Una gloriosa reflexión sobre la vida y la muerte.

En busca del tiempo perdido

Autor: Marcel Proust

Tiempo de lectura: 66 h y 11 min

Aunque puede parecer todo un desafío leer los siete tomos de esta inmensa novela, realmente es un placer único. Pocos libros han sido tan delicados y están tan bien escritos como esta obra de Proust. La obra de toda una vida.

A lo largo de sus páginas podrás conocer los detalles de la vida del escritor. Sus recuerdos, sus ideas y todos aquellos nombres propios que formaron parte de su vida. El amor, la muerte, la familia… Son muchos los temas que toca. De hecho, son los mismos que pueden estar presentes en cualquier otra vida.

Cien años de soledad

Autor: Gabriel García Márquez

Tiempo de lectura: 11 h y 51 min

Este es el tipo de novela de la que se enamoran perdidamente sus lectores. La historia cuenta la vida de varias generaciones de la familia Buendía en el pueblo ficticio de Macondo. A lo largo de esas décadas, ante los ojos de los habitantes de ese pueblo sucede de todo: guerras, tragedias y amores.

Lo más interesante es el sello que García Márquez deja en la obra. Y es que destaca por la mezcla de naturalidad y cotidianeidad con lo prodigioso: es el gran ejemplo de realismo mágico latinoamericano. Sin lugar a dudas, este se trata de uno de libros de culto más leídos en todo el mundo, merecidamente.

Crimen y castigo

Autor: Fiódor Dostoievski

Tiempo de lectura: 18 h y 26 min

Vamos con otro clásico ruso, perfecto para acompañarte en la mesilla de noche durante algunas semanas. Esta novela imprescindible cuenta la historia de Raskólnikov, un estudiante que se convence a sí mismo de asesinar a una anciana. Es lo que considera el crimen perfecto. Comete el asesinato, pero a partir de ese momento, su cerebro entra en una absoluta espiral de locura y de paranoia.

Orgullo y prejuicio

Autor: Jane Austen

Tiempo de lectura: 8 h y 34 min

Esta novela es uno de los grandes títulos de la literatura inglesa. Una novela en la que un hombre y una mujer tendrán que abandonar su orgullo y acallar sus prejuicios para que su vida en común funcione.

Jane Austen, la autora, teje la historia con elementos de crítica social, partes de comedia romántica y una detallada descripción de sus perfiles psicológicos. El talento de la novelista junto con la perfección formal es lo que convierten a esta novela en un clásico que no te puedes perder.

Moby Dick

Autor: Herman Melville

Tiempo de lectura: 16 h y 53 min

La premisa es muy simple. Un marinero ha tomado la determinación de cazar una gran ballena blanca. Ese objetivo representa una metáfora de la búsqueda eterna en la que está enfrascado el ser humano. El sentido de Dios, de la vida, el amor… Siempre estamos buscando algo, igual que ese marinero.

Esta extensa novela que, aparentemente, tiene el estilo formal de las historias de aventuras, es una reflexión muy aguda sobre la naturaleza humana y la locura. Melville nos propone aquí un viaje lúcido y genial en el que embarcarnos, ¿te apuntas?

Ulises

Autor: James Joyce

Tiempo de lectura: 23 h y 16 min

Vamos ahora con la que, probablemente, sea la novela más compleja y difícil de leer de toda la lista. Pero, al mismo tiempo, es el título que cambió para siempre la forma de escribir en Europa. Y es que esta obra cumbre de James Joyce supuso un antes y un después. Por eso, es uno de esos títulos que, por lo menos, hay que intentar leer una vez en la vida.

La premisa es sencilla: Leopold Bloom se pasea por las calles de Dublín, y a partir de ahí se tejen todo tipo de historias, aventuras y secretos. Esta es una obra que refleja a la perfección la realidad de la vida humana.

El gran Gatsby

Autor: F. Scott Fitzgerald

Tiempo de lectura: 5 h y 17 min

Esta es la historia sobre un gran magnate norteamericano y su amor perdido. Todo ello, contado desde los ojos de Nick Carraway, el vecino de Gatsby. Con esta novela, Fitzgerald definió a toda una generación de consumidores, a una aparente opulencia que no hacía más que enmascarar una vida vacía y sin sentido.

Si quieres leer un libro breve, entretenido y con una carga emocional inmensa, este es tu clásico.

El nombre de la rosa

Autor: Umberto Eco

Tiempo de lectura: 18 h y 3 min

Y terminamos con un libro mucho más ligero y adictivo, pero que ha sabido cautivar a millones de lectores por todo el mundo, y que lo sigue haciendo. Esta historia de Umberto Eco cuenta las investigaciones de un fraile para aclarar los crímenes cometidos en una Abadía en el siglo XIV. Con una profundidad filosófica encomiable, perfectamente combinada con un ritmo policíaco, este clásico es perfecto para todos los públicos. Un título idóneo para empezar a enfrentarse a los libros imprescindibles que tienes que leer.

Estos son los 10 mejores libros de todos los tiempos. En Casa del Libro no podemos menos que recomendarte que leas todas y cada una de estas joyas, tan diferentes en sus argumentos y tan parecidas en el nivel de calidad que alcanzaron.

Casa del libro.

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