martes, julio 07, 2026

Chap fue asesinado el miércoles 7 de julio del 1971, en la Zona Colonial,




El obrero, sindicalista, político, revolucionario, constitucionalista, activista y Secretario general del Movimiento Popular Dominicano "MPD"


ROBERTO ANTONIO FIGUEROA TAYLOR 

"CHAPÓ"

"NEGRITO"


Fue asesinado el miércoles 7 de julio del 1971, en la Zona Colonial, Distrito Nacional, Santo Domingo, República Dominicana, víctima de tres disparos por la espalda a corta distancia, a la edad de 28 años.


No hay datos sobre la familia Figueroa Taylor, desconocemos quienes fueron sus padres y hermanos, si los tuvo.


Roberto Antonio, nació y se crió en San Pedro de Macorís, en el seno de una familia pobre y obrera, desde temprana edad se vió forzado a trabajar, para completar el sustento familiar.


En San Pedro de Macorís, Roberto advirtió la miseria, explotación e injusticia a la que  sometian a la clase obrera, demandaba que hombres responsables, lucharan a favor de los desposeídos.


Durante su adolescencia, se unió al sindicato de transportistas y llegó a ser el máximo líder de la Unión de Choferes Sindicalizados "UNACHOSIN".


Por sus compromisos con la clase obrera del volante, Roberto Antonio no fue indiferente al estallido armado del 24 de abril de 1965; se integró a los comandos del MPD, donde ya era un militante activo.


En 1968,  Chapó fue parte del grupo de emepedeistas enviados a China, para recibir formación política y militar, además de entrenamientos en guerra de guerrilla.


De regreso al país, Chapó participó en misiones y operaciones armadas para desestabilizar el gobierno del neotrujillista de: 


Joaquín Antonio Balaguer Ricardo "Elito".

1906-2002 


El 30 de junio de 1971, fue develado un complot de golpe de Estado, programado para ejecutarse en los primeros días de julio de ese año, en el que estaba involucrado el general: 


Elías Wessin y Wessin.

1924-2009


El militar retirado fue expuesto públicamente por el presidente de la República, que lo calificó de "conspirador impenitente". La conspiración estaba organizada por el MPD, del cual Roberto Figueroa "Chapó" era el secretario general, por lo que tuvo una participación activa en la trama.


El equipo de asesinos, que operaba en la Policía Nacional, desató una casería contra los dirigentes del MPD, para vengar la vergüenza que sufrió en gobierno con los resultados posteriores del secuestro del agregado militar de la embajada de los Estados Unidos, el coronel: 


Donald Joseph Crowley.

1922-1971


Los matones dieron seguimiento a Chapó, para la eliminación física del dirigente político. Roberto Antonio fue asesinado en la esquina formada por las calles Hostos y Arzobispo Nouel en la Zona Colonial y sus asesinos fueron:


Eusebio Rivera "Luis Tutuya".


Teobaldo Cabrera "Nadín".


Francisco Antonio Nina Gómez.


Luis Manuel Justiniano Peña.


Luis Tutuya y Nadín, fueron beneficiados con armas, automóviles, dinero y un pase especial para ingresar a las oficinas de los altos mandos del Palacio de la Policía Nacional, como pago por ser los autores materiales del asesinato de Chapó.


Fue un duro golpe para el MPD y el proceso revolucionario dominicano, ya que en menos de dos años fueron asesinados la mayoría de los dirigentes del Movimiento:


Julio Cesáreo Suero "El Gago".

8 de julio de 1968.


Amín Abel Hasbun.

24 de septiembre de 1970.


Otto Manuel Morales Efres "El gorilla"

16 de julio de 1970.


Maximiliano Gómez Horacio "El Moreno"

23 de mayo de 1971.


Juan Bautista Polanco "Memelo".

13 de junio de 1971.


Freddy Antonio Sosa Martínez.

7 de julio de 1972.


Roberto Antonio Figueroa Taylor, nació en 1938, en San Pedro de Macorís, República Dominicana.


Tomas Hernández.

Detrás del bohío.

 


Detrás del bohío

Todas las mañanas
esas huelas de sangre
encontradas en el camino
evidencian
que detrás del bohío
más allá del jagüey
y la mata de alquitira
entre las bayahondas
y las guasabaras
todas las tardes un ángel
Juega a las escondidas
con la noche

Domingo Acevedo

Del libro Antología del asombro

Este breve y hermoso poema de Domingo Acevedo, perteneciente a su libro Antología del asombro, es una pieza cargada de lirismo que utiliza el paisaje rural y la flora caribeña (especialmente dominicana) para construir una metáfora sobre el ciclo del día y la noche, la vida y la muerte, y la constante lucha de la luz contra la oscuridad.
​A continuación, te comparto un análisis detallado de sus elementos clave:
​1. El Paisaje Local como Escenario Mítico
​El poema está profundamente arraigado en la geografía y la botánica del Caribe seco. Acevedo no usa un paisaje genérico; utiliza términos muy específicos que sitúan la acción en un entorno rural y rudo:
​El bohío: La vivienda tradicional indígena y campesina, que evoca lo doméstico, la fragilidad humana y el punto de partida.
​El jagüey: Aunque  árbol o una especie de pozo/depósito natural de agua. Simboliza un punto de vida en medio de la aridez.
Él se refiere a un pozo de agua propio de las regiones secas, donde el agua lluvia queda atrapada entre las rocas huecas.
​La alquitira, las bayahondas y las guasabaras: Son plantas espinosas, típicas de las zonas áridas (como el sur de la República Dominicana). Las bayahondas y las guasabaras tienen espinas agresivas. Este entorno no es un jardín idílico; es un territorio hostil, cortante y peligroso.
​2. La Metáfora Central: El Juego de las Escondidas
​El núcleo del poema es una personificación de los fenómenos naturales:
​"...todas las tardes un ángel / Juega a las escondidas / con la noche"
​El Ángel: Representa la luz, el sol, el día, la pureza o la vida.
​La Noche: Representa la oscuridad, las sombras, el misterio o el fin de la jornada.
​El atardecer no se describe aquí como un simple proceso astronómico, sino como un juego sagrado o mítico. Sin embargo, es un juego que ocurre "más allá", en la frontera de lo salvaje (entre las espinas y la maleza), oculto a los ojos directos del habitante del bohío.
​3. El Misterio de las "Huellas de Sangre"
​El poema comienza con un tono de misterio casi policial o de suspenso: "esas huellas de sangre / encontradas en el camino...".
​¿Qué es esa sangre? Al conectar el inicio con el final del poema, descubrimos la genialidad de la metáfora:
​El crepúsculo: Las "huellas de sangre" son los tonos rojizos, púrpuras y heridos del sol poniente (el ocaso).
​El costo del juego: Al jugar a las escondidas entre plantas tan espinosas (bayahondas y guasabaras), el "ángel" (la luz) se hiere al ser atrapado o perseguido por la noche. El amanecer revela el rastro de esa batalla celestial que ocurrió la tarde anterior.
​4. Estructura y Tono: El Asombro
​Fiel al título del libro (Antología del asombro), el poema opera como una revelación. Comienza en el presente de la observación ("Todas las mañanas..."), plantea una incógnita (¿por qué hay sangre en el camino?), se adentra en la geografía del misterio ("más allá del jagüey...") y finalmente resuelve el enigma con una imagen mágica y tierna: es solo un ángel jugando.
​El tono equilibra lo terrenal y violento (la sangre, las espinas) con lo divino y lúdico (el ángel, el juego de las escondidas). Transforma la dura realidad del campo seco en un escenario de mitología poética.
​En resumen: Domingo Acevedo logra en muy pocos versos que un hecho cotidiano —el atardecer y el amanecer— se convierta en un mito poético local. Nos dice que la belleza y la luz a veces tienen que sangrar y herirse entre las espinas del mundo para poder existir.

Foto tomada de la red.

lunes, julio 06, 2026

NAKASONE GENWA: EL HOMBRE QUE AYUDÓ A DARLE VOZ AL KARATE MODERNO





Hay figuras en la historia del karate que no encajan del todo en la imagen habitual del maestro. Cuando pensamos en los grandes nombres del arte, solemos imaginar fundadores de escuelas, expertos practicantes cuya autoridad nace directamente del tatami, del kata o del combate. Sin embargo, la historia también se construye desde otros lugares menos visibles: desde la escritura, la edición, la organización cultural, la política y la capacidad de reunir voces dispersas en un momento decisivo.
Ese es el caso de Nakasone Genwa 仲宗根源和.
Nakasone no parece haber sido un gran maestro de karate en el sentido técnico del término. No dejó una escuela propia ni fue recordado como un instructor especialmente destacado. Su importancia se encuentra en otro lugar. Fue periodista, escritor, editor y político, pero sobre todo fue una de esas figuras capaces de situarse en el cruce de caminos entre Okinawa y Japón, entre la tradición oral y el libro impreso, entre los maestros okinawenses y el público moderno que empezaba a interesarse por el karate.
Nacido en Okinawa en 1895, en la zona de Motobu, Nakasone pertenecía a una familia vinculada a una antigua línea local. Estudió en la Okinawa Shihan Gakkō, la escuela normal donde se formaban los futuros maestros de enseñanza primaria. Este dato no es secundario, porque esa institución fue uno de los espacios donde el karate empezó a transformarse en una práctica moderna, incorporada a la educación física escolar y vinculada al proyecto pedagógico impulsado por Itosu Ankō. Allí, el karate dejaba de ser únicamente una transmisión reservada y comenzaba a convertirse en una herramienta educativa.
Pero Nakasone no fue solo un hombre de cultura. Su trayectoria política fue intensa y, en algunos aspectos, sorprendente. En 1922 se afilió al joven Partido Comunista de Japón, una organización clandestina y perseguida por las autoridades. Al año siguiente llegó a ser elegido secretario permanente del partido y, en 1923, fue arrestado durante la primera gran represión contra el Partido Comunista Japonés, junto a otros miembros de la organización. Este dato resulta especialmente llamativo si pensamos en el contexto japonés de la época y en la posición compleja de Okinawa dentro del Estado japonés.
Durante los años treinta, Nakasone se convirtió en una figura clave para la publicación y difusión de obras de karate. En 1934 aparece como editor de Karate Kenkyū 空手研究, una compilación colectiva vinculada a varias figuras importantes del karate okinawense. Pocos años después, en 1938, editó Karate-dō Taikan 空手道大観, publicado por Tokyo Tosho, una obra fundamental dentro del esfuerzo por presentar, ordenar y preservar el karate en forma escrita. Su papel no era el de quien enseña una técnica desde el centro del dōjō, sino el de quien reúne, organiza, publica y da forma documental a un arte que estaba buscando su lugar en el Japón moderno.
También aparece vinculado al clima organizativo que rodeó la importante reunión de maestros celebrada en Naha en 1936, aquella reunión en la que se discutieron cuestiones esenciales para el futuro del karate, incluido el propio nombre del arte. Su presencia en ese entorno tiene sentido: Nakasone tenía experiencia política y organizativa, capacidad editorial y una preocupación muy marcada por la cultura okinawense. En cierto modo, su figura funcionaba como un puente entre mundos: entre Okinawa y Tokio, entre los maestros tradicionales y las nuevas formas de legitimación pública dentro del marco japonés del budō.
Fue un hombre muy preocupado por presentar el karate de una forma seria, documentada y alejada de los mitos que a menudo rodeaban al arte. Ese papel aparece con claridad en uno de los debates más delicados de la historia del karate: la clasificación Shōrin/Shōrei.
Funakoshi había defendido la idea de que los kata podían organizarse en dos grandes corrientes: Shōrin, asociada a la rapidez, la ligereza y la movilidad; y Shōrei, vinculada al arraigo, la potencia y la solidez. La idea era sugerente, pero también problemática. Mabuni y Nakasone criticaron esa clasificación, señalando que ese modo de ordenar los kata no había existido así en el karate de Okinawa ni había sido usado por sus principales representantes. Además, ciertos kata cambiaban de categoría entre distintas publicaciones de Funakoshi, lo que debilitaba mucho la clasificación si se pretendía usar como mapa histórico o genealógico.
Aquí Nakasone aparece no solo como editor, sino también como una mente crítica dentro del proceso de construcción del karate moderno. No se limita a poner textos en circulación; también participa en la discusión sobre cómo debía entenderse, ordenarse y explicarse el karate. Y eso es muy importante, porque aquellos años fueron un momento de redefinición profunda. El karate estaba dejando de ser una práctica local okinawense para presentarse como un budō moderno, con nombre, historia, principios, libros y una estructura comprensible para el Japón continental.
En este punto hay otro dato fundamental: Nakasone escribió los comentarios a los veinte preceptos rectores del karate, el Karate-dō Nijūkun, comentarios que contaron con la aprobación de Funakoshi. Esto resulta especialmente significativo. Funakoshi formula los principios, pero Nakasone ayuda a desarrollarlos, explicarlos y hacerlos circular. El karate no se transmite únicamente con el cuerpo; también necesita palabras, contexto y pensamiento. Necesita a quienes sepan convertir una tradición práctica en una tradición escrita.
Por eso su figura merece más atención. A veces contamos la historia del karate como una sucesión de grandes maestros técnicos, pero olvidamos a quienes hicieron posible que esas ideas fueran publicadas, discutidas y preservadas. Sin editores, periodistas, críticos, organizadores y hombres de letras, muchas voces habrían quedado encerradas en círculos pequeños o se habrían perdido en la transmisión oral.
Nakasone Genwa fue una de esas figuras discretas pero decisivas. No fue, quizá, un maestro de karate en el sentido habitual, pero ayudó a que el karate pudiera pensarse, discutirse, publicarse y defenderse. Su vida reúne elementos que parecen contradictorios, y precisamente por eso resulta tan fascinante: una posible ascendencia de pequeña nobleza okinawense, militancia comunista, labor editorial, defensa cultural de Ryūkyū y participación directa en algunos de los debates centrales del karate moderno.
Fue, en realidad, un hombre incómodo de clasificar. Incómodo de encajar en aquel contexto de modernización, centralización japonesa y defensa de la identidad okinawense, en medio de una tendencia cada vez más fuerte hacia la uniformidad cultural japonizante. Tal vez por eso su figura resulta tan valiosa: porque nos recuerda que la historia del karate no avanzó en línea recta.
El karate no se construyó solo en el dōjō. También se construyó en imprentas, revistas, reuniones, prólogos, comentarios, discusiones y libros. Y en ese mundo de tinta, papel y memoria, Nakasone Genwa tuvo un papel mucho más importante de lo que suele recordarse.

Eartha Kitt

 




18 de enero de 1968...Eartha Kitt —estrella internacional, artista que rompía barreras e ícono absoluto— llegó a la Casa Blanca. Había sido invitada a un almuerzo sobre delincuencia juvenil debido a su conocido trabajo con jóvenes en situación difícil en Washington D. C.

Todo parecía marchar bajo el protocolo habitual. El presidente Lyndon B. Johnson apareció brevemente en el lugar, habló sobre la prevención del crimen, mencionó a las madres y luego se marchó.
En ese momento, Kitt levantó la mano para hacer una pregunta sobre los padres que trabajaban. El presidente le dio una respuesta rápida sobre fondos para guarderías y, de inmediato, salió de la sala.
Pero la mano de Eartha siguió levantada.
Cuando la primera dama, Lady Bird Johnson, finalmente le dio la palabra, Kitt se puso de pie. Y durante unos minutos, dijo exactamente lo que casi nadie se atrevía a decir en esa sala, en ese edificio y en esa época:
“Ustedes envían a lo mejor de este país a que les disparen y los mutilen. Ellos se rebelan en la calle. Fuman marihuana y se drogan. No quieren ir a la escuela porque van a ser arrancados de sus madres para ser enviados a Vietnam”.
La sala quedó en un silencio absoluto.
Las consecuencias por sus palabras fueron tan rápidas como brutales.
Sus presentaciones en clubes fueron canceladas de inmediato. Sus apariciones en televisión desaparecieron por completo. Los dueños de los locales le susurraban una frase devastadora: “Eres un problema”.
Lo que ella no sabía en ese instante era que los servicios de inteligencia ya la vigilaban, y que después de aquel día su nombre quedaría todavía más marcado. Mientras las emisoras de Hanói difundían sus palabras por el mundo, la Casa Blanca dejó claro que no la iba a perdonar.
Durante años, Eartha Kitt apenas pudo conseguir trabajo en los Estados Unidos.
Así que tomó una decisión: se fue.
Viajó a París, Londres, Berlín y Estocolmo. Actuó ante salas completamente llenas y cantó en varios idiomas. Europa abrazó con fuerza lo que su propio país intentó borrar por completo.
Más tarde, ella misma recordaría ese exilio con una tranquila rebeldía:
“Si dices la verdad en un país que dice que tienes derecho a decirla, te dan una bofetada y te dejan sin trabajo”.
Tuvieron que pasar diez años para que las cosas cambiaran. En 1978, el presidente Jimmy Carter la invitó de nuevo a la Casa Blanca. Regresó a Broadway por la puerta grande y recibió una nominación al Tony.
Lentamente, Estados Unidos empezó a redescubrir a la mujer que alguna vez habían intentado silenciar: la vieron brillar en el cine, en el cabaré, como la icónica voz del personaje Yzma, y la escucharon cada diciembre cuando su voz resonaba con la famosa canción Santa Baby.
Eartha Kitt actuó con un brillo inigualable hasta poco antes de su muerte, ocurrida el día de Navidad de 2008.
Nunca pidió perdón. Ni una sola vez.
Porque algunas verdades cuestan absolutamente todo. Y aun así, existen personas que deciden pagar el precio.

Pronto mis manos no podrán agarrar con firmeza la vida que se me escapa.




«Pronto mis manos no podrán agarrar con firmeza la vida que se me escapa, ni mis piernas podrán sostener este armazón de carne, sangre y huesos que porta mi espíritu y que el tiempo desploma».


— Domingo Acevedo, julio de 2026


Análisis Literario y Temático

​Este fragmento evoca la tradición de la poesía elegíaca y la literatura del memento mori (recuerda que vas a morir), abordando la vejez y la finitud humana con una sensibilidad descarnada.

​Temas Clave:

​El dualismo cuerpo-espíritu: Hay una clara distinción entre el «armazón de carne, sangre y huesos» (lo material, lo perecedero) y el «espíritu» (lo trascendental). El cuerpo no es el ser, es solo el vehículo que lo transporta.

​El tiempo como fuerza destructora: El tiempo no solo pasa, sino que «desploma». Se le otorga una cualidad activa de demolición sobre la materia.

​La pérdida de control: Las manos que no pueden «agarrar» y las piernas que no pueden «sostener» simbolizan la pérdida de la autonomía y la impotencia ante el deterioro físico.

​Recursos Estilísticos:

​Metáfora: «Armazón de carne, sangre y huesos». Reduce el cuerpo humano a una estructura casi arquitectónica o mecánica que empieza a fallar, despojándolo de la vanidad estética.

​Personificación: La vida «se escapa» como si fuera un ser fugitivo, y el tiempo «desploma» como si fuera un ejecutor o la gravedad misma actuando sobre un edificio viejo.

​Paralelismo sintáctico: La estructura «Pronto mis manos no podrán... ni mis piernas podrán...» crea un ritmo binario, un eco que refuerza la inevitabilidad del declive en todas las facultades del cuerpo.

​En resumen: Es una declaración íntima y conmovedora sobre la aceptación de la decadencia física. Sorprende la lucidez con la que el autor observa su propio viaje hacia el final, contraponiendo la fragilidad de la carne con la dignidad de la autoconciencia.

TERRITORIOS DOMINICANOS OCUPADOS POR HAITÍ.




TERRITORIOS DOMINICANOS OCUPADOS 

POR HAITÍ.

 

Por: Tirso Medrano.

                  Son  territorios  usurpados por  la Republica de Haití, a la Republica Dominicana, los territorios que pertenecían a la colonia Santo Domingo Español según el Tratado de Aranjuez firmado el 3 de junio del 1777 que eran los mismos limites que poseía en el año 1793. Confirmado en nuestra primera Constitución del 6 de noviembre de 1844 hasta la firma del Tratado del 1929. 

Terminada la Guerra Restauradora, salen las últimas tropas española del territorio dominicano el 11 de julio de 1865 y el 24 de septiembre del mismo año (1865), la Asamblea Nacional Constituyente abre sus  sesiones confirmando el artículo 3 de la Constitución de 1844 sobre la inviolabilidad de los límites fronterizos y dentro de sus diputados, es nombrado  el ciudadano Pedro Antonio Bobea por la Villa de Hincha.

                    Estos territorios están en  la Republica de Haití, antigua colonia Santo Domingo Francés. Sin que esto haya motivado a los políticos, gobernantes e intelectuales dominicanos a una revisión del inconsulto TRATADO DE DELIMITACIÓN FRONTERIZA del 21 de Enero del 1929, firmado por el Presidente de la Republica Dominicana General Horacio Vázquez  y su homólogo de Haití Dr. Louis Bornó y mucho menos  la RATIFICACIÓN DEL TRATADO DE 1929, Y ACUERDOS FRONTERIZOS, firmado 27 de Febrero del 1935,  entre  el Presidente de la República de Haití, Dr. Stenio Vincent y el Presidente de la República Dominicana, Generalísimo Dr. Rafael Leónidas Trujillo Molina; y luego la firma del PROTOCOLO DE REVISIÓN DEL TRATADO DOMINICO-HAITIANO DEL 21 DE ENERO DE 1929, firmado  el 9 de marzo 1936, bajo  los mismos gobernantes, en la ciudad de Puerto Príncipe, Republica de Haití y cuyos instrumentos de ratificación fueron canjeados en Ciudad Trujillo el 14 de Abril de 1936.  

Si bien es cierto que con la firma del oprobioso  tratado del 21 de Enero  entre el presidente dominicano Horacio Vásquez y el presidente de Haití Louis Bornó, se le ponía término definitivo al conflicto fronterizo  a cambio de  la enajenación territorial de la Republica Dominicana,  con las cesiones de las provincias:  las Caobas, Hincha, San Miguel de la Atalaya, San Rafael de la Angostura; parajes como  Capotillo, Cachimán y la totalidad del lago Sumatre o el Fondo, también conocido como Azuey. Aprobado por  un congreso títere el  7 de Febrero de 1929. Este acto de lesa patria fue coronado con el protocolo del 1935, donde Trujillo, le sede a la republica de Haití el Valle La Miel. (Donde hoy se ha descubierto la mina de oro más grande del mundo).  Año después el presidente haitiano Stenio Vincent, vanagloriándose de tan fructífero protocolo de revisión  para los haitianos, hacía mención en un libro publicado por el,  de las  666,076 tareas en  el Valle la Miel, que le regaló el Generalísimo Rafael Leónidas Trujillo Molina a los haitianos en la Ratificación de 1935, las cuales están  situadas al noroeste de Bánica  y  consignada en el Protocolo de Revisión del 9 de marzo del 1936, firmado en la ciudad de Puerto Príncipe y cuyos documentos fueron canjeados  el 14 de Abril del mismo año en Ciudad Trujillo. (Hoy Santo Domingo, Distrito Nacional).

                  Pero como bien lo dice el poeta Pablo Neruda, en una estrofa del poema VERSAINOGRAM a Santo Domingo: ¨Las cosas no se aclaran nunca ni con el  olvido ni con el silencio.¨

       


Sinopsis del libro inédito del Lic. Tirso Medrano, titulado: TERRITORIOS DOMINICANOS OCUPADOS POR HAITÍ.

Dien Bien Phu.



Entre el 13 de marzo y el 7 de mayo de 1954, la remota base de Dien Bien Phu se convirtió en el escenario de una de las derrotas militares más trascendentales del siglo XX. Los mandos franceses habían elegido aquel valle convencidos de que el Viet Minh jamás podría desplegar artillería pesada en las escarpadas montañas que lo rodeaban. La fortaleza, defendida por legionarios, paracaidistas y tropas coloniales al mando del general Christian de Castries, debía atraer al enemigo a una batalla convencional donde la superioridad aérea y la potencia de fuego francesa decidirían el resultado. Pero el comandante Võ Nguyên Giáp tenía un plan completamente diferente.


Durante semanas, decenas de miles de combatientes y porteadores del Viet Minh desmontaron cañones pieza por pieza y los arrastraron por selvas, montañas y senderos casi intransitables. Utilizando bicicletas reforzadas, poleas y trabajo manual, lograron instalar baterías de artillería ocultas en las laderas que dominaban completamente el valle. Cuando comenzó el ataque, una lluvia de proyectiles cayó sobre la base francesa, destruyendo pistas de aterrizaje, depósitos de municiones y posiciones defensivas. Sin posibilidad de recibir suministros con normalidad, los defensores quedaron aislados. Las trincheras se llenaban de barro por las lluvias, los búnkeres se derrumbaban bajo los bombardeos y cada metro de terreno era disputado en combates desesperados. Durante casi dos meses, la guarnición resistió un asedio implacable mientras el cerco enemigo se estrechaba día tras día.


El 7 de mayo de 1954, la resistencia llegó a su fin. La fortaleza cayó y miles de soldados franceses fueron capturados. La derrota conmocionó a Francia y precipitó las negociaciones que desembocaron en los Acuerdos de Ginebra de 1954, poniendo fin al dominio colonial francés en Indochina y dividiendo temporalmente Vietnam. La batalla de Dien Bien Phu demostró que un ejército colonial moderno podía ser derrotado por una fuerza decidida, capaz de convertir las montañas, la logística y la paciencia en armas devastadoras. En aquel valle perdido de Vietnam no solo cayó una fortaleza. Cayó un imperio.


#historia #dienbienphu #vietnam #GuerraDeIndochina #datoshistóricos

El destino de cada poeta.



El destino de cada poeta está escrito en los pergaminos de su voz, sus palabras lapidan su destino, muchos terminan laureados en la profunda fosa de la indiferencia y el olvido.

‌Domingo Acevedo.

‌Julio/2026.


El poema de Domingo Acevedo es una profunda reflexión sobre la trascendencia, el poder creador y la tragedia del olvido. Condensa la paradoja del creador: sus palabras modelan su legado, pero incluso el reconocimiento literario puede disolverse en la indiferencia.
Análisis temático y estilístico
  • El destino y la voz: La frase "escrito en los pergaminos de sus voces" alude a la oralidad, al aliento vital y al registro histórico del poeta. La voz es el vehículo del alma y del pensamiento. [1]
  • La condena de las palabras: "Sus palabras lapidan su destino" utiliza la metáfora de la lapidación (acción de apedrear). En este contexto, implica que la obra del poeta es al mismo tiempo su condena y su sentencia; el artista queda prisionero de sus propios versos y del peso de lo que ha expresado.
  • La paradoja del reconocimiento: La línea "muchos terminan laureados en la profunda fosa de la indiferencia" es el punto de mayor tensión. Los laureles representan el éxito, el triunfo y el prestigio. Sin embargo, la paradoja surge al colocarlos en una "fosa", simbolizando que el éxito terrenal o el reconocimiento de su tiempo no los salva del eventual olvido colectivo. [1]
  • La muerte y el olvido: La "fosa de la indiferencia y el olvido" representa la disolución de la memoria. Sugiere que, aunque el poema sobreviva, el ser humano detrás de él está condenado a desvanecerse en el tiempo. [1]
Contexto literario

Esta pieza refleja las inquietudes características de la obra de Acevedo, cuya escritura (como en su poemario Anatomía de la sangre) utiliza la poesía como un ejercicio de resistencia contra la amnesia del presente. Su lírica suele cuestionar la fragilidad de la historia y el lugar que ocupan las voces humanas frente a la indiferencia de la sociedad moderna. [1, 2]

Pedir justicia por este jovencito asesinado por la policía.

 




Pedir justicia por este jovencito asesinado por la policía, es  pedir justicia por la sociedad Dominicana que esta en manos de un gobierno corrupto y criminal.

domingo, julio 05, 2026

Félix Mota Veloz: el poeta que cayó junto a Sánchez y que la posteridad dejó en el olvido.




Murió fusilado el mismo día y en el mismo paredón que un Padre de la Patria. Pero mientras a Sánchez lo estudia todo el país, a él casi nadie lo menciona por su nombre completo.

Félix Mota Veloz: el poeta que cayó junto a Sánchez y que la posteridad dejó a medias

Cuando Pedro Santana proclamó la Anexión de la República Dominicana a España, el 18 de marzo de 1861, Félix Mota Veloz no se quedó de brazos cruzados. Se sumó a la expedición armada que Francisco del Rosario Sánchez organizó junto al general José María Cabral para combatir esa entrega de la soberanía nacional.

Biografía: cinco vidas en un solo hombre

Las fuentes consultadas no precisan la fecha ni el lugar exacto de su nacimiento, pero sí permiten reconstruir su edad y su trayectoria con detalle. Cuando ocurrió el "trabucazo de Mella" en la Puerta de la Misericordia —el 27 de febrero de 1844, chispazo que encendió la independencia— Félix Mota tenía 21 años, lo que sitúa su nacimiento hacia 1822 o 1823. Tenía 39 años cuando fue fusilado en 1861.

Mota se involucró desde joven en la causa independentista de 1844. Hacia 1854-1855 ya figuraba en informes militares como oficial experto en artillería, sirviendo en el Cuerpo de Artillería. El 24 de mayo de 1845 se casó en Santo Domingo con la poetisa cubana Francisca Cleofé Valdés, originaria de La Habana. En 1856 fue nombrado Preceptor de la Escuela Pública de Santo Domingo, ejerciendo como educador.

Su oposición al general Pedro Santana lo llevó al exilio: primero a Venezuela en 1858, y luego a Curazao en 1860. Fue precisamente desde el exterior que se sumó, en 1861, a la expedición de Sánchez y Cabral contra la Anexión a España que Santana acababa de proclamar el 18 de marzo de ese año.

Como escritor, Mota usó su pluma contra el poder: escribió epigramas contra quienes, en sus palabras, "vendieron" el país a una potencia extranjera. Sus poemas —"La Virgen del Ozama", "La muerte de la señorita Dolores Suazo", "El Blasfemo" y "La Vida"— fueron incluidos en "La Lira de Quisqueya" (1874), la primera antología de poesía dominicana, compilada por José Castellanos. El propio Joaquín Balaguer y el historiador Emilio Rodríguez Demorizi reconocieron después su aporte a las letras dominicanas de esa época.

Militar, poeta, político, educador y escritor: esa "quíntuple condición", como la describió uno de sus biógrafos, resume una vida entera puesta al servicio de la soberanía nacional, primero contra Haití en 1844 y después contra España en 1861.

El fusilamiento y la deuda pendiente

La expedición de 1861 tomó Cachimán, Las Matas de Farfán, El Cercado y Neiba, pero las lluvias y la retirada del apoyo haitiano frenaron el avance. Sánchez fue traicionado, herido y capturado en El Cercado junto a sus hombres, entre ellos Mota, y conducidos a San Juan de la Maguana. Allí, un consejo de guerra presidido por el general Domingo Lazala —enemigo declarado de Sánchez— los condenó a muerte a todos.

El 4 de julio de 1861, a las cuatro de la tarde, Félix Mota Veloz fue fusilado en el camposanto de San Juan de la Maguana junto a Sánchez y otros diecinueve dominicanos, entre ellos Juan Erazo, Benigno del Castillo y el comandante Manuel Baldemora.

Once años después de la muerte de Trujillo, en 1972, el propio Joaquín Balaguer firmó el decreto No. 2140, que ordenaba trasladar los restos de Félix Mota Veloz al Panteón Nacional, el lugar de honor donde reposan los grandes próceres dominicanos. Más de cinco décadas después, ese traslado todavía no se ha realizado.

Existe hoy una Escuela Félix Mota que lleva su nombre, aunque no pude confirmar con certeza en qué localidad está ubicada. También hay una Calle Félix Mota en el sector Gala de Santo Domingo, cerca de la avenida John F. Kennedy.

Félix Mota no fue uno de los Padres de la Patria. Pero murió el mismo día, por la misma causa, junto al mismo hombre. Esa deuda de reconocimiento, decretada desde 1972, sigue pendiente.

Fuentes:

AlMomento.net, "Félix Mota Veloz: poeta y héroe dominicano"

Acento, "Personajes exaltados al Panteón Nacional: Félix Mota Veloz"

Acento, "Francisco del Rosario Sánchez"

Diario Libre, "Francisco del Rosario Sánchez y sus lauros independentistas" y "El libertador martirizado"

Wikipedia, "Francisco del Rosario Sánchez"

Historiología Puerto Plata, "Francisco del Rosario Sánchez"

#FélixMota #FranciscoDelRosarioSánchez #4DeJulio1861 #Anexión #HéroesOlvidados #HistoriaDominicana #PanteónNacional #RepúblicaDominicana #AndrésJulioRiveraBazil

LOS PALEROS DE BALA.

 


José  Antonio Jiménez (Balá), cabeza del grupo paramilitar “Los Paleros”, una fuerza de choque criminal y vandálica que arremetía contra cualquier manifestación individual o colectiva que se diera contra los remanentes del  régimen tiránico.


Balá, al centro con sombrero.Ahora, a la distancia de cinco décadas,recuerdo con más claridad la figura de Balá.


Él acostumbraba estacionar su colorida camioneta ¿Chevrolet?, cubierta de adornos y brillantes accesorios niquelados,al lado de la  acera del parque Enriquillo, pegado a la Caracas, frente a la ferretería Villa.


Sentaba  su voluminosa anatomía en un banco del parque, rodeado de sus agüizotes y se paseaba desafiante de un lado a otro, vociferando amenazas para que lo oyera la  mayor cantidad de personas posible.


Ese es el  Balá  que recuerdo, yo lo que percibía era como un tumulto, mientras mi atención se centrabamás en el parque, las atracciones de la avenida comercial, los paquitos nuevos. Las acciones criminalesde Balá,su juicio y final condena de cárcel en 1963; su escape de la prisión en 1966 y su muerte violenta en 1968 a manos de su propio hijo, son noticias que quedaron plasmadas por la prensa de la  época.


El historiador Alejandro Paulino Ramos, citado por  Ángela Pena en el diario Hoy del 28 de enero  de 2012, dice refiriéndose a Balá: “El funesto personaje atacó a  manifestantes de los primeros mítines por la democracia, entre ellos el muy concurrido del PRD realizado en el parque “Colón”.


“Balá y sus paleros arrastraban sin compasión a los heridos. Su lugarteniente era Virgilio Martínez, mejor conocido como “Quinielita”, y además se encontraban otros como Pedro Vásquez, Eduardo Pérez Miniño, Domingo Figueroa, Pascasio García, Rafael Antonio Félix Báez, Agustín Berroa, Rafael Arias Richardson y Fernando A. Jiménez Herrera”.


Todavía se discute si los paleros fueron un cuerpo organizado a escala nacional, con una dirección central. Es lo que parece, pues sus acciones lucían coordinadas,  en armonía con la Policía y el aparato judicial. Se le acusó de incendiar Radio Caribe y atribuirlo a miembros del Movimiento Popular Dominicano, entre los cuales resultaron muertos y heridos cuando el pandillero asaltó su local en la avenida Duarte;  participaron junto a la  Policía  en la  “masacre de la calle  Espaillat” el  20 de octubre de 1961, con saldo indeterminado de muertos y heridos.


En el interior del  país, según relata, por ejemplo,Fernando Ferreira Azconaen la página digital Mao en el Corazón: “…en Sosúa, al finalizar este mitin, fueron vilmente asesinados los jóvenes Pedro Clisante y el Dr. Alejo Martínez, quienes regresaban a sus hogares después de participar en esta manifestación multitudinaria contra los remanentes del despótico régimen.En Santiago, esa misma tarde fue asesinado un joven de apellido Jiménez (mis disculpas por no recordar su nombre completo), cuyo velatorio fue ametrallado en horas de la noche, muriendo en este cobarde acto otro valioso joven, Erasmo Bermúdez”.


Y agrega: “Cuando íbamos llegando a casa, nos agredieron a palos, pedradas, trompadas, etc. y penetraron a la sala de nuestro hogar, golpearon a mamá y a Norman y rompieron algunos muebles de esta área. Toda la acción estuvo acompañada de insultos y vocinglería. Nos gritaban “malditos comunistas”, “mal agradecidos” y otros improperios impublicables”. Y concluye: “Así, con el ataque a nuestra familia y la violación de nuestro hogar, se inició la tristemente célebre etapa de los paleros en Mao”.


Las acciones de paleros, inspirados por Balá aunque no fueran dirigidos directamente por él, se reportaron en casi todo el país: Santiago, San Francisco de Macorís, Puerto Plata,  Barahona,  La Romana, San Pedro, Moca, La  Vega.



TEXTO: Ramón A. Guerreo

Foto: Balá , entrevistado por Bonillita en el Palacio de la Policía

Masacre de Minab : El Pentágono sabía que era una escuela para hijos de oficiales.

 #ULTIMAHORA: SE FILTRA INFORME DEL PENTÁGONO QUE ACUSA PREMEDITACIÓN.



Masacre de Minab : El Pentágono sabía que era una escuela para hijos de oficiales de la Guardia Revolucionaria Iraní y lo habrían hecho con la deliberada intención de debilitar la moral y de distraerlos del ataque principal.


Aún así lanzó el misil que mató a 183 niños, según reportaje de AP


Imagínense llevar a su hijo de siete años a la escuela. Despedirse de él con la promesa de verlo al final del día y, horas después, recibir una llamada que le cambia la vida para siempre. Imagínense descubrir que ese niño fue una de las víctimas de una guerra que jamás entendió y que nunca regresará a casa. Pero el dolor no termina ahí. 4 meses después, algunos padres siguen sin tener una tumba donde llorarlos, una lápida donde dejar flores o un lugar donde despedirse de él.


Makan Nasiri, de 7 años, es el único de los 183 niños muertos en el ataque cuyos restos no han podido ser recuperados. La fuerza de la explosión fue tan devastadora que su cuerpo habría quedado desintegrado por el misil que impactó la escuela primaria Shajareh Tayyebeh, en la ciudad iraní de Minab. No quedó nada que enterrar, nada que abrazar por última vez, nada que permitiera a su familia cerrar una herida que sigue abierta cada día. Mientras otros cuerpos fueron recuperados entre montañas de concreto, polvo y metal retorcido, Makan permanece desaparecido. 


El resto fueron sacados a pedazos: 182 niños, 26 maestros y trabajadores del colegio, 5 padres que corrieron a salvar a sus hijos y murieron abrazándolos. Y los criminales de USA sabían. Sabían desde hacía 7 años que aquel lugar era una escuela. Sabían que ahí estudiaban hijos de oficiales de la Guardia Revolucionaria iraní. Y aun así disparó, según señaló un reportaje de The Associated Press (AP).


La investigación de AP, basada en entrevistas con funcionarios estadounidenses, trabajadores de derechos humanos, testigos presenciales y familiares de las víctimas que hablaron desde el anonimato por miedo a represalias, no admite paliativos, el ejército norteamericano tenía la información necesaria para evitar la masacre y no la transmitió. Un analista lo había visto y lo había escrito. Pero el hallazgo se perdió en la burocracia de los servicios de inteligencia y los mandos militares. Siete años de aviso ignorado. Y luego, un misil.


Y así se llenan la boca con justicia, democracia y libertad. Son criminales de guerra, de niños y oportunistas al igual que su aliado los carniceros psicópatas israelíes pero nadie los puede tocar.


#todos #seguidores #destacado

Pampa o arribeño, el poncho se hizo indispensable.

 







PONCHOS DEL PAIS
Pampa o arribeño, el poncho se hizo indispensable
Acaso una de las pilchas emblemáticas del gaucho sea el poncho, y no porque haya sido inventado o creado en estas tierras ya que con pequeñas variantes fue utilizado por casi todas las culturas de la humanidad, sino por ser prenda principal y muy particular. Muy bellos los del Sur, "pampas" de una sola pieza, y los del norte, "arribeños", tejidos en dos paños, en telar "de cintura".
Desde que Inglaterra comenzó a producir textiles en sus colonias de la India, su expansión territorial acrecentaba su producción. En 1765 comienza a funcionar la primera máquina inglesa de hilado de algodón. Una vez que España le permitió comerciar con el Río de la Plata, a comienzos del siglo XVII, a través de barcos "negreros" (de esclavos) comenzaron a llegar textiles de todo tipo a estas tierras, muy valorados y requeridos, sobre todo por las damas de gustos europeos.
El poncho llegaría más tarde, cuando los viajeros ingleses observaran, ya en el siglo XIX, que se utilizaban aquí y que pasada la mitad del siglo mencionado, los ponchos pampas eran muy requeridos. Tanto, que Juan Manuel de Rosas fomentaba su fabricación, enviando cientos de ovejas a los toldos, ya que los indios no eran afectos a su carne y no las criaban. Con ojos de comerciantes notaron que una india tardaba meses en tejer un poncho y que a máquina, en Manchester o Birmingham se haría en una hora. Y así lo hicieron; algunos imitando grecas y dibujos de los pampas (sin mucha suerte) y otros muy bellos, con adornos que habían utilizado anteriormente en textiles de otro tipo, como figuras geométricas o florales que gustaban mucho.
Los paños a máquina eran grandes y venían sin flecos ni bordes, sólo cortada la boca. Ésos no gustaron demasiado, entonces se les hacían los flecos a tijera, que para que no quedaran de sección cuadrada, se retorcían, dando así el aspecto del fleco de la urdimbre de un poncho tejido.
Los ponchos en su mayoría venían engomados, para hacerlos, de algún modo, impermeables, lo que hizo durable el torcido de los flecos, detalle que aún podemos observar hoy.
Rosas, durante su gobierno, tomó medidas para proteger las manufacturas y promulgó la ley de aduanas en 1835, para diversos rubros. Pero volviendo a los ponchos, digamos que los indios cambiaban diez ponchos pampa por uno inglés, porque los apreciaban muchísimo, por peso y tamaño. Después todo cambió. Los gobiernos posteriores a la Batalla de Caseros (Sarmiento y Mitre, entre otros) no solamente permitieron el ingreso de mercaderías extranjeras, sino que hasta perjudicaron y despreciaron las nacionales, y en la Legislatura porteña llegó a escucharse el argumento que... si no se sacan los aranceles a las telas inglesas, Buenos Aires se vería invadido de ponchos cordobeses" (como si eso fuera una calamidad).
En la nota "Los ponchos de Rosas", escrita por Guillermo Palombo en El Tradicional N°41 de enero de 2001, podemos leer: "Ya por el 1850, con la ley de aduanas algo debilitada en su rigor, un oficial llamado Nicolás Valentín Artalejo, vestía «poncho inglés blanco, listas punzoes» colores que Rosas había elogiado de los muy usados ponchos santiagueños en Buenos Aires, que en realidad eran de lana natural y listas teñidas con "cochinilla" que es un insecto que al molerlo da color grana.
Mansilla nos cuenta en su Excursión a los Indios Ranqueles, que el cacique ranquel Mariano Rosas lo recibió en sus toldos de Leubucó "con chiripá de poncho inglés".
Dejaron de entrar ponchos ingleses a fines del siglo XIX. Luego una firma argentina llamada Campomar compró algunas máquinas y comenzó a fabricarlos aquí, antes de la Primera Guerra Mundial, aunque no tan bellos.
La historia de usos y costumbres del gaucho acaso sea la menos contada, pero es inmensamente rica en datos que siempre llamarán la atención.
Por: Raúl Oscar Finucci

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