CARLOS VALDERRAMA FLORES, ESTUDIANTE SECUNDARIO MURIÓ EN MESA PELADA CON LUIS DE LA PUENTE UCEDA
Dr. Javier Delgado Benites (*)
Era apenas un colegial y ya llevaba en el pecho el fulgor de un sueño. Sus pasos, aún juveniles, se dirigieron hacia las montañas de la selva cusqueña como quien busca destino. Cambió los cuadernos por la intemperie y el aula por la esperanza armada. En su mirada ardía la convicción de una patria nueva.
Carlos Valderrama Flores estudiante secundario de Santiago de Chuco. A corta edad se unió al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), decidido a luchar junto a Luis De la Puente Uceda en el cuartel general instalado en Mesa Pelada.
El Movimiento de Izquierda Revolucionaria fue una organización política de izquierda inspirada en los movimientos revolucionarios de la época, que buscaba transformaciones profundas en la sociedad peruana, entre ellas la reforma agraria y la nacionalización de los recursos naturales y la lucha contra las desigualdades sociales. Promovía la lucha armada como vía para alcanzar el poder y establecer un nuevo orden social basado en la justicia, la igualdad y la defensa de los sectores populares del Perú.
En 1965 el país atravesaba fuertes desigualdades sociales, especialmente en el ámbito rural, concentración de tierras, pobreza campesina y ausencia de reformas estructurales. El gobierno de Fernando Belaúnde Terry había planteado cambios, pero diversos sectores juveniles consideraban que estos eran lentos o insuficientes.
Valderrama, como otros estudiantes de provincias, se sumó movido por ideales de justicia social y transformación profunda. Fue parte de una generación que creyó que el sacrificio personal podía abrir un nuevo rumbo para el país.
La influencia de la Revolución Cubana impactó con fuerza en América Latina. Muchos estudiantes secundarios y universitarios vieron en la lucha armada una vía para transformar la sociedad; dejaron las aulas y se integraron a distintos frentes guerrilleros.
En ese contexto, el MIR organizó una campaña guerrillera en los Andes, estructurando varios frentes. Valderrama se integró al frente “Pachacútec”, establecido en la zona de Mesa Pelada, en el valle de La Convención (Cusco), donde se instaló una de sus principales bases de operaciones liderados por Luis De la Puente Uceda.
Para vislumbrar las circunstancias en que perdió la vida el estudiante Carlos Valderrama, resulta importante acudir a los testimonios documentales del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). Estos relatos permiten reconstruir los acontecimientos ocurridos durante la resistencia guerrillera de septiembre de 1965.
“El citado documento del MIR lo cuenta así:
Entre julio y agosto, el Frente “Pachacútec” decide trasladarse a otra zona entre Cusco y Apurímac. Enrique Amaya, A. Guevara, E. Rueda y otros compañeros quedan a cargo de explorar la nueva zona y evalúan que no reúne buenas condiciones, pero cuando en septiembre quieren reintegrarse a Mesa Pelada, el cerco represivo es ya un anillo de fuego que les impide el regreso.
En septiembre la Asamblea del Frente decide la dispersión ordenada. Algunos logran romper el cerco, otros caen bajo el fuego enemigo como Carlos Valderrama, estudiante secundario de Santiago de Chuco, y Hugo Soto, dirigente secundario arequipeño” (1).
Según lo citado, Carlos Valderrama y su amigo fueron abatidos días antes de la caída del comandante general Luis De la Puente Uceda, cuando intentaban romper el cerco militar establecido por las fuerzas armadas. Este episodio refleja el dramático desenlace de la guerrilla y la valentía de los estudiantes que, como Carlos y Hugo, quedaron vinculados a uno de los episodios más trágicos de la insurgencia guerrillera en el Perú.
En octubre de 1965, el núcleo de dirección compuesto por Luis De la Puente, Paul Escobar, Rubén Tupayachi, Edmundo Cusquén, Agustín Marín, Benito Cutipa, Alberto Llanos, Polo Quispe, intentan romper el cerco, se enfrentan con el ejército en las alturas de Amaybamba, cerca de Huiro y caen en combate. La guerrilla fue desarticulada en ese operativo.
La selva cusqueña guarda sus nombres en la eternidad, como quien atesora el eco de una juventud que entregó su vida por sus ideales. El viento andino dispersó sus voces, pero no logró apagar sus convicciones. Sus pasos quedaron marcados en la tierra áspera de Mesa Pelada, como huellas imborrables de una historia de lucha, sacrificio y esperanza.
Carlos Valderrama, estudiante secundario que encontró la muerte en medio de aquella lucha revolucionaria. Su recuerdo forma parte de la historia de una generación que abrazó sus ideales con entrega y valentía. Santiago de Chuco conserva su memoria como testimonio del compromiso, los sueños y los sacrificios de una juventud que creyó en la posibilidad de transformar el destino del Perú.
Gloria eterna al militante colegial de Santiago de Chuco, ejemplo de coraje y valentía.
Cuando un mirista de Santiago de Chuco, muere. Nunca muere…
Patria y muerte venceremos.
(Foto del libro las guerrillas en el Perú y su represión del Ministerio de Guerra)
NOTA. En la foto publicada es muy posible uno de los estudiantes es Carlos Valderrama y el otro Hugo Soto.
REFERENCIA
1965: Insurgencia en Mesa Pelada.
https://jorgealiagacacho.blogspot.com/2015/10/1965-insurgencia-en-mesa-pelada.html
(*) Doctor en educación, ingeniero químico, abogado, licenciado en educación, investigador del Instituto de Investigación en Ciencias y Humanidades, directivo del Movimiento Capulí, Vallejo y su Tierra, docente universitario.
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